Solicitud y positividad de galactomanano y β-D-glucano en lavado broncoalveolar: estudio retrospectivo hospitalario, 2021–2025

28 septiembre 2026

 

AUTOR

  1. Assia Achkir El Azzouzi. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Servicio de Microbiología y Parasitología. Zaragoza, España.

RESUMEN

Introducción: Los biomarcadores micológicos complementan el estudio de las muestras respiratorias, aunque su positividad debe diferenciarse del diagnóstico de infección fúngica.

Objetivo: Describir los patrones de solicitud de galactomanano (GM) y β-D-glucano (BDG) en lavado broncoalveolar y los porcentajes de positividad según los hallazgos microbiológicos respiratorios.

Material y método: Estudio observacional retrospectivo descriptivo realizado en un hospital terciario durante 2021–2025. Este análisis correspondió al subgrupo de 467 pacientes de la cohorte microbiológica respiratoria en los que se había solicitado al menos un biomarcador en lavado broncoalveolar. Se consideró únicamente el primer episodio respiratorio por paciente. Se describieron las solicitudes de GM y BDG y su positividad según el cultivo respiratorio y la PCR de Pneumocystis jirovecii. No se calcularon medidas de precisión diagnóstica.

Resultados: Se solicitó únicamente GM en 330 pacientes (70,7 %), GM y BDG en 77 (16,5 %) y únicamente BDG en 60 (12,8 %). Los porcentajes comunicados de positividad del GM fueron del 37,5 % en pacientes con aislamiento de Aspergillus spp., del 25,0 % con Candida spp., del 11,8 % con detección de P. jirovecii y del 11,9 % sin aislamiento fúngico. La positividad del BDG fue del 57,1 % en pacientes con PCR positiva para P. jirovecii y del 35,3 % con PCR negativa.

Conclusiones: El GM sin BDG fue el patrón de solicitud más frecuente. La positividad de GM y BDG se observó en distintos grupos microbiológicos. Con los datos disponibles no puede estimarse sensibilidad, especificidad ni el beneficio de combinar ambos biomarcadores.

PALABRAS CLAVE

Biomarcadores, lavado broncoalveolar, micosis.

ABSTRACT

Background: Fungal biomarkers complement respiratory microbiological investigations, but a positive result must be distinguished from a diagnosis of fungal infection.

Objective: To describe ordering patterns for galactomannan (GM) and β-D-glucan (BDG) in bronchoalveolar lavage fluid and reported positivity percentages according to respiratory microbiological findings.

Method: This retrospective descriptive observational study focused on the subgroup of 467 patients from the respiratory microbiology cohort who had at least one bronchoalveolar lavage fungal biomarker requested at a tertiary hospital between 2021 and 2025. Only the first respiratory episode per patient was considered. GM and BDG ordering patterns and positivity were described alongside respiratory culture and Pneumocystis jirovecii PCR findings. Diagnostic accuracy measures were not calculated.

Results: GM alone was requested for 330 patients (70.7 %), both GM and BDG for 77 (16.5 %), and BDG alone for 60 (12.8 %). Reported GM positivity was 37.5 % among patients with Aspergillus spp. isolation, 25.0 % among those with Candida spp. isolation, 11.8 % among those with P. jirovecii detection, and 11.9 % among patients without fungal isolation. BDG positivity was 57.1 % in patients with positive P. jirovecii PCR and 35.3 % in those with negative PCR. Subgroup denominators were unavailable for verification of these percentages.

Conclusions: GM without BDG was the most frequent ordering pattern. GM and BDG positivity was observed across different microbiological groups. The available data do not allow estimation of sensitivity, specificity, or the added value of combining both biomarkers.

KEY WORDS

Biomarkers, bronchoalveolar lavage, mycoses.

INTRODUCCIÓN

El diagnóstico de las infecciones fúngicas respiratorias requiere integrar los resultados del laboratorio con las características del paciente y los hallazgos clínicos y radiológicos. La detección de un microorganismo o de un componente fúngico en una muestra respiratoria no demuestra, por sí sola, enfermedad invasiva. Las definiciones de consenso EORTC/MSGERC reflejan esta distinción al combinar distintos componentes para clasificar la enfermedad fúngica en investigación1.

El galactomanano (GM) en lavado broncoalveolar es una prueba complementaria en el estudio de la aspergilosis pulmonar. Su interpretación depende de la población evaluada y del contexto diagnóstico. Las recomendaciones de la Infectious Diseases Society of America lo sitúan junto con otras pruebas microbiológicas y la evaluación clínica2.

El β-D-glucano (BDG) plantea además la cuestión de la matriz analizada. Los resultados obtenidos en suero no pueden trasladarse directamente al lavado broncoalveolar. Rose et al. describieron limitaciones de especificidad y reproducibilidad del BDG en esta muestra3. En el estudio de P. jirovecii, las recomendaciones ECIL distinguen la detección molecular en muestras respiratorias del papel complementario del BDG sérico4.

Describir qué pruebas se solicitan y cómo se distribuye su positividad permite conocer una parte de la actividad diagnóstica local. Este análisis debe diferenciarse de una evaluación de precisión diagnóstica, que requiere un patrón de referencia y una clasificación adecuada de los pacientes. El presente estudio describe las solicitudes de GM y BDG en lavado broncoalveolar y los resultados de positividad comunicados según los hallazgos microbiológicos respiratorios.

OBJETIVOS

El objetivo principal fue describir los patrones de solicitud de GM y BDG en lavado broncoalveolar en pacientes hospitalizados durante el periodo 2021–2025.

Como objetivos secundarios, se planteó describir los porcentajes de positividad del GM según los hallazgos microbiológicos respiratorios y del BDG según el resultado de la PCR de P. jirovecii.

MATERIAL Y MÉTODO

Se realizó un estudio observacional retrospectivo descriptivo en un hospital terciario durante el periodo 2021–2025. El objetivo de este análisis fue el siguiente: describir los patrones de solicitud y la positividad comunicada de GM y BDG.

La unidad de análisis fue el paciente, del que se consideró únicamente el primer episodio respiratorio para evitar su inclusión repetida. El análisis no incorporó episodios posteriores ni permitió estudiar la evolución longitudinal de los biomarcadores.

Se evaluaron las solicitudes de GM y BDG en lavado broncoalveolar, clasificadas en tres categorías: únicamente GM, GM y BDG, y únicamente BDG. Estas categorías describen la solicitud de ambos biomarcadores y no implican ausencia de otras pruebas microbiológicas.

Los resultados complementarios incluyeron el cultivo respiratorio y la PCR de P. jirovecii. Se distinguió el aislamiento de Aspergillus spp. y Candida spp. mediante cultivo de la detección molecular de P. jirovecii. La ausencia de aislamiento fúngico se consideró un resultado del cultivo, sin equipararla a ausencia de infección.

Se efectuó un análisis descriptivo. Para los patrones de solicitud se utilizaron los recuentos y porcentajes sobre los

467 pacientes incluidos. Los resultados de positividad por grupos microbiológicos se presentaron como porcentajes.

RESULTADOS

Se incluyeron 467 pacientes. La solicitud de GM sin BDG fue la categoría más frecuente, con 330 pacientes (70,7

%). En 77 pacientes (16,5 %) se solicitaron ambos biomarcadores y en 60 (12,8 %) se solicitó únicamente BDG.

Los tres grupos comprendieron la totalidad de la población analizada. Sus recuentos y porcentajes fueron compatibles con el tamaño muestral.

Los porcentajes de positividad del GM fueron del 37,5 % en pacientes con aislamiento de Aspergillus spp., del 25,0

% en pacientes con aislamiento de Candida spp., del 11,8 % en pacientes con detección de P. jirovecii y del 11,9 % en pacientes sin aislamiento fúngico.

Estas cifras corresponden a resultados descritos en distintos grupos microbiológicos. No constituyen una distribución de los positivos sobre un denominador común.

La positividad del BDG en lavado broncoalveolar fue del 57,1 % en pacientes con PCR positiva para P. jirovecii y del 35,3 % en pacientes con PCR negativa.

DISCUSIÓN

La solicitud de GM sin BDG fue la más habitual y representó el 70,7 % de los primeros episodios analizados. Este dato describe cómo se solicitaron los biomarcadores en la población incluida. Sin conocer la indicación clínica de cada petición no puede valorarse si esta distribución fue adecuada ni si las diferencias entre patrones respondieron a necesidades clínicas distintas.

El GM fue positivo en el 37,5 % de los pacientes con aislamiento de Aspergillus spp. Aunque el GM forma parte del estudio diagnóstico de la aspergilosis pulmonar2, esta cifra no puede interpretarse como sensibilidad: el grupo se definió por un hallazgo microbiológico y no por una clasificación clínica de aspergilosis. Además, no se dispuso del denominador original para comprobar el porcentaje. En este trabajo, por tanto, el resultado se limita a describir la coexistencia observada.

También se comunicaron resultados positivos de GM en pacientes con aislamiento de Candida spp. y en pacientes sin aislamiento fúngico. La presencia de Candida en una muestra respiratoria suele corresponder a colonización5, y un cultivo negativo no excluye por sí solo aspergilosis2. Con los datos disponibles no es posible establecer el significado clínico de estas combinaciones ni clasificarlas automáticamente como verdaderos o falsos positivos.

El BDG fue positivo tanto en pacientes con PCR positiva para P. jirovecii como en pacientes con PCR negativa. Una PCR negativa para P. jirovecii no es un patrón de referencia para todas las causas posibles de positividad del BDG y, por tanto, ese 35,3 % no puede considerarse una tasa de falsos positivos. La detección molecular de P. jirovecii también necesita interpretación clínica4. Estos porcentajes no permiten saber si añadir BDG aportó información diagnóstica adicional.

Los estudios publicados sobre BDG en lavado broncoalveolar ayudan a contextualizar estos resultados, aunque sus diseños no son directamente comparables con el nuestro. Rose et al. encontraron problemas de especificidad y reproducibilidad en una serie de 132 pacientes3. Damiani et al. observaron concentraciones más altas de BDG en pacientes con neumonía por Pneumocystis que en colonizados o no infectados6. Las definiciones EORTC/MSGERC y FUNDICU se desarrollaron para contextos de investigación concretos1,7. Con resultados individuales emparejados podría estudiarse si añadir BDG al GM o a la PCR modifica realmente la información diagnóstica.

CONCLUSIONES

La solicitud de GM sin BDG fue el patrón predominante, con 330 de los 467 pacientes incluidos.

El GM presentó resultados positivos en distintos grupos microbiológicos, incluidos pacientes sin aislamiento fúngico.

El BDG fue positivo tanto en pacientes con PCR positiva como negativa para P. jirovecii.

Los datos disponibles describen la utilización de estas pruebas, pero no permiten establecer su precisión diagnóstica ni el beneficio de combinarlas. Para ello serían necesarios resultados emparejados y una clasificación clínica de los episodios.

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