Trastorno de ansiedad generalizada: evaluación, diagnóstico y tratamiento

14 abril 2026

AUTORES

  1. Lucas Santiago Piñeiro. F.E.A. Psicología Clínica Hospital Nuestra Señora de Gracia. Zaragoza, España.
  2. Belén Sieso Gracia. F.E.A Psiquiatría Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  3. Marina Guarch Oncins. F.E.A. Psicología Clínica Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.

 

RESUMEN

El trastorno de ansiedad generalizada (TAG) es uno de los trastornos de ansiedad más frecuentes y se asocia a un importante deterioro en la calidad de vida. A pesar de su elevada prevalencia, con frecuencia pasa desapercibido en la práctica clínica, especialmente en atención primaria, donde puede manifestarse mediante síntomas somáticos o preocupaciones persistentes.

El objetivo de este trabajo es describir las características clínicas del TAG, los instrumentos utilizados para su evaluación y los tratamientos con mayor evidencia de eficacia. Para ello se realizó una revisión bibliográfica.

Los resultados indican que el diagnóstico debe basarse principalmente en la entrevista clínica, apoyada por instrumentos como el GAD-2, GAD-7 o el PSWQ-16. En cuanto al tratamiento, la terapia cognitivo-conductual constituye la intervención psicológica de referencia, mientras que los ISRS y los ISRN representan el tratamiento farmacológico de primera elección. La detección precoz y un abordaje individualizado son fundamentales para mejorar el pronóstico.

PALABRAS CLAVE

Trastorno de ansiedad generalizada, trastornos de ansiedad, terapia cognitivo-conductual, diagnóstico.

ABSTRACT

Generalized anxiety disorder (GAD) is one of the most common anxiety disorders and is associated with a significant impairment in quality of life. Despite its high prevalence, it often goes unrecognized in clinical practice, particularly in primary care settings, where it may present through somatic symptoms or persistent worries.

This study aims to describe the clinical characteristics of GAD, the instruments used for its assessment, and the treatments with the strongest evidence of effectiveness. To this end, a bibliographic review was conducted.

The results indicate that diagnosis should be based primarily on the clinical interview, supported by instruments such as the GAD-2, GAD-7, and the PSWQ-16. Regarding treatment, cognitive behavioral therapy constitutes the main psychological intervention, while selective serotonin reuptake inhibitors (SSRIs) and serotonin–norepinephrine reuptake inhibitors (SNRIs) represent the first-line pharmacological treatment. Early detection and an individualized approach are essential to improve prognosis.

KEY WORDS

Generalized anxiety disorder, anxiety disorders, cognitive behavioral therapy, diagnosis.

INTRODUCCIÓN

Aunque la ansiedad constituye una reacción habitual frente a situaciones vitales exigentes, cuando la respuesta al estrés resulta excesiva o desadaptativa, puede dar lugar a la aparición de diversos trastornos de ansiedad1. Dentro de los trastornos de ansiedad, el trastorno de ansiedad generalizada (TAG) es uno de los más prevalentes y de los que generan mayor impacto negativo sobre la calidad de vida de la población.

Los porcentajes estimados de prevalencia-año y prevalencia-vida para el TAG se encuentran entre el 1%-3,6% y el 2,8-5,7%, respectivamente, si bien el riesgo de desarrollar el TAG se duplica en mujeres frente a los hombres. Estas cifras aumentan hasta el 11,7% en los pacientes atendidos en los entornos de atención primaria2.

A pesar de la prevalencia y el deterioro psicosocial que puede acompañar al TAG, el reconocimiento de los síntomas es relativamente bajo, y a menudo permanece sin ser detectado, pasando por preocupaciones o malestares de la vida cotidiana3,4.

Dada su elevada prevalencia, el impacto funcional que conllevan y las dificultades que plantea su diagnóstico, resulta esencial realizar una identificación adecuada y proporcionar un abordaje terapéutico especializado por parte de los profesionales sanitarios, con el fin de ofrecer una atención óptima a estos pacientes.

OBJETIVO

Analizar y describir las características clínicas del trastorno de ansiedad generalizada según las guías diagnósticas vigentes, así como identificar los instrumentos más utilizados para su evaluación y los tratamientos que han demostrado eficacia.

METODOLOGÍA

Se llevó a cabo una revisión bibliográfica de la literatura científica disponible mediante la consulta de las bases de datos PubMed, Dialnet, SciELO y Elsevier España. Se seleccionaron artículos publicados en lengua española entre los años 2021 y 2026. Asimismo, se revisaron los principales manuales diagnósticos internacionales, guías de práctica clínica del Sistema Nacional de Salud y documentos publicados por organismos sanitarios oficiales.

RESULTADOS

Según los principales manuales diagnósticos internacionales, los trastornos de ansiedad comparten entre sí características de miedo y ansiedad excesivos a lo esperable ante la situación presente3,6. El TAG se distingue por un predominio del componente cognitivo de la ansiedad acompañado frecuentemente por tensión somática6.

El trastorno de ansiedad generalizada se caracteriza por la presencia de ansiedad y preocupación persistentes y excesivas, dirigidas a múltiples acontecimientos o actividades de la vida cotidiana, cuya intensidad y duración resultan desproporcionadas respecto al riesgo real. Habitualmente la persona se angustia y preocupa por temas cotidianos de la vida diaria como pueden ser la familia, la salud, la economía, el trabajo o la escuela. Acompañando esta preocupación por una respuesta simpática elevada, experiencia subjetiva de nerviosismo, dificultades de concentración, irritabilidad y dificultades con el sueño. A diferencia de la ansiedad no patológica, las preocupaciones en este trastorno son más persistentes, invasivas y angustiosas, aparecen con escasos desencadenantes y se asocian con un mayor deterioro psicosocial 3,6.

La ansiedad y la preocupación excesiva son motivos muy frecuentes de consulta en atención primaria, a menudo acompañados de molestias somáticas. Por ello, los profesionales de atención primaria se convierten en un colectivo esencial para el diagnóstico precoz de esta patología.

El diagnóstico del TAG debe realizarse desde un enfoque integral, evitando basarse exclusivamente en el recuento de síntomas y priorizando la valoración clínica global. La entrevista clínica constituye la herramienta fundamental, pudiendo complementarse con pruebas psicométricas específicas.

La valoración del trastorno de ansiedad generalizada se apoya en instrumentos breves y fácilmente integrables en la práctica clínica habitual. Entre los más empleados destacan el GAD-2, orientado al cribado inicial, y el GAD-7, que permite estimar la severidad de los síntomas ansiosos y monitorizar la evolución clínica del trastorno a lo largo del tratamiento2.

Así mismo, el Penn State Worry Questionnaire (PSWQ-16) se centra en la evaluación de la preocupación excesiva y persistente, uno de los componentes nucleares del trastorno7.

La aplicación conjunta de estos instrumentos junto a la entrevista y el juicio clínico favorece una detección más precisa del TAG, facilita la cuantificación objetiva de la sintomatología y su gravedad y contribuye al seguimiento de la respuesta terapéutica.

En relación al tratamiento, los enfoques psicológicos constituyen el abordaje principal del TAG, siendo la terapia cognitivo conductual la intervención con mayor evidencia de eficacia8. En ella se combinan técnicas de reestructuración cognitiva destinadas a identificar y modificar pensamientos disfuncionales de contenido ansioso, estrategias de exposición a situaciones temidas y entrenamiento en habilidades de afrontamiento9.

Otros enfoques, como la terapia de aceptación y compromiso (ACT) y las intervenciones basadas en mindfulness, se centran en la aceptación de los pensamientos ansiógenos y la regulación emocional, promoviendo la atención plena y la flexibilidad cognitiva. Estas estrategias han demostrado evidencia tanto a nivel grupal como individual y se recomiendan como alternativa o complemento a la TCC2.

En cuanto al tratamiento farmacológico, los antidepresivos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) y los inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina (ISRN) se configuran como el tratamiento de elección dada su eficacia y seguridad demostrada. Las benzodiacepinas pueden emplearse de forma puntual y a corto plazo para el control inicial de la ansiedad intensa o insomnio asociado, aunque se desaconseja su uso prolongado debido al riesgo de desarrollar dependencia, tolerancia y posibles efectos adversos.

Para el tratamiento del TAG, es indispensable adaptar las intervenciones al contexto clínico, la gravedad y las preferencias del paciente, asi como tener en cuenta posibles comorbilidades médicas y psiquiátricas.

 

DISCUSIÓN-CONCLUSIONES

El trastorno de ansiedad generalizada es una condición frecuente y con un impacto funcional significativo, especialmente en atención primaria, presentándose muchas veces a través de síntomas somáticos o preocupaciones persistentes que pueden confundirse con rasgos caracteriales o respuestas normales al estrés. Estas circunstancias dificultan su adecuado diagnóstico y retrasa el inicio de intervenciones adecuadas.

El proceso diagnóstico debe apoyarse fundamentalmente en una entrevista clínica que permita valorar la intensidad, duración e interferencia de las preocupaciones. Las escalas como GAD-2, GAD-7 o PSWQ-16 resultan útiles como complemento para el cribado y seguimiento, pero no sustituyen la valoración clínica.

En cuanto al tratamiento, la terapia cognitivo-conductual continúa siendo la intervención psicológica con mayor evidencia, pudiendo complementarse con enfoques basados en aceptación y mindfulness. A nivel farmacológico, los ISRS e ISRN constituyen la primera elección, limitando el uso de benzodiacepinas a situaciones puntuales y de corta duración.

En conjunto, el abordaje del TAG requiere una perspectiva individualizada, que tenga en cuenta la gravedad, las comorbilidades y las preferencias del paciente. Una detección precoz y un tratamiento ajustado a cada caso son claves para mejorar el pronóstico y reducir el impacto a largo plazo.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. DeMartini J, Patel G, Fancher TL. Generalized anxiety disorder. Ann Intern Med. 2019,170(7): ITC49–ITC64.
  2. GuíaSalud. Guía de práctica clínica para el tratamiento del trastorno de ansiedad generalizada en atención primaria [Internet]. Madrid: GuíaSalud, 28 Nov 2024 [cited 2026 Feb 7]. doi:10.46995/gpc_641
  3. Asociación Estadounidense de Psiquiatría. DSM-5-TR® Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales: texto revisado [título en español]. 5ª ed. Buenos Aires/Madrid: Editorial Médica Panamericana, 2023. ISBN: 9788411060721
  4. Lieb R, Becker E, Altamura C. The epidemiology of generalized anxiety disorder in Europe. Eur Neuropsychopharmacol. 2005,15(4):445–452.
  5. Spitzer RL, Kroenke K, Williams JBW, Löwe B. A brief measure for assessing generalized anxiety disorder. Arch Intern Med. 2006, 166(10):1092. doi:10.1001/archinte.166.10.1092.
  6. Organización Mundial de la Salud. Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11), 11.ª revisión [Internet]. Ginebra: OMS, 2022 [citado 2026 Ene 13]. Disponible en: https://icd.who.int/es
  7. Sandín B, Chorot P, Valiente RM, Lostao L. Validación española del cuestionario de preocupación PSWQ: estructura factorial y propiedades psicométricas. Revista de Psicopatología y Psicología Clínica [Internet]. 2009,14(2):107–22. doi:10.5944/RPPC.VOL.14.NUM.2.2009.4070.
  8. Fernández Hermida JR, Amigo Vázquez I. Trastorno de ansiedad generalizada. En: Pérez Álvarez M, Fernández Hermida JR, Fernández Rodríguez C, Amigo Vázquez I, eds. Guía de tratamientos psicológicos eficaces. Vol. I: adultos. Madrid: Ediciones Pirámide, 2008. p. 185–210.
  9. Garay CJ, Donati S, Ortega I, Freiría S, Rosales G, Koutsovitis F. Modelos cognitivo-conductuales del trastorno de ansiedad generalizada. Rev Psicol [Internet]. 2019 Sep 4,15(29):7–21.

 

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