Trastorno del espectro autista en población infanto-juvenil.

26 noviembre 2023

AUTORES

  1. Miriam Grimalt López. Enfermera Especialista en Salud Mental. Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil. Centro de Salud Teruel Ensanche (Teruel).
  2. Leticia Anadón Ruiz. Enfermera Especialista en Salud Mental. Unidad de Corta Estancia. Hospital Obispo Polanco (Teruel).
  3. Verónica Dalda Navarro. Enfermera Especialista en Salud Mental. CRP San Juan de Dios (Teruel).
  4. Rocío Herrera Alegre. Enfermera Especialista en Salud Mental. CRP San Juan de Dios (Teruel).
  5. Noelia Hernández Vicente. Enfermera Especialista en Salud Mental. Máster en Especialización de Cuidados de Enfermería por la Universidad CEU. Unidad de Larga Estancia del C.R.P San Juan de Dios.
  6. Sara Morcillo Martínez. Enfermera Especialista en Salud Mental. Centro de Salud Mental. CAD (Cieza).

 

RESUMEN

INTRODUCCIÓN: Los TEA son un grupo de trastornos del neurodesarrollo infantil que constituyen un espectro o continuo de trastornos, siendo la comunicación social y el patrón de intereses y comportamientos las áreas fundamentales afectadas.

OBJETIVOS: realizar una revisión bibliográfica del trastorno del espectro autista (TEA) y proporcionar información actualizada según la evidencia científica a los profesionales de Salud mental.

METODOLOGÍA: Se ha realizado una revisión bibliográfica sobre el TEA en diferentes bases de datos, así como en diferentes manuales y después se ha centrado la búsqueda utilizando los descriptores en ciencias de la salud (DeCS).

RESULTADOS: Parece ser que el TEA no tiene una causa conocida, se barajan diversas posibilidades. Para confirmar el diagnóstico existen criterios planteados por el DSM-V para confirmarlo debemos considerar todos los ítems que se plantean y ver si son cumplidos por el paciente o no.

CONCLUSIONES: Los TEA son trastornos del Neurodesarrollo, crónicos que en un número importante se asocian a uno o más trastornos psiquiátricos, siendo la principal causa de hospitalización y tratamiento farmacológico.

 

PALABRAS CLAVE

Psiquiatría, enfermería, trastorno autístico, farmacología.

 

ABSTRACT

INTRODUCTION: ASD are a group of childhood neurodevelopmental disorders that constitute a spectrum or continuum of disorders, with social communication and the pattern of interests and behaviors being the fundamental areas affected.

OBJECTIVES: carry out a bibliographic review of autism spectrum disorder (ASD) and provide updated information based on scientific evidence to mental health professionals.

METHODOLOGY: A bibliographic review on ASD has been carried out in different databases, as well as in different manuals and then the search has been focused using the descriptors in health sciences (DeCS).

RESULTS: It seems that ASD has no known cause; various possibilities are being considered. To confirm the diagnosis there are criteria set forth by the DSM-V to confirm it, we must consider all the items that are raised and see if they are met by the patient or not.

CONCLUSIONS: ASD are chronic Neurodevelopmental disorders that in a significant number are associated with one or more psychiatric disorders, being the main cause of hospitalization and pharmacological treatment.

 

KEY WORDS

Psychiatry, nursing, autistic disorder, pharmacology.

 

INTRODUCCIÓN

Los trastornos del neurodesarrollo engloban según la DSM-5, los trastornos del neurodesarrollo intelectual, los trastornos de la comunicación, los trastornos del espectro autista (TEA), el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), el trastorno específico del aprendizaje y los trastornos motores (trastorno del desarrollo de la coordinación, trastorno del movimiento estereotipado, trastorno de Tourette y trastornos de tics).

Los TEA son un grupo de trastornos del neurodesarrollo infantil que constituyen un espectro o continuo de trastornos, siendo la comunicación social y el patrón de intereses y comportamientos las áreas fundamentales afectadas.

Se estima la prevalencia en un 1%. Es 5 veces más frecuente en niños que en niñas, pero la proporción se iguala hasta 2:1 en los casos con menor coeficiente intelectual (CI).

Los TEA tienen una gran heterogeneidad etiológica. En la mayoría de las ocasiones no se encuentra una causa precisa (autismo primario o idiopático). Se encuentra un trastorno médico en el 10- 25% de los casos, dependiendo de la muestra y de las herramientas utilizadas (autismo sindrómico). Pueden llevar asociados múltiples trastornos genéticos, trastornos congénitos del metabolismo, embriopatías y fetopatías tóxicas, epilepsia, infecciones congénitas/adquiridas y exposición intrauterina a drogas.

Los síntomas se reconocen más comúnmente en el segundo año de vida, pero pueden estar presentes antes. Las formas de presentación pueden ser también diversas, desde la aparición temprana hasta pasando por un patrón de desarrollo normal y posteriormente un estancamiento1.

 

– VER TABLA I Y II (ANEXO)-

Los signos precoces y la presentación del autismo difieren si el TEA va acompañado de discapacidad intelectual. En estos casos, los signos propios del autismo se acompañan de los propios de la discapacidad, con retraso evolutivo generalizado en su psicomotricidad, comunicación, curiosidad, control de esfínteres y, en general, en su capacidad de adaptación funcional. Podemos decir que, en estos casos, los signos precoces de TEA aparecen más temprano. En aquellos que tienen una capacidad cognitiva dentro de la normalidad, los primeros signos que se identifican tienen una cualidad “más autista”. Es en la guardería, por lo general, que en aquellos TEA de buena capacidad intelectual y buen desarrollo de lenguaje expresivo se identifican los problemas de sociabilidad y comunicación pragmática, las dificultades de adaptarse a las normas, comprender un nuevo entorno alejado de sus referentes adultos y dificultades de incorporarse al juego con sus iguales2.

Principios generales del tratamiento La mayoría de los niños con autismo o no necesitan o no se benefician del tratamiento con fármacos y los tratamientos psicosociales de base conductual, generalizados e individualizados son los tratamientos de elección. Como principio general básico en cualquier población infantil y adolescente, está instaurar siempre el tratamiento tanto farmacológico como psicosocial en estrecha colaboración con los padres. Una guía importante en esta población tan vulnerable es evitar ingresos hospitalarios y soluciones crónicas para problemas agudos tan frecuentes en personas con autismo ante cambios, situaciones nuevas o inesperadas. Siempre, ante un empeoramiento brusco de conducta, debemos evaluar la existencia de una comorbilidad asociada, para lo cual el realizar un diagnóstico por un profesional experto en el tema resulta ser esencial.

 

– VER TABLA III (ANEXO)-

Como guía inalterable en una población tan vulnerable a los efectos secundarios de los fármacos, es comenzar siempre exclusivamente con un fármaco e incrementar despacio, siempre con el propósito de evitar efectos secundarios y retirar el fármaco si estos son severos. Siempre el profesional debe controlar muy cercanamente posibles efectos secundarios y facilitar a los padres un rápido acceso a los profesionales en caso de que surjan imprevistos con la medicación. Como norma, el profesional debe intentar maximizar y esperar la efectividad de un fármaco, antes de realizar cambios, evitando plurifarmacología. Muchas veces, la plurifarmacoterapia enmascara efectos secundarios de otro fármaco, por lo que la retirada de fármacos puede producir reacciones no esperadas. Los padres deberán tener una amplia información de los efectos esperados con el tratamiento farmacológico, de cuáles son los efectos secundarios más frecuentes y ser anticipados de los efectos secundarios por los cuales deberían parar el fármaco. Es importante evitar comenzar tratamientos farmacológicos durante periodos de cambio en la vida de estos niños o situaciones muy estresantes escolares o en situaciones relacionadas con comorbilidades médicas que requieren un tratamiento o respuesta diferente al farmacológico. Tratamiento para los síntomas específicos de autismo/TEA Actualmente, los únicos fármacos que tienen indicación por la FDA Americana (Food and Drug Administration) en personas con TEA son: la risperidona (2006) y el aripiprazol (2009), ambos utilizados para las comorbilidades frecuentemente asociadas al autismo, sin que exista evidencia de mejora en los síntomas específicos del TEA. Sin embargo, la investigación está abriendo nuevas posibilidades terapéuticas. Estudios de genética están identificando proteínas implicadas en la transmisión cerebral disfuncional en las personas con TEA, favoreciendo el diseño de estudios con tratamientos noveles, mediante ensayos clínicos aleatorizados en poblaciones diana. Oxitocina: es la medicación más ampliamente estudiada y más prometedora para síntomas específicos de autismo, especialmente en el área de la sociabilidad. Es un neuropéptido producido en el hipotálamo y que en estudios de animales ha demostrado su implicación en la conducta y vinculación maternal hacia el bebé, además de en procesos relacionados con la memoria. Estudios de investigación, han relacionado polimorfismos genéticos del receptor de la oxitocina con autismo, y estudios de neuroimagen han asociado tratamiento con oxitocina intranasal con mejoras en la conectividad cerebral. El uso de oxitocina intranasal se ha asociado a una mejora en la cognición social, contacto ocular y reconocimiento de expresiones faciales. La oxitocina tiene la limitación de que se utiliza intranasalmente y que tiene una vida media muy corta en sangre; por lo que, actualmente, no es una opción terapéutica recomendable. Estudios de genética han señalado alteraciones en diferentes proteínas implicadas en la trasmisión sináptica, que han guiado la realización de diferentes ensayos clínicos con diferentes sustancias. Es el caso de IGF-1 (insulin-like growth factor 1), que actúa en la maduración de las espinas dendríticas regulando la formación sináptica y que en ensayos clínicos se ha asociado a una mejora de la conducta prosocial y a una disminución de las conductas estereotipadas. Otros fármacos que se están experimentando en autismo, son los implicados en el metabolismo del glutamato, sustancia relacionada con una mejora en la trasmisión sináptica. La memantina es un antagonista del receptor NMDA, y el antibiótico D-cycloserina un agonista del receptor de NMDA, ambos han demostrado en ensayos clínicos alguna eficacia en la mejora de la cognición social, lenguaje y reducción de las conductas estereotipadas. Alteraciones en el sistema excitatorio-inhibitorio de trasmisión sináptica, han sido implicadas en autismo y el sistema Gabaérgico, también se ha implicado en la patogénesis del TEA. El Arbaclofen, agonista del receptor GABA (b), se ha relacionado con mejoras en la sociabilidad en algunos estudios en humanos. El clonazepam que actúa en los receptores GABA (a), también se ha utilizado en autismo, aunque sin evidencia definitiva de mejora. Con la excepción de la oxitocina, en la que existen varios estudios actuales señalando su promesa terapéutica, en el resto de los fármacos las evidencias encontradas son todavía preliminares2,3.

 

OBJETIVOS

Objetivo general:

  • Realizar una revisión bibliográfica del Trastorno del espectro autista (TEA) y proporcionar información actualizada según la evidencia científica a los profesionales de Salud mental.

 

Objetivos específicos:

  • Aumentar los conocimientos sobre esta enfermedad a los profesionales de Salud Mental.
  • Exponer los criterios diagnósticos actualizados para facilitar la detección de esta enfermedad desde el Equipo de Salud Mental infanto-Juvenil.

 

METODOLOGÍA

Se ha realizado una revisión bibliográfica sobre el TEA en diferentes bases de datos, así como en diferentes manuales y después se ha centrado la búsqueda utilizando los descriptores en ciencias de la salud (DeCS). Se han seleccionado documentos con texto completo y se han utilizado filtros como el año de publicación, el idioma. Además, se han empleado páginas web para facilitar la búsqueda de información.

 

RESULTADOS

Parece ser que el TEA no tiene una causa conocida, se barajan diversas posibilidades. Para confirmar el diagnóstico existen criterios planteados por el DSM-V para confirmarlo debemos considerar todos los ítems que se plantean y ver si son cumplidos por el paciente o no.

Como guía inalterable en una población tan vulnerable a los efectos secundarios de los fármacos, es comenzar siempre exclusivamente con un fármaco e incrementar despacio, siempre con el propósito de evitar efectos secundarios y retirar el fármaco si estos son severos. Siempre el profesional debe controlar muy cercanamente posibles efectos secundarios y facilitar a los padres un rápido acceso a los profesionales en caso de que surjan imprevistos con la medicación. Como norma, el profesional debe intentar maximizar y esperar la efectividad de un fármaco, antes de realizar cambios, evitando plurifarmacología.

 

CONCLUSIÓN

Los TEA son trastornos del Neurodesarrollo, crónicos que en un número importante se asocian a uno o más trastornos psiquiátricos, siendo la principal causa de hospitalización y tratamiento farmacológico.

No existen en la actualidad fármacos de probada efectividad para los síntomas nucleares propios del TEA.

Existen fármacos aprobados por la FDS que son la risperidona y el aripiprazol para su uso en el TEA, para la comorbilidad con irritabilidad, impulsividad e hiperactividad.

Hay cierta evidencia de efectividad tanto para los tratamientos estimulantes como no estimulantes del TEA asociado al TDAH pero la vulnerabilidad a efectos secundarios asociados exige un alta precaución en su uso.

No existe evidencia de efectividad de los ISRS en las conductas estereotipadas asociadas al TEA y su efectividad se relaciona con la comorbilidad con trastornos de ansiedad, del humor y TOC.

En la actualidad existen ensayos clínicos con sustancias prometedoras que regulan la transmisión cerebral y que se han implicado en la patogenia del TEA.

Nunca deberían utilizarse los tratamientos farmacológicos en exclusiva como abordaje del TEA, ya que siempre deben ir asociados a tratamientos psicosociales.

La instauración de tratamientos farmacológicos en el TEA solo debería iniciarse después de una valoración diagnóstica del TEA y de sus comorbilidades por profesionales con experiencia en el área, que conozcan la efectividad y efectos adversos de los fármacos en esta población.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. 1.Lo que es trastorno del espectro autista y lo que no lo es [Internet]. Elsevier.es. [citado el 10 de octubre de 2023]. Disponible en: https://www.elsevier.es/es-revista-anales-pediatria-continuada-51-pdf-S1696281813701550.
  2. Hervás Zúñiga A, Balmaña N, Salgado M. Los trastornos del espectro autista (TEA) [Internet]. Adolescenciasema.org. [citado el 10 de octubre de 2023]. Disponible en: https://www.adolescenciasema.org/ficheros/PEDIATRIA%20INTEGRAL/Trastorno%20del%20Espectro%20Autista.pd
  3. Soutullo. Guía esencial de psicofarmacología del Niño y del adolescente. 2ª edición. Madrid: Editorial Panamericana;2018.

 

ANEXOS

 

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