AUTORES
- Sara Fabregat Ruiz. Grado en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
- Isabel Florido Forero. Grado en Enfermería. Hospital Nuestra de Gracia. Zaragoza.
- Andrea Olivera Nogues. Grado en Enfermería. Hospital Royo Villanova. Zaragoza.
- María Pérez Galindo. Grado en Enfermería. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza.
- Natali Mercur. Grado en Enfermería. Hospital Universitario San Jorge. Huesca.
- Daniel Serrano Dolado. Grado en Enfermería. Hospital Nuestra Señora de Gracia. Zaragoza.
RESUMEN
La tosferina, también conocida como pertussis, es una enfermedad infecciosa respiratoria aguda que afecta principalmente a lactantes y niños pequeños. La tos ferina es la infección aguda del tracto respiratorio que cursa con paroxismos de tos en accesos característicos y que es causada por Bordetella pertussis (85-95%) y Bordetella parapertussis (5-15%). Otros microorganismos pueden dar lugar a cuadros de tos paroxística prolongada indistinguibles clínicamente de tosferina. Los síntomas más graves ocurren en recién nacidos y bebés más pequeños e incluso pueden provocar la muerte. La tosferina constituye un problema importante para la salud pública por ello es importante aplicar el calendario vacunal propuesto con las máximas coberturas posibles y la vacunación de la madre durante el embarazo son las mejores opciones para el control de la tosferina disponibles en este momento.
PALABRAS CLAVE
Tosferina, prevención enfermera, epidemiología tosferina, enfermedad pediátrica, vacunación Dtpa.
ABSTRACT
Whooping cough, also known as pertussis, is an acute respiratory infectious disease that primarily affects infants and young children. Whooping cough is an acute respiratory tract infection that presents with paroxysms of coughing in characteristic fits and is caused by Bordetella pertussis (85-95%) and Bordetella parapertussis (5-15%). Other microorganisms can give rise to prolonged paroxysmal cough symptoms that are clinically indistinguishable from whooping cough. The most severe symptoms occur in newborns and younger babies and can even lead to death. Whooping cough constitutes an important public health problem, so it is important to apply the proposed vaccination schedule with the maximum possible coverage and vaccination of the mother during pregnancy are the best options for controlling whooping cough available at this time.
KEY WORDS
Whooping cough, nursing prevention, whooping cough epidemiology, pediatric disease, Dtpa vaccination.
DESARROLLO DEL TEMA
La tosferina, también conocida como pertussis, es una enfermedad infecciosa respiratoria aguda que afecta principalmente a lactantes y niños pequeños. La tos ferina es la infección aguda del tracto respiratorio que cursa con paroxismos de tos en accesos característicos y que es causada por Bordetella pertussis (85-95%) y Bordetella parapertussis (5-15%). Otros microorganismos pueden dar lugar a cuadros de tos paroxística prolongada indistinguibles clínicamente de tosferina. Los síntomas más graves ocurren en recién nacidos y bebés más pequeños e incluso pueden provocar la muerte. Se recomienda la vacunación de las mujeres embarazadas entre las semanas 27 y 36 de embarazo, preferiblemente la vacunación se realizará entre las semanas 28-32, para proteger a los bebés hasta el inicio de la vacunación primaria. La mujer debe vacunarse con cada nuevo embarazo, independientemente de cuándo se administró la última dosis de la vacuna contra el tétanos y si fue vacunada durante un embarazo anterior1.
La tosferina encuentra su origen en la bacteria Bordetella pertussis, una bacteria gramnegativa que afecta principalmente las vías respiratorias. La propagación de la enfermedad se produce de persona a persona, principalmente a través de las gotitas respiratorias liberadas al toser, estornudar o hablar. La transmisión de la infección se produce por contacto estrecho con un enfermo a través de gotitas aerosolizadas por la tos o las secreciones respiratorias. El reservorio es, en todos los casos, humano. El 80% de los contactos se produce en el entorno doméstico; de ahí surge la medida preventiva conocida como estrategia «nido»; esta estrategia nido destaca e incluye la administración de una dosis de recuerdo de vacuna dTpa para todas las personas que tienen proximidad con algún lactante, sean contactos domiciliarios familiares o no familiares, si tenemos en cuenta, como muestra la epidemiología, que en más del 80-90% de los lactantes menores de 4 meses el caso primario es un contacto domiciliario2. Aunque la madre es la transmisora más frecuente, la inmunización solo de las madres después del parto no es suficiente, por lo que los esfuerzos deben dirigirse a la inmunización de todos los convivientes en el mismo domicilio. La vacunación de los contactos domiciliarios debe realizarse, al menos 2 semanas antes del nacimiento, en todos los futuros contactos de recién nacidos y lactantes pequeños.
El reservorio es humano. El periodo de incubación de la tosferina es de 7-10 días (intervalo 6-20 días). Por eso es importante subrayar la importancia de la vigilancia constante por parte de los enfermeros en áreas de alta densidad poblacional.
Los enfermeros deben tener una comprensión actualizada de la incidencia y prevalencia de la tosferina en su área de práctica. La incidencia se refiere al número de nuevos casos en un período específico, mientras que la prevalencia representa la cantidad total de casos en una población dada. Esta información permite a los profesionales de enfermería evaluar la carga de la enfermedad y adaptar estrategias preventivas según las necesidades específicas de la comunidad que atienden. En nuestro país, se detectaron 2.211 casos de tosferina en el año pasado (2023 suponen casi diez veces más que los 250 de 2022 y, de hecho, casi doblan la cifra alcanzada durante los tres primeros años de la pandemia juntos (1.158 casos en total entre 2020 y 2022); solo en las primeras semanas del año actual. 2024 se han detectado dos extensos brotes uno en Madrid y otro en Castilla la Mancha, lo que hace suponer que las cifras aumentaron con respecto a años anteriores2,3. La identificación de factores de riesgo y poblaciones vulnerables es esencial en la evaluación de la epidemiología de la tosferina. Los lactantes y niños pequeños son particularmente susceptibles a las complicaciones de la enfermedad, lo que hace que las estrategias de prevención y control se centren en proteger a esta población vulnerable. Además, los enfermeros deben considerar otros grupos de alto riesgo, como mujeres embarazadas y personas inmunocomprometidas, al diseñar intervenciones específicas. La tosferina a menudo exhibe patrones estacionales, con aumentos significativos de casos en determinadas épocas del año. Los enfermeros deben estar alerta a estas fluctuaciones, ya que pueden afectar la planificación y la implementación de estrategias de prevención. La temporada de influenza, por ejemplo, a menudo coincide con picos de casos de tosferina, lo que destaca la importancia de enfoques coordinados en la gestión de enfermedades respiratorias. Es de vital importancia realizar desde los centros sanitarios una exhaustiva vigilancia epidemiológica, ésta no es fácil y conlleva una serie de desafíos.
La vigilancia epidemiológica de la tosferina presenta desafíos únicos, como la subnotificación y la variabilidad en las prácticas de diagnóstico. Los enfermeros deben estar conscientes de estos desafíos y colaborar con los sistemas de salud pública para mejorar la recopilación de datos y garantizar una representación precisa de la carga de la enfermedad.
El Ciclo de la enfermedad:
Adentrémonos en el ciclo de la enfermedad de la tosferina. Desde la exposición inicial hasta la fase de convalecencia, entender cada etapa es crucial para el manejo adecuado y el diseño de estrategias de atención de enfermería específicas para cada fase3.
Manifestaciones Clínicas: Es esencial que los enfermeros reconozcan las manifestaciones clínicas de la tosferina para un diagnóstico temprano y una intervención efectiva. Desde la fase catarral hasta la fase paroxística, cada etapa presenta síntomas distintivos que requieren atención y seguimiento.La clínica de la tosferina tiene tres fases claramente diferenciadas.
- Primera fase o catarral: la más contagiosa. Indistinguible de un catarro de vías altas (1-2 semanas de duración).
- Segunda fase o paroxística:
- Accesos de tos paroxística, emetizante, gallo inspiratorio.
- Número de accesos diarios: 5-7 en las formas leves, más de 20 en las graves.
- Predominio nocturno.
- Pueden desencadenarse por estímulos como el llanto, la risa, el estornudo, el ejercicio físico o la alimentación.
- Intercrisis: normalidad.
- Los accesos aumentan en intensidad durante 1-2 semanas, se estabilizan durante 2-3 semanas y van disminuyendo progresivamente.
- Tercera fase o de convalecencia: los síntomas van remitiendo (puede durar semanas o meses), pero pueden exacerbar con nuevas infecciones respiratorias.
En recién nacidos y prematuros, la clínica puede caracterizarse por episodios de apnea y cianosis. En el lactante pequeño, las crisis de tos son más intensas, mientras que en adolescentes y adultos la tos persistente suele ser su única manifestación, que puede durar hasta varios meses4.
Diagnóstico y Evaluación: El diagnóstico de la tos ferina es difícil porque los síntomas inicialmente son inespecíficos en la fase catarral. Además, el índice de sospecha clínica por parte de los médicos sigue siendo bajo. El diagnóstico debe sospecharse solamente por la clínica que presente el paciente. Se debe investigar toda tos persistente predominantemente nocturna (no asmática) que dure más de 14 días.
La serología y los cultivos utilizados tradicionalmente para diagnosticar la tos ferina están siendo reemplazados por la detección de secreciones nasofaríngeas mediante la técnica de PCR, que actualmente es la técnica más rápida, eficiente y útil para el diagnóstico clínico de la enfermedad. Tanto la PCR como el cultivo reducen su rendimiento pasadas las tres primeras semanas tras la aparición de los síntomas5. La serología tiene sus límites (útil en los casos en que el desarrollo ha durado más de dos semanas e interfiere con los anticuerpos de la vacuna). Cada prueba diagnóstica tiene un tiempo óptimo para realizarla.
Todas las acciones de enfermería deberán ir encaminadas a la promoción de la vacunación contra la tosferina. En el contexto de la tosferina, los enfermeros asumen un papel crucial en la promoción y educación sobre la vacunación, siendo agentes clave en la lucha contra esta enfermedad altamente contagiosa. A través de la exploración de estrategias preventivas, se resalta la importancia vital de la inmunización en la reducción tanto de la incidencia como de la gravedad de la tosferina. Las diferentes estrategias enfermeras podemos clasificarlas en los siguientes apartados:
Educación y Concientización: La labor educativa de los enfermeros abarca desde proporcionar información detallada sobre la enfermedad hasta desmitificar conceptos erróneos relacionados con la vacunación. La creación de conciencia sobre la tosferina, sus consecuencias y la disponibilidad de vacunas es esencial para fomentar la toma de decisiones informadas por parte de la comunidad. Los enfermeros, como comunicadores de confianza, pueden desempeñar un papel crucial en abordar las preocupaciones y preguntas comunes asociadas con la vacunación6.
Promoción Activa de la Inmunización: Los enfermeros no solo proporcionan información, sino que también desempeñan un papel activo en la promoción de la vacunación. Esto implica la participación en campañas de vacunación comunitarias, la organización de sesiones informativas y la colaboración con otros profesionales de la salud para garantizar que la vacunación contra la tosferina sea fácilmente accesible para la población. La presencia activa de los enfermeros en estos eventos contribuye a construir un entorno de salud favorable y a mejorar las tasas de vacunación7.
Importancia de la Inmunización: Se destaca la relevancia de la inmunización como un pilar fundamental en la reducción de la incidencia y gravedad de la tosferina. Los enfermeros, al proporcionar información basada en evidencia, subrayan cómo la vacunación no solo protege a los individuos, sino que también contribuye a la inmunidad colectiva, disminuyendo la propagación de la enfermedad en la comunidad. Este enfoque preventivo no solo salva vidas individualmente, sino que también fortalece la salud pública en general. En España, la primera dosis de vacuna frente a tosferina se administra a los dos meses, como ya se ha comentado, produciendo esta una protección parcial, principalmente contra la enfermedad severa. Las mayores tasas de inmunidad no ocurren hasta después de la tercera dosis (80-90%). 8Múltiples trabajos han confirmado la transferencia de anticuerpos de la madre al feto después de la vacunación y de la infección natural, por lo que la vacunación de la madre es una estrategia preventiva útil para los menores de dos meses principalmente. Por esto se les vacuna a las madres entre la semana 28-32 de embarazo independientemente de pauta vacunacional anterior, en todos los embarazos deberán ser sometidas a dicha vacunación9.
Estrategias de Prevención: Los enfermeros no solo se limitan a la promoción, sino que también participan en el diseño y ejecución de estrategias de prevención. Esto implica la identificación de poblaciones de alto riesgo, como los lactantes, y la implementación de programas específicos para garantizar que reciban las vacunas en los momentos adecuados. Los enfermeros trabajan en estrecha colaboración con los sistemas de salud y las autoridades sanitarias para desarrollar estrategias adaptadas a las necesidades específicas de sus comunidades.
CONCLUSIONES
La tosferina no solo presenta desafíos médicos, sino también demandas específicas para los profesionales de enfermería. La comprensión integral de la enfermedad, su prevención y manejo son fundamentales para garantizar una atención de calidad y reducir la propagación de esta patología. La tosferina constituye un problema importante para la salud pública por ello es importante aplicar el calendario vacunal propuesto con las máximas coberturas posibles y la vacunación de la madre durante el embarazo son las mejores opciones para el control de la tosferina disponibles en este momento.
BIBLIOGRAFÍA
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