Nº de DOI: 10.34896/RSI.2024.40.16.001
AUTORES
- Ana Saide Gabro Marcén. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud.
- Teresa Peón Sánchez. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud.
- Rubén Aced Magaña. Enfermero del Servicio Aragonés de Salud.
- Isabel Cólera Gómez. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud.
- Ana María Morón Esteban. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud.
- Micaela Ardid Pardo. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud.
RESUMEN
La vaginosis bacteriana (VB) es la patología infecciosa vaginal más prevalente entre las mujeres en edad fértil, afectando significativamente la calidad de vida de quienes la padecen. Además, está asociada a un mayor riesgo de enfermedades de transmisión sexual y otros problemas reproductivos. Existen variaciones sobre la prevalencia de esta enfermedad atendiendo a la localización geográfica, que puede estar relacionado con factores de riesgo como: tipo de actividad sexual, número de parejas, hábitos tóxicos, higiene íntima, etc.
El tratamiento de esta enfermedad todavía está en discusión, aunque numerosos estudios hablan sobre el uso de probióticos, junto con tratamiento antibiótico. Pese a su gran prevalencia y su mayor recurrencia, se evidencia la necesidad de continuar investigando sobre la enfermedad.
Vaginosis bacteriana, probióticos, microbioma vaginal.
ABSTRACT
Bacterial vaginosis (BV) is the most prevalent vaginal infectious pathology among women of childbearing age, significantly affecting the quality of life of those who suffer from it. Additionally, it is associated with an increased risk of sexually transmitted diseases and other reproductive problems. There are variations in the prevalence of this disease depending on geographical location, which may be related to risk factors such as type of sexual activity, number of partners, toxic habits, intimate hygiene, etc.
The treatment of this disease is still under discussion, although numerous studies discuss the use of probiotics along with antibiotic treatment. Despite its high prevalence and high recurrence rate, there is a clear need to continue researching the disease.
KEY WORDS
Bacterial vaginosis, probiotics, vaginal microbiome.
INTRODUCCIÓN
El microbioma vaginal es parte del microbioma humano y posee condiciones únicas. Dentro de todas las especies que lo componen, existe una dominancia por parte de la especie bacteriana Lactobacili 1. Este ecosistema vaginal se coloniza desde las primeras horas del nacimiento de una mujer y permanece a lo largo de su vida hasta la muerte. La vaginosis bacteriana es una condición caracterizada por un desequilibrio en la microbiota vaginal, con una disminución de los Lactobacilli y un sobrecrecimiento de bacterias anaerobias como Gardnerella vaginalis, Atopobium vaginae, entre otras2,3. La microbiota vaginal presenta uno de los mecanismos de defensa más importantes para la función reproductiva y el mantenimiento de un medio saludable1,4. A pesar de su alta prevalencia y consecuencias adversas, las causas exactas de la VB no están completamente enunciadas, aunque se ha asociado fuertemente con la actividad sexual y otros factores como la higiene íntima y el uso de ciertos anticonceptivos2.
MATERIAL Y MÉTODO
Para la elaboración de este artículo se llevó a cabo una búsqueda exhaustiva de la literatura científica reciente utilizando bases de datos como Scielo y Pubmed. Las palabras clave empleadas incluyeron «vaginosis bacteriana», “tratamiento” y “microbioma”. Se aplicaron filtros como publicaciones desde el año 2020 hasta la actualidad. El periodo de búsqueda abarcó cinco días, durante los cuales se seleccionaron estudios relevantes que abordan la epidemiología, diagnóstico, complicaciones y tratamiento de la VB.
RESULTADO
EPIDEMIOLOGÍA Y FACTORES DE RIESGO
La prevalencia de la VB varía ampliamente según la ubicación geográfica, el origen étnico y el nivel socioeconómico de las poblaciones estudiadas, oscilando entre el 4% y el 75%. Los factores de riesgo incluyen la actividad sexual, el número de parejas sexuales, el uso de dispositivos intrauterinos, el tabaquismo y el estrés. Estos factores pueden influir en el desequilibrio del microbiota vaginal y aumentar la susceptibilidad a la VB. En algunos artículos se estudió también la posible correlación entre los productos usados durante la menstruación (compresas, tampones y otros) con la aparición de VB2,5.
DIAGNÓSTICO Y MANIFESTACIONES CLÍNICAS:
La VB puede ser asintomática o presentarse con síntomas como aumento del flujo vaginal blanco y espeso con mal olor, irritación y/o picazón vaginal5. El diagnóstico se realiza mediante un examen pélvico con espéculo o mediante un hisopo vaginal para la recolección de muestras, que pueden analizarse para identificar cambios en la microbiota vaginal característicos de la VB. Actualmente también hay algunos métodos diagnósticos más precisos y emergentes, que abren nuevas posibilidades para la monitorización y el manejo efectivo de esta condición a menudo subdiagnosticados, que van desde técnicas moleculares hasta enfoques enzimáticos y de fluorescencia1.
Pese a haberse avanzado en la comprensión de la transmisión y etiología microbiológica de la VB para su diagnóstico, no ha habido muchos avances terapéuticos. Las recomendaciones sobre el tratamiento no han tenido una gran variación en las últimas décadas. Sumado a ello, las mujeres presentan cada vez más episodios recurrentes, existiendo menos orientación y opciones terapéuticas disponibles4.
COMPLICACIONES Y IMPACTO EN LA SALUD:
Las complicaciones de la VB pueden ser graves e incluyen el riesgo aumentado de parto prematuro en mujeres embarazadas, así como cervicitis, endometritis, enfermedad inflamatoria pélvica e infecciones del tracto urinario en mujeres no embarazadas1. Además, se ha relacionado con un mayor riesgo de enfermedad inflamatoria pélvica, cáncer de cuello uterino e infertilidad tubárica, lo que subraya la importancia de un diagnóstico y tratamiento oportunos6.
TRATAMIENTO Y PERSPECTIVAS:
El tratamiento y manejo de la VBtiene como objetivo aliviar los síntomas, restaurar el equilibrio de la microbiota vaginal y prevenir complicaciones asociadas1,7. También implica el uso de antibióticos específicos según las pautas recomendadas por la Organización Mundial de la Salud, así como el uso emergente de probióticos de Lactobacillus para restaurar el equilibrio de la microbiota vaginal, principalmente para tratar casos de secreción vaginal causada por bacterias. El uso de estos probióticos por vía vaginal se ha demostrado que tiene un efecto terapéutico más rápido que si se administran de manera oral6,8. La terapia antibiótica estándar a menudo falla, con una tasa de recaída estimada del 50% 1. Sin embargo, la alta tasa de recurrencia de la VB subraya la necesidad de estrategias preventivas más efectivas que aborden los factores de riesgo modificables9.
También se han observado estudios en los que se opta por complementar los tratamientos con antimicrobianos vía oral y con ácido bórico tópico4.
CONCLUSIONES
El uso de ciertos dispositivos para la higiene genital y/o prácticas sexuales podrían ser causas potenciales de la aparición de esta patología. Pese a saberse que el uso de cuchillas, aerosoles, cremas de depilación, aceites, etc, pueden llegar a alterar la microbiota genital, todavía no hay muchos estudios al respecto5. Aunque persisten incertidumbres sobre las causas exactas de la VB y sus mecanismos patogénicos, este artículo destaca la importancia de la educación en salud sexual y reproductiva, así como la investigación continua para mejorar las estrategias de prevención, diagnóstico y tratamiento de esta condición prevalente7.
A pesar de todo lo anterior, todavía se necesita ampliar el conocimiento que existe sobre los tratamientos actuales y se precisa seguir estudiando sobre cómo afectan, especialmente sobre la recurrencia y persistencia de la enfermedad3,7.
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