AUTORES
- María García Pérez. Enfermera Familiar y Comunitaria. Centro de Salud Pintor Sorolla. Castellón, España.
- Marta García Pérez. Enfermera. Centro de Salud Rafalafena. Castellón, España.
- Loreto de Lafuente Estupiñá. Auxiliar administrativo. Hospital de Alcañiz. Teruel, España.
- Eduardo Embid Tijada. Enfermero. Hospital de Alcañiz. Teruel, España.
- Gloria Mora Alcázar. Enfermera. Centro de Salud Fernando Católico. Castellón, España.
- Carlos García Abadillo. Enfermero. Hospital San Pedro. Logroño, España.
RESUMEN
La varicela es una enfermedad infecciosa aguda de origen viral, altamente contagiosa, causada por el virus varicela-zóster. Es más frecuente en la infancia, aunque puede afectar a personas de cualquier edad, presentando en adultos una mayor gravedad.
Se caracteriza por la aparición de un exantema vesicular pruriginoso acompañado de fiebre y malestar general. Su transmisión se produce principalmente por vía respiratoria o por contacto directo con las lesiones cutáneas.
El curso de la enfermedad suele ser benigno en niños sanos, resolviéndose de forma espontánea en un periodo de 7 a 10 días. No obstante, pueden aparecer complicaciones, especialmente en adultos, embarazadas e inmunodeprimidos.
El objetivo de este trabajo es describir las características clínicas de la varicela, su diagnóstico, tratamiento y el papel de enfermería en el cuidado del paciente.
Se concluye que la intervención enfermera es fundamental para el control de síntomas, la prevención de complicaciones y la educación sanitaria, contribuyendo a mejorar la evolución del paciente y reducir la transmisión de la enfermedad.
PALABRAS CLAVE
Varicela, infección por el virus de la varicela-zóster, exantema, enfermería.
ABSTRACT
Chickenpox is an acute, highly contagious viral infectious disease caused by the varicella-zoster virus. It is most common in childhood, although it can affect people of any age, with the condition tending to be more severe in adults.
It is characterised by the appearance of an itchy vesicular rash accompanied by fever and general malaise. Transmission occurs mainly via the respiratory route or through direct contact with skin lesions.
The course of the disease is usually benign in healthy children, resolving spontaneously within 7 to 10 days. However, complications may arise, particularly in adults, pregnant women and immunocompromised individuals.
The aim of this study is to describe the clinical characteristics of chickenpox, its diagnosis, treatment and the role of nursing in patient care.
It is concluded that nursing intervention is essential for symptom management, the prevention of complications and health education, helping to improve the patient’s prognosis and reduce the transmission of the disease.
KEY WORDS
Chickenpox, varicella zoster virus infection, exanthema, nursing.
DESARROLLO DEL TEMA
La varicela es una enfermedad infecciosa aguda causada por el virus varicela-zóster que pertenece a la familia Herpesviridae¹. Es una patología muy contagiosa y afecta sobre todo a la población infantil pero también puede presentarse en cualquier momento de la vida. En adultos, la enfermedad suele darse con mayor gravedad y mayor riesgo de complicaciones.
Las enfermedades exantemáticas todavía son uno de los principales motivos de consulta en atención primaria y servicios de urgencias. Esto explica la importancia de que los profesionales sanitarios la conozcan correctamente. En este contexto, la varicela destaca por su elevada transmisibilidad y por su impacto tanto a nivel individual como comunitario.
La transmisión del virus se produce principalmente por vía respiratoria a través de gotas de Flügge o por contacto directo con las lesiones cutáneas. El periodo de contagio se inicia sobre 1-2 días antes de la aparición del exantema y se alarga hasta que todas las lesiones se encuentran en fase de costra².
Epidemiológicamente, la varicela ha sufrido cambios importantes en los últimos años debido a la introducción de la vacunación sistemática en muchos países. Pero sigue siendo una enfermedad relevante, sobre todo en poblaciones no vacunadas o con cobertura vacunal insuficiente.
El papel de enfermería es fundamental en la identificación precoz de la enfermedad, el manejo de los síntomas y la educación sanitaria. Estos aspectos son muy importantes para prevenir la transmisión y evitar complicaciones.
El objetivo de este trabajo es describir las características de la varicela, su diagnóstico, tratamiento y el papel de enfermería en el cuidado del paciente.
La varicela es una enfermedad infecciosa de origen viral caracterizada por la aparición de un exantema vesicular generalizado, suele estar acompañado de fiebre y malestar general. La varicela se considera una enfermedad típica de la infancia y tiene una mayor incidencia en niños menores de 10 años³.
Después de la infección primaria el virus se queda latente en los ganglios nerviosos, por lo que se puede reactivar posteriormente en forma de herpes zóster. Sobre todo, esto se da en personas mayores o inmunodeprimidas.
El agente etiológico es el virus varicela-zóster y la transmisión se produce principalmente por: inhalación de secreciones respiratorias infectadas o por contacto directo con el líquido de las vesículas
El periodo de incubación suele ser de entre 10 y 21 días, pero tiene una media de 14 días². Durante este periodo, el paciente permanece asintomático, todo esto favorece la diseminación de la enfermedad.
Después de que entre el virus en el organismo se produce una replicación inicial en el tracto respiratorio superior. Luego el virus se disemina por el torrente sanguíneo y produce una viremia que da lugar a la aparición de las lesiones cutáneas características⁴.
La enfermedad suele evolucionar en dos fases: la fase prodrómica, donde se presenta fiebre moderada, malestar general, cefalea y anorexia y la fase exantemática con la aparición progresiva de lesiones cutáneas, la evolución de máculas a pápulas, vesículas y costras, la presencia simultánea de lesiones en distintos estadios evolutivos, el prurito intenso y la distribución centrípeta de las lesiones (predominio en tronco y cara) En algunos casos, pueden aparecer lesiones en mucosas (oral, genital), lo que puede generar molestias adicionales.
El diagnóstico de la varicela es básicamente clínico, es decir, este se basa en la observación del exantema característico y la evolución típica de las lesiones⁵.
La anamnesis también resulta importante, sobre todo en relación con antecedentes de contacto con personas infectadas. En situaciones especiales, como pacientes inmunodeprimidos o cuadros atípicos, pueden realizarse pruebas complementarias como por ejemplo Reacción en cadena de la polimerasa (PCR) o estudios serológicos. Pero estas pruebas no suelen ser necesarias en la práctica clínica habitual.
El tratamiento de la varicela es principalmente sintomático, ya que se trata de una enfermedad autolimitada en la mayoría de los casos. En las medidas terapéuticas se incluyen: los antipiréticos como el paracetamol para el control de la fiebre, los antihistamínicos para aliviar el prurito, la higiene cutánea adecuada y el uso de ropa ligera y transpirable. Es importante evitar el rascado de las lesiones para prevenir sobreinfecciones bacterianas. Además, en pacientes de riesgo (adultos, embarazadas, inmunodeprimidos), puede ser necesario el uso de antivirales como el aciclovir⁶.
Además, está contraindicado el uso de ácido acetilsalicílico en niños debido al riesgo de síndrome de Reye.
CUIDADOS DE ENFERMERÍA:
El papel de los enfermeros es fundamental en el buen curso de esta enfermedad. En relación a los cuidados de enfermería cabe destacar la importancia del control y monitorización de signos vitales, la valoración del estado general del paciente, la vigilancia de posibles complicaciones y la educación sanitaria a pacientes y familiares.
Además, enfermería juega un papel fundamental a la hora de instruir sobre medidas de aislamiento para evitar la transmisión de la enfermedad, especialmente en entornos familiares y escolares.
La educación sobre higiene, cuidado de la piel y reconocimiento de signos de alarma resulta imprescindible para una adecuada evolución del paciente.
El pronóstico de la varicela es favorable, en niños sanos suele tener una resolución completa sin secuelas en la mayoría de los casos. Pero es cierto que pueden aparecer complicaciones, entre las que destacan: las sobreinfecciones bacterianas de la piel, la neumonía, la encefalitis o las complicaciones neurológicas
Estas complicaciones son más frecuentes en adultos, embarazadas y pacientes inmunodeprimidos, lo que demuestra la necesidad de una vigilancia más estricta en estos casos.
CONCLUSIÓN
La varicela es una enfermedad infecciosa frecuente en la infancia que se caracteriza por un exantema vesicular y un curso generalmente benigno. Pero su elevada contagiosidad y la posibilidad de complicaciones en determinados grupos de riesgo hacen necesario un adecuado conocimiento de la patología.
El diagnóstico es casi siempre clínico y el tratamiento, en la mayoría de los casos, sintomático. Sin embargo, la identificación precoz de posibles complicaciones es muy importante para evitar consecuencias graves.
El papel de los enfermeros es clave en el manejo de esta enfermedad, no solo en el control de síntomas, sino también en la educación sanitaria y en la prevención de la transmisión.
En definitiva, una adecuada actuación enfermería contribuye significativamente a mejorar la evolución del paciente y a garantizar la seguridad tanto individual como comunitaria.
BIBLIOGRAFÍA
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- World Health Organization. Varicella and herpes zoster vaccines: WHO position paper [Internet]. Geneva: WHO; 2014 [citado 2026 Jun 23]. Disponible en: https://www.who.int
- Whitley RJ. Varicella-zoster virus infections. N Engl J Med. 1996;335(6):474-482.