Violencia obstétrica y el profesional de enfermería

15 septiembre 2024

AUTORES

  1. Ana Domínguez Lizaga. Graduada en Enfermería. Servicio de Traumatología del Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  2. Diana Pérez Ferrer. Graduada en Enfermería. Servicio de cirugía pediátrica del Hospital Materno Infantil Miguel Servet, Zaragoza.
  3. Claudia Nuria Marina Lahoz. Graduada en Enfermería. Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  4. Laura de Martín de Francisco. Graduada en Enfermería. Enfermera de planta y urgencias del Hospital Viamed Los Manzanos, Logroño.
  5. Miriam Villarroya Peribañez. Graduada en Enfermería. Enfermera volante. Hospital San Pedro, Logroño.
  6. Clara Benito Cebamanos, Graduada en Enfermería. Servicio de Hematología del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.

 

RESUMEN

La violencia obstétrica es un problema de salud mundial que afecta a las mujeres en cualquier momento del proceso de maternidad, incluyendo el postparto. La presencia de esta puede conllevar consecuencias importantes como afectaciones psicológicas, problemas con la lactancia materna o un vínculo inefectivo entre la madre y el bebé. Los profesionales de enfermería toman un papel muy importante, pudiendo reducir las secuelas a través de un trato humanizado y formación adecuada.

PALABRAS CLAVE

Violencia obstétrica, postparto, puerperio, enfermería.

ABSTRACT

Obstetric violence is a global health problem that affects women at any time of the maternity process, including postpartum. Its presence can lead to important consequences such as psychological effects, problems with breastfeeding or an ineffective bond between mother and baby. Nursing professionals play a very important role, being able to reduce sequelae through humane treatment and adequate training.

KEY WORDS

Obstetric violence, postpartum, puerperium, nursing.

INTRODUCCIÓN

Vivir en el siglo XXI supone conocer una época en la que gracias a los avances de la sociedad y con ella, de la medicina, el momento del parto es controlado por profesionales sanitarios, y un sistema de salud que ofrece recursos para llevarlo a cabo con la supuesta garantía de seguridad.

A raíz de esta institucionalización surge el término violencia obstétrica, el cual ha sido definido como “el acto de ignorar la autoridad y la autonomía que las mujeres tienen sobre su sexualidad, sus cuerpos, sus bebés y sus experiencias de gestación y parto, la espontaneidad, las posturas, los ritmos y los tiempos que el parto requiere para progresar con normalidad y necesidades emocionales de la madre y del bebé en cualquier momento del embarazo, del parto y del posparto inmediato»1.

En los últimos años, diversos organismos internacionales se han pronunciado respecto al tema como son la OMS, la ONU o el National Health Service de Reino Unido.

Desde las diferentes sociedades científicas, no existe una aceptación del uso del término “violencia obstétrica”, pero en la mayoría de estudios y artículos encontrados en los últimos años, se habla de acciones comunes, por ejemplo, la OMS tipifica está en cinco categorías, siendo la primera intervenciones y medicalización innecesaria por rutina, siguiendo con abuso verbal, humillación o agresión física, falta de materiales, acciones realizadas por personal sanitario sin el consentimiento de la mujer y, por último, discriminación cultural o económica2. Es decir, dentro del concepto general, distinguimos la violencia física y la psíquica y puede darse en cualquier punto de la maternidad de la mujer, incluyendo gestación, parto y postparto.

Dos de las prácticas ejecutadas con mayor frecuencia son las episiotomías, con complicaciones como dispareunia o incontinencia y las intervenciones de cirugía mayor como las cesáreas. Respecto a estas últimas, existe un porcentaje recomendado por la OMS del 10 al 15%, siendo valores superiores a los mencionados, considerados no influyentes en la mortalidad de las pacientes 3. Hace unos años, en España, esta cifra se encontraba en 25,25%, pudiendo ser uno de los motivos, su realización sin justificación, suponiendo un riesgo innecesario para la madre y una mayor morbilidad fetal, con aumento de necesidad de asistencia ventilatoria4.

No podemos olvidarnos de otras situaciones a las que las mujeres son sometidas, como obligarles a parir en posición supina, la maniobra Kristeller, administrar medicación de forma rutinaria como oxitocina para acelerar el parto, rasurado del periné, administración de enemas, realizar tactos vaginales por diferentes sanitarios o emplear instrumental (fórceps) sin estricta necesidad5. Valoramos como violencia psíquica realizar actuaciones sin consentimiento informado, no respetar los tiempos de cada mujer ni el apego precoz, falta de autonomía con comportamiento autoritario, paternalista y despersonalizado por parte de profesionales agresiones verbales6. Muchas de las veces, las actuaciones van dirigidas a facilitar el trabajo y se realizan de forma rutinaria a pesar de la evidencia científica.

Cuando hablamos del motivo de la violencia obstétrica, entran en la ecuación la educación tanto de la mujer, como del profesional sanitario. Por un lado, muchas mujeres entienden que requieren de ayuda para poder parir, normalizando la gran cantidad de intervenciones a las que son expuestas, sin conocer las posibles repercusiones. Consideran que la atención poco respetuosa de los sanitarios es el precio que tienen que pagar para poder recibir cuidados1.

Varios estudios exponen que el profesional sanitario es quien lleva las riendas de la situación y por lo tanto sobre el que hay que intervenir para cortar conductas. Aunque en los hospitales y especialmente en el momento del parto es donde más violencia puede observarse, si nos centramos en el personal de enfermería, estos toman mayor participación en la violencia obstétrica durante el proceso del puerperio7 siendo, en algunos lugares, los principales ejecutores de violencia8.

OBJETIVO

Realizar una revisión sobre la información existente de la violencia obstétrica y el papel del personal de enfermería.

METODOLOGÍA

Este trabajo se trata de la redacción derivada de una búsqueda bibliográfica a través de bases de datos como Scielo, PubMed, Science Direct o Dialnet, empleando términos como “violencia”, “obstétrica”, “parto”, “postparto”, “puerperio” así como en inglés “delivery”, “violence”, “obstetric”, “postpartum”, “puerperium”. También operadores boleanos, incluyendo AND y OR. Para acotar el número de resultados, se han usado filtros, eligiendo solo artículos publicados en los últimos 5 años (2017-2022) y el idioma, eligiendo español e inglés.

Gran parte de la información se ha obtenido en páginas web relevantes como “El parto es nuestro”, la OMS, ONU o la página web del Gobierno de Sanidad.

RESULTADOS

La violencia obstétrica es un término que se ha estado empleando con más frecuencia en el ámbito sanitario con el paso del tiempo. Normalmente, viene vinculado al momento del parto, pero este concepto engloba más etapas. Mediante la recopilación de información con la búsqueda bibliográfica, se ha observado que el papel de enfermería toma mayor importancia, contribuyendo a la violencia obstétrica, en el momento del puerperio de la mujer, y siendo más notable en el ámbito hospitalario.

Mayoritariamente, este tipo de violencia es psicológica, (62%). Un gran porcentaje de pacientes consideran que tanto las auxiliares como las enfermeras, no respetaron sus decisiones respecto a los cuidados o la lactancia que elegían para el bebé. (39%)7.

En el puerperio más inmediato, podemos hablar de otras situaciones como son impedir el contacto piel con piel tras dar a luz, desechar la placenta sin ofrecerla previamente a las pacientes, exploración con poca privacidad, vulnerando su intimidad y en general trato deshumanizado como no presentarse al entrar en la habitación9.

Todas estas actuaciones llevadas a cabo por el personal sanitario mayoritariamente enfermería, tienen consecuencias en la mujer, estableciendo una unión directa entre violencia obstétrica y mayor probabilidad de necesitar ayuda psicológica10.

El personal sanitario y su comportamiento son clave para crear una relación estrecha, de confianza, con el paciente, para poder conseguir una buena atención y resultado óptimo. El establecer un programa de formación, actuaría como método de prevención frente a las situaciones mencionadas anteriormente, ayudando a los profesionales a afrontar situaciones de una manera adecuada.

Resulta necesario informar al sector sanitario sobre los beneficios que tendría modificar el modelo de trabajo actual, en el que existe una jerarquía marcada, tanto entre profesionales como con los pacientes, siendo estos casi los últimos de la pirámide, y por lo tanto afectándoles en diversos ámbitos como no respetar sus decisiones o no valorar sus deseos. Un cambio dirigido a la centralización del paciente, siendo éste quien pueda tomar decisiones, a quien se pueda aconsejar, y sea respetado y tratado adecuadamente por todo el personal, aumentaría los beneficios de la relación y la satisfacción de las personas atendidas.

En el momento del postparto supondría permitir a las madres decidir sobre diversas situaciones en la crianza de sus bebés apoyándoles en lo que decidan, realizar un trato más humanizado, haciéndoles sentir escuchadas y comprendidas y aconsejarles desde el respeto y la confianza que ofrece una relación efectiva.

El papel de enfermería es imprescindible para fomentar este cambio, por lo tanto, la concienciación de la situación que algunas mujeres viven, unido a los conocimientos que aporte el programa de formación, podría ser de gran utilidad para cumplir estos objetivos.

 

CONCLUSIÓN

El término violencia obstétrica no es del todo aceptado, pero hay evidencia más que suficiente para afirmar que existe, y es por ello por lo que se le debe dar importancia.

El postparto es un momento crucial en la vida de las mujeres lleno de inseguridades e incertidumbre en muchos casos. En estos momentos, los cuidados de enfermería son importantes por la relación estrecha que se establece con los pacientes y supone un eslabón esencial para conseguir la tranquilidad y confianza necesaria. Un programa de formación facilita que los profesionales cuenten con las herramientas suficientes para reconocer y actuar consecuentemente para prevenir actos que puedan clasificarse de violencia obstétrica por parte de las madres.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Informe del Observatorio español de la violencia obstétrica Asociación El parto es nuestro 25 de noviembre de 2016 [Internet]. Available from: https://www.elpartoesnuestro.es/sites/default/files/public/OVO/informeovo2016.pdf
  2. Jardim DMB, Modena CM. Obstetric violence in the daily routine of care and its characteristics. Revista Latinoamericana de Enfermagem [Internet]. 29 noviembre de 2018 [citado 1 de julio de 2024]. Disponible en: http://www.scielo.br/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0104-11692018000100613
  3. Caesarean sections should only be performed when medically necessary says WHO [Internet]. www.who.int. Disponible en: https://www.who.int/news/item/09-04-2015-caesarean-sections-should-only-be-performed-when-medically-necessary-says-who
  4. [Internet]. Sanidad.gob.es. 2022 [citado 1 de julio de 2024]. Disponible en: https://www.sanidad.gob.es/organizacion/sns/planCalidadSNS/docs/AHP.pdf
  5. Díaz García LI, Fernández M. Y, Díaz García LI, Fernández M. Y. Situación legislativa de la Violencia obstétrica en América latina: el caso de Venezuela, Argentina, México y Chile. Revista de derecho (Valparaíso) [Internet]. 2018 Dec 1 [citado 1 de julio de 2024]. Disponible en: https://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0718-68512018000200123&lang=es
  6. Rodríguez Mir J, Martínez Gandolfi A. La violencia obstétrica: una práctica invisibilizada en la atención médica en España. Gaceta Sanitaria. [Internet]. 2021. [Citado 3 de julio de 2024]. Disponible en:https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0213911120301898
  7. Mena-Tudela D, Iglesias-Casás S, González-Chordá VM, Valero-Chillerón MJ, Andreu-Pejó L, Cervera-Gasch Á. Obstetric Violence in Spain (Part III): Healthcare Professionals, Times, and Areas. International Journal of Environmental Research and Public Health [Internet]. 2021 Jan 1 [citado 5 de julio de 2024];18(7):3359. Disponible en: https://www.mdpi.com/1660-4601/18/7/3359/htm
  8. Acharya AK, Sarangi R, Behera SS. Experiences and impacts of Obstetric violence on Indian women within the Public Healthcare system. Journal of Feminist, Gender and Women Studies [Internet]. 2021 [citado 1 de julio de 2024];(11):37–45. Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=8299473
  9. Ismenia P. Violencia obstétrica en mujeres posparto. Universidad de Guayaquil Facultad de Ciencias Médicas. 2017 [Internet]. [citado 3 de julio de 2024]. Disponible en: http://repositorio.ug.edu.ec/bitstream/redug/46888/1/CD%20238-%20MEJIA%20QUINTERO%20PAOLA%20ISMENIA.pdf
  10. Mihret MS. Obstetric violence and its associated factors among postnatal women in a Specialized Comprehensive Hospital, Amhara Region, Northwest Ethiopia. BMC Research Notes. 18 de septiembre de 2019 [Citado 5 de julio de 2024].;12(1). Disponible en:https://bmcresnotes.biomedcentral.com/articles/10.1186/s13104-019-4614-4

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