Artículo monográfico. Importancia del cribado del cáncer colorrectal

30 junio 2024

AUTORES

  1. Marta Andolz Horno. Enfermera. Servicio Aragonés de Salud. Aragón.
  2. Marioara Bodirlau. Enfermera. Servicio Aragonés de Salud. Aragón.
  3. Gonzalo Gutiérrez Giménez. Enfermero. Servicio Aragonés de Salud. Aragón.
  4. Carmen Mejoral Murillo. Enfermera. Servicio Aragonés de Salud. Aragón.
  5. Yolanda Raso Ruiz. Enfermera. Servicio Aragonés de Salud. Aragón.
  6. Alejandra Sanz Beltrán. Enfermera. Servicio Aragonés de Salud. Aragón.

 

RESUMEN

El cáncer colorrectal (CCR) se constituye como uno de los tumores más frecuentes en los países desarrollados, situándose entre las primeras causas de muerte tanto en hombres como en mujeres. Esto unido a que su incidencia va en aumento en los últimos años, lleva a la búsqueda de estrategias basadas en la prevención y detección precoz mediante pruebas de cribado. Estas pruebas, también denominadas de screening, permiten diagnosticar la presencia de pólipos de colon y recto aumentando así las probabilidades de curación.

PALABRAS CLAVE

Cáncer colorrectal, cribado, test de sangre oculta en heces, equipo de enfermería, atención primaria.

ABSTRACT

Colorectal cancer (CRC) is one of the most common tumors in developed countries, ranking among the leading causes of death in both men and women. This, together with the fact that its incidence has been increasing in recent years, leads to the search for strategies based on prevention and early detection through screening tests. These tests, also called screening, allow the presence of colon and rectal polyps to be diagnosed, thus increasing the chances of cure.

KEY WORDS

Colorectal cancer, screening, fecal occult blood test, nursing team, primary care.

DESARROLLO DEL TEMA

El cáncer colorrectal es un tumor o neoplasia localizada en el colon o en el recto (intestino grueso). Supone el tumor maligno de mayor incidencia en España, afectando a 1 de cada 20 hombres y a 1 de cada 30 mujeres antes de cumplir los 74 años. En ambos sexos constituye el segundo tumor más frecuente, siendo también el segundo en cuanto a mortalidad1,2.

Este tipo de cáncer se puede curar en el 90% de los casos si se consigue diagnosticar en las fases tempranas de la enfermedad, por lo que resulta fundamental su cribado1.

Factores de riesgo de CCR:

  • Edad: mayor riesgo a partir de los 50 años.
  • Antecedentes familiares: más riesgo cuanto más directo sea el familiar, más familiares hayan tenido cáncer de colon y/o recto y cuanto más joven sea el familiar afectado.
  • Antecedentes personales de otros tumores o enfermedades crónicas del colon como colitis ulcerosa, enfermedad de Cröhn o enfermedades en las que se desarrollan múltiples pólipos de colon.
  • Diabetes tipo 2.
  • Sedentarismo.
  • Tabaco.
  • Alcohol1,2.

 

Medidas de prevención de CCR:

  • Dieta: alimentación baja en grasas, moderar el consumo de carnes procesadas, carnes rojas muy cocinadas o en contacto directo con el fuego y consumo regular de alimentos ricos en fibras, así como frutas, legumbres y verduras.
  • Evitar la obesidad.
  • Ejercicio físico frecuente.
  • No fumar.
  • Moderar el consumo de alcohol1,3.

 

Sintomatología asociada al CCR:

  • Heces: sangrado, cambios en la frecuencia (más frecuente) y en las características (más blandas).
  • Masa abdominal.
  • Cansancio.
  • Anemia.
  • Pérdida de peso y apetito sin explicación aparente.
  • Dolor o molestias abdominales.

 

No obstante, el cáncer colorrectal no siempre provoca síntomas e incluso en ocasiones, cuando los produce suele encontrarse en una fase avanzada de la enfermedad1.

Desarrollo del CCR:

La mayoría de los CCR se originan a partir de un pólipo. Los pólipos de colon y recto son tumores benignos, protusiones o “bultos” que crecen en la superficie de la mucosa del intestino1.

Existen varios tipos de pólipos:

  • Neoplásicos (adenomatosos): en algunos casos (5%) se pueden transformar en CCR. Si son extirpados antes de desarrollarse el cáncer, podemos prevenir su aparición posterior hasta en un 90% de los casos. Un pólipo adenomatoso tarda unos 2-3 años en hacerse mayor de 1 cm y unos 7-10 años en hacerse un cáncer invasivo, es decir, son de crecimiento lento.
  • No neoplásicos (hiperplásicos, hamartomatosos, inflamatorios, etc.)1.

 

Detección precoz del cáncer colorrectal:

El cribado o screening del CCR tiene como objetivo la detección precoz y diagnóstico de pólipos en colon y recto que pueden ser tratados sin cirugía, o bien detectar el cáncer colorrectal en fases muy iniciales, aumentando las probabilidades de curación1,3.

Este programa se incorporó en España a la cartera común de servicios del Sistema Nacional de Salud en el año 2014 (Orden SSI/2065/2014), especificando que las CCAA tendrían 5 años para iniciar su implantación y 5 años más para alcanzar una cobertura próxima al 100% de la población2,4.

  • Población objetivo: hombres y mujeres entre 50 y 69 años.
  • Prueba de cribado: sangre oculta en heces (SOH).
  • Intervalo entre exploraciones: 2 años4.

 

El protocolo de cribado incluye los siguientes aspectos:

  • Invitación: las personas de rango de edad entre 50 y 69 años son invitadas a participar a través de una carta enviada por correo postal.
  • Prueba de SOH: se realiza en casa y se entrega, generalmente en el centro de salud correspondiente.
  • Colonoscopia: en aquellos casos en los que la prueba de SOH resulte positiva, se ofrece una colonoscopia como prueba de confirmación diagnóstica.
  • Seguimiento y tratamiento de acuerdo con las guías de práctica clínica actualizadas y protocolos clínicos en caso de detectar un CCR o lesiones premalignas4.

 

Test para la detección de sangre oculta en heces (TSOH):

  • Se realiza recogiendo una muestra de heces para determinar la presencia de restos de sangre. Consta de un kit con instrucciones que explican cómo tomar las muestras de heces en casa. El kit se envía a un laboratorio para su análisis.
  • Si el resultado es negativo: indica que es muy poco probable que tenga cáncer de colon, aunque no es 100% exacto, por lo que se recomienda repetir la prueba anualmente y consultar al médico si aparecen molestias.
  • Si el resultado es positivo: significa que se han detectado restos de sangre. Esto puede deberse a un pólipo grande que haya sangrado, hemorroides, u otras lesiones. No necesariamente implica la presencia de cáncer, y generalmente indica la necesidad de realizar una prueba que nos permita ver el interior del colon y buscar la causa de ese sangrado: la colonoscopia.
  • Este test es sencillo y barato, por lo que es el más utilizado en cribado poblacional1,3.

 

Colonoscopia:

  • Permite explorar la totalidad del interior del colon y recto por medio de un endoscopio flexible que se introduce por el ano.
  • Suele realizarse con sedación para evitar molestias y después de la prueba el paciente puede marcharse a casa.
  • Se precisa una preparación especial mediante una dieta sin fibras y preparados que limpian el colon para poder buscar pólipos u otras posibles lesiones.
  • Permite realizar toma de biopsias y extirpar en el momento la gran mayoría de pólipos.
  • En personas que no pertenezcan al grupo de alto riesgo, se debe realizar con una periodicidad de 10 años1,3.

 

Importancia del cribado del CCR:

  1. Detección temprana: es crucial para mejorar el pronóstico y supervivencia de los pacientes. El cribado permite identificar el CCR en etapas tempranas, cuando es más probable la cura.
  2. Mayor supervivencia: el cribado de CCR reduce significativamente la mortalidad. En comparación con etapas avanzadas, la detección temprana ofrece una mayor probabilidad de supervivencia a 5 años e incluso a 10 años.
  3. Reducción de costos: el diagnóstico y tratamiento del CCR en etapas avanzadas es mucho más costoso que la detección temprana.
  4. Beneficios para la Salud Pública: al reducir la incidencia la mortalidad por CCR, el cribado puede aliviar la carga sobre el sistema de atención médica y mejorar la calidad de vida de la población.
  5. Sensibilización y educación: los programas de cribado pueden aumentar la sensibilización sobre la enfermedad y la importancia de la prevención. Esto puede motivar a las personas a adoptar estilos de vida más saludables y a realizar chequeos médicos regulares.
  6. Detección de pólipos precancerosos: el cribado de CCR no solo puede detectar el cáncer en etapas tempranas, sino también pólipos precancerosos. La eliminación de estos pólipos puede prevenir el desarrollo de cáncer en el futuro.
  7. Equidad en la atención médica: el cribado de CCR puede ayudar a reducir las desigualdades en la atención médica al garantizar que todas las personas tengan acceso a la detección y el tratamiento temprano independientemente de su origen socioeconómico.
  8. Impacto psicológico: un diagnóstico temprano puede reducir la ansiedad y el estrés asociados con la enfermedad. Permite a los pacientes tomar decisiones informadas sobre su tratamiento y planificar su futuro.
  9. Avances tecnológicos: las nuevas tecnologías, como las pruebas de detección de ADN en heces y la colonoscopia virtual, están aumentando la precisión y la comodidad del cribado del CCR.
  10. Responsabilidad social: es importante que las sociedades implementen programas de cribado para proteger la salud de sus ciudadanos y así salvar vidas y mejorar la calidad de vida de muchas personas5.

 

Cuándo realizar las pruebas de cribado y con qué frecuencia:

Las prueba de cribado se realizan en pacientes asintomáticos, ya que si hay presencia de síntomas deben estudiarse de manera tradicional. Recomendaciones actuales:

  1. En personas sin antecedentes personales ni familiares de cáncer o pólipos (personas de riesgo medio), el cribado debe iniciar a los 50 años, y consistirá en SOH anual o bienal, o sigmoidoscopia cada 5 años o colonoscopia cada 10 años. Antes de los 50 años, no está indicado el cribado si no hay antecedentes familiares.
  2. En personas menores de 50 años con antecedentes familiares de pólipos o cáncer colorrectal, se hará el cribado de la siguiente manera:
  • Si la persona tiene dos o más familiares de primer grado (padre, hermano, hijo) con cáncer o pólipos o bien uno solo, pero que lo sufrió antes de los 60 años, se hará una colonoscopia cada 5 años desde los 40 años de edad, o desde una edad 10 años menor que la del familiar con cáncer cuando este se detectó.
  • Si la persona tiene dos o más familiares de segundo grado (abuelos, tíos y sobrinos) con cáncer o pólipos o uno solo de primer grado pero que lo sufrió después de los 60 años, se hará el cribado como en las personas de riesgo medio (sin antecedentes familiares), pero empezando a los 40 años.
  • Si la persona tiene un solo familiar de segundo grado o familiares de tercer grado (bisabuelos y primos) con cáncer o pólipos, se hará el cribado como en las personas de riesgo medio (inicio a los 50 años).
  • Si se trata de una familia con poliposis o cáncer colorrectal hereditario, o de un paciente con colitis ulcerosa o con enfermedad de Crohn, debe ser estudiada por un especialista y seguir recomendaciones específicas de cribado1,3.

 

Situación actual:

Actualmente, todas las CCAA han iniciado la implementación del protocolo de cribado, aunque aún existen diferencias de participación entre unas y otras. Según la Red de Programas de Cribado de Cáncer, la cobertura en 2017 fue del 44% de la población diana, y la tasa de participación del 46%, observándose una alta heterogeneidad entre CCAA (19-74%)2,4.

A nivel europeo, el objetivo del Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer se centra en conseguir de aquí a 2025, que el 90% de la población de la Unión que cumpla los requisitos para someterse a cribado de CCR tenga acceso a dicho cribado4.

 

CONCLUSIÓN

Si bien el CCR es una neoplasia frecuente que está aumentando en los países desarrollados, su diagnóstico precoz permite mejorar sensiblemente la tasa de curación. Entre las pruebas de cribado encontramos la detección de sangre oculta en heces, la sigmoidoscopia y la colonoscopia, todas ellas recomendadas a partir de los 50 años salvo que haya antecedentes familiares, en los que se seguirán protocolos de actuación específicos. En cualquier caso, resulta prioritario incrementar la información a la población, así como las ventajas de la detección precoz con el fin de aumentar la tasa de participación.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Rosales Zabal JM, Sánchez Yagüe A. Cribado del cáncer colorrectal. Fundación Española del Aparato Digestivo. [Internet]. Última modificación 16/04/2024. Disponible en: https://www.saludigestivo.es/mes-saludigestivo/cancer-de-colon/cribado-del-cancer-colorrectal/
  2. Fernández Sánchez B, De Haro Gazquez D, López Salas M, Amador Muñoz ML, Blanco Álvarez M, Fernández Marcos A. Estudio sobre los programas de cribado de cáncer colorrectal. Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). Madrid; 2022. [acceso 28 de mayo de 2024]. Disponible en: https://observatorio.contraelcancer.es/sites/default/files/informes/Informe%20cribado_final.pdf
  3. Simón M. A. Cribado del cáncer colorrectal. Rev. esp. enferm. dig.  [Internet]. 2004  Nov [citado  2024  Mayo  27] ;  96(11): 803-803. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1130-01082004001100009&lng=es.
  4. Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Situación del cribado del cáncer de colon en España. Madrid; 2024 [actualizada año 2024; acceso 28 de mayo de 2024]. Disponible en: https://seom.org/images/SITUACION_ACTUAL_DEL_CRIBADO_EN_ESPANA_2023_colon.pdf
  5. Alegre Blasco E, Navarrete Del Barrio B, Ruber Martin A, Bernard Pascual T, Franco Sánchez S, Torres Bravo S. Cribado de cáncer colorrectal en Aragón. Ocronos [revista en Internet]. 2024 [acceso 28 de mayo de 2024]; 4:417. Disponible en: https://revistamedica.com/cribado-cancer-colorrectal-aragon/

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