AUTORES
- Mikel Monteagudo Marugan. Enfermero. Hospital Ernest Lluch Martín. Carretera de Sagunto-Burgos Km 254, 50300, Calatayud (Zaragoza).
- María García Sabroso. Enfermera. Hospital Ernest Lluch Martín. Carretera de Sagunto-Burgos Km 254, 50300, Calatayud (Zaragoza).
- Begoña Soler Lázaro. Enfermera. Centro Asistencial de Calatayud. Carretera de Sagunto-Burgos, s/n, 50300, Calatayud (Zaragoza).
- Jorge Sánchez Melús. Facultativo Especialista de Área. Servicio de Urgencias. Hospital Ernest Lluch Martín. Carretera de Sagunto-Burgos Km 254, 50300, Calatayud (Zaragoza).
- Marina García Aivar. Enfermera. Hospital Ernest Lluch Martín. Carretera de Sagunto-Burgos Km 254, 50300, Calatayud (Zaragoza).
RESUMEN
La utilización de catéteres venosos centrales son una herramienta muy útil a nivel terapéutico para administrar medicación, monitorizar el estado hemodinámico del paciente y realizar un intercambio para depurar la sangre. El mantenimiento de estos dispositivos es de suma importancia para alargar la vida útil del mismo y producir un beneficio en el paciente. La utilización de heparina sódica es la práctica más extendida a nivel hospitalario, sin embargo, recientes estudios se contraponen a la utilización de la misma y ponen sobre la mesa un debate que defiende la utilización de solución salina como método de menor riesgo para asegurar la permeabilidad del catéter.
PALABRAS CLAVE
Catéter, suero, heparina, mantenimiento.
ABSTRACT
The use of central venous catheters is a very useful tool at a therapeutic level to administer medication, monitor the patient’s hemodynamic status and perform an exchange to purify the blood. The maintenance of these devices is of utmost importance to extend their useful life and produce a benefit for the patient. The use of sodium heparin is the most widespread practice at the hospital level, however, recent studies oppose its use and put on the table a debate that defends the use of saline solution as a lower risk method to ensure patency of the catheter.
KEY WORDS
Catheters, serum, heparin, maintenance.
INTRODUCCIÓN
La utilización de catéteres venosos centrales (CVC) ha supuesto un gran avance a nivel terapéutico para diversas funciones. Principalmente encontramos una función de entrada, es decir, podemos administrar diversos tipos de medicación, sueroterapia, hemoderivados y algunos tipos de nutrición parenteral que no serían posibles a través de un catéter periférico. También encontramos una función de vigilancia, a través de la cual podemos monitorizar la hemodinámica de nuestros pacientes así como la presión venosa central. Y, por otro lado, una función de intercambio, como sería el caso de pacientes dializados a través del cual se haría el intercambio y depuración de la sangre1.
Existen varias formas de crear acceso al torrente sanguíneo a través de un CVC a nuestros pacientes, pero siempre se verá influenciado por la indicación a seguir y/o la anatomía del paciente. Los accesos más recurrentes son la vena subclavia o la vena yugular, aunque existen más posibilidades a la hora de utilizar esta técnica. Pueden utilizarse dispositivos de ayuda para acceder de manera sencilla y disminuyendo las complicaciones como un ecógrafo2.
Sin embargo, no todo es perfecto, ya que existen complicaciones unidas a la utilización de estos dispositivos, que obligan a los profesionales a realizar lavados frecuentes de los mismos3.
Es ahí donde vamos a centrar la atención en esta revisión, sobre qué debemos utilizar para mantener el correcto funcionamiento de estos dispositivos sin alterar el estado presente del paciente.
Algunas de las complicaciones que pueden conllevar el uso de estos dispositivos pueden ser la obstrucción e infección del CVC1, pero existen otros muchos tipos de complicación como pueden ser: embolia gaseosa, lesión vascular, hemorragia y trombosis3.
Como se ha mencionado anteriormente, gran parte de estas complicaciones pueden reducirse si un personal de enfermería realiza un mantenimiento y lavado correcto de los CVC1.
Desde hace años, el método más frecuente para el lavado del CVC ha sido la heparina sódica. Sin embargo, debido al efecto que tiene en cuanto a la disminución de los niveles de plaqueta y su intervención en la cascada de coagulación, se han asociado efectos negativos si se realiza un uso repetitivo de este anticoagulante. Es muy utilizado a nivel hospitalario, y, habiendo tenido en cuenta el factor físico al que se somete a los pacientes, se ve poco eficiente a nivel económico cuando se compara a su principal competidor, el suero fisiológico1.
Existen diversos estudios que demuestran por un lado la efectividad de la utilización de heparina sódica frente al suero fisiológico en dos aspectos: por un lado, la durabilidad del catéter y por otro la disminución de probabilidad de trombosis del mismo. Sin embargo, existe evidencia que respalda que debemos evitar en la medida de lo posible utilizar heparina sódica para el mantenimiento del CVC y hacer uso del suero fisiológico. Esto se aprecia cuando al utilizar suero fisiológico disminuimos el riesgo a nuestros pacientes de hemorragia, evitamos que creen sensibilidad a la heparina y permita el uso de fármacos que interaccionan con la heparina y por tanto no sean compatibles2. Así mismo, algunos centros han comenzado a implementar también el uso de gelafundina que posee algunos efectos fibrinolíticos como alternativa a la heparina4.
Así mismo debemos considerar la posibilidad de alteración de las muestras sanguíneas cuando realizamos extracciones (sobre todo si observamos parámetros analíticos de la coagulación), ya que, la heparina sódica puede producir cambios en los resultados obtenidos y por tanto debemos hacer uso de otro medio para obtener la muestra5.
Por otro lado, cabe mencionar el gran coste económico que conlleva la utilización de viales de heparina sódica para el mantenimiento constante de los catéteres, así como el coste de recursos humanos por la utilización de parte del tiempo del personal sanitario en preparar las diluciones5.
CONCLUSIÓN
La utilización de heparina sódica para el mantenimiento de los catéteres centrales ha sido la técnica más utilizada por los profesionales sanitarios para el mantenimiento de las vías de acceso venoso central. Actualmente, el debate parece encaminar los resultados favorables hacia la utilización de solución salina frente a la heparina por la disminución de efectos contraproducentes en una evaluación riesgo-beneficio, que parece indicar una similitud en cuanto a la eficacia del mantenimiento con la utilización de suero fisiológico. Por otro lado, pero no menos importante, se observa una mayor fiabilidad de los resultados en extracciones de muestras sanguíneas, así como un ahorro económico importante por la menor utilización de viales de heparina sódica.
BIBLIOGRAFÍA
- Santos EJF dos, Nunes MMJC, Cardoso DFB, Apóstolo JLA, Queirós PJP, Rodrigues MA. Effectiveness of heparin versus 0.9% saline solution in maintaining the permeability of central venous catheters: a systematic review. Rev esc enferm USP [Internet]. 2015Dec;49(6):995–1003. Disponible en: https://doi.org/10.1590/S0080-623420150000600017
- García Carranza Alejandra, Caro Pizarro Valeria, Quirós Cárdenas Guiliana, Monge Badilla María José, Arroyo Quirós Alejandra. Catéter venoso central y sus complicaciones. Medicina. pierna. Costa Rica [Internet]. marzo de 2020 [consultado el 10 de junio de 2024]; 37(1): 74-86. Disponible en: http://www.scielo.sa.cr/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1409-00152020000100074&lng=en.
- Sierra Díaz Rubén. Sellado de catéteres con gelafundina versus heparina sódica. Rev Soc Esp Enferm Nefrol [Internet]. 2010 Dic [citado 2024 Jun 10] ; 13( 4 ): 242-245. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1139-13752010000400005&lng=es.
- Nethathe GD, M Mbeki. Lavado con heparina versus lavado con solución salina para su uso en el mantenimiento de catéteres intraarteriales y venosos centrales para adultos: ¿daño potencial, muy poca ganancia? Revista de anestesia y Analgesia del Sur de África 22 [Internet]. 2016 feb [citado 2024 jun 10]; (2): 70-71. https://doi.org/10.1080/22201181.2016.1151172.