Revisión clínica y cuidados de enfermería en el paciente con amputaciones

28 junio 2025

 

AUTORES

  1. María Mangrané Sierra. Grado en Enfermería, Enfermera de Quirófano en Viamed Montecanal, Zaragoza. España.
  2. Álvaro Rico López. Grado en Enfermería, Enfermero de Quirófano Hospital Ernest Lluch, Calatayud (Zaragoza). España.
  3. Patricia Tomey Cebrián. Grado en Enfermería, Enfermera de Quirófano en Hospital Ernest Lluch, Calatayud, Zaragoza. España.
  4. Alicia González Acero. Grado en Enfermería, Enfermera de Quirófano Viamed Montecanal, Zaragoza. España.
  5. Juan de Dios Moyano Perales, Grado en Enfermería, Enfermero de Quirófano en Hospital Clínico Universitario Lozano Bleza (Zaragoza). España.
  6. María Ramo Sangüesa. Grado en Enfermería, Enfermera de planta de Convalecencia /Rehabilitación Hospital San Juan de Dios (Zaragoza). España.

 

RESUMEN

Una amputación traumática es la separación total o parcial de una parte del cuerpo por un traumatismo. Puede clasificarse en completa o incompleta según el grado de separación. Los mecanismos lesivos incluyen cortes limpios, avulsiones, aplastamientos, entre otros. Las causas abarcan accidentes laborales, tráfico, desastres, guerras o procedimientos quirúrgicos. Los síntomas incluyen hemorragia, dolor y signos de shock. La mayoría afecta a hombres jóvenes y suele presentarse en extremidades superiores. El manejo inicial busca estabilizar al paciente y preservar el miembro amputado para un posible reimplante, que dependerá de factores como tiempo de isquemia, estado del tejido y salud del paciente. El artículo recoge las distintas actuaciones que debe realizar el personal de enfermería: actuar con rapidez, controlando hemorragias, vigilando signos vitales y brindando apoyo emocional. Entre las complicaciones destacan infecciones, shock hipovolémico y dolor de miembro fantasma. El éxito del tratamiento requiere atención integral médica, quirúrgica y psicológica.

PALABRAS CLAVE

Amputación traumática, reimplantación.

ABSTRACT

A traumatic amputation is the complete or partial detachment of a body part due to injury. It can be classified as complete or incomplete depending on the extent of the separation. Injury mechanisms include clean cuts, avulsions, crush injuries, among others. Causes range from workplace accidents, traffic collisions, and natural disasters to warfare or surgical procedures. Symptoms include bleeding, pain, and signs of shock. The majority of cases affect young men and typically involve the upper limbs. Initial management aims to stabilise the patient and preserve the amputated limb for potential reimplantation, which will depend on factors such as ischaemia time, tissue condition, and the patient’s overall health. The article outlines the various actions nursing staff should take: acting swiftly, controlling haemorrhage, monitoring vital signs, and providing emotional support. Complications may include infections, hypovolaemic shock, and phantom limb pain. Successful treatment requires comprehensive medical, surgical, and psychological care.

KEY WORDS

Amputation, traumatic, replantation.

DESARROLLO DEL TEMA

Una amputación traumática consiste en la separación completa o parcial de una parte del organismo del resto del cuerpo por traumatismo. Desde el punto de vista quirúrgico, se entiende la amputación como un fallo de otros esfuerzos reconstructivos1.

La afección provocada por la amputación varía según el mecanismo lesivo y se puede clasificar en dos tipos:

La amputación traumática completa se define como la separación total de un segmento del miembro del resto del cuerpo2.

En la amputación incompleta o parcial queda algo de tejido blando de conexión(hasta un máximo del 25%) a pesar de presentar sección de vasos principales2,4,14 pero hay sección completa de los vasos principales y, al menos, del 75 % de las partes blandas1,2.

Según el mecanismo por el que se produzca la amputación encontraremos distintos tipos de herida característica:

  • por guillotina: el miembro es seccionado mediante un corte limpio.
  • por arrancamiento pueden ser encontradas lesiones muy separadas de la zona de amputación1.
  • por avulsión: desgarramiento o arrancamiento de la piel y tejido celular subcutáneo, con presencia de colgajos cutáneos3.
  • por molturación, trituración o aplastamiento: el miembro es atrapado por máquinas industriales o agrícolas1.

 

Las lesiones traumáticas se clasifican en:

  • Abiertas o cerradas.
  • Simples (comprometen piel y tejido subcutáneo).
  • Complejas (comprometen nervios, vasos sanguíneos, articulaciones, huesos y tendones)4.

 

ETIOLOGÍA:

Las causas de las amputaciones pueden ser variadas y suelen corresponder a un tipo de mecanismo por el que se produce la amputación:

  1. Producto de accidentes de tráfico en estos casos son habituales las lesiones por aplastamiento o lesiones directas sobre la extremidad2,3.
  2. Accidentes que acontecen en fábricas o en granjas con herramientas a motor: por molturación, trituración o aplastamiento1,3.
  3. En el lugar de trabajo; suelen causar aplastamiento o avulsión del miembro con desgarro de los nervios y tendones y, como consecuencia, la pérdida de la funcionalidad2. También encontramos amputaciones secundarias a electrocuciones, quemaduras de primer, segundo o tercer grado o por procesos de congelación.
  4. Resultado de una medida quirúrgica, utilizada para controlar el dolor o un proceso causado por una enfermedad en la extremidad afectada, como pudiera ser un tumor maligno o gangrena.
  5. En algunas culturas, la amputación de las manos o los pies se utiliza como forma de castigo para los criminales; por guillotina.
  6. En determinadas religiones, la amputación menor o mutilaciones son llevadas a cabo como ritual: ablación femenina3.
  7. Desastres naturales y los ataques terroristas5.
  8. La guerra .
    • Por proyectiles que alcanzan gran velocidad que dan lugar a grandes daños tisulares.
    • Por estallido de minas que ocasionan lesiones tisulares extensas y ocultas
    • Por balas, fragmentos metálicos de diferentes armamentos militares que producen heridas penetrantes.
    • Por la explosión sobre los tejidos, en los que se impregnan restos de ropa y otros residuos que provocan heridas muy contaminadas

 

Por accidentes domésticos o lúdicos en los que intervienen maquinarias motorizadas, suelen ser menos numerosos2 .

SIGNOS Y SINTOMAS:

  1. Sección parcial o total de una parte del cuerpo, con mayor o menor aplastamiento, avulsión muscular.
  2. Hemorragia, que puede ser mínima en caso de amputación de dedos o severa en caso de amputación proximal de brazos o piernas.
  3. Dolor que no está siempre relacionado con la gravedad de la herida ni con la magnitud de la hemorragia5.

 

INCIDENCIA:

  1. La gran mayoría de las amputaciones suceden en varones jóvenes con situación laboral activa. Además, afectan con más frecuencia a las extremidades superiores que a las inferiores debido a la manipulación con las máquinas, están más desprotegidas y tienen mayores rangos de movimiento por lo que resultan más vulnerables
  2. Debido a que la amputación traumática no es una situación frecuente se suelen ver los casos en el área de urgencias y emergencias1.

 

ACTUACIÓN:

Los profesionales de enfermería debemos seguir un protocolo estricto, tener unos comportamientos determinados, unos conocimientos específicos y realizar unas actividades concretas frente a los pacientes que presenten este tipo de lesión. En primer lugar, debemos mostrarnos tranquilos para proporcionar confianza al accidentado ya que se trata de una situación traumática y muy estresante para el paciente.

Salvar la vida es más importante que salvar la parte amputada ya que este tipo de lesión puede comprometer la vida del paciente. Especialmente en amputaciones altas con gran hemorragia, por lo que no debemos pasar por alto otras lesiones menos obvias.

Esto no nos exime de intentar salvar la parte amputada. Nunca deberemos reacomodar la parte amputada en su lugar, esto es competencia del médico3 .

Ante una situación de emergencia, se prioriza proporcionar un soporte vital básico en primer lugar, y tras ello, posibilitar la recuperación de miembros amputados o gravemente dañados en su mejor estado posible.

Las medidas que se deben llevar a cabo consisten en

  • Disminuir la hemorragia mediante compresión fuerte de la zona amputada manteniendo la máxima limpieza posible para evitar infecciones
  • Reposición hidroelectrolítica a través de la sueroterapia indicada en cada caso.
  • El miembro amputado debe conservarse lo mejor posible
  • Atención a las posibles complicaciones que se pueden producir: el shock hipovolémico (sudoración fría, taquicardia débil, disnea y midriasis) y la infección. Ante un posible shock hipovolémico se puede realizar como prevención: tumbar a la persona, elevar los pies y cubrirla para evitar hipotermia1 .

 

Las acciones que deberemos realizar a estos pacientes serán las siguientes:

Desnudar al paciente para poder realizar la correcta exploración.

Monitorizar signos vitales, tensión arterial y frecuencia cardíaca.

Instaurar venoclisis para reposición de líquidos, hemoderivados y medicación. El número de vías variará según el grado de hemorragia, y el calibre de las mismas será como mínimo de 18G.

Valorar el estado de consciencia y realizar la valoración de la herida donde observaremos profundidad (total o parcial), localización o existencia de material contaminante.

Controlar la aparición de posibles complicaciones como la hemorragia, el shock hipovolémico, sobreinfecciones.

En función de la valoración del tipo de hemorragia, la actuación será distinta:

  • Si la hemorragia está controlada: retirar la suciedad de la herida y limpiarla con jabón y suero fisiológico o agua. No frotar la herida, limpiarla por arrastre y aclararla con abundante agua o suero. Nunca retiraremos objetos enclavados, ya que podríamos producir hemorragias más graves. En estos casos, siempre se derivará al paciente al bloque quirúrgico para su retirada. Después de la limpieza, se realiza la desinfección de la herida con un antiséptico y realizaremos una cura con gasas humedecidas con suero fisiológico más un vendaje compresivo.
  • Por otro lado, si la hemorragia es franca e incoercible: colocaremos un torniquete neumático para poder valorar y limpiar la herida, realizaremos un taponamiento con gasas estériles más agua oxigenada y un vendaje compresivo, retirando inmediatamente el torniquete. El uso del torniquete debe ser el mínimo posible, ya que podemos provocar lesiones en la parte del cuerpo o muñón, como necrosis de los tejidos3. El torniquete sólo se justifica en casos muy particulares: asociación de insuficiencia vital (cardíaca o respiratoria) , presencia de numerosos heridos con un número reducido de personas para atenderles etc5.

 

Una vez retirado el torniquete, debemos elevar la extremidad para minimizar en lo posible la hemorragia y proceder al traslado del paciente al hospital o a quirófano, en el caso de que el paciente se encuentre en el servicio de urgencias.

Una vez controlada la hemorragia y la estabilidad del paciente, nos ocuparemos de la parte amputada: dependiendo del manejo que le demos a este segmento, variará la probabilidad de éxito del reimplante. Deberemos prepararlo y refrigerarlo para aumentar la viabilidad para que pueda ser reimplantado. A temperatura ambiente, el segmento amputado es viable de 4 a 6 horas, mientras que refrigerado lo es hasta 18 horas. El procedimiento será el siguiente:

  • Limpiar la suciedad: irrigación del miembro sin empaparlo.
  • Envolverlo en material limpio preferiblemente estéril.
  • Una vez envuelto y humedecido, lo colocaremos en un recipiente o bolsa estanca que, a su vez, se colocará en un recipiente con hielo y agua, con precaución de que no se moje, ni entre en contacto directo con el hielo.

 

Bajo ningún concepto, hay que colocar la pieza en alcohol ya que desnaturaliza los tejidos y se pierde cualquier posibilidad de reimplante3.

Exploración del segmento amputado, valorando las partes blandas (el aplastamiento, la atricción, la contaminación etc) y las óseas.

Valorar la indicación de la reimplantación5.

Durante todo el proceso, tendremos que valorar el nivel de dolor del paciente y administrar analgesia bajo prescripción médica.

Proporcionar soporte y acompañamiento al paciente en todo momento. La posibilidad de perder un miembro o segmento amputado modifica la visión de vida de muchas personas, tanto estética como funcionalmente3.

 

REIMPLANTACIÓN:

El éxito de un reimplante tras una amputación dependerá de: la parte del cuerpo amputada, el intervalo de tiempo entre la amputación y la atención médica, el estado general de salud de la persona y el estado de la parte amputada1.

Indicaciones para la reimplantación:

  • Plazo de isquemia inferior a 6 horas (puede ampliarse hasta 20 horas si se realiza isquemia fría del segmento amputado desde el primer momento de la lesión)
  • Buen estado de conservación en bolsa seca sumergida en hielo.
  • Ausencia de lesión vital o shock grave
  • Buen estado del miembro a reimplantar: sin avulsión muscular, aplastamiento o contaminación masiva.
  • La indicación de la reimplantación ha de ser siempre individual.
  • La edad, la presencia de diabetes, el tabaquismo… son factores que influyen en la tasa de éxitos y en la calidad del resultado funcional. El sexo y la actividad laboral, así como las aficiones del paciente han de tenerse en cuenta a lo hora de indicar una reimplantación.
  • Los cortes que ocasionan las guillotinas o las cizallas industriales son más fácilmente reimplantables y con mayor tasa de éxitos Cuanto más proximal sea la amputación, mayor será la masa muscular afectada y el riesgo de necrosis muscular. La regeneración nerviosa también será más larga a mayor proximidad de la lesión.
  • No debe intentarse la reposición de una amputación proximal única de un dedo largo a menos que sea: mujer joven muy preocupada por la estética, o paciente con motivaciones funcionales importantes.
  • Algunas situaciones son prioritarias de reimplantación: es el caso del pulgar, en el que siempre ha de intentarse el reimplante, o en paciente pediátrico en el cual la calidad de la reinervación es muy superior a la de los adultos.
  • Los resultados de las reimplantaciones a veces son muy decepcionantes, especialmente en las extremidades inferiores, con numerosas amputaciones secundarias por miembros no funcionales. En los miembros superiores los resultados son más satisfactorios5.

 

Muchos de estos pacientes presentan después de la amputación graves trastornos psicológicos que requieren tratamiento especializado2. La discapacidad que sigue a una lesión tan grave es tanto profunda como prolongada. Lo que supone un cambio en su rol personal y laboral, generándose ansiedad, miedo, dolor etc1.

DIAGNÓSTICOS DE ENFERMERÍA:

(NANDA 00132) Dolor agudo.

  • NOC; Control del dolor 1605.
  • Indicadores: Refiere dolor controlado 160511.
  • NIC; Manejo del dolor 1400 y de la medicación 2380.
  • Actividades: Asegurarse de que el paciente recibe los cuidados analgésicos correspondientes, controlar los factores ambientales que puedan influir en la respuesta del paciente a las molestias y vigilar la eficacia de la administración de la medicación.

 

(NANDA 00044) Deterioro de la integridad tisular.

  • NOC; Curación de la herida por primera intención 1102.
  • Indicadores: Resolución de la secreción sanguinolenta de la herida 110204.
  • NIC; Cuidado de heridas 3660 y protección contra las infecciones 6550.
  • Actividades: Limpiar la zona afectada y atender el lugar de incisión según sea necesario y mantener las normas de asepsia para el paciente de riesgo.

 

(NANDA 00206) Riesgo de sangrado.

  • NOC; Están principalmente centrados en la disminución de la severidad de la pérdida de sangre 0413.
  • Indicadores: Pérdida de sangre visible 041301.
    • NIC; Cuidado de heridas 3660, control de hemorragias 4120 y control de constantes vitales 6680.
    • Actividades: Atender el lugar de incisión según sea necesario, aplicar vendaje compresivo si está indicado, observar la cantidad y naturaleza de la pérdida, aplicar presión manual sobre el punto hemorrágico o la zona potencialmente hemorrágica y controlar periódicamente presión sanguínea, pulso, temperatura y estado respiratorio.

 

(NANDA 00205) Riesgo de shock.

  • NOC; Disminución de la pérdida de sangre 0413, consecución del equilibrio electrolítico y ácido-base 0600 y estabilización de signos vitales 0802.
  • Indicadores: Temperatura corporal 080201 y presión arterial 080207.
  • NIC; Prevención y disminución de hemorragia 4010 y 4020, manejo de líquidos e hipovolemia 4120 y 4180, manejo y prevención del shock 4250 y 4260 y monitorización de signos vitales 6680.
  • Actividades: Administrar líquidos si procede, colocar al paciente en Trendelemburg cuando esté hipotenso, vigilar la pérdida de líquidos y controlar periódicamente presión sanguínea, pulso, temperatura y estado respiratorio.

 

(NANDA 00004) Riesgo de infección.

  • NOC; Curación de la herida por primera intención 1102.
  • Indicadores: Resolución de la secreción sanguinolenta 110204.
  • NIC; Protección contra las infecciones 6550.
  • Actividades: Mantener las normas de asepsia para el paciente en riesgo y aplicar un vendaje adecuado para proteger la incisión

 

(NANDA 00146) Ansiedad.

  • NOC; Disminuir el nivel de ansiedad 1211 y afrontamiento de los problemas 1302.
  • Indicadores: Desasosiego 121101 y verbaliza sensación de control 130203.
  • NIC; Disminución de la ansiedad 5820, técnicas de relajación 5880, potenciación de la seguridad 5380, la escucha activa 4920 y la distracción 5900.
  • Actividades: Mantener una respiración lenta y profunda intencionadamente, mantener la calma de forma deliberada, permanecer con el paciente, escuchar con atención, responder a las preguntas de forma sincera, usar la distracción y favorecer la expresión de sentimientos1.

 

COMPLICACIONES POTENCIALES:

Como complicaciones derivadas de las amputaciones aparece el dolor de miembro fantasma (DMF) Puede manifestarse como sensaciones de calambres, ardor, aplastamiento o quemazón en la parte donde se encontraba la extremidad.

El dolor preamputación, la etiología y el nivel de la amputación están asociados a que se desarrolle el DMF. En los casos de aplastamiento o en los que se ha retrasado la amputación la aparición del dolor es más frecuente. Los factores psicológicos se han descartado como causantes, pero se cree que sí que influyen en el curso y la intensidad de los síntomas4.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Oliván Aceituno C. Cuidados de Enfermería en el Medio Extrahospitalario en Pacientes con Amputación Traumática de una Extremidad. [Trabajo final de grado, Internet]. Zaragoza. Facultad de Ciencias de la Salud Universidad de Zaragoza, 2013 [citado mar. de 2025]. Disponible en: https://zaguan.unizar.es/record/10776/files/TAZ-TFG-2013-241.pdf
  2. Sánchez Portela Carlos Antonio. Amputación traumática de miembros inferiores. Rev. Cubana Cir [Internet]. 2019 Jun. [citado 2025 Mar.]; 58(2):e645. Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0034-74932019000200010&lng=es.
  3. Mateu Lorenzo J Cómo debemos actuar ante una amputación traumática [Internet] Sant Cugat del Vallès 2009 [citado mar. de 2025]. Disponible en: https://salud.asepeyo.es/wp-content/uploads/2009/06/amputacionTraumatica.pdf
  4. Lacuey Barrachina E. Caso de mano traumática con amputación y reimplante de dedos. Intervención fisioterápica para las complicaciones. [Trabajo final de grado en Internet]. Zaragoza. Facultad de Ciencias de la Salud Universidad de Zaragoza, 2014 [citado 06 de enero de 2021]. Disponible en: https://zaguan.unizar.es/record/14170/files/TAZ-TFG-2014-398.pdf
  5. Eslava Echavarren E, Goya Arrese A y García S. Amputación traumática de extremidades [Internet] Servicio de Traumatología del Hospital de Navarra. [citado mar. 2025]. Disponible en: http://www.cfnavarra.es/salud/PUBLICACIONES/Libro%20electronico%20de%20temas%20de%20Urgencia/19.Traumatologia%20y%20Neurocirugia/Amputacion%20traumatica.pdf

 

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