Microbiota, probióticos y fertilidad: implicaciones para el cuidado enfermero reproductivo

25 octubre 2025

AUTORES

  1. Miriam Redondo Hernando. Enfermera de Práctica Avanzada, Unidad de Reproducción Humana Asistida, Hospital Clínic de Barcelona, Barcelona, España.
  2. Eva Antúnez Valiente. Enfermera de Práctica Avanzada, Unidad de Reproducción Humana Asistida, Hospital Clínic de Barcelona, Barcelona, España.
  3. M Felipa Barbosa Martín. TCAE, Unidad de Reproducción Humana Asistida, Hospital Clínic de Barcelona, Barcelona, España.
  4. Ángeles Lozano García. TCAE, Unidad de Reproducción Humana Asistida, Hospital Clínic de Barcelona, Barcelona, España.
  5. Sandra Parés Tercero. Coordinadora de Enfermería, Consultas Externas de Ginecología y Unidad de Reproducción Humana Asistida, Hospital Clínic de Barcelona, Barcelona, España.

 

RESUMEN

La interacción entre la microbiota humana y la salud reproductiva ha emergido como un campo con potencial para mejorar los resultados en fertilidad tanto en mujeres como en hombres. Este artículo revisa la evidencia actual sobre las relaciones entre microbiota genital, intestinal y reproductiva, el uso potencial de probióticos y prebióticos, y el rol específico del personal de enfermería en el acompañamiento de parejas con dificultades para concebir. Se aborda tanto el fundamento biológico como las implicaciones prácticas para la intervención clínica y educativa en salud reproductiva.

PALABRAS CLAVE

Microbiota, probióticos, prebióticos, fertilidad, reproducción asistida, enfermería reproductiva.

ABSTRACT

The interaction between the human microbiota and reproductive health has emerged as a promising field with the potential to improve fertility outcomes in both women and men. This article reviews current evidence on the relationships among genital, intestinal, and reproductive microbiota, the potential use of probiotics and prebiotics, and the specific role of nursing professionals in supporting couples experiencing difficulties conceiving. Both the biological basis and the practical implications for clinical and educational interventions in reproductive health are discussed.

KEY WORDS

Microbiota, probiotics, prebiotics, fertility, assisted reproduction, reproductive nursing.

DESARROLLO DEL TEMA

La microbiota humana —el conjunto de microorganismos que habitan los distintos nichos del cuerpo desempeña un papel fundamental en la homeostasis y la regulación del sistema inmunitario, metabólico e inflamatorio. En los últimos años, ha surgido interés creciente en el microbioma reproductivo (vaginal, endometrial, seminal) y su influencia sobre la fertilidad, la gestación y el éxito de las técnicas de reproducción asistida (TRA).Desde el punto de vista de enfermería, entender estos mecanismos ofrece una ventana para intervenir en estilos de vida, acompañamiento educativo y seguimiento (por ejemplo, en parejas en tratamientos de fertilidad). Este artículo presenta una revisión actualizada de la evidencia (hasta 2025) y propone recomendaciones prácticas para el rol de la enfermería en este contexto emergente.

Microbiota y fertilidad femenina:

Microbiota vaginal y su funcionalidad: En mujeres en edad reproductiva, la microbiota vaginal sana está dominada principalmente por Lactobacillus (por ejemplo, L. crispatus, L. iners, L. jensenii, L. gasseri) que producen ácido láctico (y en algunos casos peróxido de hidrógeno), manteniendo un ambiente ácido (pH < 4,5) que inhibe colonias patógenas.

Esta eubiosis vaginal contribuye a:

Protección frente a patógenos (disminuyendo colonización por bacterias anaerobias).

Integridad del epitelio y barrera mucosa.

Modulaciones locales del sistema inmunológico (regulación de citoquinas, respuesta inflamatoria).

Influencia indirecta sobre el moco cervical y tránsito espermático.

Cuando se produce una disbiosis vaginal (por ejemplo, menor proporción de lactobacilos y sobrecrecimiento de especies anaerobias), se han observado asociaciones con vaginosis bacteriana, mayor riesgo de enfermedades infecciosas, inflamación crónica leve, y posiblemente efectos adversos en la capacidad de concebir1-9.

Microbiota endometrial y receptividad:

Durante décadas se consideró que el útero era un ambiente estéril, pero los avances en secuenciación de nueva generación (NGS) han mostrado que existe un microbioma endometrial constituido por comunidades bacterianas (aunque con menor abundancia que en vagina).

Estudios recientes han observado que mujeres con un microbioma endometrial dominante en Lactobacillus (“Lactobacillus-dominated”, LD) presentan tasas de implantación, embarazo y embarazo continuo significativamente superiores frente a casos con microbiota no dominada por lactobacilos (NLD). Por ejemplo, un estudio señala tasas de implantación de 60,7 % frente a 23,1 % entre grupos LD vs NLD.

Se han desarrollado pruebas diagnósticas especializadas, como los test EMMA (Endometrial Microbiome Metagenomic Analysis) y ALICE (Analysis of Infectious Chronic Endometritis), que evalúan la proporción de lactobacilos en el endometrio y la presencia de bacterias patógenas asociadas a endometritis crónica.

No obstante, conviene destacar que la evidencia clínica sobre el impacto en resultados reproductivos es todavía limitada: se ha reportado que la calidad de la evidencia es muy baja para establecer beneficios claros del uso rutinario de estos tests en pacientes de TRA con fallos de implantación o abortos recurrentes.

Un estudio reciente con diseño pragmático sugiere que el uso del análisis del microbioma endometrial podría reducir el tiempo hasta el embarazo en mujeres con infertilidad, aunque los datos aún son preliminares.

Además, una revisión ha destacado como una línea emergente de investigación las intervenciones microbianas personalizadas en salud reproductiva1-9.

Probióticos vaginales en reproducción assistida:

Se han realizado revisiones sistemáticas recientes evaluando el uso de probióticos vaginales como complemento en ciclos de transferencia embrionaria. Por ejemplo, un metaanálisis reciente concluye que los probióticos vaginales podrían ofrecer un aumento no significativo de las tasas de embarazo clínico (RR ≈ 1,19; p = 0,07) y una reducción no significativa del riesgo de aborto espontáneo (RR ≈ 0,67; p = 0,12).

Otra revisión en infertilidad femenina señala que la administración de determinados probióticos, a menudo combinada con tratamiento antibiótico previo, podría favorecer la restauración del equilibrio microbiano en mujeres con infertilidad inexplicada.

Aunque estos resultados son prometedores, no hay consenso ni protocolos estandarizados aún, por lo que el uso de probióticos en este contexto debe considerarse como complementario y experimental, más que como intervención de rutina1-9.

Microbiota e infertilidad masculina:

Aunque la mayoría de los estudios sobre microbiota y reproducción se han centrado en la mujer, la investigación en el varón está cobrando impulso, particularmente en lo que respecta al eje intestino-testicular y la microbiota intestinal.

Influencia de la microbiota intestinal en la función reproductiva masculina:

Un artículo de revisión reciente describe mecanismos por los cuales la microbiota intestinal y sus metabolitos afectan la función testicular y espermática (eje microbiota-testículo).

Algunas de las vías propuestas incluyen:

  1. Metabolitos microbianos: ácidos grasos de cadena corta (SCFAs), compuestos derivados del triptófano, etc., que pueden modular el ambiente sistémico o local.
  2. Endotoxemia de bajo grado (lipopolisacáridos, LPS): disrupción de la barrera intestinal puede permitir translocación bacteriana o endotoxinas al sistema, inducir inflamación sistémica y dañar la barrera hematotesticular.
  3. Regulación hormonal: modulación de la circulación enterohepática de hormonas sexuales, participación en enzimas implicadas en metabolismo hormonal.
  4. Eje hipotálamo-hipófisis-testículo (HPT): la microbiota podría modular señales hormonales centrales.
  5. Estrés oxidativo local e inflamación testicular: favoreciendo daño estructural al tejido espermatogénico.

 

La suplementación con probióticos en modelos experimentales ha mostrado mejoras en parámetros espermáticos (motilidad, vitalidad) y restauración de daño espermático inducido por dietas poco saludables o enfermedades.

No obstante, la investigación clínica en humanos es aún emergente, y se requiere mayor consistencia metodológica y ensayos controlados1-9.

Factores moduladores de microbiota y fertilidad:

Varios factores de estilo de vida y salud influyen tanto en la composición microbiana como en la fertilidad:

Dieta: ingesta de fibra dietética, prebióticos naturales, alimentos fermentados, patrones dietéticos (e.g., dieta mediterránea).

Uso de antibióticos y fármacos: pueden alterar la microbiota genital e intestinal.

Estrés y eje neuro-inmunoendocrino: modulación del sistema inmunitario y del eje hormonal influye en la microbiota.

Tabaquismo, alcohol, exposición ambiental: efectos proinflamatorios y alteración del ecosistema microbiano.

Alteraciones hormonales y metabólicas: como síndrome de ovario poliquístico (SOP), resistencia a la insulina, obesidad, disfunción tiroidea.

Higiene genital, uso de productos tópicos: duchas vaginales, jabones agresivos, dispositivos intrauterinos pueden alterar la flora local.

La enfermería tiene un papel clave en la evaluación de factores de riesgo modificables, educación de hábitos saludables y seguimiento personalizado1-9.

ROL DEL PERSONAL DE ENFERMERÍA EN LA ATENCIÓN REPRODUCTIVA MICROBIANA:

El papel de enfermería puede articularse en varias áreas:

Educación y asesoramiento.

Sensibilización a mujeres y parejas sobre la importancia de la microbiota: hábitos de vida, alimentación, evitar antibióticos innecesarios.

Guía sobre prebióticos dietéticos (consumo de fibra, alimentos fermentados) como complemento natural.

Información transparente sobre el uso experimental de probióticos y su estado de evidencia.

Monitoreo y seguimiento:

  • Recoger historia de uso de probióticos, antibióticos, suplementos y hábitos alimentarios.
  • Monitorizar tolerancia, adherencia y posibles efectos adversos de intervenciones probióticas.
  • Colaborar con ginecólogos, endocrinólogos y microbiólogos para interpretación de resultados de pruebas microbianas (como EMMA/ALICE) y seguimiento posterior.
  • Intervención en programas de reproducción asistida (TRA).
  • Apoyo preconcepcional en parejas con infertilidad: coordinación de intervenciones nutricionales, educativas y de estilo de vida.
  • Acompañamiento psicológico: las parejas infértiles suelen enfrentar estrés emocional que puede también afectar el eje inmunoendocrino.
  • Asegurar cumplimiento del protocolo en ciclos TRA (por ejemplo evitar antibióticos en la semana previa a biopsia endometrial).
  • Control de calidad en toma de muestras biológicas (asegurar condiciones óptimas de higiene y cuidadosos procedimientos de muestreo)1-9.

 

Investigación y evaluación clínica:

Participar en estudios clínicos que evalúen intervenciones con probióticos/prebióticos en reproducción.

Evaluar resultados de salud y promover publicaciones en enfermería reproductiva que difundan buenas prácticas.

Recomendaciones prácticas para su implementación:

  1. En parejas con infertilidad sin causa aparente y candidatos a TRA, considerar la posibilidad de abordajes integrados que incluyan intervención sobre microbiota (nutrición, hábitos, probióticos), siempre comunicando su carácter experimental.
  2. Antes de realizar pruebas de microbiota endometrial (EMMA/ALICE) o suplementación probiótica, evaluar con el equipo médico la indicación individual y el riesgo-beneficio, dado que la evidencia clínica aún es incipiente.
  3. Protocolizar la toma de muestras para estudios de microbiota (evitar antibióticos recientes, fase secretora del ciclo, condiciones estériles), en coordinación con laboratorio.
  4. Diseñar planes educativos adaptados al perfil de la pareja (nivel cultural, conocimientos previos) sobre microbiota y fertilidad.
  5. Integrar la evaluación del microbioma como parte de estudios más amplios de estilo de vida reproductivo (nutrición, sueño, estrés).
  6. Llevar registro de resultados, adherencia y eficacia (embarazo, tasas de implantación, parámetros seminales) en protocolos locales de calidad1-9.

 

Limitaciones y perspectivas de investigación futura:

La evidencia clínica en humanos es aún limitada, con estudios pequeños, heterogéneos y pocas intervenciones controladas rigurosas.

La heterogeneidad de cepas probióticas, dosis, duración del tratamiento y vías de administración dificulta la comparación.

No existe aún consenso sobre estándares de microbiota óptima ni protocolos de intervención.

Es fundamental desarrollar ensayos clínicos multicéntricos, con seguimiento a largo plazo, que evalúen efectos sobre embarazo, implantación, abortos, salud perinatal, y seguridad.

Sería útil explorar intervenciones personalizadas basadas en perfiles microbianos individuales (microbioma dirigida).

Establecer guías de práctica clínica interprofesionales que incluyan criterios claros sobre el uso de probióticos y pruebas microbiológicas en infertilidad.

Evaluar la integración de la atención de enfermería como parte del equipo de salud reproductiva en estudios de costo, aceptabilidad y resultados de paciente1-9.

 

CONCLUSIONES

La relación entre microbiota (vaginal, endometrial, intestinal) y fertilidad es un campo emergente con alto potencial de impacto clínico. Aunque la evidencia actual no permite aún generales recomendaciones firmes, los datos sugieren que un entorno microbiano equilibrado favorece mejores resultados reproductivos.

La enfermería reproductiva puede desempeñar un rol estratégico en la promoción de hábitos saludables, acompañamiento de intervenciones microbianas, educación y seguimiento, y en la participación en investigación clínica. Con una visión proactiva, el personal de enfermería tiene la oportunidad de contribuir al avance del cuidado reproductivo integral en un escenario donde la microbiota será cada vez más relevante.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Xiao L, et al. Microbiome in Female Reproductive Health: Implications. 2023.
  2. Kumar M, et al. Impact of microbiota on female fertility and gynecological outcomes. 2024.
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  5. Favaron A, et al. Do probiotic interventions improve female unexplained infertility? 2024.
  6. “Test de microbiota endometrial en reproducción asistida”. Evaluación Tecnologías Sanitarias.
  7. Iwami N, et al. Shortening time to pregnancy via microbiome analysis (EMMA/ALICE).
  8. Cariati F, et al. Editorial: Reproductive microbiome and its interplay with infertility. 2024.
  9. Toquet M, et al. Probiotic in vaginal application and fertility. 2025.

 

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