Rol de enfermería en el uso del protocolo manchester como herramienta de triaje eficiente en servicios de urgencias

15 diciembre 2025

 

AUTORES

  1. Ainhoa Leticia González Esgueda. Diplomada en Enfermería. Servicio de Urgencias del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza. España.
  2. María Teresa Pérez Iglesias. Diplomada en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
  3. Tania Fernández Merino. Graduada Universitaria en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
  4. Sara García García. Graduada Universitaria en Enfermería. Hospital Quironsalud. Zaragoza. España.
  5. Estefanía Garza Mascaray. Diplomada en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
  6. Roberto Gómez Gaya. Graduado Universitario en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.

 

CARTA AL EDITOR

La palabra triaje, es un vocablo derivado del francés trier, se refiere al sistema de clasificación rápido de pacientes en función al estado clínico o enfermedad y establece el orden para la atención durante los servicios hospitalarios, nacen inicialmente del ámbito militar como estrategias para determinar los distintos niveles de urgencias, en la actualidad es prácticamente un componente base en todo servicio hospitalario en distintos niveles tanto a nivel prehospitalario, en el lugar del suceso, y en la llegada al hospital1.

De entre los distintos modelos existentes, el Sistema de Triaje de Manchester (MTS) es uno de los más destacados y de mayor relevancia en la actualidad, ya que permite clasificar a los pacientes en función a su motivo de consulta, por medio de diagramas de flujo que determinan signos y síntomas claves para determinar cinco niveles1,2:

  • Nivel 1 atención inmediata: situación crítica o potencialmente mortal, requiere atención en el mismo momento.
  • Nivel 2 muy urgente: requiere evaluación en un máximo de 10 minutos.
  • Nivel 3 urgente: debe ser atendido dentro de los siguientes 60 minutos.
  • Nivel 4 estándar (sin signos de alarma): el paciente requiere de atención que puede esperar hasta 120 minutos.
  • Nivel 5 no urgente: puede demorar más de 120 min e idealmente hasta 240 minutos, son patologías leves o sin compromiso sistémico en el momento de la consulta.

 

Estos son sistemas que forman parte de la cotidianidad de todo el personal sanitario, no escapando de esto las profesionales de enfermería, en este contexto, este grupo profesional es en muchos casos el primer personal en contacto con el paciente, por lo que el rol enfermero permite que por medio del juicio clínico y la aplicación de la jerarquización se logre una categorización segura y efectiva de los pacientes.

Dentro de las funciones del profesional de enfermería en la implementación del MTS se encuentra: la valoración clínica inicial, durante la cual se identifica por medio de una anamnesis estructurada el motivo de consulta y seguido del examen clínico dirigido donde se evalúan signos vitales y estado general, en este punto el personal de enfermería se encarga de determinar la jerarquía a la que corresponde cada paciente en función a sus características individuales, todo esto haciendo uso del juicio clínico. El sistema Manchester para hacer un uso lógico del servicio establece parámetros los cuales son la guía general, no obstante, este no es un sistema de categorización o jerarquización estricto, sino que entra en juego también la capacidad ejecutiva del profesional quien determina el cómo deben aplicarse los distintos modificadores el sistema de flujo.

En este sistema el personal de enfermería encargado de triaje tiene una responsabilidad mayor a la del resto, ya que se encarga no solo de la categorización inicial sino que además debe hacer una reevaluación periódica del paciente en espera, para esto las enfermeras deben estar dotadas de capacidades comunicativas y afectivas que permitan no solo la comunicación adecuada con el paciente sino la coordinación interdisciplinaria con el resto del equipo profesional sanitario, una vez hecho un triaje inicial es el reporte enfermero el que refleja de manera clara, concisa, y precisa la prioridad de atención, lo que facilita la atención precoz en función al nivel de complejidad y evita los retrasos.

La enfermera es entonces un verdadero modulador de la sobrecarga del sistema asistencial, ya que su función deriva de forma directa en la optimización de recursos, la canalización correcta de los casos, y el evitar los colapsos en el servicio3.

La evidencia respalda el impacto positivo del triaje enfermero con MTS (incluso en versiones modificadas y adaptadas) con mejoras en términos de eficiencia y seguridad. Estudios afirman que incluso cuando se usa este sistema y los pacientes son clasificados como “no urgentes” bajo el MTS pueden presentar patologías relevantes o requerir una atención prioritaria2,4.

No obstante, algunas de las limitaciones que se pueden presentar con este sistema son: problemas relacionados con la sensibilidad diagnóstica, especialmente en sujetos en situaciones límite como en edades extremas, o el pasar desapercibidos síntomas urgentes pero atípicos. Esto subraya la importancia de una formación continua en triaje, habilidades de comunicación y toma de decisiones, competencias esenciales del rol enfermero5.

Para poder dar una respuesta a la creciente demanda de capacidad asistencial que se vive no sólo en los servicios de urgencias sino en distintos entornos hospitalarios, es necesario orientarse a la práctica profesional especializada, que favorezca la toma de decisiones autónoma, rápida y eficiente, en este contexto el MTS es una herramienta efectiva que a la vez facilita la comunicación eficaz con el resto del equipo multidisciplinar, y en definitiva para poder aplicar el MTS como un protocolo cotidiano se precisa de un enfoque crítico, preciso, reflexivo y adaptativo ante la variabilidad clínica. Siendo el personal de enfermería quien puede destacar por la capacidad no solo de atención equitativa, sino de brindar una atención dinámica y centrada en el paciente.

 

BIBLIOGRAFÍA

1. Yancey CC, O’Rourke MC. Emergency Department Triage Internet. En: StatPearls. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2025 citado 2025 jun 22. Available from: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK557583/

2. Slagman A, Greiner F, Searle J, Harriss L, Thompson F, Frick J, et al. Suitability of the German version of the Manchester Triage System to redirect emergency department patients to general practitioner care: a prospective cohort study. BMJ Open 2019;9(5):e024896.

3. Vega García L. Triaje de enfermería. Una revisión bibliográfica. UVADOC Internet 2018 citado 2025 jun 22;Available from: https://uvadoc.uva.es/handle/10324/30504

4. Li B, Zhang Z, Li K, Deng Y. The effectiveness of a modified Manchester Triage System for geriatric patients: A retrospective quantitative study. Nurs Open 2024;11(9):e70024.

5. Zachariasse JM, Seiger N, Rood PPM, Alves CF, Freitas P, Smit FJ, et al. Validity of the Manchester Triage System in emergency care: A prospective observational study. PLoS One 2017;12(2):e0170811.

 

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