- Sara Nasser Sarto. Diplomada en Enfermería. Servicio de Cirugía Coloproctológica del Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Miriam Carmena del Visi. Enfermera Familiar y Comunitaria. Centro de Salud de Valderrobres. Teruel España.
- Umayma Beni Abdellah El Mohammadi. Enfermera Familiar y Comunitaria. Centro de Salud de Caspe. Zaragoza, España.
- Carla Cantero Lumbreras. Graduada en Enfermería. Unidad de Cuidados Intensivos. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Erick Enrique Murillo Valdez. Licenciado en Enfermería Homologado a Graduado. Procesos Quirúrgicos. Hospital General de la Defensa. Zaragoza. España.
- Alba Blasco Celma. Enfermera Familiar y Comunitaria. Centro de Salud de Fuentes de Ebro. Zaragoza. España.
RESUMEN
La enfermería desempeña un papel esencial en la prevención y detección temprana de complicaciones tras la cirugía colorrectal, un tipo de intervención con riesgo significativo de fuga anastomótica, infección, íleo, sangrado y complicaciones relacionadas con estomas¹. A través de la vigilancia clínica continua, la monitorización de biomarcadores como proteína C reactiva y procalcitonina², la educación sanitaria, el apoyo emocional y la aplicación de programas ERAS³, el personal enfermero contribuye a reducir la morbimortalidad y mejorar la recuperación. La enfermería especializada en estomaterapia es clave en la prevención de complicaciones cutáneas y estructurales del estoma⁴, así como en el entrenamiento del paciente y su familia. La detección precoz, basada en la valoración sistemática y la comunicación efectiva con el equipo multidisciplinar⁵, permite intervenciones tempranas que mejoran los resultados clínicos.
PALABRAS CLAVE
Enfermería perioperatoria, cirugía colorrectal, complicaciones postoperatorias, prevención, estomas.
ABSTRACT
Nursing plays a critical role in the prevention and early detection of complications following colorectal surgery, a type of intervention with a significant risk of anastomotic leak, infection, ileus, bleeding, and stoma-related complications. Through continuous clinical surveillance, monitoring of biomarkers such as C-reactive protein and procalcitonin², patient education, emotional support, and the implementation of Enhanced Recovery After Surgery (ERAS) programs³, nurses contribute to reducing morbidity and improving postoperative recovery. Specialized stoma care nurses are essential for preventing cutaneous and structural stoma complications⁴, as well as for training patients and their families in self-care. Early detection based on systematic assessment and effective communication with the multidisciplinary team⁵ enables timely interventions that improve clinical outcomes. This article analyzes key nursing strategies for prevention and postoperative surveillance in colorectal surgery.
KEY WORDS
Perioperative nursing, colorectal surgery, postoperative complications, prevention, ostomy care.
DESARROLLO DEL TEMA
La cirugía colorrectal representa uno de los ámbitos quirúrgicos con mayor riesgo de complicaciones postoperatorias, particularmente en los primeros días tras la intervención ¹. En este contexto, los programas ERAS (Enhanced Recovery After Surgery) han supuesto un cambio de paradigma al introducir un abordaje perioperatorio basado en la evidencia que combina estrategias orientadas a optimizar la recuperación. Estas intervenciones incluyen la preparación nutricional y educativa antes de la cirugía, la reducción del ayuno prolongado, el control multimodal del dolor que disminuye el uso de opioides, la movilización temprana tras la intervención, el inicio precoz de la alimentación, así como un manejo más preciso de fluidos y drenajes, todo ello con el objetivo de minimizar complicaciones y acortar la estancia hospitalaria³. La participación activa y especializada de la enfermería es determinante para la correcta implementación de cada medida, desde la preparación preoperatoria hasta el seguimiento tras el alta, convirtiéndola en un componente indispensable del equipo quirúrgico multidisciplinar.
Rol enfermero en la fase preoperatoria:
La prevención comienza antes de la cirugía. En esta etapa, la enfermería realiza una valoración integral del paciente, identifica factores de riesgo y refuerza la educación preoperatoria. La implementación de programas ERAS ha otorgado mayor relevancia a esta fase, ya que estas estrategias han demostrado reducir complicaciones y estancia hospitalaria³.
En cirugías colorrectales que requieren la confección de un estoma, el rol enfermero en el preoperatorio adquiere un valor adicional. La marcación preoperatoria del estoma por parte de enfermería estomaterapeuta es una de las actuaciones más efectivas para prevenir complicaciones posteriores relacionadas con fugas, irritación cutánea y dificultades de adaptación del dispositivo⁴. Se evalúa el punto anatómico idóneo considerando línea de ropa, pliegues cutáneos, movilidad del paciente y morfología, favoreciendo un manejo seguro y autónomo tras la cirugía⁴.
Asimismo, la educación preoperatoria específica sobre el estoma—su función, cuidados básicos, uso del dispositivo y cambios esperables en la imagen corporal— permite disminuir la incertidumbre y preparar emocionalmente al paciente para el proceso de adaptación. Una información clara y anticipada mejora la adherencia, reduce el impacto psicológico inicial y facilita la transición hacia el autocuidado en el postoperatorio temprano⁴.
Vigilancia enfermera en el postoperatorio inmediato:
Tras la cirugía, la detección temprana de complicaciones depende en gran parte de la observación enfermera. Cambios en signos vitales, distensión abdominal, dolor desproporcionado o alteraciones en drenajes pueden indicar fuga anastomótica, hemorragia o íleo paralítico¹. Estas alteraciones preceden a complicaciones graves, por lo que es fundamental identificarlas precozmente y notificar al equipo médico⁵.
La evaluación sistemática de la herida quirúrgica y del sitio operatorio, junto con la vigilancia de la tolerancia oral, permite detectar signos tempranos de infección, abscesos subcutáneos o retraso en la recuperación intestinal¹.
En pacientes con ostomía, la enfermería supervisa color, humedad, perfusión y protrusión del estoma, identificando precozmente cambios que puedan indicar isquemia, edema, obstrucción o necrosis⁴. La educación inmediata al paciente sobre el manejo del dispositivo, adaptada a dolor, tolerancia y capacidad física, mejora la confianza, disminuye la dependencia y facilita el autocuidado⁴.
Vigilancia enfermera en el postoperatorio:
A lo largo del postoperatorio, hay distintos recursos que pueden ser utilizados para evaluar el estado del paciente. Es importante revalorar respecto a la valoración inicial tanto si se ha realizado según necesidades de V. Henderson o Patrones Funcionales de M. Gordon, repasar los diagnósticos de enfermería NANDA, NIC, NOC y cambiar las actuaciones de enfermería en consecuencia.
Pero a su vez tenemos otros recursos para valorar el estado general del paciente como son los biomarcadores. Hay que conocerlos ya que nuestra observación sistemática permite que estos datos sean valorados a tiempo.Los biomarcadores CRP y PCT son herramientas útiles para la detección temprana de complicaciones infecciosas o anastomóticas². Su aumento progresivo después del tercer día se asocia con mayor probabilidad de infección². La interpretación integrada de biomarcadores y estado clínico contribuye a disminuir reintervenciones y facilita decisiones diagnósticas oportunas².
La movilización precoz, uno de los pilares del ERAS, es promovida activamente por la enfermería y ha demostrado reducir la formación de trombosis, complicaciones pulmonares y retraso en la recuperación gastrointestinal³. Para ello, el control adecuado del dolor es crucial, ya sea mediante la escala EVA u otras. Se administra analgesia según pauta e identifica efectos adversos que podrían retrasar la movilización³.
Además, supervisa la progresión dietética y detecta signos de intolerancia, náuseas o vómitos determinantes para prevenir íleo, deshidratación o alteraciones electrolíticas¹. Sin olvidar la educación dietética. Se aconseja evitar alimentos muy fibrosos, semillas, frutos secos y otros que favorezcan obstrucción, limitar alimentos que aumenten gases o mal olor, y moderar comidas grasas o irritantes. La enfermería orienta al paciente sobre alimentos de fácil digestión, hidratación adecuada y reintroducción progresiva de la dieta, ayudando a prevenir complicaciones derivadas de la ostomía³.
Cuidado del estoma y prevención de complicaciones asociadas:
En pacientes portadores de estoma, la enfermería estomaterapeuta desempeña un rol crucial en la prevención de complicaciones tempranas como dermatitis periestomal, retracción, prolapso o necrosis⁴. Además del seguimiento clínico, la enfermería estomaterapeuta implementa medidas dirigidas a la protección cutánea periestomal, utilizando barreras adhesivas, sistemas convexos u otros dispositivos según la morfología del estoma. La selección del material adecuado y la identificación precoz de fugas o irritaciones químicas previenen dermatitis severas o lesiones por humedad, frecuentes durante los primeros días por la falta de destreza del paciente y la adaptación inicial del tejido4.
La valoración diaria del estoma, el ajuste del dispositivo, la identificación de fugas y la educación al paciente y familia permiten mantener una piel periestomal sana y evitan revisiones quirúrgicas innecesarias⁴.
El acompañamiento emocional y educativo incrementa la adherencia al autocuidado y reduce la ansiedad y la dependencia⁴.
Seguimiento tras el alta y continuidad de cuidados:
El periodo posterior al alta es crítico para detectar complicaciones tardías. El seguimiento enfermero en consultas externas o atención primaria puede reducir reingresos y urgencias de manera significativa ⁶. Se evalúan síntomas, se revisan las heridas, se monitoriza el funcionamiento del estoma y se refuerzan recomendaciones de dieta y movilización.
El acompañamiento en consultas externas y atención primaria al alta facilita la detección temprana de complicaciones tardías como retracción, prolapso, granulomas o estenosis⁷. Refuerza habilidades como recorte de placa, uso de productos, gestión de material y reconocimiento de signos de alarma como fiebre, dolor persistente, cambios en el estoma, vómitos o sangrado que empodera al paciente y disminuye el tiempo de reacción ante eventos adversos⁷.
La atención continuada y consiguiente educación continua promueve autonomía, disminuye el riesgo de reingresos y mejora significativamente la calidad de vida, integrando la ostomía en rutinas diarias, hábitos alimentarios y actividad física de manera segura y adaptada a sus necesidades⁷.
CONCLUSIÓN
La prevención y detección temprana de complicaciones en cirugía colorrectal depende en gran medida de la intervención especializada de la enfermería. Su rol en la vigilancia continua, interpretación contextualizada de biomarcadores², promoción de medidas ERAS³, cuidado del estoma⁴ y comunicación con el equipo multidisciplinar⁵ resulta determinante para reducir la morbimortalidad y favorecer una recuperación segura y centrada en el paciente. La enfermería por tanto constituye un eje esencial en la seguridad quirúrgica y la continuidad asistencial.
BIBLIOGRAFÍA
- Ljungqvist O, Scott M, Fearon KC. Enhanced Recovery After Surgery: A Review. JAMA Surg. 2017,152(3):292-8. doi:10.1001/jamasurg.2016.4952.
- Warschkow R, Tarantino I, Torsten L, Steffen T. Diagnostic accuracy of C-reactive protein and procalcitonin for early detection of postoperative complications after colorectal surgery. Int J Colorectal Dis. 2018,33(7):857-67.
- Chow A, Han WR, Chan G, Tan SB, Chew MH. Perioperative nursing care in enhanced recovery after colorectal surgery: Evidence and practice. Clin Colon Rectal Surg. 2019,32(2):127-35.
- Gómez Rodríguez I. Atención de enfermería al paciente ostomizado. Rev NPunto. 2022,5(47).
- Turrentine FE, Wang H, Simpson VB, Jones RS. Surgical risk factors, morbidity, and mortality in colorectal surgery. Ann Surg. 2015,261(6):1073-9.
- Delaney CP, Brady K, Westrick AC, Parmar A. Early postoperative follow-up reduces readmissions after colorectal surgery. Dis Colon Rectum. 2018,61(9):1053-60.
- Carlsson E, Fingren J, Hallén AM, Petersén C, Lindholm E. The role of the nurse in stoma care: A review of the evidence. Ostomy Wound Manage. 2016,62(5):26-33.
- Stelton S. Best-practice recommendations for ostomy care: A consensus review. J Wound Ostomy Continence Nurs. 2019,46(6):505-11.