Adherencia al ejercicio terapéutico en pacientes con trastornos musculoesqueléticos: factores determinantes y estrategias fisioterapéuticas

27 septiembre 2026

 

AUTORES

  1. Silvia Jiménez Almor. Fisioterapeuta. Clínica Molière, Cuarte de Huerva, España.
  2. Rut García Lázaro. Fisioterapeuta. Cee Rincón de Goya de Zaragoza, España.
  3. Andrea Gayán Fenero. Fisioterapeuta. Servicio Aragonés de Salud, España.
  4. Noelia Gallego Sereno. Fisioterapeuta. Hospital Militar Zaragoza, España.
  5. Diana Cristina Gavín Roche. Fisioterapeuta. Residencia Emera Zaragoza, España.

RESUMEN

La adherencia al ejercicio terapéutico constituye un factor relevante para optimizar los resultados de la rehabilitación en pacientes con trastornos musculoesqueléticos. Sin embargo, su mantenimiento puede verse condicionado por múltiples factores relacionados con el paciente, las características del programa de ejercicio, la relación terapéutica y el entorno. El objetivo de esta revisión bibliográfica fue analizar los principales factores que condicionan la adherencia al ejercicio terapéutico e identificar estrategias fisioterapéuticas dirigidas a favorecer su mantenimiento. Los resultados muestran que el dolor, la falta de tiempo y determinadas limitaciones relacionadas con el estado de salud pueden actuar como barreras, mientras que la autoeficacia, la percepción de beneficios, las experiencias previas positivas y el apoyo social pueden favorecer la adherencia. La individualización del ejercicio, la educación, el establecimiento de objetivos, la resolución de problemas, el feedback, la supervisión y la alianza terapéutica se identifican como estrategias potencialmente útiles, aunque no existe una intervención única que pueda considerarse superior. La adherencia debe considerarse un objetivo terapéutico transversal dentro de la fisioterapia musculoesquelética, orientando la intervención no solo al cumplimiento del ejercicio durante la rehabilitación, sino también al desarrollo de conductas de actividad física sostenibles a largo plazo.

PALABRAS CLAVE

Cumplimiento y adherencia al tratamiento, terapia por ejercicio, fisioterapia, trastornos musculoesqueléticos, rehabilitación.

ABSTRACT

Adherence to therapeutic exercise is a relevant factor in optimizing rehabilitation outcomes in patients with musculoskeletal disorders. However, its maintenance may be influenced by multiple factors related to the patient, the characteristics of the exercise program, the therapeutic relationship, and the environment. The aim of this review was to analyze the main factors that influence adherence to therapeutic exercise and to identify physiotherapy strategies aimed at promoting its maintenance. The results show that pain, lack of time, and certain health-related limitations may act as barriers, whereas self-efficacy, perceived benefits, positive previous experiences, and social support may promote adherence. Individualization of exercise, education, goal setting, problem-solving, feedback, supervision, and therapeutic alliance are identified as potentially useful strategies for promoting adherence, although no single intervention can be considered superior. Adherence should be considered a cross-cutting therapeutic objective within musculoskeletal physiotherapy, with the intervention aimed not only at compliance with exercise during rehabilitation, but also at developing sustainable physical activity behaviors in the long term.

KEY WORDS

Treatment adherence and compliance, exercise therapy, physical therapy specialty, musculoskeletal disorders, rehabilitation.

INTRODUCCIÓN

Las patologías musculoesqueléticas constituyen una de las principales causas de dolor, discapacidad y pérdida de calidad de vida a nivel mundial. En este contexto, el ejercicio terapéutico representa una de las intervenciones fundamentales dentro del abordaje conservador, mostrando beneficios sobre el dolor, la función y la calidad de vida. Sin embargo, la efectividad de los programas de ejercicio no depende únicamente de su adecuada prescripción, sino también de la capacidad del paciente para incorporarlos y mantenerlos en su vida diaria1.

La adherencia al ejercicio hace referencia al grado en que el comportamiento de una persona se corresponde con las recomendaciones acordadas con un profesional sanitario. En el ámbito musculoesquelético, la adherencia no se limita a la realización puntual de los ejercicios prescritos, sino que comprende diferentes esferas relacionadas con su ejecución, frecuencia, cantidad y mantenimiento a lo largo del tiempo. Esta conceptualización multidimensional explica, en parte, la heterogeneidad existente en su evaluación y medición. A pesar de los beneficios demostrados del ejercicio terapéutico, la adherencia suele ser subóptima y puede disminuir progresivamente con el tiempo, limitando el mantenimiento de los beneficios obtenidos durante la rehabilitación2,3.

La adherencia está condicionada por la interacción de factores individuales, psicológicos y/o sociales. Entre las principales barreras se identifican la falta de tiempo, el dolor y el estado de salud, mientras que la autoeficacia, la percepción de los beneficios del ejercicio y las experiencias previas positivas destacan como algunos de los facilitadores más frecuentes. Estos factores no actúan de forma aislada, pudiendo variar su influencia en función de las características y circunstancias particulares de cada paciente1,4.

El papel del fisioterapeuta cobra especial relevancia en la individualización del tratamiento, la educación del paciente, el establecimiento de objetivos, la supervisión y el feedback. Las denominadas técnicas de cambio de conducta pueden contribuir a abordar determinados factores modificables relacionados con la adherencia, especialmente aquellos vinculados con la autoeficacia, el apoyo social y la percepción de la propia actividad. Sin embargo, la evidencia disponible no identifica una estrategia aislada que sea universalmente superior, lo que pone de manifiesto la necesidad de adaptar las intervenciones a las características y necesidades de cada paciente5,6.

Finalmente, la adherencia no debería considerarse únicamente como el cumplimiento de un programa de ejercicio durante el periodo de tratamiento supervisado, sino también como la capacidad de mantener conductas de actividad física a largo plazo. La evidencia reciente señala que el mantenimiento de la actividad física después de finalizar las intervenciones estructuradas continúa siendo un desafío. Favorecer esta transición hacia una práctica de ejercicio autónoma y sostenible constituye, por tanto, un objetivo relevante dentro de la rehabilitación musculoesquelética7.

METODOLOGÍA

Se realizó una revisión bibliográfica de carácter narrativo sobre la adherencia al ejercicio terapéutico en pacientes con trastornos musculoesqueléticos. La búsqueda bibliográfica se llevó a cabo exclusivamente en la base de datos PubMed/MEDLINE, seleccionándose publicaciones comprendidas entre enero de 2020 y agosto de 2026. Se emplearon términos relacionados con la adherencia al ejercicio, el ejercicio terapéutico, la fisioterapia y las afecciones musculoesqueléticas, combinados mediante operadores booleanos AND y OR.

Se consideraron elegibles artículos publicados en inglés que abordaran la adherencia, las barreras y facilitadores, los factores asociados o las estrategias dirigidas a favorecer la realización y el mantenimiento del ejercicio en personas con trastornos musculoesqueléticos. Se priorizaron revisiones sistemáticas, metaanálisis, revisiones de alcance y estudios cualitativos o de intervención con aplicación directa a la práctica fisioterapéutica. Se excluyeron publicaciones anteriores a 2020, estudios no relacionados directamente con el ejercicio terapéutico o la actividad física en el contexto musculoesquelético y trabajos cuyo contenido no aporta información relevante para los objetivos de esta revisión.

Tras la revisión de los resultados obtenidos, se seleccionaron 10 artículos por su relevancia, actualidad y relación directa con el objetivo del estudio.

RESULTADOS

Concepto y relevancia clínica de la adherencia al ejercicio:

La adherencia al ejercicio terapéutico en pacientes con trastornos musculoesqueléticos constituye un constructo complejo y multidimensional. Un estudio realizado por Bailey et al. a partir de las perspectivas de pacientes, fisioterapeutas, e investigadores, identificó seis dominios relacionados entre sí: comunicación con los profesionales sanitarios, establecimiento de objetivos, características de la prescripción del ejercicio, conocimiento y comprensión del paciente, motivación y apoyo, y actitud y abordaje psicológico. Estos resultados sugieren que la adherencia no debe reducirse exclusivamente a la cantidad de ejercicios realizados, sino que engloba también aspectos relacionados con la comprensión, participación y autonomía del paciente durante el proceso rehabilitador2.

Esta complejidad también se refleja en su evaluación. Otro estudio de Bailey et al. señaló previamente una importante heterogeneidad en las herramientas utilizadas para medir la adherencia al ejercicio en pacientes con dolor musculoesquelético. Posteriormente, desarrollaron el “Adherence To Exercise for Musculoskeletal Pain Tool (ATEMPT)”, un instrumento de seis ítems basado en los dominios previamente identificados. En una muestra de 382 pacientes con dolor musculoesquelético, el instrumento mostró adecuada consistencia interna y fiabilidad test-retest, aunque los autores señalan la necesidad de realizar investigaciones adicionales para establecer su validez y capacidad de respuesta. La disponibilidad de instrumentos específicos puede contribuir a una valoración más homogénea de la adherencia tanto en investigación como en la práctica clínica3.

La relevancia clínica de la adherencia deriva de su relación con la capacidad de mantener el ejercicio más allá de las primeras fases de la intervención. En pacientes con dolor musculoesquelético crónico, Heisig et al. observaron una elevada variabilidad en los niveles de adherencia entre los estudios analizados y señalaron que las intervenciones destinadas a favorecerla suelen combinar diferentes estrategias, lo que dificulta determinar el efecto aislado de cada una. Aunque el metaanálisis no encontró una asociación estadísticamente significativa entre mayores niveles de adherencia y mejores resultados clínicos, los autores destacan la importancia de incorporar estrategias de apoyo a la adherencia dentro de las intervenciones de actividad física6.

Factores que condicionan la adherencia:

La evidencia disponible muestra que los factores relacionados con la adherencia pueden actuar como barreras o facilitadores dependiendo del paciente, del momento y del contexto. La revisión sistemática de de Amorim et al., que incluyó 81 estudios sobre diferentes trastornos musculoesqueléticos, identificó como barreras más frecuentes la falta de tiempo, el dolor y el estado de salud, mientras que la autoeficacia, la percepción de los beneficios para la salud y las experiencias previas fueron los facilitadores más habituales. La mayoría de los factores identificados pertenecieron al ámbito intrapersonal, aunque también se observaron determinantes interpersonales y comunitarios, lo que apoya una visión multifactorial de la adherencia1.

Entre los factores individuales, la autoeficacia parece desempeñar un papel especialmente relevante. Gilanyi et al. observaron que una mayor confianza para realizar los ejercicios de forma segura favorecía la participación y la adherencia, mientras que una baja autoeficacia podía constituir una barrera, especialmente cuando el paciente temía realizar incorrectamente el movimiento o agravar el dolor. La motivación también mostró una relación bidireccional con la adherencia: una mayor motivación favorecía la realización del ejercicio, pero las experiencias obtenidas durante el propio proceso (como la percepción de mejoría o bienestar) podían, a su vez, modificar posteriormente la motivación4.

El dolor y la respuesta percibida al ejercicio constituyen otro determinante importante. En personas con dolor lumbar crónico, el dolor o el aumento de los síntomas podía impedir el inicio del ejercicio o provocar su abandono durante la práctica. Del mismo modo, cuando los pacientes no percibían una mejoría suficientemente significativa del dolor, podían cuestionar la utilidad del ejercicio y reducir su participación. Por el contrario, experimentar una reducción de los síntomas o una mejoría del bienestar actuaba como facilitador. Estos resultados indican que la respuesta sintomática no debe considerarse únicamente como un resultado del tratamiento, sino también como un factor capaz de modificar la conducta de ejercicio4.

Las características del propio programa de ejercicio también condicionan la adherencia. La evidencia cualitativa más reciente en personas con dolor persistente de columna muestra que los participantes valoran programas breves, factibles y adaptables a sus circunstancias. La posibilidad de modificar los ejercicios según los síntomas, participar en su selección y considerar las preferencias individuales favoreció la percepción de autonomía y la motivación. Por el contrario, programas excesivamente largos o difíciles de integrar en las actividades cotidianas pueden convertirse en una barrera, especialmente cuando existen limitaciones de tiempo, fatiga u otras responsabilidades8.

Por último, los factores interpersonales y contextuales adquieren especial importancia. El apoyo de familiares, compañeros y profesionales, así como la supervisión y el contacto periódico, aparecen como facilitadores recurrentes. En el estudio de Gandløse et al., los pacientes con dolor persistente de columna destacaron la importancia de los mecanismos de apoyo y responsabilidad compartida, señalando que las revisiones periódicas, el feedback y el contacto social ayudaban a mantener la participación. Sin embargo, los autores también observaron que una dependencia excesiva del apoyo externo podría dificultar el mantenimiento de la conducta una vez finalizada la supervisión8.

Estrategias fisioterapéuticas para mejorar la adherencia:

La primera estrategia debería ser adaptar el programa a las características, capacidades, preferencias y circunstancias del paciente. Los estudios revisados muestran que los programas percibidos como excesivamente largos, complejos o difíciles de integrar en la vida cotidiana pueden dificultar la adherencia. Por ello, la selección del número de ejercicios, su dificultad, duración y frecuencia debería ajustarse progresivamente a las posibilidades del paciente. Asimismo, permitir cierto grado de elección y modificación de los ejercicios puede favorecer la percepción de autonomía y facilitar su incorporación a las actividades habituales5,8.

La educación debería utilizarse para que el paciente comprenda qué está haciendo, por qué lo hace y qué puede esperar del tratamiento. Proporcionar instrucciones claras sobre la ejecución de los ejercicios y explicar su finalidad puede favorecer el conocimiento y la percepción de utilidad del programa. Sin embargo, la educación aislada puede ser insuficiente, por lo que debería integrarse con otras estrategias dirigidas a las barreras específicas identificadas durante la valoración2,5.

El establecimiento de objetivos específicos, funcionales y consensuados con el paciente puede facilitar la incorporación del ejercicio a la rutina diaria. Las técnicas de cambio de conducta descritas en la literatura incluyen estrategias como el establecimiento de objetivos, la planificación de la actividad y la resolución de problemas. Esta última permite anticipar dificultades concretas (como falta de tiempo, aparición de síntomas o cambios en la rutina) y establecer conjuntamente alternativas para mantener la realización del ejercicio5,6.

El feedback y la supervisión permiten comprobar la correcta ejecución, resolver dificultades y adaptar progresivamente el programa. La evidencia disponible señala que el apoyo profesional y el contacto periódico pueden favorecer la continuidad del ejercicio, especialmente durante las primeras fases de la rehabilitación. Además, el seguimiento puede utilizarse para revisar los objetivos, reforzar los logros y detectar precozmente situaciones que puedan comprometer la adherencia. No obstante, el objetivo del seguimiento debe ser favorecer progresivamente la autonomía, evitando que la conducta de ejercicio dependa exclusivamente de la supervisión del fisioterapeuta6,8,9.

El apoyo social y la calidad de la relación terapéutica constituyen estrategias adicionales para favorecer la continuidad del ejercicio. La participación de familiares o personas cercanas puede facilitar el mantenimiento de la actividad, mientras que una adecuada alianza terapéutica puede favorecer la confianza, la comunicación y la implicación activa del paciente. Moore et al. observaron que la percepción de una inversión mutua entre paciente y fisioterapeuta y una comunicación adecuada podrían facilitar la adherencia al ejercicio y a la actividad física9,10.

La evidencia disponible no permite identificar una estrategia aislada como universalmente superior. Las intervenciones con mejores niveles de adherencia suelen combinar diferentes técnicas, como educación, establecimiento de objetivos, automonitorización, feedback y apoyo social. Por ello, la estrategia más adecuada probablemente sea aquella que se selecciona a partir de las barreras identificadas en cada paciente y se modifica a medida que evolucionan sus necesidades5,6,9.

Implicaciones para la práctica clínica:

Los resultados analizados permiten considerar la adherencia como un objetivo terapéutico que debe valorarse desde las primeras fases de la intervención, y no únicamente como una responsabilidad del paciente. La identificación de barreras individuales, la valoración de la autoeficacia y la comprensión de las expectativas del paciente pueden ayudar al fisioterapeuta a seleccionar estrategias adaptadas a sus necesidades. La utilización de herramientas específicas como el ATEMPT podría facilitar además una valoración estructurada de diferentes componentes de la adherencia, aunque su aplicación clínica requiere todavía mayor investigación3,5.

En la práctica, el abordaje debería combinar educación, establecimiento de objetivos significativos, individualización del programa, resolución conjunta de barreras, feedback y apoyo progresivamente orientado hacia la autonomía. Esta última cuestión adquiere especial importancia cuando finaliza la supervisión profesional. El objetivo no debería limitarse a conseguir que el paciente complete un programa durante el periodo de rehabilitación, sino favorecer la transición hacia un comportamiento de actividad física sostenible. En personas con artrosis de cadera y rodilla, la evidencia más reciente indica que el mantenimiento de la actividad física durante al menos seis meses después de finalizar las intervenciones estructuradas continúa estando condicionado por factores individuales, sociales y ambientales, destacando la autoeficacia, el apoyo social y la disponibilidad de recursos7.

En consecuencia, la promoción de la adherencia debería entenderse como un proceso continuo de evaluación, adaptación y seguimiento, en el que el paciente participe activamente en la toma de decisiones. La evidencia disponible respalda un modelo centrado en la persona, en el que las características del ejercicio y las estrategias de cambio de conducta se adapten a las barreras y facilitadores identificados, manteniendo al mismo tiempo un equilibrio entre el apoyo profesional y el desarrollo de autonomía5,6,8,10.

CONCLUSIONES

La adherencia al ejercicio terapéutico constituye un elemento fundamental para optimizar los resultados de la rehabilitación en pacientes con trastornos musculoesqueléticos. Se trata de un fenómeno multifactorial en el que intervienen factores relacionados con el propio paciente, las características del programa de ejercicio, la relación terapéutica y el contexto en el que se desarrolla la actividad.

La identificación de las principales barreras y facilitadores permite adaptar la intervención fisioterapéutica a las necesidades individuales de cada paciente. La educación, la individualización del ejercicio, el establecimiento de objetivos, la resolución de problemas, el feedback y el apoyo terapéutico representan estrategias potencialmente útiles para favorecer la participación y el mantenimiento del ejercicio, aunque no existe una intervención única que pueda considerarse superior en todos los pacientes.

Por tanto, la adherencia debería abordarse como un objetivo terapéutico transversal, incorporando su valoración desde las primeras fases de la intervención y promoviendo progresivamente la autonomía del paciente. El objetivo final no debería limitarse al cumplimiento de un programa durante el periodo de rehabilitación, sino favorecer la adquisición de hábitos de actividad física sostenibles una vez finalizada la supervisión profesional.

BIBLIOGRAFÍA

  1. de Amorim H, de Noronha M, Hunter J, Barrett S, Kingsley M. Barriers and facilitators to exercise-based rehabilitation in people with musculoskeletal conditions: A systematic review. Musculoskelet Sci Pract. 2025;77:103279.
  2. Bailey D, Bishop A, Foster NE, Holden MA. Conceptualising adherence to exercise for musculoskeletal pain: a concept mapping study. Physiother Res Int. 2023;28(2):e1989
  3. Bailey DL, Bishop A, McCray G, Foster NE, Holden MA. A new measure of exercise adherence: the ATEMPT (Adherence To Exercise for Musculoskeletal Pain Tool). Br J Sports Med. 2024;58(2):73-80
  4. Gilanyi YL, Shah B, Cashin AG, Gibbs MT, Bellamy J, Day R, et al. Barriers and enablers to exercise adherence in people with nonspecific chronic low back pain: a systematic review of qualitative evidence. Pain. 2024;165(10):2200-2214
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  6. Heisig J, Lindner N, Kornder N, Reichert W, Becker A, Haasenritter J, et al. Adherence Support Strategies for Physical Activity Interventions in People With Chronic Musculoskeletal Pain-A Systematic Review and Meta-Analysis. J Phys Act Health. 2025;22(1):4-52
  7. Hempenstall P, Hayes G, Woods C, McDonough S, Stephenson A, Toomey CM. Barriers to and facilitators of maintaining physical activity for people with hip and knee osteoarthritis: a mixed-methods systematic review. Rheumatol Int. 2026;46(7):180
  8. Gandløse JS, Andersen AS, Nørgaard MS, Palsson TS, Christensen SWM. Barriers and facilitators to adherence with home-based exercise in persistent spinal pain: a nested qualitative study. Musculoskelet Sci Pract. 2026;82:103529
  9. Thacker J, Bosello F, Ridehalgh C. Do behaviour change techniques increase adherence to home exercises in those with upper extremity musculoskeletal disorders? A systematic review. Musculoskelet Care. 2021;19(3):340-362
  10. Moore AJ, Holden MA, Foster NE, Jinks CJ. Therapeutic alliance facilitates adherence to physiotherapy-led exercise and physical activity for older adults with knee pain: a longitudinal qualitative study. J Physiother. 2020;66(1):45-53

 

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