Nº de DOI: 10.34896/RSI.2026.85.57.001
AUTORES
- Elsy Quimi-Cabezas. ORCID: 0009-0003-4359-0274. Doctora en Medicina y Cirugía. Especialista en Pediatría. Especialista Neonatología y Terapia Intensiva Neonatal. Ecuador.
- Karen Yuliana Solís Aviles. ORCID: 0000-0002-2935-9637. Ecuador.
- Javier Fernando Cevallos Vera. ORCID: 0000-0001-9377-8986. Ecuador.
RESUMEN
Introducción: La displasia broncopulmonar (DBP) es una de las principales morbilidades respiratorias de la prematuridad extrema. En neonatos con dependencia prolongada de ventilación mecánica, la dexametasona posnatal puede facilitar el destete ventilatorio; sin embargo, persisten incertidumbres sobre la exposición acumulada y la duración óptima del tratamiento.
Objetivo: comparar descriptivamente la respuesta respiratoria y los acontecimientos clínicos observados tras ciclos abreviados de dexametasona y el esquema DART completo de 10 días en neonatos con DBP.
Método: estudio observacional, retrospectivo y descriptivo-comparativo basado en historias clínicas de una unidad de cuidados intensivos neonatales de tercer nivel durante 2022–2026. Se consideró ciclo corto a la exposición menor de 10 días y ciclo largo al protocolo DART de 10 días (dosis acumulada de referencia 0,89 mg/kg). Se evaluaron edad gestacional, peso al nacimiento, soporte respiratorio, extubación, reintubación, transición a ventilación no invasiva, comorbilidades y evolución clínica. Debido al reducido número de ciclos abreviados y a la heterogeneidad basal, el análisis fue descriptivo.
Resultados: la población tratada estuvo constituida principalmente por prematuros de 26–33 semanas y bajo o muy bajo peso al nacimiento, con elevada complejidad clínica. Se documentó reducción del soporte respiratorio y transición de ventilación mecánica invasiva a modalidades no invasivas en pacientes expuestos tanto a ciclos de 6 días como al DART completo. Los dos ciclos abreviados identificados mostraron respuesta respiratoria favorable; en uno se registró una extubación fallida previa a una posterior extubación programada. La comparación de dos casos representativos —29 semanas/820 g con ciclo de 6 días y 28 semanas/1.215 g con DART de 10 días— mostró extubación y transición a soporte no invasivo en ambos, pero con diferencias importantes en gravedad y comorbilidades.
Conclusiones: la dexametasona se asoció con mejoría respiratoria en neonatos seleccionados con DBP; no obstante, los datos disponibles no permiten establecer equivalencia, no inferioridad ni superioridad de los ciclos abreviados frente al DART de 10 días. La duración del tratamiento debe interpretarse dentro del contexto clínico individual y la menor exposición observada con esquemas abreviados debe considerarse una hipótesis para estudios prospectivos, no una recomendación terapéutica general.
PALABRAS CLAVE
Displasia broncopulmonar, dexametasona, protocolo DART, prematuridad, ventilación mecánica, extubación.
ABSTRACT
Background: Bronchopulmonary dysplasia (BPD) is a major respiratory morbidity of extreme prematurity. In infants with prolonged mechanical ventilation, postnatal dexamethasone may facilitate ventilator weaning, although uncertainty remains regarding cumulative exposure and optimal treatment duration.
Objective: to descriptively compare respiratory response and clinical events after abbreviated dexamethasone courses and the complete 10-day DART regimen in neonates with BPD.
Method: this observational, retrospective, descriptive-comparative study reviewed medical records from a tertiary neonatal intensive care unit between 2022 and 2026. Short courses were defined as treatment lasting <10 days, whereas long courses corresponded to the 10-day DART protocol (reference cumulative dose 0.89 mg/kg). Gestational age, birth weight, respiratory support, extubation, reintubation, transition to non-invasive ventilation, comorbidities, and clinical course were evaluated. Because abbreviated courses were infrequent and baseline characteristics were heterogeneous, analyses were descriptive.
Results: treated infants were predominantly born at 26–33 weeks and had low or very low birth weight, with substantial clinical complexity. Reduced respiratory support and transition from invasive to non-invasive ventilation were documented after both 6-day courses and the complete DART regimen. Two abbreviated courses were identified and both showed favorable respiratory evolution; one infant had a failed extubation before a later planned extubation. A representative comparison of a 29-week/820-g infant treated for 6 days and a 28-week/1,215-g infant treated with the 10-day DART regimen showed extubation and transition to non-invasive support in both, despite relevant differences in baseline severity and comorbidity.
Conclusions: dexamethasone was associated with respiratory improvement in selected neonates with BPD; however, the available data do not establish equivalence, non-inferiority, or superiority of abbreviated courses compared with the 10-day DART regimen. Treatment duration should remain individualized, and reduced steroid exposure with abbreviated courses should be regarded as a hypothesis for prospective evaluation rather than a general therapeutic recommendation.
KEY WORDS
Bronchopulmonary dysplasia, dexamethasone, DART protocol, prematurity, mechanical ventilation, extubation.
INTRODUCCIÓN
La displasia broncopulmonar (DBP) constituye una de las principales secuelas respiratorias de la prematuridad y se concentra especialmente en recién nacidos de muy baja edad gestacional expuestos a soporte respiratorio prolongado. La enfermedad contemporánea se entiende como el resultado de una interrupción del desarrollo alveolar y vascular sobre la que actúan inflamación, hiperoxia, ventilación mecánica, infección, alteraciones hemodinámicas y factores nutricionales. En este escenario, la supervivencia creciente de neonatos extremadamente prematuros ha desplazado la DBP desde la lesión pulmonar fibrótica clásica hacia un fenotipo dominado por inmadurez estructural y desarrollo pulmonar incompleto1,2.
La definición de la enfermedad también ha evolucionado. Jensen y colaboradores propusieron clasificar la gravedad según el tipo de soporte respiratorio requerido a las 36 semanas de edad posmenstrual: grado 1 para cánula nasal ≤2 L/min, grado 2 para cánula >2 L/min o presión positiva no invasiva y grado 3 para ventilación mecánica invasiva. Este enfoque mostró una relación escalonada con muerte o morbilidad respiratoria grave durante el seguimiento y ofrece una aproximación más consistente con las modalidades actuales de soporte neonatal¹.
La inflamación pulmonar persistente explica el interés por los corticosteroides posnatales. La dexametasona puede mejorar la mecánica pulmonar, disminuir la resistencia de la vía aérea y facilitar el retiro de la ventilación invasiva, pero su uso exige equilibrar la posibilidad de reducir lesión asociada al ventilador con los efectos adversos sistémicos y las preocupaciones neuroevolutivas vinculadas a la dosis, duración y momento de exposición. Las revisiones contemporáneas favorecen un empleo selectivo, particularmente después de la primera semana de vida en neonatos que continúan dependientes de ventilación mecánica3-6.
El protocolo Dexamethasone: A Randomized Trial (DART) fue diseñado para limitar la exposición sistémica mediante una pauta descendente de dexametasona con dosis acumulada de 0,89 mg/kg durante 10 días. En el ensayo original, 60% de los neonatos tratados lograron extubación exitosa al décimo día frente a 12% del grupo placebo, con mejoría de los requerimientos ventilatorios y menor duración de la intubación; sin embargo, el estudio no demostró una reducción concluyente de mortalidad ni de dependencia de oxígeno a las 36 semanas. El seguimiento a dos años tampoco identificó una diferencia concluyente en muerte o discapacidad mayor, aunque la interrupción temprana del ensayo limitó su potencia para descartar efectos infrecuentes3,4.
La duración óptima de la corticoterapia sigue sin estar definida. Un metaanálisis en red de 62 ensayos y 5.559 neonatos mostró variación sustancial entre regímenes y señaló que las conclusiones sobre la estrategia óptima permanecen condicionadas por la baja certeza de parte de la evidencia. Estudios retrospectivos recientes han comparado el DART con exposiciones de diferente duración o dosis acumulada, con resultados heterogéneos: algunos no identificaron diferencias en éxito de extubación entre regímenes de baja dosis, mientras otros describieron mejores desenlaces respiratorios con dosis acumuladas ligeramente mayores7,8,11.
La seguridad obliga a interpretar estos resultados con prudencia. Cohortes de seguimiento han asociado exposiciones más prolongadas o repetidas a dexametasona con peores desenlaces neuroevolutivos o mayor prevalencia de parálisis cerebral, aunque la confusión por indicación es difícil de excluir porque los neonatos que reciben más ciclos suelen presentar enfermedad respiratoria más grave9,10. En consecuencia, reducir la exposición acumulada resulta clínicamente atractivo, pero no puede asumirse que un esquema abreviado sea equivalente al DART sin comparaciones prospectivas adecuadamente controladas.
JUSTIFICACIÓN
En la práctica de las unidades de cuidados intensivos neonatales, la pauta de dexametasona puede modificarse según la respuesta respiratoria, la estabilidad hemodinámica, las complicaciones intercurrentes y la posibilidad de extubación. Esta variabilidad genera una pregunta relevante: si algunos neonatos alcanzan una mejoría temprana, ¿es posible reducir la exposición al corticosteroide sin comprometer la estabilidad respiratoria? La literatura disponible no resuelve de manera definitiva esta cuestión y las comparaciones directas entre duraciones abreviadas y el DART completo son escasas5,7,8.
El presente estudio busca aportar evidencia procedente de práctica clínica real mediante la descripción de neonatos con DBP tratados con diferentes duraciones de dexametasona. El objetivo no es demostrar causalidad ni equivalencia terapéutica, sino caracterizar la evolución respiratoria, identificar patrones de extubación y reintubación y contextualizar los eventos clínicos concomitantes, utilizando el protocolo DART de 10 días como referencia. Este enfoque permite generar hipótesis clínicas que puedan evaluarse posteriormente en cohortes multicéntricas y estudios prospectivos.
MATERIALES Y MÉTODO
Diseño y ámbito: estudio observacional, retrospectivo y descriptivo-comparativo, realizado mediante revisión de historias clínicas de neonatos ingresados en una unidad de cuidados intensivos neonatales de un hospital de tercer nivel entre 2022 y 2026. La investigación evaluó la exposición posnatal a dexametasona sistémica y la evolución respiratoria documentada durante la misma hospitalización.
Población y muestreo: se consideraron los registros disponibles de neonatos con diagnóstico de displasia broncopulmonar identificado mediante CIE-10 P27.1. Se empleó un muestreo censal de los expedientes elegibles; cada neonato constituyó una unidad de análisis, integrando prescripciones, evoluciones médicas y registros respiratorios de una misma hospitalización.
Criterios de inclusión: neonatos con diagnóstico documentado de DBP, historia clínica disponible, exposición posnatal verificable a dexametasona sistémica y datos suficientes para reconstruir, al menos parcialmente, la duración del esquema y la evolución del soporte respiratorio.
Criterios de exclusión: expedientes sin información suficiente para confirmar la exposición terapéutica; administración únicamente antenatal de corticosteroides para maduración pulmonar fetal; y tratamiento exclusivamente con otros corticosteroides posnatales sin exposición verificable a dexametasona.
Clasificación de la exposición: se utilizó el DART como esquema de referencia. El régimen completo corresponde a 10 días de dexametasona descendente y una dosis acumulada aproximada de 0,89 mg/kg. Para este estudio se consideraron ciclos cortos aquellos con duración <10 días y ciclos largos los que completaron 10 días. La clasificación se realizó según la pauta farmacológica efectivamente documentada, no únicamente por la denominación “DART” consignada en la evolución clínica.
Variables: se recopilaron edad gestacional, peso al nacimiento, antecedentes respiratorios, modalidad de soporte al inicio del corticosteroide, duración y características del tratamiento, extubación, reintubación, transición hacia ventilación no invasiva u oxigenoterapia de menor intensidad y condición clínica posterior. Se registraron además comorbilidades neonatales relevantes como sepsis, hemorragia intraventricular, enterocolitis necrotizante, neumotórax, hemorragia pulmonar y alteraciones neurológicas.
Desenlace respiratorio: la respuesta se consideró favorable cuando la secuencia clínica mostró reducción objetiva del soporte respiratorio, extubación con transición a una modalidad menos invasiva o disminución posterior de oxígeno. La extubación aislada no se interpretó como éxito definitivo cuando existió reintubación documentada; por ello, la evolución se valoró de forma longitudinal dentro del registro disponible.
Eventos clínicos y seguridad: las comorbilidades y complicaciones registradas durante la hospitalización se describieron como acontecimientos concomitantes. No se atribuyó causalidad a la dexametasona cuando la historia clínica no permitía establecer una relación temporal y clínica consistente. Esta distinción es particularmente importante para eventos frecuentes de la prematuridad, como sepsis, hemorragia intraventricular o enterocolitis necrotizante.
Recolección y control de datos: la información se extrajo de antecedentes perinatales, evoluciones, prescripciones y registros de soporte respiratorio. Ante discrepancias se priorizó la prescripción verificable y la secuencia temporal documentada. Los datos faltantes se mantuvieron como tales y no fueron imputados.
Análisis estadístico: se aplicó estadística descriptiva. Las variables categóricas se resumieron mediante frecuencias o presencia/ausencia documentada y las cuantitativas mediante los valores disponibles. Debido al reducido número de ciclos abreviados, la desigual distribución entre grupos y la heterogeneidad clínica, no se realizaron pruebas de hipótesis para inferir superioridad, equivalencia o no inferioridad entre duraciones. La comparación de casos representativos se utilizó exclusivamente con finalidad clínica exploratoria.
Consideraciones éticas: se analizaron datos clínicos previamente generados durante la atención asistencial, sin intervención sobre los pacientes. La información fue manejada de forma anonimizada mediante códigos de estudio y sin identificadores personales directos. La versión definitiva destinada a publicación debe acompañarse de la constancia institucional de aprobación o dispensa ética que corresponda al centro de origen.
RESULTADOS
Los registros analizados correspondieron a neonatos prematuros con DBP y antecedentes de soporte respiratorio prolongado. Las edades gestacionales documentadas se concentraron principalmente entre 26 y 33 semanas y se observó una proporción importante de pacientes menores de 32 semanas. El peso al nacimiento abarcó categorías de bajo, muy bajo y extremadamente bajo peso, con valores desde 675 g entre los casos caracterizados. En este contexto coexistieron ventilación mecánica invasiva (VMI), ventilación no invasiva (VNI) y oxigenoterapia, además de una elevada carga de comorbilidades propias de la prematuridad.
El tratamiento de referencia fue el esquema DART completo de 10 días, con dosis descendentes y exposición acumulada aproximada de 0,89 mg/kg. Entre los tratamientos abreviados se identificaron dos ciclos de seis días. La reducción de la exposición corticosteroide no implicó un objetivo terapéutico diferente: tanto los ciclos abreviados como el DART se utilizaron con la finalidad de disminuir los requerimientos respiratorios y facilitar la extubación.
En los pacientes expuestos al DART completo se documentaron reducciones de parámetros ventilatorios, extubación y transición a VNI. La evolución no fue uniforme y también existieron episodios de extubación no sostenida o persistencia de requerimientos respiratorios. Los dos pacientes tratados con ciclos de seis días mostraron igualmente mejoría respiratoria: uno presentó reducción de parámetros y extubación programada hacia VNI; el otro tuvo inicialmente una extubación espontánea fallida con reintubación y posteriormente una extubación programada al finalizar el esquema.
La comparación clínica detallada incluyó un neonato de 29 semanas y 820 g tratado durante seis días y un neonato de 28 semanas y 1.215 g que recibió el DART completo. Ambos se encontraban en VMI antes de la dexametasona y consiguieron posteriormente extubación y transición a VNI. El ciclo corto se inició aproximadamente a los 18 días de vida, mientras el DART completo comenzó alrededor del día 31. Las diferencias de peso, momento de tratamiento y comorbilidades impiden interpretar estas evoluciones como evidencia de equivalencia entre duraciones.
Las enfermedades concomitantes incluyeron sepsis neonatal, hemorragia intraventricular, enterocolitis necrotizante, neumotórax, hemorragia pulmonar, anemia, colestasis, convulsiones, hidrocefalia y otras alteraciones neurológicas. Dado que estas condiciones pueden prolongar por sí mismas el soporte ventilatorio o modificar la posibilidad de extubación, se consideraron potenciales factores de confusión y no eventos adversos atribuibles automáticamente a la dexametasona.
DISCUSIÓN
El hallazgo central de esta serie es que se documentó mejoría respiratoria después de dexametasona tanto en exposiciones abreviadas como en el DART completo. La respuesta incluyó descenso del soporte ventilatorio, extubación y transición a VNI; sin embargo, también hubo extubaciones fallidas y persistencia de necesidades respiratorias. Esta variabilidad es clínicamente esperable en una población con prematuridad marcada y múltiples comorbilidades y obliga a interpretar la respuesta como un fenómeno multifactorial, no como consecuencia exclusiva de la duración del corticosteroide.
La evolución observada con el DART es coherente con su ensayo fundacional. Doyle y colaboradores demostraron que una dosis acumulada de 0,89 mg/kg en 10 días aumentó de manera importante la probabilidad de extubación al décimo día, sin demostrar en ese estudio una reducción concluyente de mortalidad o dependencia de oxígeno a las 36 semanas.³ El seguimiento a dos años no mostró una señal concluyente de aumento de discapacidad mayor, pero el ensayo reclutó solo 70 participantes y fue interrumpido antes del tamaño previsto, por lo que no permite excluir efectos poco frecuentes⁴.
La evidencia agregada respalda el uso tardío y selectivo de corticosteroides sistémicos en neonatos que no pueden liberarse de ventilación mecánica. La revisión Cochrane de tratamiento iniciado a partir de los siete días incluyó 23 ensayos con 1.817 lactantes y encontró reducción de mortalidad y DBP, con un efecto favorable de dexametasona sobre DBP a las 36 semanas; no obstante, la evidencia sobre resultados neuroevolutivos a largo plazo sigue siendo menos robusta⁵. Esta distinción temporal es importante porque la exposición sistémica precoz, especialmente a dexametasona, se ha asociado con un perfil de daño diferente⁶.
Los dos ciclos abreviados de seis días constituyen un hallazgo clínico interesante, pero su interpretación debe ser estrictamente exploratoria. En la cohorte de Al-Taweel y colaboradores, 77 neonatos de extremadamente bajo peso recibieron 121 cursos de dexametasona; no se observaron diferencias significativas en el éxito de extubación entre un régimen DART de baja dosis y un esquema de baja dosis intensificada en los distintos puntos temporales evaluados. La FiO₂ basal, el tiempo acumulado de ventilación invasiva y otras características de gravedad mostraron asociaciones relevantes con la posibilidad de extubación⁸. Estos datos apoyan la idea de que la duración nominal del esquema no es el único determinante de la respuesta.
Por otra parte, un estudio retrospectivo publicado en 2025 comparó 103 neonatos tratados con DART frente a 265 expuestos a una dosis acumulada de 1,35 mg/kg y describió mejores desenlaces respiratorios con la estrategia de mayor exposición.¹¹ Este resultado no contradice necesariamente los hallazgos de la presente serie: más bien muestra que la relación dosis-respuesta todavía es incierta y que estudios retrospectivos pueden ofrecer conclusiones diferentes según población, selección de pacientes y protocolo institucional. La ausencia de aleatorización y el uso de controles históricos limitan la posibilidad de trasladar esos resultados de forma directa a otros centros.
La preocupación por una exposición innecesariamente prolongada también tiene respaldo en estudios de seguimiento. En una cohorte de 828 prematuros extremos, las exposiciones a dexametasona superiores a 14 días se asociaron con puntuaciones motoras y de lenguaje inferiores a los dos años, aunque los autores reconocieron la posibilidad de confusión residual.¹⁰ De forma complementaria, Rocha y colaboradores informaron una mayor prevalencia de parálisis cerebral entre neonatos expuestos a dos o más cursos de dexametasona de baja dosis, nuevamente dentro de un diseño retrospectivo susceptible a confusión por gravedad.⁹ Estos hallazgos justifican minimizar exposiciones innecesarias, pero no demuestran que interrumpir un DART eficaz a los seis días sea automáticamente más seguro.
El metaanálisis en red de Ramaswamy y colaboradores refuerza la complejidad del problema. Tras integrar 62 ensayos con 5.559 neonatos, los autores encontraron diferencias entre múltiples estrategias según momento, dosis y duración, pero la certeza de la evidencia para identificar un régimen óptimo fue limitada⁷. Una revisión terapéutica de 2025 mantiene una conclusión semejante: la dexametasona posnatal puede ser beneficiosa en pacientes de alto riesgo, pero debe utilizarse con selección rigurosa y evaluación continua del balance entre ventilación prolongada y exposición sistémica¹².
Desde el punto de vista clínico, la respuesta temprana podría funcionar como una señal para reevaluar diariamente la necesidad de continuar la pauta, pero los datos de esta serie no permiten definir un criterio de suspensión. Para una comparación válida entre seis y diez días se requeriría una cohorte con tamaño suficiente, grupos basalmente comparables y variables respiratorias estandarizadas —FiO₂, presión media de vía aérea, índice de saturación/oxigenación cuando corresponda, día de extubación, reintubación y soporte a las 36 semanas—, además de seguimiento neuroevolutivo. Hasta disponer de esa evidencia, el DART de 10 días continúa siendo el referente con respaldo aleatorizado para facilitar la extubación en prematuros ventilador-dependientes.
LIMITACIONES
El estudio presenta limitaciones importantes: diseño retrospectivo, dependencia de la calidad del registro clínico, heterogeneidad de edad gestacional, peso, gravedad respiratoria, momento de inicio del corticosteroide y comorbilidades; número muy reducido de ciclos abreviados; ausencia de asignación aleatoria; y falta de una comparación estadística ajustada. La decisión de completar o interrumpir dexametasona pudo estar determinada por la propia respuesta clínica, generando confusión por indicación. Además, los eventos concomitantes de la prematuridad no pueden atribuirse causalmente al fármaco. Por estas razones, los resultados deben interpretarse como una descripción clínica generadora de hipótesis y no como evidencia de equivalencia o superioridad entre seis y diez días.
CONCLUSIONES
La dexametasona sistémica se acompañó de mejoría respiratoria en neonatos prematuros con DBP y dependencia de soporte ventilatorio, tanto en registros con ciclo DART completo como en dos exposiciones abreviadas de seis días. La mejoría se expresó mediante reducción de parámetros ventilatorios, extubación y transición hacia soporte no invasivo.
Los ciclos cortos no demostraron superioridad, equivalencia ni no inferioridad frente al DART de 10 días. El reducido número de pacientes, las diferencias basales y la naturaleza retrospectiva impiden separar el efecto de la duración del tratamiento de la gravedad respiratoria, el momento de inicio y las comorbilidades.
El DART de 10 días debe considerarse el referente comparativo del presente estudio por ser el esquema con evidencia aleatorizada de facilitación de la extubación. La posibilidad de reducir la exposición en neonatos con respuesta temprana constituye una hipótesis clínicamente relevante que requiere evaluación prospectiva y multicéntrica con mediciones respiratorias estandarizadas y seguimiento neuroevolutivo. La práctica clínica debe mantener una evaluación individual del balance riesgo-beneficio y evitar tanto la prolongación innecesaria como la interrupción basada únicamente en extrapolaciones de series pequeñas.
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ANEXOS
Tabla 1. Características clínicas y perinatales relevantes de la población estudiada.
| Variable | Características observadas |
|---|---|
| Período de estudio | 2022–2026 |
| Condición predominante | Prematuridad |
| Edad gestacional observada | Principalmente 26–33 semanas |
| Categorías gestacionales | Prematuros extremos y muy prematuros |
| Peso al nacimiento | Desde 675 g entre los casos caracterizados |
| Categorías de peso | Extremadamente bajo y muy bajo peso |
| Patología respiratoria | Displasia broncopulmonar |
| Soporte respiratorio | VMI, VNI y oxigenoterapia |
| Tratamiento evaluado | Dexametasona sistémica |
| Comorbilidades relevantes | Sepsis, HIV, NEC, neumotórax, hemorragia pulmonar y alteraciones neurológicas |
Nota: VMI, ventilación mecánica invasiva; VNI, ventilación no invasiva; HIV, hemorragia intraventricular; NEC, enterocolitis necrotizante.
Tabla 2. Características de los ciclos de dexametasona utilizados.
| Característica | Ciclo corto | Ciclo largo/DART estándar |
|---|---|---|
| Definición operacional | <10 días | 10 días |
| Duración representativa | 6 días | 10 días |
| Fármaco | Dexametasona | Dexametasona |
| Administración | Sistémica | Sistémica |
| Reducción progresiva | Sí | Sí |
| Dosis acumulada de referencia | Inferior al DART completo | ≈0,89 mg/kg |
| Objetivo clínico | Reducción del soporte/extubación | Reducción del soporte/extubación |
| Exposición acumulada | Menor | Mayor |
Tabla 3. Evolución respiratoria documentada según duración del tratamiento.
| Variable respiratoria | Ciclo corto | Ciclo largo/DART estándar |
|---|---|---|
| Reducción de parámetros ventilatorios | Documentada | Documentada |
| Extubación posterior al tratamiento | Documentada | Documentada |
| Transición VMI → VNI | Documentada | Documentada |
| Extubación fallida | Presente en al menos un caso | Presente en algunos casos |
| Disminución posterior de soporte/O₂ | Documentada | Documentada |
| Respuesta respiratoria favorable | Observada | Observada |
Tabla 4. Comparación clínica de dos casos representativos según duración del ciclo de dexametasona.
| Variable | Ciclo corto: 2025-JO-MO | DART 10 días: 2022-MA-ZA |
|---|---|---|
| Sexo | Masculino | Masculino |
| Edad gestacional | 29 semanas | 28 semanas |
| Peso al nacimiento | 820 g | 1.215 g |
| Soporte previo | VMI | VMI |
| Edad al iniciar dexametasona | 18 días | ≈31 días |
| Duración | 6 días | 10 días |
| Dosis acumulada | Inferior al DART completo | 0,89 mg/kg |
| Evolución respiratoria | Reducción de parámetros y extubación programada a VNI | Extubación aproximadamente al noveno día y transición a VNI |
| Respuesta respiratoria | Favorable | Favorable |
| Comorbilidades principales | Sepsis, neumotórax, anemia/transfusiones, paro cardíaco | Sepsis, HIV grado II, hidrocefalia, convulsiones, leucomalacia |
Nota: La tabla ilustra heterogeneidad clínica; no representa una comparación causal ni demuestra equivalencia entre duraciones.