AUTORES
- Ana López Hinojosa. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud, Zaragoza, España.
- Rocío López Montesinos. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud, Zaragoza, España.
- Gema Castillo Castillo. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud, Zaragoza, España.
- Ana Fernández García. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud, Zaragoza, España.
- Gloria Jiménez Cevidanes. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud, Zaragoza, España.
- Concepción López Hinojosa. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud, Zaragoza, España.
RESUMEN
Las lesiones cutáneas relacionadas con la dependencia (LCRD) son lesiones de la piel y los tejidos subyacentes que afectan a personas con pérdida de la autonomía que necesitan ayuda para realizar las actividades básicas de la vida diaria. En España su prevalencia en las unidades de hospitalización de adultos es de 8.4%, siendo más frecuentes en cuidados paliativos, UCI y áreas postquirúrgicas. En cuanto a la etiología, las lesiones por presión son las más prevalentes, seguidas de las lesiones por humedad. Además, de ser lesiones que afectan gravemente a la calidad de vida de quien las padece, también genera un importante gasto económico, por lo que su prevención es fundamental.
Según su etiología las LCRD se pueden clasificar en lesiones por presión y cizalla, originadas por la compresión mantenida en los tejidos; lesiones asociadas a la humedad, consecuencia de la exposición prolongada a orina, heces y otros fluidos irritantes; lesiones por fricción, causadas por el roce de la piel con otra superficie; desgarros cutáneos, habituales en pieles frágiles tras traumatismos; y lesiones mixtas, derivadas de la combinación de las anteriores.
La prevención de este tipo de lesiones debe basarse en el control de los factores etiológicos. Frente a la presión y la cizalla, se recomienda fomentar la movilización precoz, realizar cambios posturales, emplear superficies especiales para el manejo de la presión y utilizar apósitos protectores en las zonas de riesgo. El control de la humedad exige mantener la piel limpia y seca, para esto se debe controlar la fuente de humedad, se usarán limpiadores neutros, emolientes y productos barrera para preservar la piel. Finalmente, la prevención de los traumatismos requiere mantener un entorno seguro, minimizar las agresiones sobre la piel mediante una higiene adecuada y favorecer el uso de ropa y calzado adecuado.
PALABRAS CLAVE
Lesiones cutáneas relacionadas con la dependencia, herida, lesión, lesiones por presión, prevención.
ABSTRACT
Dependence-related skin lesions are lesions of the skin and underlying tissues that affect people with loss of autonomy who need help to perform basic activities of daily living. In Spain its prevalence in adult hospitalization units is 8.4%, being more frequent in palliative care, ICU and post-surgical areas. In terms of etiology, pressure injuries are most prevalent, followed by moisture injuries. In addition to being injuries that seriously affect the quality of life of those who suffer them, they also generate a significant economic expense, so their prevention is essential.
According to the etiology, these injuries can be classified into pressure and shear injuries, caused by compression maintained in the tissues; moisture-associated injuries resulting from prolonged exposure to urine, faeces and other irritating fluids; frictional injuries, caused by the skin rubbing against another surface; skin tears, common in fragile skin after trauma; and mixed injuries, derived from the combination of the above.
The prevention of this type of injury must be based on the control of the etiological factors. IIn the face of pressure and shear, it is recommended to encourage early mobilization, make postural changes, use special surfaces to manage pressure and use protective dressing in risk areas. Moisture control requires keeping the skin clean and dry, for this the source of moisture must be controlled, neutral cleansers, emollients and barrier products will be used to preserve the skin. Finally, the preventiín of trauma requires maintaining a safe environment, minimising aggressions on the skin through proper hygiene and favouring the use of appropriate clothing and footwear.
KEY WORDS
Dependence-related skin lesions,wound, injury, pressure injuries, prevention.
DESARROLLO DEL TEMA
Las lesiones cutáneas relacionadas con la dependencia (LCRD) comprenden un conjunto de alteraciones que afectan tanto a la piel como a los tejidos subyacentes y que aparecen principalmente en personas con grado variable de dependencia. Estas personas pueden presentar limitaciones físicas, cognitivas, intelectuales o sensoriales que dificultan su autonomía para las actividades básicas de la vida diaria (ABVD) por lo que necesitan apoyo o cuidado de otras personas1.
En cuanto a la prevalencia de estas lesiones en unidades de hospitalización de adultos esta es del 8.4%. Su presencia es especialmente más elevada en determinadas áreas asistenciales, destacando las unidades de cuidados paliativos, con un 2,4%, las unidades de cuidados intensivos, con un 21,5% y las unidades postquirúrgicas y de reanimación, donde alcanzan el 14,8%. Si se analiza el tipo de lesión, las lesiones más prevalentes en los centros hospitalarios españoles, son las lesiones por presión 7.7%, seguidas de las producidas por humedad que alcanzan el 1,5%2.
Este tipo de lesiones tienen un gran impacto en la calidad de vida de los pacientes que las padecen, además su tratamiento supone un gran gasto económico. Por todo esto, es fundamental saber cómo tratarlas y sobre todo cómo prevenir su aparición.
CLASIFICACIÓN Y ETIOLOGÍA1.
Las LCRD pueden clasificarse atendiendo al factor que interviene principalmente en su desarrollo. De acuerdo con su mecanismo etiopatológico, podemos distinguir diferentes tipos:
- Lesiones por presión y cizalla: Son lesiones de la piel y los tejidos situados bajo ésta como consecuencia de una presión mantenida, sola o en combinación con fuerzas de cizalla.Suelen localizarse sobre prominencias óseas, aunque también puede aparecer sobre tejidos blandos sometidos a presiones externas por diferentes dispositivos o materiales de uso sanitario.
El mecanismo de producción de estas heridas está relacionado con la compresión de los tejidos entre dos superficies rígidas, como son el hueso y la superficie de apoyo sobre la cual se encuentra la persona. Cuando esta presión se mantiene durante un periodo prolongado, puede producirse una disminución u obstrucción del flujo sanguíneo capilar, provocando isquemia. En el caso de que esta se prolongue se produciría la necrosis y muerte tisular de esa zona.
En cuanto a sus características, podemos destacar su aparición sobre prominencias óseas, la presencia de bordes bien delimitados con forma circular o redondeada. Si la lesión estuviera producida en combinación con las fuerzas de cizalla, la forma sería más irregular, presentando un doble eritema y estando desplazadas entre 30-45º de la prominencia ósea.
- Lesiones cutáneas asociadas a la humedad: Son alteraciones producidas por una exposición continuada de la piel a sustancias húmedas que pueden resultar irritantes, entre ellas las, heces, orina, moco o la saliva.
La humedad mantenida provoca cambios en la estructura y función de la barrera cutánea, favoreciendo la maceración y haciendo que la piel sea más vulnerable a la fricción y la aparición de lesiones. Además, puede alterar la capa dermolipídica y disminuir la capacidad protectora natural de la piel.
Desde el punto de vista clínico, suelen tratarse de lesiones superficiales, presentando una zona eritematosa en la que puede haber zonas erosionadas. Generalmente tienen forma de espejo, con bordes difusos e irregulares.
- Lesiones por fricción: Se producen cuando existe un roce repetido entre la piel y otra superficie, especialmente cuando ambas se desplazan en direcciones opuestas. A diferencia de las lesiones por presión, el principal mecanismo implicado es el traumatismo superficial provocado por el rozamiento.
Estas lesiones pueden aparecer en diferentes partes del cuerpo, siendo las más frecuentes los glúteos, sacro, talones y maléolos. Clínicamente pueden observarse eritemas de disposición lineal, pudiendo aparecer ampollas, ya que la energía mecánica que las produce se transforma en calor lesionando los tejidos.
- Desgarros cutáneos: Estas son lesiones traumáticas, que generalmente afecta a la piel sin llegar a dañar más allá de la dermis e hipodermis. Suelen producirse en personas una piel especialmente frágil y vulnerable, como ocurre en la dermatoporosis.
Una de sus manifestaciones más habituales es la aparición de un colgajo de piel que puede permanecer unido y ser recolocado sobre el lecho de la lesión. También pueden presentarse como hematomas, que pueden encontrarse cerrados o abiertos y contener restos de sangre coagulada.
- Lesiones mixtas o combinadas: En algunas ocasiones, una lesión no se debe a un único mecanismo, sino a la actuación simultánea de varios factores. Estas lesiones se denominan combinadas. Dependiendo de los factores implicados, pueden encontrarse lesiones humedad-presión, presión-fricción, humedad-fricción y presión-desgarro. La identificación de todos los mecanismos implicados es importante para establecer unas medidas preventivas y terapéuticas adecuadas.
PREVENCIÓN3.
A la hora de prevenir este tipo de lesiones, es fundamental controlar los distintos factores etiológicos que las están originando.
- Control de fuerzas de presión-cizalla: Para controlar la presión y el cizallamiento, debemos de aplicar técnicas de movilización, cambios posturales, usar superficies para el manejo de la presión (SEMPs) y la protección de las zonas corporales con mayor riesgo. La movilización precoz y el fomento de la actividad física, adaptados a la capacidad funcional de la persona, van a favorecer la redistribución periódica de la presión y reducir el daño tisular. Asimismo, los cambios posturales deben de hacerse de forma programada e individualizada, empleando técnicas que minimicen la fricción y la cizalla, evitando el apoyo prolongado sobre prominencias óseas y ajustando la frecuencia de los mismos segùn el riesgo de desarrollar lesiones y el tipo de SEMP empleada, la cuál puede ser tanto estática como dinámica. En cuanto a la protección local, esta se llevará a cabo mediante el uso de apósitos de espuma de poliuretano o hidrocoloides, para reducir la presión sobre zonas de especial vulnerabilidad como los talones o las áreas sometidas a presión por dispositivos clínicos.
- Control de la humedad: La prevención de las lesiones también requiere el control de la humedad, ya que el exceso de esta favorece la maceración cutánea aumentando así la susceptibilidad de daño tisular, especialmente en personas con incontinencia urinaria o fecal. Para ello es recomendable mantener la piel limpia y seca, identificar y tratar las causas de humedad y aplicar protocolos estructurados basados en la limpieza, la hidratación y la protección de la piel. La limpieza debe realizarse con jabones y limpiadores de pH neutro y la hidratación preferentemente con emolientes o preparados ricos en ácidos grasos que contribuyen a restaurar la integridad de la barrera cutánea al favorecer la integridad del manto hidrolipídico. Además, el uso de productos barrera como las pomadas de óxido de zinc o las películas barrera, son una estrategia eficaz para reducir la exposición de la piel a la humedad y prevenir la dermatitis asociada a la incontinencia y otras lesiones relacionadas con la humedad.
- Control de traumatismos: El control de los traumatismos es fundamental para prevenir la aparición de LCRD en personas con piel dermatoporótica. Para ellos se recomienda mantener un entorno seguro mediante una iluminación adecuada, eliminación de los obstáculos, así como proteger las superficies potencialmente lesivas y promover el uso de calzado y ropa adecuados. Asimismo es importante minimizar las agresiones cutáneas, y adaptar la rutina de higiene priorizando las duchas breves, el uso de jabones neutros y la aplicación de emolientes ricos en ceramidas para preservar la función barrera de la piel.
BIBLIOGRAFÍA
- García-Fernández, FP; Soldevilla-Ágreda, JJ; Pancorbo Hidalgo, PL; Verdú Soriano, J; López-Casanova, P; Rodríguez-Palma, M; Torra i Bou, JE. Clasificación-categorización de las lesiones cutáneas relacionadas con la dependencia. Serie Documentos Técnicos GNEAUPP nº II. 3ª Edición. Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en úlceras por Presión y Heridas Crónicas. Logroño, 2021.
- García-Fernández FP, Soldevilla-Agreda JJ, Pancorbo-Hidalgo PL, Torra-Bou JE, López-Franco MD. Prevalencia de las lesiones cutáneas relacionadas con la dependencia en adultos hospitalizados en España: resultados del 6.º Estudio Nacional del GNEAUPP 2022. Gerokomos. 2023;34(4):250-259
- Andréu Villanueva P, Cuello Arazo T, Fernández Mur AC, Laita Zarca MC, Marco Navarro MJ, Sánchez Martín P, et al. Guía de prevención y tratamiento de las lesiones por presión. Zaragoza: Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa; 2009.