AUTORES
- Sonia Zaman Bibi. Graduada en Enfermería. Servicio Pediatría, Hospital Obispo Polanco, Teruel, España.
- Gloria Castillón Linares. Graduada en Enfermería. Servicio Cirugía, Hospital Cruces, Bilbao. España.
- Andrea Martín Sánchez. Graduada en Enfermería. Servicio Pediatría Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza. España.
- Andrea Miguel Paricio. Graduada en Enfermería. Residencia Personas Mayores IASS Javalambre, Teruel, España.
- Itziar Miguel Paricio. Graduada en Enfermería. España.
RESUMEN
Las crisis convulsivas son consideradas una urgencia neurológica tanto en el ámbito hospitalario como extrahospitalario, ya que suponen descargas eléctricas anormales, excesivas y sincronizadas de las neuronas corticales, produciendo una alteración tanto a nivel neurológico como físico del paciente.
La convulsión representa la urgencia neurológica más frecuente en pediatría. Dentro de los cuales, la convulsión febril es la más frecuente durante la infancia, con una prevalencia alrededor del 4-5% y una incidencia anual de 460/100000 en niños menores de 4 años, con incidencia máxima a los 18 meses con ligero predominio masculino1.
Una actuación precoz, segura y adecuada, es clave para un abordaje adecuado y fundamental para reducir complicaciones y mejorar el pronóstico.
PALABRAS CLAVE
Convulsiones, urgencia, actuación, atención de enfermería, seguridad del paciente.
ABSTRACT
Seizures are considered a neurological emergency both in and out of the hospital setting, as they involve abnormal, excessive, and synchronized electrical discharges of cortical neurons, producing neurological and physical impairment in the patient.
Seizures are the most frequent neurological emergency in pediatrics. Among these, febrile seizures are the most common in childhood, with a prevalence of around 4-5% and an annual incidence of 460/100,000 in children under 4 years of age, with peak incidence at 18 months and a slight male predominance1.
Early, safe, and appropriate intervention is key to proper management and fundamental to reducing complications and improving the prognosis.
KEY WORDS
Seizures, emergency, action, nursing care, patient safety.
INTRODUCCIÓN
La convulsión es una contracción involuntaria (tónica o clónica) de la musculatura, que puede deberse a diversos mecanismos (anóxicos, síncopes, epilépticos).
Crisis epiléptica es una descarga eléctrica anormal y excesiva producida en el cerebro, que altera el funcionamiento normal del sistema nervioso.
Dicha descarga produce unos movimientos bruscos e involuntarios de la musculatura, rigidez y espasmos musculares, alteración del habla, alteración en la mirada, pérdida de control de esfínteres, desconexión del medio e incluso pérdida de conciencia de duración variable.
Puede tener distintas causas, entre las que destacan2.
- Fiebre alta.
- Epilepsia.
- Infecciones del sistema nervioso central.
- Alteraciones metabólicas.
- Traumatismos, lesiones y/o tumores cerebrales.
- Fenilcetonuria en bebés.
- Anomalías cerebrales congénitas.
La importancia de una actuación radica en que son una urgencia médica cuando son de duración prolongadas (> 5 minutos) o de repetición sin recuperación de conciencia, conocido como estatus epiléptico. Una actuación precoz y adecuada es imprescindible para prevenir lesiones, limitar el daño neurológico y disminuir la morbimortalidad3,4.
OBJETIVO
Organizar y estructurar criterios de actuación de enfermería ante situaciones de crisis convulsiva, proporcionando seguridad y competitividad al personal sanitario para afrontar la situación con mayor preparación y tranquilidad posible.
ACTUACIÓN DE ENFERMERÍA
Ante ingreso de un paciente con riesgo de crisis convulsiva:
- Monitorización continua de saturación y frecuencia cardiaca.
- Paciente ingresado debe llevar una vía periférica canalizada.
- Tener preparadas las gafas nasales, con su correspondiente toma de oxígeno próxima y con humidificador.
- Tener preparado cánulas de guedel, un ambú y un aspirador.
- Tener preparada medicación de rescate, con su correspondiente material necesario para preparar dicha medicación: jeringas de varios tamaños, agujas, suero fisiológico para lavar vía tras administrar medicación y jeringas con adaptador nasal en caso de necesitar administrar medicación por dicha vía.
- Tener localizado y comprobado el carro de paradas.
- Educación sanitaria al paciente y familia para reconocer una crisis.
En caso de crisis.
- Reconocer el cuadro y avisar al médico de guardia.
- Colocar al paciente en posición de seguridad y administrar oxígeno.
- Registrar el tiempo y características detalladas del episodio.
- Preparar y administrar medicación según pauta médica.
- Registra el episodio detalladamente en el episodio del paciente.
- Prevención de complicaciones.
- Vigilar al paciente durante la fase de recuperación.
- Tranquilizar al paciente y familia.
La actuación se divide en 2 fases:
1- Valoración y actuación durante la crisis (Fase ictal): el objetivo principal de esta fase es asegurar la vía aérea y evitar lesiones.
- Mantener la calma y llamar al médico de guardia.
- Valorar la permeabilidad de la vía aérea, apnea prolongada o cianosis y colocar gafas nasales.
- Colocar al paciente en un lugar seguro, retirar objetos peligrosos del entorno y colocarlo en posición lateral de seguridad para evitar la broncoaspiración.
- Evitar inmovilizar/contener e introducir objetos en la boca.
- Importante cronometrar el tiempo de duración, las características de la convulsión, desviación de la mirada y pérdida de control de esfínteres5,6.
Si la duración fuera más de 5 minutos, se debe iniciar tratamiento farmacológico, según pauta médica, entre los de uso urgente se encuentran:
Primera línea: Benzodiacepinas (tratamiento inicial de elección por su rapidez de acción)4,7:
- Diazepam intravenoso o rectal.
- Lorazepam intravenoso.
- Midazolam intramuscular o bucal.
Segunda línea (si no ceden)4,7:
- Levetiracetam.
- Ácido valproico.
- Fenitoína o fosfenitoína.
2- Valoración inmediata tras la crisis (Fase postcrítica): una vez finalizada la fase aguda y finalizados los movimientos, se debe evaluar el estado neurológico y físico5.
- A-B-C (airway, Breathing, circulation): Asegurar y mantener la vía aérea libre, evaluar respiración, y control de tensión arterial y pulso.
- D (Disability): valorar el nivel de conciencia mediante la Escala de Glasgow y comprobar la orientación.
- E (Exposure): examen físico en busca de lesiones y traumatismo, mordedura lingual que se ha podido producir durante la fase aguda.
- Glucemia, para descartar que la causa pudiera ser por hipoglucemia.
CONCLUSIÓN
Ante un paciente con riesgo de convulsión es muy importante tener un personal preparado para poder realizar una intervención rápida, estructurada y basada en protocolos para garantizar la seguridad del paciente, para prevenir y reducir las complicaciones que pueda conllevar la crisis.
BIBLIOGRAFÍA
- García A., Arriola G., Convulsiones febriles. Protoc diagn ter pediatr. 2022;1:379-385.
- MedlinePlus [Internet]. Bethesda (MD): Biblioteca Nacional de Medicina (US); Convulsiones [actualizado 16 abr 2025; citado 16 feb 2026]. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/003200.htm
- Organización Mundial de la Salud. Epilepsia [Internet]. Ginebra: OMS; 2023 [citado 2026 Feb 18]. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/epilepsy
- Sociedad Española de Neurología. Protocolo diagnóstico y terapéutico del estatus epiléptico. Neurología. 2019;34(9):584–596.
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- American Heart Association. First Aid for Seizures. Dallas: AHA; 2020.
- Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias. Manejo del estatus epiléptico en urgencias. Madrid: SEMES; 2021.