Aplicaciones pediátricas de la medicina nuclear

15 noviembre 2025

 

AUTORES

  1. María Isabel Abad Collados. Enfermera, Hospital Clínico Lozano Blesa. Zaragoza, España.
  2. María José Segado Jándula. Enfermera Hospital Clínico Lozano Blesa. Zaragoza, España.
  3. María Román Melgarejo. Enfermera, Hospital Militar de la Defensa. Zaragoza, España.
  4. Pilar Aguilar Olona. Enfermera. Hospital Clínico Lozano Blesa. Zaragoza, España.
  5. Patricia Arbiol Sanz. TCAE. Zaragoza, España.
  6. Noelia Falcó Merino. Enfermera, Hospital Clínico Lozano Blesa. Zaragoza, España.

 

RESUMEN

La medicina nuclear pediátrica constituye un pilar fundamental en el diagnóstico y seguimiento de múltiples enfermedades en la infancia, al permitir la valoración funcional de órganos y tejidos mediante radiotrazadores. Las técnicas más empleadas incluyen la gammagrafía ósea, el estudio renal con DMSA o MAG3, la evaluación pulmonar, cardíaca y gastrointestinal, así como el uso de PET/CT y PET/RM en oncología. La elección del radiotrazador y el ajuste de la dosis son aspectos clave para minimizar la exposición a radiación sin comprometer la calidad diagnóstica. Este artículo revisa las principales aplicaciones clínicas, avances tecnológicos y consideraciones de seguridad de la medicina nuclear en población pediátrica.

PALABRAS CLAVE

medicina nuclear pediátrica, gammagrafía ósea, PET, SPECT, diagnóstico funcional.

ABSTRACT

Pediatric nuclear medicine plays a key role in diagnosing and monitoring a wide range of childhood diseases by enabling functional assessment of organs and tissues using radiotracers. The most common studies include bone scintigraphy, renal scans with DMSA or MAG3, pulmonary, cardiac, and gastrointestinal evaluations, and PET/CT or PET/MR in oncology. Radiotracer selection and dose adjustment are crucial to minimize radiation exposure while maintaining diagnostic quality. This article reviews the main clinical applications, technological advances, and safety considerations of nuclear medicine in pediatric patients.

KEY WORDS

pediatric nuclear medicine, bone scintigraphy, PET, SPECT, functional imaging.

DESARROLLO DEL TEMA

1. Principios generales en medicina nuclear pediátrica:

El objetivo principal en medicina nuclear pediátrica es obtener la máxima información diagnóstica con la menor exposición posible a radiación ionizante.

Las dosis de radiofármacos se calculan en función del peso o superficie corporal del niño, siguiendo las guías de la European Association of Nuclear Medicine y la Sociedad de Medicina Nuclear y de Imagen Molecular ⁴.

La preparación previa y el uso de técnicas de inmovilización no invasivas son fundamentales para evitar la repetición de estudios por movimiento, especialmente en lactantes y preescolares.

 

2. Aplicaciones diagnósticas principales:

a) Gammagrafía ósea:

Es uno de los estudios más frecuentes en pediatría. Utiliza Tc-99m metilendifosfonato (MDP) para detectar infecciones, traumatismos, tumores óseos o displasias del crecimiento.

  • Indicaciones comunes: osteomielitis, fracturas ocultas, necrosis avascular y metástasis óseas⁵.
  • La sensibilidad es elevada, incluso antes de que los cambios radiográficos sean visibles.

 

b) Estudios renales:

  • DMSA (ácido dimercaptosuccínico marcado con Tc-99m): evalúa la morfología cortical renal y la presencia de cicatrices.
  • MAG3 (mercaptoacetiltriglicina): mide la función y el drenaje renal, útil en estenosis pieloureteral y reflujo vesicoureteral.
  • Estos estudios permiten cuantificar la función diferencial de cada riñón y evitar exploraciones invasivas⁶.

 

c) Medicina nuclear pulmonar:

La gammagrafía de ventilación/perfusión (V/Q) es útil en la evaluación de malformaciones congénitas pulmonares, seguimiento postquirúrgico y diagnóstico diferencial de tromboembolismo pulmonar en adolescentes.

En neonatos, también se emplea para valorar el flujo pulmonar tras cirugía cardíaca o malformaciones vasculares⁷.

d) Cardiología nuclear pediátrica:

La gammagrafía miocárdica con Tc-99m sestamibi o PET con 18F-FDG permite estudiar la perfusión y metabolismo del miocardio, especialmente en miocardiopatías congénitas, cardiopatías cianóticas o seguimiento tras trasplante cardíaco.

Estas técnicas proporcionan información pronóstica valiosa sobre la viabilidad miocárdica⁸.

e) Tránsito gastrointestinal y reflujo

Los estudios de vaciamiento gástrico con Tc-99m sulfuro coloidal y los estudios de reflujo gastroesofágico permiten cuantificar la motilidad y detectar regurgitación no observada en estudios endoscópicos.

f) Oncología pediátrica:

En el ámbito oncológico, la PET/CT y PET/RM con 18F-FDG constituyen herramientas indispensables en tumores como linfomas, sarcomas y neuroblastomas.

  • Permiten evaluar la extensión tumoral, respuesta al tratamiento y detección de recurrencias⁹.
  • La PET/RM ofrece la ventaja adicional de menor radiación y mejor contraste en tejidos blandos, fundamental en pacientes pediátricos.

 

g) Endocrinología y otras aplicaciones:

  • La gammagrafía tiroidea con Tc-99m pertecnetato o I-123 se utiliza para detectar tiroiditis, bocio o hipotiroidismo congénito.
  • En endocrinología oncológica, la captación de MIBG (metayodobenzilguanidina) marcada con I-123 o I-131 permite diagnosticar feocromocitoma y neuroblastoma, siendo útil también para terapia dirigida.

 

3. Aplicaciones terapéuticas:

Además del diagnóstico, la medicina nuclear pediátrica ofrece opciones terapéuticas seguras y efectivas:

  • Radioyodo (I-131) para hipertiroidismo o carcinoma diferenciado de tiroides.
  • MIBG-I-131 para tratamiento paliativo o curativo de neuroblastoma metastásico.

 

Estos procedimientos se realizan bajo estrictas normas de protección radiológica, con hospitalización en habitaciones blindadas y monitoreo dosimétrico¹⁰.

4. Avances tecnológicos:

Los avances recientes incluyen la introducción de SPECT/CT y PET/RM, que mejoran la localización anatómica de la captación patológica y permiten estudios híbridos con menor radiación.

También se han incorporado algoritmos de reconstrucción iterativa y reducción de ruido, que optimizan la calidad de imagen con dosis mínimas⁴.

La inteligencia artificial y la fusión multimodal están comenzando a tener impacto en la interpretación automatizada de estudios pediátricos, con potencial para mejorar la precisión diagnóstica y reducir variabilidad interobservador.

5. Consideraciones éticas y de seguridad:

La práctica de la medicina nuclear pediátrica se rige por el principio ALARA (As Low As Reasonably Achievable), que busca mantener la exposición a radiación en el nivel más bajo posible compatible con una buena calidad diagnóstica.

Es fundamental la comunicación con los padres, explicando los beneficios, riesgos y medidas de seguridad empleadas.

Los estudios deben justificarse clínicamente, realizarse con equipamiento calibrado y personal especializado en imagen pediátrica¹¹.

CONCLUSIONES

La medicina nuclear pediátrica representa una herramienta diagnóstica y terapéutica esencial, capaz de ofrecer información funcional detallada que no puede obtenerse con otras técnicas.

Su correcta aplicación permite un diagnóstico precoz, monitorización precisa de enfermedades y tratamientos más personalizados.

El avance hacia técnicas híbridas de baja dosis, junto con la optimización de protocolos pediátricos y la incorporación de inteligencia artificial, augura un futuro prometedor en la medicina nuclear aplicada a la población infantil.

El equilibrio entre seguridad y eficacia seguirá siendo el eje central del progreso en este campo.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Fahey FH, Treves ST. Pediatric nuclear medicine and radiation dose. Semin Nucl Med. 2017;47(2):102–111.
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  9. Parisi MT, et al. Pediatric oncology imaging with PET/CT and PET/MR: Clinical impact. Eur J Nucl Med Mol Imaging. 2020;47(10):2280–95.
  10. Matthay KK, et al. I-131 MIBG therapy for neuroblastoma: Experience and perspectives. J Nucl Med. 2016;57(Suppl 1):20S–26S.
  11. Treves ST. Pediatric nuclear medicine: balancing diagnostic benefit and radiation risk. Eur J Pediatr. 2021;180(3):657–66.

 

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