AUTORES
- Anna Montalà Agulló. Enfermera Hospital Universitario Arnau de Vilanova, Lleida. España.
RESUMEN
La esquizofrenia es un trastorno mental grave caracterizado por una distorsión del pensamiento, la percepción y la conducta. Se estima que afecta aproximadamente al 1% de la población mundial, provocando un fuerte impacto funcional y social en los pacientes. El presente trabajo aborda la esquizofrenia desde una perspectiva integral, incluyendo su definición, tipos, síntomas, diagnóstico, tratamiento y pronóstico. También se expone el papel clave de los profesionales de enfermería en el acompañamiento y cuidado del paciente esquizofrénico, destacando estrategias para el manejo de síntomas, adherencia al tratamiento y reintegración social. Se concluye que el abordaje precoz, el tratamiento farmacológico adecuado, el acompañamiento psicosocial y el apoyo familiar son factores determinantes para mejorar la calidad de vida de los pacientes.
PALABRAS CLAVE
Esquizofrenia, atención de enfermería, salud mental.
ABSTRACT
Schizophrenia is a severe mental disorder marked by distorted thinking, perception, and behavior. It affects around 1% of the global population and has significant functional and social consequences for those affected. This paper offers a comprehensive overview of schizophrenia, including its definition, types, symptoms, diagnosis, treatment, and prognosis. It also emphasizes the essential role of nursing professionals in supporting and caring for patients, focusing on symptom management, treatment adherence, and social reintegration. The findings suggest that early intervention, appropriate pharmacological treatment, psychosocial support, and family involvement are crucial factors in improving patient outcomes and quality of life.
KEY WORDS
Schizophrenia, nursing care, mental health.
DESARROLLO DEL TEMA
La esquizofrenia es un trastorno mental caracterizado por la psicosis manifestada por la pérdida de contacto con la realidad y del pensamiento como las alucinaciones y los delirios; también se dan alteraciones de la conducta como la reducción en la expresión emocional la disminución de la motivación y el deterioro cognitivo, del trabajo, las relaciones sociales y el cuidado de uno mismo.
Esta enfermedad puede manifestarse mediante un comportamiento extravagante y un lenguaje desorganizado e incoherente, o bien con la ausencia de emociones y un lenguaje escaso o nulo1.
La esquizofrenia es más frecuente que la enfermedad de Alzheimer y que la Esclerosis Múltiple, afectando a un total de un 1% de la población mundial. Generalmente las personas afectadas son jóvenes y les produce una discapacidad y un estigma social de por vida1.
Se da por igual en hombres y mujeres, aunque en éstas suele manifestarse antes2.
Las personas que padecen esquizofrenia tienen una probabilidad de 2 a 3 veces mayor de morir por enfermedades cardiovasculares, metabólicas o infecciosas que la población general.
Se asocia a una fuerte ansiedad y un importante deterioro de diferentes esferas de la vida como la personal, familiar, social, educativa y ocupacional2.
El suicidio es la principal causa de muerte prematura entre las personas jóvenes con esquizofrenia y es uno de los motivos por los que este trastorno reduce la vida media en 10 años. Aproximadamente entre el 5 y el 6% de las personas con esquizofrenia se suicidan, en torno al 20% lo intentan y muchos más tienen pensamientos significativos de suicidio1.
CAUSAS:
Las causas exactas del trastorno esquizofrénico se desconocen, aunque la evidencia actual expone sugiere una combinación de factores hereditarios y ambientales. Aparte de la predisposición genética, las infecciones por el virus de la gripe durante el segundo trimestre de embarazo, la falta de oxígeno durante el parto, el bajo peso al nacer y la incompatibilidad de grupo sanguíneo entre madre e hijo, infecciones en el cerebro o consumo de cannabis en los primeros años de adolescencia; hay ciertos factores externos como situaciones vitales cruciales estresantes o abuso de sustancias que pueden servir de desencadenantes1.
Por otra parte, se ha estudiado que las personas que tienen un progenitor o hermano con esquizofrenia presentan un riesgo cercano al 10% de desarrollar este trastorno, frente al 1% de riesgo entre la población general. En el caso de los gemelos idénticos, el riesgo es de aproximadamente el 50% si el otro la sufre1.
TIPO:
La esquizofrenia paranoide es aquella caracterizada por la presencia de alucinaciones y delirios, que suelen ser imaginaciones de grandeza o bien ideas de persecución4.
Las personas con esquizofrenia desorganizada manifiestan problemas marcados en el habla, el comportamiento y presentan cariño plano o inapropiado. Las alucinaciones no están centradas sólo en un tema como en el caso de la esquizofrenia paranoide4.
La esquizofrenia catatónica, además de las respuestas motrices inusuales, se caracteriza por una actividad excesiva o por mostrar oposicionismo manteniendo una postura rígida. La persona se encuentra negativa, silenciosa ya veces manifiesta extraños amaneramientos con el cuerpo y el rostro, ecolalia o ecopraxia3,4.
La esquizofrenia residual abarca a todas aquellas personas que han tenido algún episodio de esquizofrenia y que ya no manifiestan los principales síntomas. Sin embargo, puede que presenten síntomas residuales, como creencias negativas, ideas extrañas que no son del todo delirantes o poca motivación e interés por la vida3,4.
En el tipo indiferenciado, se incluyen todos aquellos tipos que no encajan de forma perfecta en los subtipos anteriores. Recoge todos los casos que presentan los principales síntomas de la esquizofrenia, pero que no satisfacen los criterios mencionados previamente4.
SINTOMAS:
Los síntomas pueden aparecer de forma repentina en días o semanas; o bien de forma gradual, desarrollándose a lo largo de un período de años. Al inicio suele darse el período pródromo, donde las personas se muestran desorganizadas o recelosas. Aunque la gravedad y las características de los síntomas varían entre las diferentes personas que padecen esquizofrenia, suelen ser lo suficientemente graves como para interferir en la capacidad laboral, las interacciones sociales y el autocuidado del paciente1.
Más adelante aparecen los síntomas psicóticos que se agrupan en cuatro categorías principales: síntomas positivos, síntomas negativos, desorganización y deterioro cognitivo5.
En primer lugar, encontramos los síntomas positivos, como son los delirios. Éstos son falsas creencias que generalmente implican una interpretación errónea de las percepciones que puede ser de persecución, de robo, de inserción de pensamiento creyendo que otras personas son capaces de leer sus mentes, etc.; y sentir, ver, saborear o sentir físicamente cosas que nadie más percibe1.
Los síntomas negativos conllevan una disminución de las funciones emocionales y sociales normales.
Cuando se da una expresión reducida de las emociones, la persona no presenta movilidad en la cara, y no mantiene contacto visual. Tampoco utiliza las manos o la cabeza para dar énfasis emocional mientras habla y los hechos que habitualmente producirían reír o llanto no generan ninguna respuesta. A menudo va asociada una pérdida de la motivación, de los objetivos y del sentido del propósito.
La desorganización implica desorganización del pensamiento, que se manifiesta a través de la incoherencia del lenguaje o de cambios constantes de un tema a otro.
El deterioro cognitivo se refiere a la dificultad para concentrarse, recordar, organizar, planificar y resolver problemas. Las tareas que implican atención resultan imposibles de realizar1.
Aparte de los síntomas mencionados, también se da el aislamiento, ya que las sensaciones y emociones vividas por los pacientes, los empujan a encerrarse en sí mismos y en su mundo interior6.
Además, el riesgo de suicidio también está aumentado el riesgo de suicidio sobre todo en las personas que desarrollan esquizofrenia en etapas tardías de su vida ya que conservan la capacidad de sufrir dolor y angustia; por lo que es más probable que la desesperación que conlleva la conciencia del trastorno les lleve a actuar así. Sin embargo, estas personas son las que tienen un mejor pronóstico de recuperación1.
DIAGNÓSTICO:
El estudio de la esquizofrenia incluye la historia clínica psiquiátrica y médica general, que recoge información referente a la persona, su familia y el entorno social, una evaluación del estado mental mediante entrevistas y cuestionarios;
La información procedente de familiares, amigos o profesores suele ser importante para establecer la fecha de inicio del trastorno1.
La esquizofrenia se diagnostica cuando se cumple una de las dos condiciones siguientes1:
- Dos o más de los síntomas característicos (delirios, alucinaciones, discurso desorganizado, comportamiento desorganizado, síntomas negativos) que persisten al menos durante 6 meses
- Un deterioro significativo del funcionamiento en el trabajo, la escuela o las relaciones sociales como consecuencia de los síntomas psicóticos
Con frecuencia se realizan pruebas complementarias, como una tomografía computarizada o una resonancia magnética nuclear para descartar un trastorno por uso de sustancias o la existencia de un trastorno médico subyacente, neurológico u hormonal, que pueda estar dando los síntomas con los que nos encontramos1.
Además, se intentan descartar trastornos mentales que comparten características con la esquizofrenia, como el trastorno psicótico breve, esquizofreniforme, esquizoafectivo y el de personalidad esquizotípica1.
TRATAMIENTO:
Los objetivos del tratamiento de la esquizofrenia son reducir los síntomas psicóticos, así cómo prevenir la recurrencia de éstos y el deterioro funcional asociado. La detección temprana es imprescindible para poder abordar la enfermedad lo antes posible y conseguir mejores resultados1.
En primer lugar, se utilizan fármacos antipsicóticos, ya que disminuyen los delirios, alucinaciones y pensamiento desorganizado. Una vez que los síntomas más urgentes han desaparecido, se siguen recomendando para reducir la probabilidad de episodios futuros.
Sin embargo, los antipsicóticos tienen efectos secundarios como la somnolencia, la rigidez muscular, los temblores, los movimientos involuntarios, el aumento de peso y la inquietud1.
Los programas de rehabilitación y actividades de apoyo comunitario también resultan útiles en el proceso del enfermo. La enseñanza de las aptitudes necesarias para vivir en comunidad, como trabajar, hacer compras, cuidar de sí mismos, gestionar el hogar y relacionarse con los demás, resulta esencial para la reinserción en la sociedad. De esta forma, se proporciona a las personas con esquizofrenia los recursos y estrategias necesarias para vivir de la forma más independiente posible1.
Por otra parte, encontramos la psicoterapia, que, aunque no disminuye los síntomas de la esquizofrenia, puede ser útil para establecer una relación de colaboración entre la persona afectada, sus familiares y el médico. Este tipo de tratamiento incluye terapia cognitivo-conductual, capacitación en habilidades conductuales, empleo con apoyo e intervenciones de rehabilitación cognitiva.
Esto permite un mejor manejo del trastorno, mayor adherencia al tratamiento y el aprendizaje de habilidades para un afrontamiento más positivo de la situación, lo que resulta determinante del éxito del tratamiento1.
Por lo que respecta a las adicciones, son frecuentes con personas con esquizofrenia. A menudo también se realiza un acompañamiento para la recuperación y disminución del riesgo de recaídas en el consumo de drogas y alcohol, ya que el consumo de sustancias puede interferir con el tratamiento de la esquizofrenia8.
Finalmente, se emplean los programas de atención especializada coordinada, llevados a la práctica por profesionales de la salud de diferentes ámbitos que trabajan juntos para brindar esta atención coordinada, que incluye psicoterapia, medicamentos, gestión de casos, apoyo laboral y educativo, y educación y apoyo familiar. El equipo de tratamiento trabaja en colaboración con el paciente para tomar decisiones sobre el tratamiento, haciendo partícipes en la medida de lo posible a los miembros de la familia8.
PRONÓSTICO:
La detección y tratamiento tempranos se han convertido en el mejor aliado para el control de la esquizofrenia, puesto que se ha demostrado que cuanto antes se inicie el tratamiento, mejores serán los resultados1.
Los factores asociados a un peor pronóstico son la aparición de síntomas en una edad temprana, los problemas de funcionamiento en situaciones sociales y en el trabajo antes de enfermar, los antecedentes familiares de esquizofrenia y el retraso en el inicio del tratamiento. También influye el hecho de ser hombre, puesto que las mujeres responden mejor a los fármacos antipsicóticos.
En cambio, cuando el paciente sufre un repentino inicio del trastorno, un nivel adecuado de habilidades y logros previo al inicio de la enfermedad, poco deterioro cognitivo o de síntomas negativos y un abordaje rápido desde el primer episodio psicótico, la enfermedad suele tener un mejor pronóstico1.
El cumplimiento del tratamiento farmacológico también determina la evolución de los casos de esquizofrenia: si no tratamiento farmacológico, entre el 70 y el 80% de las personas afectadas presentan un nuevo episodio durante el primer año después del diagnóstico, en cambio el cumplimiento del tratamiento farmacológico puede reducir este porcentaje hasta situarlo cerca del 30%, además de disminuir la gravedad de los síntomas. A pesar de los beneficios de la terapia farmacológica para esta patología, la mitad de las personas con esquizofrenia no sigue la medicación prescrita y el motivo suele ser la dificultad para reconocer la enfermedad.
Para aumentar la adherencia al tratamiento, es importante establecer una relación de confianza y comunicación con el paciente para poder ajustar las dosis consiguiendo los mínimos efectos secundarios posibles y la mayor confortabilidad del usuario. Cuando el cumplimiento es el correcto, a largo plazo se logra que un tercio de las personas reconozcan una mejora significativa y duradera1.
CUIDADOS DE ENFERMERÍA:
Las actividades de enfermería dependen de las necesidades de cada paciente, sin embargo, las más comunes son las expuestas a continuación.
En primer lugar, es importante ayudar a gestionar la ansiedad que generan las alucinaciones, mediante recursos para controlar el pensamiento distorsionado. Para ello debemos tratar de comprender la perspectiva de la paciente sobre una situación estresante, identificar los cambios en el nivel de ansiedad y establecer actividades recreativas con el objetivo de reducir las tensiones.
Para poder abordar un mejor manejo de las ideas ilusorias, es imprescindible establecer una relación de confianza con el paciente. Es necesario que se evite reforzar las ideas ilusorias, mientras que si es necesario vigilar al paciente, tranquilizarlo y proporcionarle un ambiente sin estímulos excesivos.
La familia resulta un punto clave del proceso, y es necesario educarla sobre la forma de tratar con el paciente que experimenta ilusiones9.
La regularidad de la medicación es también importante en el proceso de recuperación. Debe comprobarse la capacidad del paciente para automedicarse y controlar los posibles efectos adversos derivados de los fármacos. Además, revisar periódicamente con el paciente y la familia los tipos y dosis de medicamentos tomados y desarrollar estrategias con el paciente para potenciar el cumplimiento del régimen de medicación prescrito9.
La terapia de relajación resulta eficaz para la regulación de las emociones. Para trabajarlo se debe conseguir crear un ambiente tranquilo, sin interrupciones, con luces suaves y con una temperatura agradable.
Por otra parte, también resulta conveniente controlar los trastornos del sueño, enseñando al paciente a controlar las pautas de sueño para evitar cansancio en exceso, a ajustar el ambiente para favorecer el descanso y cumplir las pautas de medicación necesarias para asegurar la continuidad del mismo9.
De la misma manera se debe procurar que se cumplan los autocuidados, enseñando al paciente las rutinas de higiene personal necesarias y ofreciendo un asesoramiento nutricional que asegure los requerimientos del paciente considerando los factores de edad, estado de crecimiento y desarrollo, experiencias alimentarias pasadas, lesiones, enfermedades, cultura y economía en la planificación de las formas.
Otro aspecto a tener en cuenta es el aislamiento social, que a menudo es frecuente en estos pacientes. Se debe potenciar la socialización animándole a desarrollar relaciones, compartir los problemas, intereses y objetivos comunes con el resto de los usuarios; fomentar la sinceridad, el respeto a los derechos de los demás y aumentar la conciencia de sus virtudes en la comunicación con los demás9.
CONCLUSIONES
La esquizofrenia es una enfermedad mental compleja y crónica que requiere un enfoque terapéutico integral. El tratamiento farmacológico, combinado con intervenciones psicosociales y un entorno familiar de apoyo, puede mejorar significativamente el pronóstico del paciente. La atención de enfermería desempeña un papel fundamental en la gestión de síntomas, la promoción del autocuidado y la prevención de recaídas. La detección temprana y la continuidad del tratamiento son factores clave para lograr una mayor estabilidad clínica y una mejor calidad de vida para los pacientes. Es necesario reforzar el trabajo interdisciplinar y fomentar una visión más humanizada y comprensiva del trastorno.
- Tamminga C. Esquizofrenia. Manual MSD [Internet]. 2023. Disponible en: https://www.msdmanuals.com/es-es/hogar/trastornos-de-la-salud-mental/esquizofrenia-y-trastornos-relacionados/esquizofrenia
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- Mental Health America. Esquizofrenia: lo que usted necesita saber [Internet]. 2023. Disponible en: https://mhanational.org/esquizofrenia-lo-que-usted-necesita-saber
- Psynthesis Psicología. Tipos de esquizofrenia y trastornos psicóticos [Internet]. 2023. Disponible en: https://psynthesispsicologia.es/tipos-de-esquizofrenia-y-trastornos-psicoticos
- Janssen Contigo. Hablemos de esquizofrenia [Internet]. 2022. Disponible en: https://www.janssencontigo.es/ca-es/esquizofrenia/simptomes
- Clínica Universidad de Navarra. Esquizofrenia: causas, síntomas y tratamiento [Internet]. 2023. Disponible en: https://www.cun.es/enfermedades-tratamientos/enfermedades/esquizofrenia
- Canal Salut. Esquizofrenia [Internet]. Gencat; 2022. Disponible en: https://canalsalut.gencat.cat/ca/detalls/article/Esquizofrenia
- National Institute of Mental Health (NIMH). La esquizofrenia [Internet]. Disponible en: https://www.nimh.nih.gov/health/publications/espanol/la-esquizofrenia
- Mayta Huaraca NR. Plan de cuidados de enfermería a un paciente con esquizofrenia. Ocronos: Revista Médica y de Enfermería [Internet]. Zaragoza; 2022. Disponible en: https://revistamedica.com/plan-cures-infermeria-esquizofrenia/