Artículo monográfico. Cáncer de próstata

20 septiembre 2025

 

AUTORES

  1. María Sánchez Funes. Graduada en Enfermería. Enfermera en Hospital Miguel Servet (Zaragoza).
  2. María Rubio Aguerri. Graduada en Enfermería. Enfermera en Hospital Miguel Servet (Zaragoza).
  3. Esther Sancho Guillen. Graduada en Enfermería. Enfermera en Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).
  4. Paula Pros Jiménez. Graduada en Enfermería. Enfermera en Hospital Miguel Servet (Zaragoza).

 

RESUMEN

El cáncer de próstata (CP) es el tumor maligno más frecuente en hombres en muchos países, y supone una importante causa de morbilidad y mortalidad. Su incidencia aumenta con la edad y se relaciona con factores genéticos, hormonales y ambientales. La detección temprana y el manejo adecuado son fundamentales para mejorar el pronóstico y la calidad de vida de los pacientes. Se requiere un enfoque integral y multidisciplinario que tenga en cuenta tanto la enfermedad como los factores individuales del paciente, como la edad, las comorbilidades, el estado psicológico, nutricional y funcional.

PALABRAS CLAVE

Cáncer de próstata, factores de riesgo, PSA.

ABSTRACT

Prostate cancer (PCa) is the most common malignant tumour in men in many countries, and a leading cause of morbidity and mortality. Its incidence increases with age and is related to genetic, hormonal, and environmental factors. Early detection and appropriate management are essential for improving patients’ prognoses and quality of life. A comprehensive, multidisciplinary approach is required that considers both the disease and individual patient factors, such as age, comorbidities, and psychological, nutritional, and functional status.

KEY WORDS

Prostate cancer, risk factors, PSA.

INTRODUCCIÓN

El cáncer de próstata es una proliferación maligna de células que se origina en la glándula prostática, un órgano del sistema reproductor masculino del tamaño aproximado de una nuez que rodea parte de la uretra y contribuye a la producción del semen. Es uno de los cánceres más frecuentes en hombres y, en la mayoría de los casos, se detecta de manera temprana. Suele desarrollarse lentamente y, gracias a los avances en diagnóstico y tratamiento, la mayoría de los pacientes presentan buenas tasas de curación1,2.

A nivel mundial, el cáncer de próstata es el segundo más frecuente en hombres, tras el cáncer de pulmón, y una de las principales causas de muerte por cáncer masculino. En 2020 se estimaron 1,41 millones de casos nuevos, representando alrededor del 7,3 % de las muertes por cáncer en hombres. La incidencia es mayor en países desarrollados, mientras que la mortalidad relativa es más alta en regiones con diagnóstico tardío y menor acceso a tratamiento, como África subsahariana y el Caribe3,4.

En España, el cáncer de próstata es el más frecuente en hombres, con aproximadamente 36.000 casos nuevos al año, y constituye la segunda causa de muerte por cáncer en varones, después del cáncer de pulmón5.

CONTENIDO:

FACTORES DE RIESGO:

Aunque las causas de desarrollar cáncer de próstata (CaP) no están bien definidas Hay tres factores de riesgo: la edad avanzada, la predisposición genética genética y el origen étnico.

El cáncer de próstata se presenta con mayor frecuencia en varones de edad avanzada, apareciendo cerca del 80% de los casos en hombres de 64 años o más. Su incidencia aumenta progresivamente con la edad. Si los hombres vivieran lo suficiente, todos desarrollarían histológicamente la enfermedad2.

En cuanto a la raza, los hombres afroamericanos presentan una incidencia más elevada (100 casos/100.000) que los hombres blancos (70 casos/100.000), mientras que las poblaciones asiáticas (China, Japón) muestran tasas más bajas (6).

Desde el punto de vista hereditario, entre un 9 y un 10% de los casos tienen base genética. En hombres diagnosticados antes de los 50 años, esta proporción supera el 40%. El riesgo se duplica en hijos de varones con antecedente de CaP. Se ha identificado un locus en el cromosoma 1q24-25 y asociación con mutaciones en el gen BRCA-1, especialmente en familias con tres o más miembros afectado7.

SIGNOS Y SÍNTOMAS:

En fases iniciales, el cáncer de próstata puede producir síntomas urinarios similares a la hiperplasia benigna de próstata, como dificultad para orinar, disminución del calibre o interrupción del flujo urinario, y escozor miccional. También pueden aparecer hematuria, hematoespermia e impotencia. En estadios avanzados, se añaden signos como infecciones urinarias recurrentes, edema en extremidades inferiores, dolor óseo, debilidad en piernas, fatiga y pérdida de peso1,2. La presentación del tumor puede darse como un nódulo único o múltiple o un nódulo vegetante o invasivo.

 

SISTEMAS DE ESTADIFICACIÓN, CLASIFICACIÓN:

Se utiliza la clasificación de Tumor Nodos Metástasis (TNM)2017 para la estadificación del CaP:

T – Tumor primario (estadificar únicamente con base en el tacto rectal (TR).

  • TX: No se puede evaluar el tumor primario.
  • T0: Ausencia de datos de tumor primario.
  • T1: Tumor clínicamente inaparente no palpable ni visible en las pruebas de imagen.
    • T1a El tumor es un hallazgo histológico fortuito en el 5 % o menos del tejido resecado.
    • T1b El tumor es un hallazgo histológico fortuito en más del 5 % del tejido resecado.
    • T1c Tumor identificado en una biopsia por punción.
  • T2 Tumor palpable limitado a la próstata.
    • T2a El tumor afecta a la mitad de un lóbulo o menos.
    • T2b El tumor afecta a más de la mitad de un lóbulo.
    • T 2c- El timo involucra ambos nódulos.
  • T3 El tumor se extiende a través de la cápsula prostática.
    • T3a Extensión extracapsular.
    • T3b El tumor invade una o ambas vesículas seminales.
  • T4 El tumor está fijo o invade estructuras adyacentes distintas de las vesículas seminales: esfínter externo, recto, músculos elevadores y/o pared pelviana.

 

N – Ganglios linfáticos regionales (pélvicos).

  • NX No se pueden evaluar los ganglios linfáticos regionales.
  • N0 Ausencia de metástasis ganglionares regionales.
  • N1 Metástasis ganglionares regionales.

 

M – Metástasis a distancia.

  • M0 Ausencia de metástasis a distancia.
  • M1 Metástasis a distancia.
    • M1a Ganglios linfáticos no regionales.
    • M1b Huesos.
    • M1c Otros focos.

 

La puntuación de Gleason es un sistema utilizado para graduar el adenocarcinoma de próstata Sólo puede evaluarse en material de biopsia. La puntuación de Gleason es la suma de los dos patrones más frecuentes (grado 1-5) de crecimiento tumoral observados y oscila entre 2 y 10, siendo 2 el menos agresivo y 10 el más agresivo. En la biopsia por punción, se recomienda incluir siempre el peor grado, aunque se encuentre en < 5 % del material de biopsia. La clasificación de International Society of Urological Pathology (ISUP) está directamente relacionada con la puntuación de Gleason, organiza el cáncer de próstata en 5 grupos de grado en los que se refleja su agresividad más clara y uniforme para estandarizar la comunicación y el manejo clínico. La National Comprehensive Cancer Network (NCCN) clasifica según el riesgo lo que, en la toma de decisiones de tratamiento según la etapa, el PSA, el grupo de Gleason y otros factores2.

La tabla del anexo 1 permite visualizar de un vistazo cómo se correlacionan, la agresividad histológica (Gleason/ISUP), la extensión tumoral clínica (AJCC), el grupo de riesgo (NCCN).

DIAGNÓSTICO:

En nuestro país, se recomienda ofrecer cribado individual a partir de los 40-45 años en varones con antecedentes de CaP en familiares de primer grado, especialmente si el diagnóstico se realizó antes de los 60-65 años, y a varones de raza afroamericana a partir de los 45 años. No se indica en hombres con expectativa de vida inferior a 10-15 años ni en mayores de 70-75 años.

El cribado se realiza habitualmente mediante determinación de Antígeno Prostático Específico (PSA), con o sin tacto rectal (TR). Desde su aparición en 1970 y generalización en los años 90, el PSA aumentó el diagnóstico de CaP, pero su sensibilidad y especificidad son variables, y un PSA normal no descarta enfermedad. Se consideran normales valores de PSA entre 0-3 ng/ml hasta los 60 años y 0-4 ng/ml en mayores de 60 años. La probabilidad de CaP es del 30% para PSA entre 4-10 ng/ml y >50% para valores superiores a 10 ng/ml.

El TR aislado tiene baja sensibilidad y especificidad, detectando solo un 10% de CaP en fases iniciales, con un valor predictivo positivo (VPP) del 40% en manos expertas. Algunos autores proponen suprimir el TR y reducir el límite de PSA a 3 ng/ml. Ante PSA elevado, se recomienda ecografía transrectal y biopsia prostática.

El PSA no es específico de CaP, pudiendo elevarse en hiperplasia prostática benigna, prostatitis, infecciones urinarias, retención aguda de orina o tras manipulación prostática. También puede disminuir con inhibidores de la 5 alfa reductasa o en pacientes encamados. Para reducir iatrogenia y exploraciones innecesarias, se han desarrollado parámetros adicionales del PSA, como PSA libre, densidad, velocidad o PSA según edad. El PSA libre >20% se considera normal; <10% presenta un VPP de 56%, y >25% un VPP de 8%.

Se ha cuestionado la eficacia del PSA en el cribado, dado que algunos CaP se presentan con PSA <4 ng/ml, aunque suelen ser de bajo grado. La determinación sistemática de PSA no permite diferenciar entre CaP agresivo y no clínicamente relevante, lo que puede conducir a sobrediagnóstico. Avances recientes incluyen nuevos marcadores urinarios tras masaje prostático (PCA3, paneles génicos) y combinaciones de isoformas de PSA en suero (Phindex). La resonancia magnética multiparamétrica mejora la localización de CaP y permitirá en el futuro biopsias dirigidas, modificando el paradigma del cribado prostático2.

PREVENCIÓN Y REDUCCIÓN DE RIESGO DE CÁNCER DE PRÓSTATA:

No existe un método seguro para prevenir el cáncer de próstata, pero se pueden adoptar medidas para reducir el riesgo:

  1. Alimentación saludable: Consumir dieta equilibrada, frutas, verduras y cereales integrales y limitar grasas animales. Existen alimentos asociados a menor riesgo, no preventivos como el tomate, brócoli, coliflor, soya.
  2. Actividad física: Realizar ejercicio la mayoría de los días de la semanal.
  3. Control del peso Mantener un peso adecuado mediante alimentación balanceada y ejercicio.
  4. Evitar el tabaquismo: No fumar o buscar ayuda profesional para dejar de fumar, incluyendo medicación y asesoramiento.
  5. Medicamentos preventivos: En pacientes con alto riesgo, ciertos inhibidores de la 5-alfa reductasa (finasterida, dutasterida) pueden considerarse bajo supervisión médica2,5.

 

TRATAMIENTO:

Se estima que la mayoría de los hombres no recibirán beneficio del tratamiento definitivo y los detectados mediante PSA en un 45% pueden ser candidatos a tratamiento diferido. Se recomienda ofrecer una espera vigilante para los asintomáticos con enfermedad localizada y una esperanza de vida superior a 10 años. En el caso de hombres con comorbilidades asociadas además de una baja esperanza de vida el tratamiento se enfocaría diferido para evitar pérdida en la calidad de vida. El tratamiento podría ser cirugía y/o quimioterapia y/o radioterapia (braquiterapia: radioterapia local) y/o con hormonoterapia (bloquean las hormonas que provocan el crecimiento del tumor). En cualquier caso, siempre se debe informar de beneficios y riesgos6.

RECOMENDACIONES PARA LA MEJORA DE LA CALIDAD DE VIDA:

El cáncer de próstata es una enfermedad heterogénea que se manifiesta en múltiples estadios clínicos, lo que determina tanto las estrategias terapéuticas como la percepción de la calidad de vida del paciente. Desde el momento del diagnóstico, la enfermedad puede afectar a las dimensiones físicas, psicológicas, sociales, familiares, laborales y económicas. Por ello, se recomienda preservar la autonomía funcional previa al diagnóstico mediante evaluaciones periódicas del estado del paciente en las que se consideren variables como la edad, las comorbilidades, el estado psicológico y el impacto potencial de los tratamientos sobre la calidad de vida6,7.

En los pacientes con enfermedad localizada que se someten a terapia prostática dirigida, los síntomas más frecuentes están relacionados con el tracto urinario inferior. Proporcionar información anticipada sobre los posibles efectos adversos contribuye a una mejor adaptación del paciente y reduce la ansiedad asociada al tratamiento. La incontinencia urinaria se puede abordar mediante el uso de dispositivos absorbentes, ejercicios de rehabilitación del suelo pélvico, mallas quirúrgicas y esfínteres urinarios artificiales, mientras que la disfunción eréctil se puede tratar con fármacos orales, inyecciones intracavernosas, dispositivos de vacío, implantes prostáticos y orientación a la pareja, teniendo en cuenta la eficacia, los efectos secundarios y el coste. Cuidado postquirúrgico: Curas con apósitos dirigidos al control de la humedad y el sobrecrecimiento bacteriano, retirada de puntos (si los hubiera) y supervisión de la herida (1,5,6). Los efectos secundarios sistémicos, como fatiga, náuseas, vómitos y diarrea, requieren intervenciones multidimensionales que incluyen hábitos de vida saludables, ejercicio moderado y adaptaciones dietéticas específicas para cada síntoma. En pacientes con comorbilidades cardiovasculares, la terapia hormonal debe administrarse con precaución debido a su asociación con un aumento de la mortalidad global. Asimismo, deben monitorizarse la deficiencia de vitamina D y la osteoporosis secundaria a la privación androgénica, especialmente en adultos mayores con riesgo de caídas y polifarmacia7.

El estado nutricional y cognitivo del paciente es un factor crítico, ya que la depresión, el deterioro cognitivo y la dependencia funcional pueden verse exacerbados por el tratamiento oncológico y la polifarmacia. El control del dolor es un componente central del manejo clínico, ya que está directamente relacionado con la calidad de vida, la interacción social y la supervivencia. La comunicación efectiva sobre el uso de analgésicos y el seguimiento en unidades especializadas son esenciales. Los síntomas gastrointestinales inducidos por la quimioterapia, como náuseas, vómitos y diarrea, deben abordarse con antieméticos, modificaciones en la dieta y pautas de hidratación adecuadas7.

CONCLUSIÓN

El cáncer de próstata es una enfermedad heterogénea cuya detección temprana puede mejorar el pronóstico, pero conlleva riesgos de sobrediagnóstico y sobretratamiento. Su manejo debe individualizarse considerando edad, comorbilidades y expectativas del paciente, priorizando siempre la preservación de la calidad de vida. Un abordaje multidisciplinario integral, que combine tratamiento oncológico, control de síntomas y soporte psicosocial, es esencial para optimizar resultados clínicos y bienestar del paciente.

BIBLIOGRAFÍA

  1. MSD. Cáncer de próstata [Internet]. España: MSD; 2025 [consultado 8 de agosto 2025]. Disponible en: https://www.msd.es/stories/cancer-de-prostata/
  2. Mayo Clinic. Cáncer de próstata [Internet]. 2025 [consultado 8 agosto de 2025]. Disponible en: https://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/prostate-cancer/symptoms-causes/syc-20353087
  3. Organización Mundial de la Salud. Global Cancer Observatory: Cancer Today [Internet]. Lyon, Francia: Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer; 2020 [consultado 18 ago 2025]. Disponible en: https://gco.iarc.fr/today
  4. Sung H, Ferlay J, Siegel RL, Laversanne M, Soerjomataram I, Jemal A, et al. Estadísticas globales del cáncer 2020: estimaciones GLOBOCAN de incidencia y mortalidad en 36 tipos de cáncer en 185 países. CA Cancer J Clin. 2021;71(3):209–49.
  5. Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Las cifras del cáncer en España 2024 [Internet]. Madrid: SEOM; 2024 [consultado 9 agosto 2025]. Disponible en: https://seom.org/prensa/el-cancer-en-cifras
  6. Asociación Europea de Urología. Guías EAU 2024 [Internet]. 2024 [consultado 8 agosto 2025]. Disponible en: https://caunet.org/gia-europea-2024/
  7. Lozano Olivares J, Cózar Olmo JM, Brenes Bermúdez FJ. Cáncer de próstata. Madrid: IM&C; 2015.

 

ISUP/Gleason Etapa AJCC (T, N, M, PSA) NCCN Notas clínicas
1 (≤6) I: cT1–T2a, N0, M0, PSA <10 Muy bajo riesgo / Bajo riesgo Tumor pequeño, crecimiento lento, rara vez causa síntomas
1 (≤6) IIA: cT1–T2a/pT2, N0, M0, PSA 10–19 Bajo riesgo Tumor palpable o en imágenes, PSA moderadamente elevado
2 (3+4=7) IIB: T1–T2, N0, M0, PSA <20 Intermedio favorable Riesgo intermedio, patrón predominante 3, crecimiento moderado
3 (4+3=7) IIC: T1–T2, N0, M0, PSA <20 Intermedio desfavorable Riesgo intermedio más alto, patrón predominante 4
4 (8) IIIB: T3–T4, N0, M0, cualquier PSA Alto riesgo Tumor se extiende fuera de la próstata o Gleason 8
5 (9–10) IIIC: cualquier T, N0, M0, cualquier PSA Muy alto riesgo Tumor agresivo, alto potencial de propagación
Cualquier ISUP IVA: cualquier T, N1, M0 Muy alto riesgo Propagación a ganglios linfáticos cercanos
Cualquier ISUP IVB: cualquier T, cualquier N, M1 Muy alto riesgo Propagación a huesos, órganos u otros sitios distantes

 

ANEXOS

ANEXO 1.

Fuente: Elaboración propia.

 

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