Artículo monográfico. Depresión mayor en la población geriátrica

3 agosto 2024

AUTORES

  1. Pilar Beamuz Molero. Enfermera del Servicio de Cirugía Hepatobiliar-Esófago. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  2. Ángel Ojeda Gaitán. Enfermero del Servicio Medicina Interna. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  3. Désirée Carilla Pina. Enfermera del Servicio de Urgencias. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.
  4. Mario Cantador López. Enfermero del Servicio de Consultas Externas de Oncología. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  5. Lidia Yolanda Azuara Amores. Enfermera del Servicio de Radiodiagnóstico. Centro de Especialidades Inocencio Jiménez, Zaragoza.
  6. Cristina Tanase. Enfermera en el Servicio de Radiodiagnóstico. Centro de Especialidades Inocencio Jiménez. Zaragoza.

 

RESUMEN

La depresión en el adulto mayor es un problema de salud significativo y a menudo no tratado adecuadamente, afectando negativamente a la calidad de vida y funcionalidad de la población anciana. La prevalencia de depresión mayor en adultos mayores en España se estima en una de cada cinco personas mayores de 64 años. Factores como enfermedades crónicas, pérdidas significativas, aislamiento social y disminución de la autonomía incrementan el riesgo de depresión. La intervención de enfermería es crucial, incluyendo terapias psicológicas, apoyo social, manejo de medicación, promoción de estilos de vida saludables y control de comorbilidades, con una evaluación y reajuste continuo del plan de cuidados para mejorar la calidad de vida del paciente.

PALABRAS CLAVE

trastorno depresivo mayor, geriatría, adulto mayor, enfermería.

ABSTRACT

Depression in the elderly is a significant health issue often inadequately treated, negatively impacting the quality of life and functionality of the senior population. The prevalence of major depression in older adults in Spain is estimated at one in five people over 64 years old. Factors such as chronic illnesses, significant losses, social isolation, and decreased autonomy increase the risk of depression. Nursing intervention is crucial, including psychological therapies, social support, medication management, promotion of healthy lifestyles, and comorbidity control, with continuous evaluation and adjustment of the care plan to improve the patient’s quality of life.

KEY WORDS

Depressive disorder major, geriatrics, aged, nursing.

DESARROLLO DEL TEMA

La depresión en el adulto mayor es un problema de salud mental significativo que a menudo pasa desapercibido y no es tratado adecuadamente. Este trastorno afecta a una proporción considerable de la población anciana, teniendo un impacto negativo en su calidad de vida, funcionalidad y bienestar general. A medida que la esperanza de vida continúa aumentando, el número de personas mayores en riesgo de desarrollar depresión también se incrementa, lo que plantea desafíos importantes para los profesionales de la salud1-3.

La prevalencia de la depresión mayor en la población geriátrica en España varía dependiendo de los estudios y metodologías utilizadas, pero se estima que una de cada cinco personas mayores de 64 años experimenta algún tipo de depresión clínica. Se estima que la incidencia de nuevos casos cada año es aproximadamente de un 15% en los adultos mayores, además los cuadros depresivos se dan con mayor frecuencia en pacientes hospitalizados que en personas insertas en la comunidad2,4.

El envejecimiento trae consigo una serie de cambios físicos, emocionales y sociales que pueden predisponer a la depresión. Las pérdidas significativas, como la muerte de seres queridos, la jubilación y la disminución de la autonomía, junto con condiciones médicas crónicas, contribuyen al desarrollo de este trastorno. Sin embargo, la depresión en el adulto mayor no es una parte normal del envejecimiento y, con una detección y tratamiento adecuados, los pacientes pueden experimentar una mejoría notable en sus síntomas y calidad de vida5.

Los enfermeros juegan un papel crucial en la identificación y manejo de la depresión en los ancianos. Su posición les permite observar cambios en el comportamiento y el estado emocional de los pacientes, así como evaluar los factores de riesgo específicos. Además, los enfermeros pueden ofrecer apoyo emocional, educación y coordinación del cuidado, elementos esenciales para un enfoque integral en el tratamiento de la depresión6.

FACTORES DE RIESGO:

Los factores de riesgo de la depresión mayor en el adulto mayor incluyen una combinación de elementos biológicos, psicológicos y sociales. A continuación, se detallan algunos de los principales factores de riesgo respaldados por diversas fuentes científicas y de salud pública4,7:

  • Condiciones médicas crónicas: enfermedades como la diabetes, enfermedades cardiovasculares, cáncer y enfermedades neurológicas (por ejemplo, demencia) aumentan significativamente el riesgo de desarrollar depresión​8.
  • Pérdidas significativas: la muerte de seres queridos, amigos o compañeros de vida puede desencadenar episodios depresivos. La pérdida de roles sociales importantes, como la jubilación, también contribuye a la depresión9.
  • Aislamiento social y soledad: la reducción de las interacciones sociales y la soledad son factores críticos. La disminución de la red de apoyo social y la falta de contacto regular con familiares y amigos exacerban la vulnerabilidad a la depresión​8.
  • Disminución de la autonomía y funcionalidad: la pérdida de independencia debido a problemas de movilidad, discapacidades físicas o deterioro cognitivo aumenta el riesgo de depresión. La dependencia de otros para las actividades diarias puede generar sentimientos de inutilidad y desesperanza​10.
  • Historial de depresión: un historial previo de episodios depresivos en cualquier etapa de la vida es un factor de riesgo significativo para la depresión en la vejez9.
  • Factores socioeconómicos: la precariedad económica, que puede incluir ingresos limitados y dificultades para acceder a servicios de salud, contribuye a la aparición de la depresión​8.
  • Estrés psicosocial: la exposición a eventos estresantes, como mudanzas forzadas, problemas financieros o enfermedades graves, puede desencadenar o agravar la depresión9.
  • Abuso y maltrato: el abuso físico, emocional o financiero, así como la negligencia, son factores que pueden precipitar la depresión en los adultos mayores8.
  • Cuidado de enfermos crónicos: los adultos mayores que son cuidadores de familiares con enfermedades crónicas o discapacidades enfrentan un riesgo elevado de desarrollar depresión debido al estrés continuo y la carga emocional del cuidado​8.

 

SINTOMATOLOGÍA:

La depresión mayor en la población geriátrica puede manifestarse de maneras que difieren ligeramente de las observadas en adultos más jóvenes. Los síntomas más comunes son2,3:

  • Síntomas emocionales: tristeza persistente, pérdida de interés, sentimientos de inutilidad.
  • Síntomas cognitivos: dificultad para concentrarse, pensamientos de muerte o suicidio.
  • Síntomas físicos: fatiga o pérdida de energía, cambios en el apetito y peso, alteraciones del sueño, dolores y malestares.
  • Síntomas comportamentales: agitación o retardo psicomotor, aislamiento social10.

 

DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO:

Las claves para concluir el diagnóstico de depresión en la vejez son la historia del paciente y la historia colateral que aporta uno de los miembros de la familia.

Para el diagnóstico de la depresión en la persona mayor deben de aparecer al menos 5 de los síntomas previamente citados durante un período mínimo de dos semanas.

Hay veces que esta enfermedad se puede enmascarar ya que hay ancianos que presentan una gran dificultad para reconocer su estado de ánimo. La ansiedad es una enfermedad que puede enmascarar la depresión, ya que conduce a la prescripción de ansiolíticos dando lugar al riesgo de cronificar la depresión al no ser diagnosticada.

En cuanto al tratamiento de la depresión del adulto mayor está el farmacológico y la psicoterapia. El objetivo es aplicar un tratamiento adecuado al paciente para mejorar la calidad de vida, prevenir el sufrimiento que esta enfermedad genera y mantener niveles óptimos de funcionalidad e independencia del anciano.

Como tratamiento adyuvante a los medicamentos es muy eficiente la psicoterapia, es decir, terapias cognitivas y conductuales. A menudo, los familiares son los mejores aliados del terapeuta que trata al anciano deprimido, además pueden proporcionar la estructura para que el paciente que se encuentra deprimido y aislado vuelva a participar en actividades sociales7.

INTERVENCIÓN ENFERMERA:

La intervención de enfermería para un adulto mayor con depresión debe ser integral y personalizada, considerando tanto los aspectos físicos como emocionales y sociales del paciente.

Intervenciones psicológicas y emocionales:

  • Terapia Cognitivo-Conductual (TCC): colaboración con psicólogos para facilitar sesiones de TCC.
  • Terapia de reminiscencia: uso de recuerdos y experiencias pasadas para mejorar el estado de ánimo y autoestima.
  • Terapia ocupacional: fomento de actividades significativas y ocupacionales que promuevan la autoestima y el sentido de propósito.

 

Intervenciones sociales:

  • Apoyo social: fomento de la participación en grupos de apoyo y actividades comunitarias.
  • Educación familiar: provisión de información a la familia sobre la depresión mayor y cómo pueden apoyar al paciente.

 

Intervenciones físicas y médicas:

  • Monitoreo de medicación: supervisión del uso de antidepresivos y manejo de efectos secundarios.
  • Promoción de estilos de vida saludables: fomento de una dieta equilibrada, ejercicio regular y hábitos de sueño adecuados.
  • Control de comorbilidades: gestión de enfermedades crónicas y revisión regular de la salud general del paciente.

 

Evaluación y Reajuste del plan de cuidados:

  • Seguimiento y evaluación continua: monitorización regular del progreso del paciente y ajuste del plan de cuidados según sea necesario.
  • Revisión de objetivos: evaluación de la consecución de objetivos y establecimiento de nuevos objetivos si es necesario11.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Sotelo-Alonso I, Rojas-Soto JE, Sánchez-Arenas C, Irigoyen-Coria A. La depresión en el adulto mayor: una perspectiva clínica y epidemiológica desde el primer nivel de atención. Arch.Med.Fam. 2012 Dic;14(1):5-13.
  2. Dechent RC. Depresión geriátrica y trastornos cognitivos. Rev Hosp Clin Univ Chile. 2008;19:339-46.
  3. Peña-Solano DM, Herazo-Dilson MI, Calvo-Gómez JM. Depresión en ancianos. Rev.Dac.Med. 2009;57:347-355.
  4. Calderón MD. Epidemiología de la depresión en el adulto mayor. Rev.Med.Hered. 2018;29:182-191.
  5. National Institute on Aging (2021). Depression and Older Adults. Disponible en: https://www.nia.nih.gov/health/mental-and-emotional-health/depression-and-older-adults
  6. Santos SSC, Tier CG, Silva BT, Barlem ELD, Felicianni AM, Valcarengui FV. Diagnósticos e intervenciones de enfermería para ancianos con depresión y residentes en una institución de larga estancia (ILE). Enferm. glob. 2010 Oct;20.
  7. Martínez-Hernández O. Depresión en el adulto mayor. Rev Med Electron. 2007;29(5).
  8. World Health Organization. Mental health o folder adults. 2023 Oct. Disponible en: https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/mental-health-of-older-adults
  9. American Psychological Association. Depression in Older Adults. Disponible en: https://www.apa.org/depression-guideline/older-adults
  10. Centers for Disease Control and Prevention. Depression and Aging. Disponible en: https://www.cdc.gov/aging/olderadultsandhealthyaging/depression-and-aging.html
  11. Guerra P, Sisa Zaruma MA, Yánez Barragán NG, Ramírez Morocho MV. Rol de la enfermera en la atención del adulto mayor en relación a la depresión, en los ancianos que habitan en el hogar «Atalaya», del cantón Chillanes durante el periodo de noviembre del 2010 a marzo del 2011. Universidad Estatal de Bolívar; 2011.

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