AUTORES
- María Sancho Bres. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Enrique Cardenas Viloita. Enfermero del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Adrián Borao Tutor. Enfermero del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Yaiza Gatell Hernández. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Manuel Lopéz Espin. Enfermero del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Hugo Ortega Romanillos. Enfermero del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Carmen Zorrilla Laguardia. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
RESUMEN
La aspiración endotraqueal es un cuidado habitual en pacientes con vía aérea artificial y ventilación mecánica, necesario para mantener la vía aérea permeable y eliminar las secreciones acumuladas. Esta puede realizarse mediante un sistema abierto, que requiere desconectar al paciente del ventilador, o mediante un sistema cerrado, que permite mantener la conexión durante el procedimiento. El sistema cerrado presenta ventajas relacionadas con la conservación de la ventilación, la PEEP y la oxigenación, especialmente en pacientes con mayor dependencia del soporte ventilatorio. Sin embargo, la evidencia disponible no demuestra una superioridad general frente al sistema abierto en todos los resultados clínicos, aunque podría asociarse a una menor incidencia de neumonía asociada a la ventilación mecánica. La elección del sistema debe adaptarse a las características y necesidades de cada paciente. Enfermería desempeña un papel fundamental en la valoración, selección del sistema, vigilancia y prevención de complicaciones.
PALABRAS CLAVE
Aspiración endotraqueal, sistema abierto, sistema cerrado, ventilación mecánica, cuidados de Enfermería.
ABSTRACT
Endotracheal suctioning is a common procedure in patients with an artificial airway and mechanical ventilation. It is necessary to maintain airway patency and remove accumulated secretions. Suctioning can be performed using an open system, which requires disconnecting the patient from the ventilator, or a closed system, which allows the patient to remain connected during the procedure. The closed system offers advantages related to maintaining ventilation, PEEP and oxygenation, particularly in patients who require greater ventilatory support. However, current evidence does not demonstrate an overall superiority of the closed system over the open system in all clinical outcomes, although it may be associated with a lower incidence of ventilator-associated pneumonia. The choice of system should be adapted to each patient’s characteristics and needs. Nurses play a key role in assessing the need for suctioning, selecting the most appropriate system, monitoring the patient’s response and preventing complications.
KEY WORDS
Endotracheal suctioning, open system, closed system, mechanical ventilation, nursing care.
INTRODUCCIÓN
La aspiración endotraqueal es una técnica habitual en pacientes portadores de una vía aérea artificial, especialmente en aquellos que precisan ventilación mecánica. Su finalidad es retirar las secreciones acumuladas y mantener la vía aérea permeable, ya que la presencia del tubo endotraqueal dificulta los mecanismos naturales de eliminación de secreciones. Aunque se trata de un procedimiento frecuente en las unidades de cuidados intensivos, no está exento de riesgos, pudiendo provocar desaturación, alteraciones hemodinámicas, lesión de la mucosa o cambios en las presiones de la vía aérea. Por este motivo, su realización debe responder a una necesidad clínica y acompañarse de una adecuada valoración del paciente1,2.
La aspiración de secreciones puede realizarse mediante un sistema abierto o cerrado. En el sistema abierto es necesario desconectar al paciente temporalmente del circuito del ventilador para introducir el catéter de aspiración, mientras que el sistema cerrado permite realizar el procedimiento sin interrumpir la conexión con el ventilador. Esta diferencia ha generado interés por conocer si alguno de los dos sistemas ofrece mayores beneficios en aspectos como la oxigenación, el mantenimiento de la presión positiva al final de la espiración (PEEP), la estabilidad hemodinámica o la prevención de complicaciones infecciosas2,3.
A pesar de que ambos sistemas se utilizan de forma habitual, la evidencia disponible no permite establecer de manera general que uno sea superior al otro en todos los pacientes. Las características clínicas de cada persona, sus necesidades de ventilación y el riesgo de desaturación deben tenerse en cuenta a la hora de elegir la técnica más adecuada. En este contexto, Enfermería tiene un papel fundamental, tanto en la valoración de la necesidad de aspiración como en la preparación y realización segura del procedimiento, la vigilancia de la respuesta del paciente y la identificación precoz de posibles complicaciones1,2.
OBJETIVOS
General:
Comparar la eficacia y seguridad de los sistemas abierto y cerrado de aspiración endotraqueal en pacientes adultos con ventilación mecánica.
Específicos:
- Comparar sus efectos sobre la oxigenación y la PEEP.
- Analizar sus principales ventajas y limitaciones.
- Identificar las complicaciones y cuidados de Enfermería asociados a cada sistema.
MATERIAL Y MÉTODO
Se ha llevado a cabo una revisión bibliográfica sistemática sobre la aspiración endotraqueal mediante sistema abierto y sistema cerrado en pacientes adultos sometidos a ventilación mecánica. La búsqueda bibliográfica se realizó en las bases de datos PubMed, CINAHL, Scopus, Cochrane Library y SciELO.
La pregunta de investigación planteada fue: ¿Qué diferencias existen entre la aspiración endotraqueal mediante sistema abierto y sistema cerrado en pacientes adultos sometidos a ventilación mecánica en cuanto a eficacia, oxigenación, mantenimiento de la PEEP y aparición de complicaciones?
La pregunta se estructuró mediante la estrategia PICO:
- P (Población): pacientes adultos con vía aérea artificial sometidos a ventilación mecánica.
- I (Intervención): aspiración endotraqueal mediante sistema cerrado.
- C (Comparación): aspiración endotraqueal mediante sistema abierto.
- O (Resultados): eficacia, oxigenación, mantenimiento de la PEEP y complicaciones.
Para la búsqueda se utilizaron descriptores DeCS y sus correspondientes términos en inglés, combinados mediante los operadores booleanos AND y OR. Los principales descriptores empleados fueron: aspiración, respiración artificial, intubación intratraqueal y traqueostomía, junto con términos relacionados con los sistemas abierto y cerrado. La estrategia se adaptó a las características de cada base de datos.
Se estableció como periodo de búsqueda desde enero de 2021 hasta agosto de 2026. Se incluyeron artículos publicados en español o inglés, con texto completo y acceso gratuito, realizados en población adulta y relacionados directamente con la aspiración endotraqueal. Se excluyeron estudios realizados exclusivamente en población pediátrica o neonatal, publicaciones duplicadas y trabajos que no respondieran a la pregunta de investigación.
RESULTADOS
Aspiración endotraqueal:
La aspiración endotraqueal es un procedimiento destinado a retirar las secreciones acumuladas en el interior del tubo endotraqueal o de la vía aérea artificial. En los pacientes sometidos a ventilación mecánica, la presencia del tubo endotraqueal altera los mecanismos naturales de eliminación de secreciones y puede dificultar una tos eficaz, favoreciendo su acumulación. Cuando estas secreciones no se eliminan adecuadamente, pueden aumentar la resistencia de la vía aérea, dificultar la ventilación y favorecer complicaciones respiratorias.
La aspiración debe realizarse cuando existen signos que indiquen la presencia de secreciones y no de forma rutinaria. Entre estos signos se encuentran las secreciones visibles, cambios en la saturación de oxígeno, alteraciones de los parámetros ventilatorios o la presencia de ruidos respiratorios compatibles con acumulación de secreciones1,2.
En pacientes adultos sometidos a ventilación mecánica existen dos formas principales de realizar la aspiración: mediante un sistema abierto o mediante un sistema cerrado La diferencia fundamental entre ambos sistemas radica en la necesidad de interrumpir o no la conexión con el ventilador. En el sistema abierto es necesario desconectar al paciente de forma temporal para realizar la aspiración, mientras que el sistema cerrado permite llevar a cabo el procedimiento sin interrumpir la ventilación mecánica2,3.
Sistema abierto:
El sistema abierto es la forma tradicional de realizar la aspiración endotraqueal. Para realizarlo, se desconecta temporalmente al paciente del circuito del ventilador y se introduce un catéter de aspiración a través del tubo endotraqueal para retirar las secreciones. Una vez finalizado el procedimiento, el paciente vuelve a conectarse al ventilador1,3.
Uno de sus principales inconvenientes es que, para realizar la aspiración, es necesario interrumpir momentáneamente la ventilación mecánica. La desconexión puede producir una pérdida transitoria de presión positiva y de volumen pulmonar, lo que puede favorecer el deterioro de la oxigenación, especialmente en pacientes con mayores necesidades de PEEP o riesgo de pérdida de reclutamiento pulmonar3.
Aun así, el sistema abierto sigue siendo una opción válida y utilizada para eliminar las secreciones de la vía aérea. Las recomendaciones actuales consideran que tanto el sistema abierto como el cerrado pueden utilizarse de forma segura y eficaz en adultos cuando se aplican las medidas de seguridad adecuadas 4.
Sistema cerrado:
Con el sistema cerrado, la aspiración puede realizarse sin necesidad de desconectar al paciente del ventilador. El catéter se encuentra integrado dentro de una funda protectora que forma parte del circuito y permite introducirlo a través del tubo endotraqueal manteniendo la ventilación mecánica durante el procedimiento2,3.
Una de las principales ventajas de este sistema es que mantiene el circuito conectado al ventilador. De este modo, se conserva la presión positiva y se evita, en gran medida, la pérdida de volumen pulmonar durante la aspiración. Esta característica puede ser especialmente relevante en pacientes con necesidades elevadas de PEEP o FiO₂ y en aquellos que presentan mayor riesgo de desaturación o pérdida de reclutamiento pulmonar3.
Además, al mantener el circuito cerrado se puede reducir la dispersión de secreciones al entorno, lo que también favorece la protección del personal sanitario durante el procedimiento. Sin embargo, estas características no significan que el sistema cerrado sea superior en todos los resultados clínicos 3,5.
Comparación entre ambos sistemas:
La diferencia más importante entre ambos sistemas es que el abierto requiere desconectar al paciente del ventilador, mientras que el cerrado permite mantenerlo conectado durante la aspiración. Esta diferencia tiene especial importancia en pacientes que dependen de niveles elevados de presión positiva, ya que la interrupción del circuito puede producir una pérdida de PEEP y una disminución transitoria de la oxigenación. El sistema cerrado evita esta desconexión, lo que ayuda a mantener más estables las condiciones de ventilación durante la aspiración3,4.
Una revisión sistemática publicada en 2024 señala que el sistema cerrado permite mantener la ventilación durante la aspiración y puede ser especialmente útil en pacientes con mayor necesidad de soporte ventilatorio. Sin embargo, los autores destacan que todavía existen aspectos controvertidos y que no puede afirmarse que sus beneficios sean superiores en todas las situaciones clínicas3.
En relación con la cantidad de secreciones eliminadas y los cambios hemodinámicos, un ensayo clínico aleatorizado realizado en 100 pacientes intubados no encontró diferencias significativas entre ambos sistemas en la cantidad de secreciones obtenidas, la frecuencia de aspiración ni las alteraciones hemodinámicas. Los autores concluyeron que el sistema cerrado era tan eficaz como el abierto para la eliminación de secreciones5.
En cuanto a la neumonía asociada a la ventilación mecánica, los resultados son algo más favorables al sistema cerrado. Un metaanálisis publicado en 2022, que incluyó diez ensayos clínicos, encontró una menor incidencia de neumonía asociada a ventilación mecánica con el sistema cerrado frente al abierto. Sin embargo, los autores señalaron que estos resultados debían interpretarse con cautela debido a las diferencias metodológicas entre los estudios incluidos6.
Esta posible ventaja también aparece en la evidencia más reciente. Un metaanálisis publicado en 2025, que incluyó 13 estudios y 2.822 pacientes adultos, encontró una menor incidencia de neumonía asociada a ventilación mecánica con el sistema cerrado (OR 0,77; IC 95 %: 0,61-0,98). Sin embargo, no se encontraron diferencias significativas en la colonización microbiana respiratoria, la duración de la ventilación mecánica, la estancia en UCI ni la mortalidad7.
En conjunto, los resultados indican que el sistema cerrado puede aportar ventajas en determinados pacientes, especialmente cuando existe riesgo de desaturación o cuando se requieren niveles elevados de PEEP. Sin embargo, la evidencia disponible no permite afirmar que sea superior al sistema abierto en todos los resultados clínicos3,5,6,7.
Seguridad y complicaciones:
La aspiración endotraqueal es un procedimiento invasivo que puede producir efectos adversos independientemente del sistema utilizado. Entre las principales complicaciones descritas se encuentran la desaturación, las alteraciones de la frecuencia cardiaca y de la presión arterial, el broncoespasmo, la lesión de la mucosa y los cambios transitorios en la mecánica respiratoria4.
En el sistema abierto, estos riesgos pueden verse favorecidos por la desconexión del ventilador y la consiguiente pérdida de presión positiva. En cambio, el sistema cerrado permite mantener la conexión con el respirador, lo que puede disminuir las alteraciones relacionadas con la pérdida de PEEP y de volumen pulmonar. No obstante, el sistema cerrado tampoco elimina los riesgos propios de la aspiración y requiere una utilización adecuada y una vigilancia continua del paciente3,4.
Los resultados del ensayo clínico de Yılmaz y Özden tampoco encontraron diferencias significativas entre ambos sistemas en las alteraciones hemodinámicas, lo que refuerza la idea de que no existe una ventaja demostrada y universal de uno de los sistemas en este aspecto5.
Por ello, la seguridad no depende únicamente del dispositivo utilizado. La indicación adecuada, la valoración clínica previa, la monitorización durante el procedimiento y la identificación precoz de posibles complicaciones son elementos fundamentales para reducir los riesgos asociados a la aspiración endotraqueal4.
Papel de Enfermería:
La aspiración endotraqueal forma parte de los cuidados habituales de Enfermería en los pacientes sometidos a ventilación mecánica. La enfermera desempeña un papel fundamental en la valoración de la necesidad de aspiración, en la elección del sistema más adecuado según las características del paciente y en la vigilancia de la respuesta durante y después del procedimiento1,3.
La valoración enfermera debe tener en cuenta la presencia de secreciones, el estado respiratorio, la saturación de oxígeno, los parámetros del ventilador y la estabilidad hemodinámica. Esta valoración permite evitar aspiraciones innecesarias y adaptar la actuación a las necesidades individuales del paciente1,4.
La elección entre sistema abierto y cerrado también debe integrarse dentro de esta valoración. En pacientes con elevada dependencia de PEEP, mayor riesgo de desaturación o dificultad para tolerar la desconexión del ventilador, el sistema cerrado puede ofrecer una ventaja práctica al mantener la continuidad del circuito. Sin embargo, no debe considerarse una elección automática, ya que las características clínicas del paciente y la experiencia del profesional también influyen en la seguridad del procedimiento3.
La formación de los profesionales de Enfermería constituye otro aspecto relevante. Un estudio observacional realizado en 63 profesionales de Enfermería de unidades de cuidados intensivos comparó sus conocimientos y prácticas con ambos sistemas. El 75 % presentó un nivel de conocimientos satisfactorio sobre el sistema abierto frente al 65 % sobre el sistema cerrado, mientras que la práctica satisfactoria fue del 72 % y 56 %, respectivamente. Los autores señalaron la necesidad de programas de formación continuada2.
Estos resultados muestran que la utilización de un sistema cerrado no garantiza por sí misma una práctica más segura. El conocimiento del dispositivo, la formación específica y la aplicación de cuidados basados en la evidencia son fundamentales para garantizar una aspiración adecuada2,3.
En consecuencia, el papel de Enfermería no se limita a la realización técnica del procedimiento. Incluye la valoración individualizada del paciente, la identificación de la necesidad de eliminar secreciones, la selección del sistema más apropiado, la vigilancia de posibles complicaciones y la reevaluación posterior. Todo ello convierte a Enfermería en una figura clave para garantizar la seguridad y la calidad de este cuidado1,2.
DISCUSIÓN
Los resultados de esta revisión muestran que la comparación entre los sistemas abierto y cerrado no puede reducirse a determinar cuál de los dos es mejor. Aunque el sistema cerrado presenta ventajas relacionadas con el mantenimiento de la conexión al ventilador, la evidencia disponible no demuestra una superioridad general en todos los resultados clínicos. Esto hace que la elección del sistema deba plantearse de forma individualizada, teniendo en cuenta la situación respiratoria y las necesidades de cada paciente3,4,7.
Uno de los aspectos más relevantes es la conservación de la PEEP y de la oxigenación. En pacientes con mayor dependencia de presión positiva o con riesgo de desaturación, evitar la desconexión del ventilador puede representar una ventaja importante del sistema cerrado. Sin embargo, esta ventaja fisiológica no siempre se traduce en mejores resultados clínicos a largo plazo, por lo que no debería utilizarse como único criterio para establecer una preferencia entre ambos sistemas.
La posible reducción de la neumonía asociada a la ventilación mecánica con el sistema cerrado resulta interesante, especialmente porque aparece tanto en estudios previos como en la evidencia más reciente. Aun así, la ausencia de diferencias claras en mortalidad, duración de la ventilación mecánica o estancia en UCI obliga a interpretar este resultado con cautela. Además, existen diferencias metodológicas entre los estudios que dificultan establecer una recomendación universal1,2,4.
Desde la perspectiva de Enfermería, estos resultados apoyan la necesidad de una valoración individualizada antes de realizar la aspiración. El sistema empleado es solo una parte del cuidado: la formación del profesional, la correcta valoración de las secreciones, la vigilancia del paciente y la capacidad para detectar complicaciones tienen una influencia directa sobre la seguridad del procedimiento. Por tanto, más que establecer un sistema como estándar para todos los pacientes, parece más adecuado seleccionar aquel que responda mejor a las características y necesidades de cada situación clínica3,7.
Finalmente, sería conveniente disponer de estudios con muestras mayores y protocolos más homogéneos que permitan determinar con mayor precisión en qué perfiles de pacientes el sistema cerrado aporta un beneficio clínicamente relevante. Esta necesidad es especialmente importante para poder diferenciar las ventajas teóricas del dispositivo de aquellas que realmente producen una mejora en la evolución del paciente2,6,7.
CONCLUSIONES
- El sistema abierto y el sistema cerrado son alternativas eficaces para la aspiración de secreciones en pacientes adultos sometidos a ventilación mecánica.
- El sistema cerrado presenta ventajas en el mantenimiento de la conexión con el ventilador, la PEEP y la oxigenación, especialmente en pacientes con mayor dependencia del soporte ventilatorio.
- La evidencia disponible no permite afirmar que el sistema cerrado sea superior en todos los resultados clínicos, aunque podría asociarse a una menor incidencia de neumonía asociada a la ventilación mecánica.
- La elección del sistema debe individualizarse según las características y necesidades de cada paciente.
- Enfermería desempeña un papel fundamental en la valoración, elección del sistema, vigilancia y prevención de complicaciones durante la aspiración endotraqueal.
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