AUTORES
- Cristina García Simón. Graduada en Enfermería. Residencia de Mayores Romareda, Zaragoza, España.
- Esperanza Liébanas Pacheco. Graduada en Enfermería. Hospital General de la Defensa, Zaragoza, Zaragoza.
- Alba Guisado Díaz. Graduada en Enfermería. Hospital General de la Defensa, Zaragoza, España.
- Ana Martínez Ruiz. Graduada en Enfermería. Hospital General de la Defensa, Zaragoza, España.
- Ana Rosa Borrego Martínez. Graduada en Enfermería. Hospital General de la Defensa, Zaragoza, España.
RESUMEN
El cáncer de pulmón es una de las principales causas de mortalidad por cáncer en todo el mundo. Su aparición se relaciona con diversos factores de riesgo, siendo el tabaquismo el principal, seguido por la exposición a contaminantes ambientales, agentes ocupacionales y predisposición genética. A pesar de los avances terapéuticos, la supervivencia global sigue siendo baja, lo que refuerza la necesidad de estrategias eficaces de prevención. Este artículo revisa los principales factores de riesgo asociados al cáncer pulmonar y analiza las intervenciones preventivas disponibles, desde la cesación tabáquica y el control ambiental hasta los programas de cribado con tomografía de baja dosis, como herramientas clave para reducir la incidencia y mortalidad de esta enfermedad.
PALABRAS CLAVE
Cáncer de pulmón, tabaquismo, contaminación ambiental, prevención primaria, cribado, factores de riesgo.
ABSTRACT
Lung cancer is one of the leading causes of cancer-related mortality worldwide. Its onset is linked to various risk factors, with smoking being the primary one, followed by exposure to environmental pollutants, occupational agents, and genetic predisposition. Despite therapeutic advancements, overall survival remains low, highlighting the need for effective prevention strategies. This article reviews the main risk factors associated with lung cancer and analyzes available preventive interventions, from smoking cessation and environmental control to low-dose computed tomography screening programs, as essential tools to reduce the incidence and mortality of this disease.
KEY WORDS
Lung cancer, smoking, environmental pollution, primary prevention, screening, risk factors.
DESARROLLO DEL TEMA
El cáncer de pulmón constituye la neoplasia maligna más letal a nivel global, responsable de más de 1,8 millones de muertes anuales, lo que equivale al 18% del total de muertes por cáncer¹. Su diagnóstico suele realizarse en estadios avanzados, lo que limita las posibilidades terapéuticas y reduce significativamente la supervivencia. La mayoría de los casos son prevenibles, ya que están fuertemente asociados a factores de riesgo modificables, especialmente el consumo de tabaco².
El presente artículo tiene como objetivo revisar de manera integral los principales factores de riesgo del cáncer de pulmón, distinguiendo entre los modificables y no modificables, y explorar las estrategias de prevención disponibles en los ámbitos clínico, comunitario y legislativo, con especial énfasis en la prevención primaria y secundaria.
1. Epidemiología del cáncer de pulmón:
El cáncer de pulmón presenta una elevada incidencia y mortalidad tanto en países desarrollados como en vías de desarrollo. Se distinguen dos tipos histológicos principales: el carcinoma de células no pequeñas (CPNPC), que representa el 85% de los casos, y el carcinoma de células pequeñas (CPCP), más agresivo y menos frecuente³.
En los últimos años se ha observado una tendencia al aumento de casos en mujeres y no fumadores, lo cual plantea nuevos desafíos en la comprensión de sus factores etiológicos⁴.
2. Factores de riesgo del cáncer de pulmón:
2.1 Tabaquismo:
El tabaco es el principal factor de riesgo para el cáncer de pulmón, responsable de hasta el 85–90% de los casos⁵. El riesgo se incrementa con la cantidad y duración del consumo, siendo especialmente elevado en fumadores de más de 20 paquetes/año. La exposición al humo de tabaco en ambientes cerrados (fumadores pasivos) también aumenta el riesgo⁶.
2.2 Exposición ocupacional:
La exposición a sustancias carcinógenas como el asbesto, arsénico, cromo, níquel, berilio y sílice en entornos laborales ha sido asociada con un mayor riesgo de cáncer pulmonar. Los trabajadores de industrias como la minería, la construcción o la metalurgia presentan mayor vulnerabilidad⁷.
2.3 Contaminación ambiental:
La contaminación del aire, especialmente por partículas finas (PM2.5), óxidos de nitrógeno y ozono, ha sido reconocida como un factor de riesgo independiente para el cáncer de pulmón, incluso en no fumadores⁸. La Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC) ha clasificado la contaminación del aire exterior como carcinógeno del grupo 1⁹.
2.4 Radón:
El radón es un gas radiactivo presente de forma natural en el suelo y rocas. En concentraciones elevadas dentro de las viviendas puede aumentar significativamente el riesgo de cáncer de pulmón, especialmente en fumadores¹⁰.
2.5 Factores genéticos:
La susceptibilidad genética también influye en el desarrollo del cáncer de pulmón. Se han identificado polimorfismos en genes relacionados con la detoxificación de carcinógenos y la reparación del ADN que incrementan el riesgo, especialmente en fumadores¹¹.
2.6 Historia personal o familiar de cáncer:
Los antecedentes familiares de cáncer de pulmón y la presencia de enfermedades pulmonares crónicas como EPOC o fibrosis pulmonar idiopática también elevan el riesgo relativo¹².
3. Estrategias de prevención:
3.1 Prevención primaria:
Se orienta a evitar la aparición de la enfermedad mediante el control de los factores de riesgo:
a) Lucha contra el tabaquismo:
Las políticas de salud pública deben centrarse en:
- Programas de cesación tabáquica, incluyendo asesoramiento conductual y terapia sustitutiva con nicotina.
- Prohibiciones de fumar en espacios públicos.
- Impuestos al tabaco y campañas de sensibilización.
- Control de publicidad y empaquetado genérico.
Estas medidas han demostrado reducir la incidencia del cáncer de pulmón a largo plazo¹³.
b) Control ambiental y laboral:
- Reducción de emisiones contaminantes urbanas mediante políticas energéticas sostenibles.
- Control del radón en viviendas con mediciones periódicas y ventilación adecuada.
- Equipos de protección personal y vigilancia de la salud en trabajadores expuestos a carcinógenos.
3.2 Prevención secundaria: cribado:
El cribado con tomografía computarizada de baja dosis (TCBD) ha demostrado reducir la mortalidad por cáncer de pulmón en poblaciones de alto riesgo. Se recomienda en personas de 50–80 años con antecedentes de tabaquismo ≥20 paquetes/año, fumadores actuales o exfumadores que dejaron de fumar hace menos de 15 años¹⁴.
Sin embargo, este programa requiere una correcta selección de pacientes, seguimiento clínico y educación para minimizar falsos positivos y sobrediagnósticos.
3.3 Educación sanitaria
Informar a la población sobre los riesgos del tabaco, la contaminación y otros factores asociados es fundamental. Las estrategias de comunicación deben adaptarse culturalmente e incluir campañas en medios digitales, escolares y centros de salud.
CONCLUSIONES
El cáncer de pulmón es una enfermedad prevenible en gran medida, en la que la identificación y control de factores de riesgo resulta esencial para reducir su incidencia y mortalidad. El tabaquismo continúa siendo el factor modificable más relevante, y su control debe abordarse desde múltiples niveles: individual, comunitario y político.
Además, el avance en técnicas de cribado, como la tomografía de baja dosis, ofrece nuevas oportunidades para la detección precoz en poblaciones de riesgo, siempre y cuando se apliquen con criterios clínicos estrictos y en contextos donde los sistemas de salud puedan sostener el seguimiento posterior.
Finalmente, se requiere un enfoque intersectorial que integre salud pública, legislación ambiental, medicina preventiva y educación, para garantizar una estrategia integral de lucha contra el cáncer de pulmón que proteja especialmente a los grupos más vulnerables.
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