AUTORES
- Miguel Ángel Ibáñez Royo. Graduado en Enfermería. Servicio de Traumatología. Hospital Universitario San Jorge de Huesca. España.
- Jesús Cuesta Díaz. Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería y Técnico en Farmacia y Parafarmacia. Servicio de Cardiología y Unidad de ICTUS. Hospital Universitario San Jorge de Huesca. España.
- Lara Lozano Serrano. Técnico en Farmacia y Parafarmacia. Farmacia Hospitalaria. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. España.
- Ana Isabel Leona Romero. Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería. Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. España.
- Héctor Reinao Cegoñino. Graduado en Enfermería. Atención Primaria. Centro de Salud Parque Goya de Zaragoza. España.
- David Abad Hernán. Graduado en Enfermería. Atención Primaria. Centro de Salud Actur Norte de Zaragoza. España.
RESUMEN
Este caso clínico aborda la fractura de cadera en una mujer de 78 años con osteoporosis severa. Tras una caída, se le realizó una intervención quirúrgica para colocar una prótesis parcial de cadera. El objetivo principal del trabajo fue documentar el proceso quirúrgico, el manejo postoperatorio y el programa de rehabilitación que llevó a una recuperación exitosa. En las primeras semanas posteriores a la cirugía, la paciente progresó desde ejercicios suaves hasta caminar de manera independiente. Los controles regulares confirmaron la correcta integración de la prótesis y la mejoría en su movilidad y calidad de vida. El estudio destaca la importancia de un enfoque multidisciplinario que incluya la rehabilitación, la prevención de caídas y el tratamiento de la osteoporosis para asegurar resultados positivos a largo plazo. Además, se resalta que la intervención quirúrgica oportuna combinada con un programa de rehabilitación bien estructurado es clave para restaurar la movilidad y reducir el dolor en mujeres mayores. Este enfoque integral, que también abarca el apoyo psicológico y la modificación del entorno, es esencial para reducir la incidencia de complicaciones y mejorar la calidad de vida de las pacientes.
PALABRAS CLAVE
Cadera, osteoporosis, prótesis, rehabilitación.
ABSTRACT
This clinical case discusses a hip fracture in a 78-year-old woman with severe osteoporosis. After a fall, a surgical intervention was performed to place a partial hip prosthesis. The primary goal of this study was to document the surgical process, postoperative care, and rehabilitation program that led to a successful recovery. In the first weeks after surgery, the patient progressed from gentle exercises to walking independently. Regular follow-ups confirmed proper prosthesis integration and improvement in mobility and quality of life. The study emphasizes the importance of a multidisciplinary approach, including rehabilitation, fall prevention, and osteoporosis treatment, to ensure positive long-term outcomes. Furthermore, it highlights that timely surgical intervention combined with a well-structured rehabilitation program is crucial for restoring mobility and reducing pain in older women. This comprehensive approach, which also includes psychological support and environmental modifications, is essential to reduce complications and improve the patients’ quality of life.
KEY WORDS
Hip, osteoporosis, prosthesis, rehabilitation.
INTRODUCCIÓN
La fractura de cadera es una de las lesiones más serias y debilitantes que afectan a la población senior, especialmente a las mujeres mayores de 65 años1. Esta prevalencia elevada puede atribuirse a varios factores, siendo el más significativo la osteoporosis, una condición que debilita los huesos y los hace más propensos a fracturarse. Según datos de la Fundación Internacional de Osteoporosis, una de cada tres mujeres mayores de 50 años sufrirá una fractura osteoporótica, y las fracturas de cadera son una de las más comunes y graves entre ellas. Esta situación no solo representa un desafío médico, sino también un importante problema de salud pública, dado el envejecimiento de la población global y el consecuente aumento de las enfermedades asociadas a la edad.
La osteoporosis es una enfermedad que afecta predominantemente a las mujeres postmenopáusicas debido a la disminución en los niveles de estrógenos, una hormona que juega un papel crucial en la preservación de la densidad ósea2. La disminución de la densidad ósea aumenta significativamente el riesgo de fracturas con traumas mínimos, como una caída desde la altura de pie. Las estadísticas muestran que las mujeres son más propensas que los hombres a sufrir de osteoporosis y, en consecuencia, de fracturas de cadera. Estas fracturas tienen un impacto devastador en la calidad de vida de las pacientes, ya que pueden resultar en una pérdida significativa de movilidad e independencia, y están asociadas con un aumento en la mortalidad a corto y largo plazo. La justificación para la realización de este trabajo radica en la necesidad de abordar de manera integral el manejo de las fracturas de cadera en mujeres mayores, con un enfoque en la intervención quirúrgica mediante prótesis parcial de cadera. Esta intervención se ha mostrado efectiva para restaurar la movilidad y reducir el dolor en pacientes con fracturas de cadera. Sin embargo, la complejidad del manejo postoperatorio y la necesidad de un programa de rehabilitación adecuado subrayan la importancia de documentar y analizar casos clínicos para mejorar las prácticas y resultados en esta área.
La fractura de cadera no solo tiene consecuencias físicas, sino también psicológicas y sociales. Las mujeres mayores que sufren una fractura de cadera a menudo experimentan un aumento en la dependencia de los cuidadores y una reducción en la participación en actividades diarias, lo que puede llevar a la depresión y al aislamiento social3. Además, el costo económico asociado con el tratamiento y la rehabilitación de las fracturas de cadera es significativo, tanto para los sistemas de salud como para las familias de los pacientes. Un estudio de la International Osteoporosis Foundation estima que el costo anual del manejo de fracturas osteoporóticas en Europa supera los 37.000 millones de euros, con una gran parte de estos costos atribuidos a las fracturas de cadera.
La prótesis parcial de cadera es una opción quirúrgica que reemplaza la cabeza femoral dañada, permitiendo una recuperación más rápida y reduciendo el tiempo de inmovilización, lo cual es crucial para prevenir complicaciones adicionales como trombosis venosa profunda y úlceras por presión4. Los resultados clínicos han mostrado que los pacientes sometidos a esta intervención tienen una mejoría significativa en términos de movilidad y reducción del dolor. Sin embargo, el éxito de esta intervención depende en gran medida de un programa de rehabilitación bien estructurado y de un seguimiento clínico riguroso para monitorizar la integración de la prótesis y la recuperación funcional.
Este trabajo pretende no solo documentar un caso clínico de éxito en la implementación de una prótesis parcial de cadera en una mujer mayor, sino también analizar y discutir los factores que contribuyen a una recuperación exitosa. A través de este análisis, se busca proporcionar insights valiosos que puedan aplicarse en la práctica clínica para mejorar el manejo y los resultados de las fracturas de cadera en mujeres mayores. Además, se enfatiza la importancia de un enfoque multidisciplinario que incluya la prevención de caídas, el tratamiento de la osteoporosis y la rehabilitación postoperatoria como componentes integrales del cuidado de estas pacientes.
MATERIAL Y MÉTODO
Para la realización de este trabajo, se exploró la historia clínica de una paciente de 78 años que sufrió una fractura de cadera, así como se llevó a cabo una revisión bibliográfica en bases de datos científicas como PubMed y Google Scholar. Se recolectaron datos detallados sobre los antecedentes médicos de la paciente, la intervención quirúrgica realizada, y el seguimiento postoperatorio. Además, se revisaron artículos científicos relevantes sobre la prótesis parcial de cadera y la rehabilitación en mujeres mayores. La información se organizó de manera descriptiva para documentar el caso y comparar los hallazgos con la literatura existente.
RESULTADOS
La paciente fue admitida en el hospital tras una caída que resultó en una fractura intertrocantérica del fémur izquierdo, confirmada por radiografías y densitometría ósea que mostró osteoporosis severa. Se realizó una intervención quirúrgica bajo anestesia general para la colocación de una prótesis parcial de cadera, sin complicaciones intraoperatorias. En el postoperatorio inmediato, se administraron analgésicos y profilaxis antibiótica, iniciando la movilización pasiva del miembro afectado el primer día. El programa de rehabilitación comenzó con ejercicios de respiración y movimientos suaves del tobillo, progresando a ejercicios de movilidad asistida y fortalecimiento muscular en la primera semana. En las semanas siguientes, la paciente avanzó a ejercicios de carga parcial y entrenamiento de la marcha bajo supervisión, alcanzando la deambulación independiente al tercer mes.
Durante las visitas de control a las 2, 6 semanas, 3 y 6 meses, se observó una mejora continua en la movilidad y la fuerza del miembro afectado. Las evaluaciones radiológicas confirmaron la correcta integración de la prótesis y la curación de la fractura. Al tercer mes postoperatorio, la paciente podía caminar con un bastón y realizar sus actividades diarias con mínima asistencia, sin reportar complicaciones mayores. Estos resultados destacan la efectividad de la prótesis parcial de cadera y la importancia de un programa de rehabilitación adecuado para lograr una recuperación exitosa en mujeres mayores con fracturas de cadera.
CONCLUSIONES
La prótesis parcial de cadera se ha demostrado como una opción efectiva para el tratamiento de fracturas de cadera en mujeres mayores, especialmente en aquellas con condiciones preexistentes como la osteoporosis. Este caso clínico destaca cómo una intervención quirúrgica oportuna, combinada con un programa de rehabilitación bien estructurado, puede resultar en una recuperación exitosa. La paciente mostró una mejora significativa en la movilidad y la reducción del dolor, permitiéndole recuperar su independencia y calidad de vida. La correcta integración de la prótesis y la ausencia de complicaciones mayores durante el seguimiento subrayan la eficacia de este enfoque terapéutico.
Sin embargo, el éxito de la intervención no solo depende del procedimiento quirúrgico, sino también de un manejo postoperatorio integral que incluya la rehabilitación física y el monitoreo continuo. Este caso resalta la importancia de una estrategia multidisciplinaria que abarque la prevención de caídas, el tratamiento de la osteoporosis y el apoyo psicológico para abordar las necesidades físicas y emocionales de las pacientes. La implementación de programas de ejercicio y la modificación del entorno para prevenir futuras caídas son esenciales para mantener los beneficios de la cirugía y mejorar los resultados a largo plazo. Este enfoque holístico es fundamental para mejorar la calidad de vida y reducir la incidencia de complicaciones en mujeres mayores con fracturas de cadera.
BIBLIOGRAFÍA
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3. Llopis-Cardona F, Armero C, Hurtado I, García-Sempere A, Peiró S, Rodríguez-Bernal CL, et al. Incidence of Subsequent Hip Fracture and Mortality in Elderly Patients: A Multistate Population-Based Cohort Study in Eastern Spain. J Bone Miner Res. 2020;37(6):1200-8.
4. Corona-Castuera J, Rodriguez-Delgado D, Henao J, Castro-Sandoval JC, Poblano-Salas CA. Design and Fabrication of a Customized Partial Hip Prosthesis Employing CT-Scan Data and Lattice Porous Structures. ACS Omega. 16 de marzo de 2021;6(10):6902-13.