Cómo intervenir con personas con adicción desde el área de salud mental

14 septiembre 2025

 

 

AUTORES

  1. Pilar Ángela Pulido Arellano. Trabajadora Social SALUD Aragón. España.
  2. Miguel Bernal Rosa. Celador Hospital Obispo Polanco. Teruel, España.
  3. Paula Garcia Jordan. Graduada en Enfermería. España.
  4. Nilsa Carmen Viejo Lezcano. Graduada en Trabajo social, trabajadora social SALUD Aragón. España.
  5. Raquel Brinquis Seco. Psicóloga Interna Residente, Hospital Obispo Polanco. Teruel. España.

 

RESUMEN

Este artículo se centra en profundizar en el estudio de la intervención social como medio para tratar a personas con enfermedad mental producidas por el abuso de sustancias psicoactivas. Para ello, se ha llevado a cabo una búsqueda bibliográfica de documentos sobre la salud mental, la intervención social desde el trabajo social, las adicciones reconocidas como enfermedad mental, entre otros documentos.

Para la realización de este trabajo, principalmente, hemos llevado a cabo una búsqueda de documentos de observación documental, que incluyen los conceptos de adicción y de enfermedad mental para comprender mejor qué queremos conseguir con la realización de nuestro trabajo.

Además, en el área de salud mental las profesionales del Trabajo Social hacen una labor esencial con los y las pacientes comprometiéndose con una reinserción de los/as mismos/as en la sociedad de una forma óptima.

PALABRAS CLAVE

Salud mental, adicciones, drogodependencias, intervención.

ABSTRACT

This article focuses on deepening the study of social intervention as a means of treating people with mental illness caused by the abuse of psychoactive substances. For this, a bibliographic search of documents on mental health, social intervention from social work, addictions recognized as mental illness, among other documents, has been carried out.

In order to carry out this work, mainly, we have carried out a search for documentary observation documents, which include the concepts of addiction and mental illness to better understand what we want to achieve with the performance of our work.

In addition, in the area of mental health, Social Work professionals do essential work with patients, committing themselves to reintegrating themselves into society in an optimal way.

KEYWORDS

Mental health, addictions, drug addiction, intervention.

 

INTRODUCCIÓN

El trabajo que a continuación se expone surge debido a que una vez realizadas las prácticas en un centro privado que trabaja las adicciones como enfermedad mental, con el objetivo de reinsertar a las personas en la sociedad, que adquieran herramientas para poder controlar el síndrome de abstinencia y vivir sin ningún tipo de sustancia psicoactiva, he decidido realizar un experto sanitario que se ajuste a mi profesión: El Trabajo Social.

Además, considero importante que para realizar un buen tratamiento con personas que padecen la enfermedad de la adicción haya una intervención de un equipo multidisciplinar e interdisciplinar formado por psiquiatra, psicólogo/a, trabajador/a social y terapeutas que faciliten la intervención con los y las pacientes que estén en tratamiento.

Por lo citado anteriormente, la tesina que a continuación se expone, me surge a continuar con esta misma línea de intervención social con personas con enfermedad mental, en concreto las personas con adicción a sustancias psicoactivas y otras adicciones que se encuentran en riesgo de exclusión social por no poder controlar los impulsos que tienen para consumir, jugar a videojuegos, casas de apuestas, etc. y que debido al abuso, crean patologías duales; es decir, la adicción y otra enfermedad mental.

La adicción es una enfermedad reconocida por la OMS (Organización Mundial de la Salud) desde el año 1954 como enfermedad grave, crónica, mortal y con tendencia a la recaída.

Se trató durante muchos años como un problema educacional, social, de familia de clase baja y sin recursos. Pero esto no es así, ya que, la adicción es una enfermedad multifactorial puesto que no depende única y exclusivamente de la predisposición genética, del entorno o del nivel económico de la persona.

Son muchos los factores que intervienen a la hora de que una persona genere una adicción.

Por ello, las personas que padecen una adicción deben ser tratadas desde varias áreas, las cuáles son el área biológica, social y psicológica y hago alusión a ellas para argumentar la importancia del trabajo multidisciplinar e interdisciplinar que conlleva el tratamiento de ésta enfermedad, porque son muchos los pacientes que son tratados sólo por pacientes del área psicológica o social y terminan recayendo.

Además, las personas con problemas de adicción generalmente niegan que su consumo de drogas sea problemático y se muestran reacias a buscar tratamiento.

Por tanto, para llevar a cabo un buen tratamiento con el/la paciente es importante implicar a todas las personas de su entorno, es decir, llevar a cabo una intervención sistémica.

Por ende, la finalidad que se plantea es tratar a través de la intervención social la enfermedad mental de dichas personas y conseguir la inclusión social en todos los niveles (económico, laboral, personal, familiar y social) de dichas personas.

Asimismo, esta revisión se hace necesaria debido a la gran discriminación que sufren las personas con enfermedad mental, y como consecuencia la exclusión social y los conflictos existentes en dicho colectivo.

 

OBJETIVOS

Los objetivos que nos planteamos a la hora de realizar la búsqueda bibliográfica son los siguientes:

Los objetivos generales:

  • Conocer en profundidad las posibilidades de la intervención social para la inclusión social de personas con enfermedad mental.
  • Poner en valor la importancia del conocimiento de otras disciplinas que tengan como principal fin trabajar con personas que sufren adicción.

 

Los objetivos específicos:

  • Favorecer el proceso de crecimiento personal y social de los y las pacientes.
  • Orientar y asesorar a familiares y pacientes con respecto al tratamiento y la posterior reinserción del mismo.
  • Desarrollar las habilidades sociales, principalmente la autoestima y la empatía para lograr su reinserción social.

 

METODOLOGÍA

LAS DROGODEPENDENCIAS Y OTRAS ADICCIONES:

La adicción viene definida, según el National Institutes of Health1, como “una enfermedad crónica y recurrente del cerebro que se caracteriza por la búsqueda y consumo compulsivo de una sustancia a pesar de las consecuencias nocivas que ésta tiene. Se le considera como una enfermedad del cerebro porque estas sustancias lo modifican en su estructura y funcionamiento. Estos cambios pueden ser de larga duración y pueden conllevar a comportamientos peligrosos que se observan en los sujetos que consumen estas sustancias”1. La adicción al consumo de drogas es uno de los problemas fundamentales en nuestro sistema de salud2. La consecuencia del consumo de drogas afecta a todos los grupos de edad1:

En adolescentes donde se detecta el consumo de estas sustancias se observa un aumento de mal comportamiento y un aumento de abandono escolar o escaso rendimiento en la escuela3.  

En adultos se ha visto una disminución de la capacidad atencional y un aumento de problemas sociales, además de presentar mayores dificultades en las relaciones sociales y que el rendimiento laboral disminuye.

El consumo de drogas por parte de padres puede provocar la aparición de situaciones domésticas extremas, además de ocasionar un abuso infantil4. En bebés expuestos durante el embarazo al consumo de drogas se ha visto que hay un retraso en la capacidad funcional del niño, así como una alteración en su comportamiento. Además, es característico la aparición del síndrome de abstinencia neonatal5.

España no es ajeno a esta plaga adictiva. Según el informe ESTUDES 2016/2017, elaborado

por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad2, evalúa el consumo de drogas en

adolescentes entre catorce y dieciocho años en todo el territorio nacional. Según este informe, las drogas más consumidas son el alcohol, el tabaco y el cannabis. Se ha podido ver que las

drogas ilegales, como el cannabis, cocaína y éxtasis, su consumo es más frecuente en hombres, mientras que el consumo de las llamadas “drogas legales”- tabaco, alcohol e hipnóticos y ansiolíticos- es más frecuente en las mujeres.

Hay que tener en cuenta que las personas con un trastorno adictivo sufren, aparte de las discapacidades y dificultades de integración derivadas de la enfermedad, las consecuencias del desconocimiento social que existe hacia ellas y hacia quienes las padecen. Este prejuicio determina en muchos casos las dificultades de integración social y laboral de estas personas. La actitud que tiene la sociedad hacia estas personas es de rechazo y las consecuencias de una imagen social negativa pueden crear barreras sociales adicionales que aumentan su riesgo de aislamiento y marginación.

Cuando se habla de trastorno mental, se hace referencia al pensamiento humano y a todas sus funciones, las cuales pueden verse afectadas por diferentes enfermedades. Estas pueden aparecer en cualquier momento de la vida, desde que somos niños hasta la vejez. Es importante que las personas sean conscientes de que nadie está a salvo de la enfermedad mental, ya que esta no hace diferencias por etnia, sexo, edad, país de origen… Todos tenemos probabilidades de padecer una enfermedad mental, al igual que otras dolencias. Una de cuatro personas sufre un trastorno mental a lo largo de su vida.

Por ende, la salud mental no es sólo problema de unos pocos, sino que es un problema que nos incumbe a todos. Los efectos de estas patologías afectan, no solo a las personas que lo sufren sino también a sus familiares y a las personas más cercanas a ellos.

Además, las personas que abusan de las sustancias psicotrópicas pueden desarrollar otra enfermedad mental, lo que conlleva que adquieran una patología dual. La patología dual es la concurrencia de una enfermedad psiquiátrica y un trastorno de adicción simultáneamente, en cualquier momento de la vida de una persona.

El estudio de la patología dual es muy reciente ya que hasta que en 1991 Stowell no la definió por primera vez se consideraba que los trastornos mentales y la adicción no eran patologías relacionadas entre sí. A partir de los años 90 se comenzó a estudiar esta patología con más ahínco. Hoy en día a pesar de que se conoce la existencia de la relación entre ambas patologías muchas de las personas que sufren esta enfermedad están diagnosticadas únicamente de una de las dos o no reciben el tratamiento adecuado ya que suelen ser tratadas en centros específicos para la adicción o para la patología mental y no en centros especializados en el tratamiento de ambas enfermedades como una única. Los trastornos psiquiátricos más habituales que se presentan en la patología dual son la esquizofrenia, trastorno depresivo mayor, trastorno bipolar y trastorno de personalidad6.

Los trastornos psiquiátricos, como es la esquizofrenia, son patologías del neurodesarrollo y al igual que los trastornos por uso de sustancias se manifiestan, por lo general, antes de la edad adulta. A nivel mundial, los trastornos psiquiátricos superan el 14% de la carga global de enfermedades8.

Las características personales del individuo intervienen en el mantenimiento y consumo del alcohol y de otras sustancias tóxicas, así como los factores ambientales (nivel sociocultural, accesibilidad a las drogas, etc.)7.

Todo esto conlleva que la ciudadanía que abusan de las sustancias psicoactivas padezcan patología dual y tengan un riesgo mayor de ingresar en el área de salud mental de un hospital realizando un tratamiento psiquiátrico durante toda su vida.

 

FACTORES DE RIESGO PARA LOS Y LAS PACIENTES DE SALUD MENTAL:

Tal y como se destaca en el Protocolo de Intervención del Trabajo Social Sanitario la finalidad del Trabajo Social es la de promover cambios para conseguir aumentar el bienestar del paciente y sus familias. Para ello se potencian las capacidades de los usuarios para que puedan superar los obstáculos que se les interponen y puedan vivir de un modo más pleno en la sociedad. Para ello hay que investigar los factores sociales de los usuarios y de su entorno.9

La intervención en drogodependencias es la acción que realiza tanto el propio sujeto drogodependiente como los profesionales, institución y el estado, orientada a eliminar o reducir las causas y los efectos de la drogodependencia. El modelo de intervención debe de ser multidisciplinar, al igual que lo es el concepto de drogodependencia. El objetivo de la intervención en drogodependencias es controlar y eliminar el consumo de drogas, para lograr una normalización, optimización y adaptación al sistema. Para ello se trata de reducir los factores de riesgo del contexto social, por lo que surge la necesidad de incrementar los recursos de los que dispone el sujeto.10

La Guía Para Familias del Instituto de Adicciones habla sobre los factores de riesgo en el consumo de drogas y los clasifica en tres grandes grupos:11

A) Factores de riesgo vinculados a la sustancia:

La sustancia en sí misma no supone un riesgo. Constituye un riesgo importante dependiendo de la función que el individuo le dé a la sustancia y el contexto donde se consume. Hay sustancias que dependiendo de su composición química y su capacidad adictiva tienen más riesgo que otras.

B) Factores de riesgo vinculados a las características del individuo:

Las características propias del individuo son uno de los factores más importantes del consumo de drogas, ya que esto se define como una conducta individual. El contexto social puede incitar a la persona al consumo, pero siempre será la persona la que decida iniciar, dejar o mantener ese consumo.

Algunas de los factores de riesgo relacionados con las características del individuo son:

-Edad.

-Baja autoestima.

-Baja asertividad.

-Elevada búsqueda de sensaciones.

-Lugar de control externo.

-Falta de conformidad con las normas sociales.

-Escasa tolerancia a la frustración.

-Elevada necesidad de aprobación social.

-Dificultad para el manejo del estrés.

-Insatisfacción con el empleo de tiempo libre.

-Bajo aprovechamiento escolar.

-Falta de habilidades sociales.

-Falta de conocimiento acerca de las drogas.

-Expectativas positivas respecto de las consecuencias del consumo de drogas.

-Falta de habilidades para tomar decisiones o resolver problemas.

-Actitudes favorables hacia las drogas.

-Confusión con el sistema de valores.

C) Factores de riesgo vinculados al contexto social:

 

Gracias al contexto los individuos aprenden determinadas conductas. Las personas reciben muchas influencias sociales del entorno a través de:

-Los individuos más próximos a ellos (Ambiente microsocial)

-Las características de la sociedad en la que viven (Ambiente macrosocial)

• En el ambiente microsocial se distinguen los siguientes factores de riesgo:

-Factores relacionados con el ámbito familiar:

➢ Baja cohesión familiar.

➢ Clima afectivo inadecuado.

➢ Estilo educativo.

➢ Consumo de drogas en el ámbito familiar.

-Factores relacionados con el ámbito educativo:

➢ Falta de integración escolar.

➢ Consumo de drogas en el medio escolar.

-Factores relacionados con el grupo de iguales:

➢ Consumo de drogas.

-Factores relacionados con el ámbito laboral:

➢ Organización del proceso productivo.

➢ Puesto de trabajo o tarea.

➢ Ambiente laboral.

• En el ambiente macrosocial:

-Disponibilidad de droga.

-Actitudes sociales tolerantes hacia el consumo de determinadas sustancias

-Sistema colectivo de valores.

-Falta de recursos o facilidades para el empleo saludable del tiempo libre

-Planificación urbanística.

-Publicidad de drogas legales.

-Inadecuado discurso social.

Por otro lado, los factores de protección para prevenir el consumo desde temprana edad son: contar con valores familiares, autocontrol, madurez mental, ambiente familiar afectivo, normas claras en la familia, figura de autoridad, integración escolar, buen rendimiento académico, modelo de amistades no consumidoras, buenas relaciones con la comunidad, recursos económicos suficientes, inclusión social, acceso al ocio y entretenimiento12.

 

RESULTADOS

Para realizar la valoración de los resultados se realizará una encuesta sobre el consumo de sustancias psicoactivas antes de realizar la intervención desde el área de salud mental. Los resultados se contrastarán con los obtenidos en las encuestas del ministerio y se realizará un estudio comparativo a nivel del territorio nacional comparado con el centro de salud concreto donde se realizará la intervención.

Posteriormente después de haber realizado la intervención con los pacientes con adicción se realizará un seguimiento por parte de los profesionales del área de salud mental donde se ha realizado la intervención apoyándose en los criterios e información que irán recabando del equipo directivo del centro de salud.

 

ANÁLISIS DESCRIPTIVO:

El consumo de drogas es un problema social y sanitario que tiene una gran prevalencia a nivel mundial. Son muchas las personas que consumen, incluso se ha producido una “masificación” del consumo. Esto es así porque lo hacen personas de todas las clases sociales, culturas, edades, etc. Se han creado patrones de consumo novedosos, y han ido apareciendo nuevas drogas que, en muchos casos, son muy peligrosas para quien las toma por los efectos que producen. Cada sustancia tiene una serie de complicaciones, tanto físicas como psicológicas, que pueden llegar a derivar en secuelas que perduran de por vida. La interacción de factores sociales, culturales, familiares y personales puede favorecer el consumo de drogas.

Si abordar casos de adicción a sustancias psicotrópicas no es una tarea fácil, menos lo es en aquellos en los que, además, existe otra enfermedad mental. A esta situación se le llama patología dual, y es necesario valorar en estos pacientes la forma en la que va a influir un trastorno sobre el otro. En cualquier caso, la forma de intervenir será́ diferente. La patología dual hoy en día sigue siendo un reto en diferentes ámbitos, debido a que es un concepto relativamente nuevo y que necesita una mayor evolución.

En el diagnóstico, el principal conflicto es diferenciar si los síntomas que presenta el paciente son efectos producidos por la sustancia o forman parte de un trastorno mental adicional. Por ello, para hacer un diagnóstico adecuado, hay que tener cuidado y distinguir bien entre un trastorno primario, uno inducido o efectos esperados del consumo.

En el tratamiento, las dificultades que se presentan están relacionadas principalmente con la ausencia de recursos materiales y humanos, así́ como con la separación existente entre la red de salud mental y la de adicciones, lo cual imposibilita llevar a cabo una intervención integral.

En los últimos tiempos, se han ido creando recursos que superan esta separación como, por ejemplo, el Centro de Orientación y Rehabilitación de Adicciones de Álava, que se encuentra integrado en la red de salud mental de Osakidetza y consta de dos unidades (consultas externas y hospital de día) en las cuales se trabaja de forma multidisciplinar. Sin embargo, estos servicios son muy escasos. Es de gran importancia la creación de más centros de este tipo para dar al paciente con patología dual un tratamiento específico que se adapte a sus necesidades.

No hay consenso sobre la forma en la que se deben abordar estos casos, ya que el tratamiento farmacológico empleado va dirigido únicamente a mitigar el trastorno mental y puede interactuar de forma negativa con la droga consumida, empeorando la situación. La realidad es que actualmente no se ha conseguido un tratamiento que sea realmente efectivo.

Parece que el modelo que más apoyo ha recibido y que atiende mejor los casos de comorbilidad es el integrado, utilizando las medicaciones que sean menos dañinas y peligrosas para el paciente junto con terapias individuales y de grupo que les permitan desarrollar las herramientas necesarias para abandonar el consumo. Es una necesidad dar formación específica sobre patología dual a los profesionales para que tengan las habilidades y los conocimientos de los que precisan para intervenir en estos casos.

El tratamiento debe cumplir una serie de requisitos cuando se está́ atendiendo a un paciente que presenta comorbilidad: debe ser accesible para todos los que necesiten ayuda, tiene que plantear objetivos realistas y adecuados a la persona y sus limitaciones, los resultados que se obtengan deben ser efectivos a largo plazo, y tiene que ser multidisciplinar y flexible para que se adapte a sus necesidades.

DISCUSIÓN-CONCLUSIÓN

La adicción es una enfermedad mental que padecen las personas que abusan de las sustancias psicoactivas y que debido a ello centran su vida en el consumo de sustancias psicotrópicas. Por ello, es necesario que las mismas tengan una intervención específica según la situación en la que se encuentre cada paciente. Dentro de los tratamientos que puede recibir dicho colectivo, se encuentra la intervención a través del área de salud mental que lo realizan diversos profesionales como pueden ser la trabajadora social, la psiquiatra, la terapeuta ocupacional y la psicóloga, entre otras profesionales.

La intervención que se realiza en el área de salud mental es una intervención multidisciplinar ya que, se basa en el trabajo que realizan todos los profesionales citados anteriormente para que todas las necesidades de dichos pacientes queden cubiertas y tras su estancia en el área de salud puedan llevar una vida plena; en la cual sean capaces de socializar, realizarse a nivel personal y laboral y tener una relación familiar óptima.

 

BIBLIOGRAFÍA

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