AUTORES
- Alejandro Torres Ruiz. Enfermero del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Paola Paco Sesé. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Lucía Subías Sánchez. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Marina Angusto Satué. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Nadia Abril Ruiz. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Rosa Naval Garcés. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
RESUMEN
RCP significa reanimación cardiopulmonar. Es un procedimiento de emergencia para salvar vidas que se realiza cuando alguien ha dejado de respirar o el corazón ha cesado de palpitar. En este trabajo veremos las distintas fases de este procedimiento, el tratamiento a realizar y las posibles complicaciones.
PALABRAS CLAVE
RCP, cardiaco, temperatura.
ABSTRACT
CPR stands for cardiopulmonary resuscitation. It is an emergency life-saving procedure performed when someone has stopped breathing, or the heart has stopped beating. In this paper we will look at the different phases of this procedure, the treatment to be performed and the possible complications.
KEY WORDS
Cardiopulmonary resuscitation, cardiac, temperature.
DESARROLLO DEL TEMA
Desde el descubrimiento de la RCP llevado a cabo por Peter Safar, Guy Knickerbocker y James Jude en torno a 1960 la ciencia de la reanimación cardiaca y la difusión de las medidas de primeros auxilios (hoy englobados en las medidas de soporte vital básico, SVB) han ido perfeccionándose hasta nuestros días. Muestra de ello son las cifras que, cada vez, de forma más significativa, asocian a estas medidas mayores niveles de recuperación de la circulación espontánea (RCE) y supervivencia más allá de las 72 horas tras la resucitación.
En los distintos estudios llevados a cabo en los últimos 4 años en Europa se pone de manifiesto que la difusión de los conocimientos de SVB y RCP de las últimas décadas se han asimilado exitosamente, tanto en calidad como en cantidad, por gran parte de la ciudadanía europea.
- Entre el 71% y el 91% de las PCR son presenciadas.
- Entre el 68% y el 73% de estas PCR son asistidas con reanimación cardiorrespiratoria básica (RCPb) antes de la llegada del cuarto eslabón de la cadena de supervivencia. El tiempo mediano entre la PCR y el inicio de la RCPb es de 1 minuto.
- Hasta un 80% de esas PCR muestran ritmos desfibrilables.
- El 94% de esas PCR con ritmos desfibrilables se convierten en una RCE.
- Entre el 63% y el 50% de estas RCE sobreviven más allá de las 72 horas. España está a la cola en este apartado con unas cifras en torno al 30%, muy probablemente por lo poco difundidas que están las medidas de SVB y RCPb con carácter precoz.
Vistas las mejoras en supervivencia parece que para los comités de expertos ha llegado la hora de mejorar los cuidados del paciente ya resucitado para que supere la “enfermedad postresucitación” de la que, ya en 1970, comenzó a advertir Vladirmir Negovsky.
Definición:
El síndrome postparada cardiaca (SPP) es una condición médica que ocurre después de que se logra la recuperación de la circulación espontánea en una persona que sufre un paro cardíaco. Esto puede resultar en lesiones debido a la falta de oxígeno en los tejidos durante el paro cardíaco y la posterior restauración del flujo sanguíneo1.
La importancia y magnitud del SPP están vinculadas al tiempo que demora el intervalo entre PCR y RCE. Si se aplican rápidamente las medidas de SVB, es posible que el intervalo sea tan corto que no haya SPP.
El Síndrome de Pierre Robin se basa en cuatro problemas de salud.
- Persistencia de la enfermedad precipitante, en la mayoría de los casos un síndrome coronario agudo (SCA).
- Daño cerebral provocado por la cadena: isquemia-sufrimiento celular-producción de radicales de oxígeno tóxicos – pérdida de la presión de perfusión cerebral. Esta cadena se retroalimenta positivamente durante el síndrome.
- Daño miocárdico: aparece un aturdimiento de la musculatura cardiaca que redunda tanto en la disfunción sistólica como diastólica.
- Síndrome de respuesta inflamatoria sistémica (SRIS) como consecuencia de la reperfusión de gran cantidad de productos resultantes del metabolismo inflamatorio del tejido isquémico de todo el organismo, generando un cuadro hemodinámico similar al de la sepsis1.
Fases:
El consenso del Internacional Liaision Committee on Resuscitation nos habla de las siguientes fases el SPP.
- Fase inmediata: primero 20 minutos tras la RCE.
- Fase precoz: desde los 20 minutos hasta las 12 horas posteriores a la RCE en las que la precocidad de las medidas terapéuticas del SPP podrían tener mayor efectividad.
- Fase intermedia: desde las 12 horas hasta 72 horas. Durante este intervalo de tiempo los mecanismos lesivos siguen estando activos.
- Fase de recuperación: desde las 72 horas hasta el alta hospitalaria. En esta fase dispondremos del pronóstico más fiable1.
Plan de tratamiento ante el SPP:
El tiempo es un factor en contra cuando se trata de un paciente con SPP. Cuanto antes se realicen los tratamientos y diagnósticos, mejor será la recuperación del paciente que ha sido resucitado. En este momento, la enfermería enfrenta una elevada carga laboral que demanda una capacitación y especialización adecuada por parte de nuestro equipo.
Hasta ahora, la evidencia no es suficiente para estandarizar planes de cuidado muy elaborados en el tratamiento del SPP, pero hay un consenso internacional que indica que se debe incluir la hipotermia terapéutica en casos de coma después de una reanimación cardiopulmonar y la reperfusión coronaria inmediata en casos de paro cardiaco por síndrome coronario agudo.
En el tratamiento de un paciente en SPP el profesional enfermero (PE) especializado deberá ser capaz de:
- Identificar en la historia del paciente antecedentes de dolor torácico.
- Identificar en un electrocardiograma (ECG) la presencia de ritmos desfibrilables y no desfibrilables.
- Identificar síndromes coronarios agudos con elevación y sin elevación del segmento ST.
- Realizar de forma efectiva y eficiente ECG derechos, izquierdos y posteriores.
- Conocer los cuidados de enfermería del paciente susceptible de intervención coronaria percutánea (ICP).
- Conocer y usar la escala de Glasgow y Ramsay.
- Realizar extracciones sanguíneas venosas y arteriales.
- Monitorización de constantes vitales no invasivas.
- Monitorización continua de presión arterial y venosa invasivas.
Hipotermia terapéutica:
La hipotermia terapéutica (HT) forma parte del plan de tratamiento, pero debido a la carga de cuidados que implica, se trata de manera independiente.
La evidencia sugiere que la HT leve en pacientes comatosos tras una reanimación cardiopulmonar (RCE) aumenta la probabilidad de supervivencia a las 72 horas posteriores a la RCE.
Desde 2010, la HT ha ganado importancia como el quinto eslabón de la cadena de supervivencia2,3.
¿Quién es susceptible de HT?
Pacientes adultos, en coma, bien tras una RCE secundaria a una FV bien por una RCE secundaria a un ritmo no desfibrilable menor de 20 minutos.
¿Cuánto?
El PE de cuidados críticos deberá ser capaz de mantener al paciente en la horquilla de los 32ºC a los 34ºC, durante 12-24 horas, a un ritmo de 1-1.3ºC por hora. No se deben sobrepasar los valores inferiores a 32ºC.
¿Cuándo comenzar la HT?
Precozmente, si es posible a nivel hospitalario y nunca más allá de la fase inmediata.
¿Cómo saber que hemos llegado a la temperatura?
Las temperaturas expresadas en el marco de la HT son siempre centrales, por lo tanto, los lugares de medición condicionan la utilización de equipos específicos que el PE debe conocer. Las sondas de temperatura más fiables para analizar la temperatura central en un proceso de HT son:
- Temperatura vesical.
- Timpánica.
- Rectal.
- Esofágica.
- Arteria pulmonar.
¿Cómo reducimos la temperatura del paciente?
Distinguiremos en la HT tres tiempos: inducción, mantenimiento y recalentamiento.
Inducción
- Administración de fluidos intravenosos cristaloides enfriados a 4ºC, dosificados a 30-40 ml/kg.
- Bolsa de frío en plexos arteriovenosos más superficiales (femorales, axilares, yugulares y poplíteos).
Mantenimiento:
Equipos de superficie: Compuestos por mantas conformables conectadas a un generador de frío, cubren la mayor parte de la superficie corporal. Son fáciles de aplicar, pero menos eficientes para mantener la hipotermia terapéutica (HT) en los órganos diana.
Equipos invasivos: Utilizan catéteres endovasculares en vena central controlados por una consola central. Enfrían desde el interior y tienen luces para la administración de medicación.
Hemofiltración extracorpórea: La sangre se enfría durante el proceso de salida y entrada del cuerpo al pasar por el equipo de filtración. Además de mantener la HT, también filtra la sangre del síndrome de respuesta inflamatoria sistémica asociado al síndrome postparada (SPP).
Recalentamiento:
Los parámetros más adecuados para el recalentamiento tras la hipotermia terapéutica (HT) no están bien respaldados científicamente. Actualmente se recomienda una tasa de recalentamiento de 0,25-0,5ºC por hora. Este recalentamiento se puede realizar de manera sencilla utilizando equipos de mantas calientes superficiales.
Complicaciones:
El PE deberá estar atento a la aparición de los siguientes signos y síntomas característicos del paciente al que se le reduce la temperatura central por debajo de los niveles fisiológicos.
- Escalofríos y tiritonas durante la inducción (aumentan el gasto cerebral).
- Aumento de resistencia vascular y descenso del gasto cardiaco.
- Bradicardia fisiológica.
- Alteraciones electrolíticas por defecto.
- Disminución de la sensibilidad a la insulina y su secreción con la consiguiente hiperglucemia.
- Inmunosupresión.
- Aumento de la diuresis.
- Coagulopatías.
- Disminución del aclaramiento de fármacos de la familia de los sedantes y bloqueantes musculares.
Evaluación del pronóstico neurológico del SPP
La evaluación neurológica no debe realizarse antes de 72 horas tras la reanimación cardiopulmonar (RCE) o de revertir la hipotermia terapéutica (HT).
- Realizar una evaluación neurológica en la fase inmediata no es útil.
- Hallazgos de mal pronóstico a nivel neurológico incluyen:
- Ausencia de reflejos fotomotores.
- Ausencia de reflejo corneal.
- Ausencia de reflejos faciales.
- Ausencia de movimientos faciales.
- Ausencia de movimientos oculares.
- Ausencia de reflejo de vómito.
- Ausencia de reflejo tusígeno.
- Ausencia de respuesta motora al estímulo doloroso.
BIBLIOGRAFÍA
- Martín-Hernández H, López-Messa JB, Pérez-Vela JL, Molina-Latorre R, Cárdenas-Cruz A, Lesmes-Serrano A, et al. Manejo del síndrome posparada cardíaca. Med Intensiva [Internet]. 2010 [citado el 14 de octubre de 2024];34(2):107–26. Disponible en: https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci
- Sunde K. Therapeutic hypothermia in cardiac arrest. Rev Esp Cardiol (Engl Ed) [Internet]. 2013;66(5):346–9. Disponible en: https://www.revespcardiol.org/es-therapeutic-hypothermia-in-cardiac-arres-articulo-S1885585712003702-pdf
- SEMICYUC [Internet]. Semicyuc.org. [cited 2024 Oct 14]. Disponible en: http://privada.semicyuc.org/temas/semicyuc/documentos/documento-oficial-de-la-semicyuc/posicion-del-plan-nacional-de-rcp-sobre-e