Cuidados de enfermería en el catéter venoso central de inserción periférica. Revisión bibliográfica

2 enero 2024

 

AUTORES

  1. Ana Ricón Bona. Enfermera en el servicio de Neurocirugía del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa de Zaragoza.
  2. Claudia Salete García. Matrona en el Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.
  3. Ana María García-Belenguer Monton. Matrona en el Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.
  4. Lorena Ordovás Rodríguez. Matrona en el Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.

 

RESUMEN

El catéter venoso central de inserción periférica (PICC) es un dispositivo de acceso venoso, de uso a medio y largo plazo, cuya utilización ha aumentado significativamente en los últimos años.

En el presente artículo se realiza una revisión bibliográfica sobre los cuidados que enfermería, su principal responsable, dispensa a los pacientes portadores de este dispositivo.

PALABRAS CLAVE

Catéter venoso central de inserción periférica, PICC, enfermería, cuidados de enfermería, revisión bibliográfica.

ABSTRACT

The peripherally inserted central catheter (PICC) is a venous access device for medium and long-term use, which use has increased significantly in recent years.

This article reviews the literature on the care provided by nurses, the main responsible for the care of patients with this device.

KEY WORDS

Peripherally inserted central catheter, PICC, nursing, nursing care, bibliographic review.

 

INTRODUCCIÓN

Un catéter central de inserción periférica (PICC, por su sigla en inglés de peripherally inserted central catheter) es un catéter no tunelizado y de inserción percutánea, constituido de poliuretano o silicona, que se coloca a través de una vena de la extremidad superior y que permite tener acceso a la aurícula derecha a través de su unión con la vena cava superior. La vena de elección utilizada para la canalización es la basílica debido a su gran tamaño, posición recta y escasa movilidad, aunque también pueden utilizarse la cefálica, la braquial o la mediana antecubital. Se prefieren las venas del brazo antes que las del antebrazo, debido a su mayor diámetro y a que no se encuentran afectadas por la flexión antecubital1,2.

El catéter PICC es utilizado para la administración de terapias intravenosas de larga duración, extracción de muestras de sangre o monitorización hemodinámica. Debido a que el tubo es tan pequeño y flexible, habitualmente entre 4-7 French y una longitud de entre 40-60 cm, dependiendo del calibre del vaso sanguíneo y del número de luces (entre una y tres en función de las características del paciente), el catéter puede ser utilizado durante varias semanas y hasta meses, lo que se traduce en la reducción de las venopunciones y menos dolor. Además, el catéter PICC se puede lavar y tapar cuando no está en uso2.

Gracias a las características citadas anteriormente, los portadores de PICC se muestran satisfechos con las ventajas que este dispositivo les ofrece en sus tratamientos. Los pacientes llegan a afirmar que el PICC no modifica su estilo de vida, e incluso que mejora la calidad de esta, teniendo únicamente que ser cuidadosos con su mantenimiento1.

 

OBJETIVO

Realizar una revisión bibliográfica sobre los cuidados que el personal de enfermería dispensa a los pacientes portadores de PICC, para mejorar su calidad de vida.

METODOLOGÍA

Para elaborar la presente revisión se ha realizado una búsqueda bibliográfica en bases de datos del ámbito de la salud como Dialnet o Elsevier y revistas digitales como SANUM o Ciberrevista (Sociedad Española de Enfermería de Urgencias y Emergencias).

Así mismo se han consultado trabajos de fin de grado (TFG) de diferentes universidades de España.

 

RESULTADOS

Enfermería tiene un papel clave durante todo el trayecto del paciente portador de PICC. Desde su inserción hasta su retirada, es responsable de los cuidados de este y de la educación sanitaria del paciente (y sus familiares) para el correcto mantenimiento, también extra hospitalario, desarrollando el autocuidado y enseñando a detectar precozmente los signos y síntomas de complicaciones1,3.

Y es que, los dispositivos PICC no están exentos de complicaciones, siendo las más habituales la oclusión, infección, mala posición, rotura del catéter, trombosis relacionada con el catéter, la extravasación, la flebitis, la tasa de extracción accidental y el neumotórax2,4.

De todas las complicaciones enumeradas, las bacteriemias hospitalarias relacionadas con los dispositivos vasculares son las más frecuentes (34,36% del total de bacteriemias), en su mayoría debidos a la contaminación de la piel adyacente al lugar de inserción5.

Para reducir al mínimo estos daños, enfermería cuenta con protocolos que unifican y facilitan el trabajo diario, la práctica asistencial y sus acciones. A continuación, se describen los principales cuidados del PICC, diferenciando entre el cuidado extraluminal y el cuidado intraluminal, ambos llevados a cabo con medidas de asepsia.

El cuidado extraluminal comprende la desinfección de la zona de implantación con clorhexidina alcohólica al 2% y la sujeción del catéter con un apósito transparente, estéril y semipermeable que permite observar en todo momento el punto de punción. El cambio de la fijación debe realizarse siempre que la zona se encuentre húmeda, sucia o despegada, y de manera programada; tras 48 horas (apósito de gasa) y tras una semana (apósito transparente). Además, conviene la retirada cuanto antes los catéteres que no se estén utilizando. Se recomienda a los pacientes usar ropa cómoda, que no produzca fricción en el área circundante a la inserción del catéter, proteger con un elemento impermeable el área del catéter para la ducha diaria con el fin de evitar que se humedezca, y evitar movimientos del miembro que puedan ocluir la luz del catéter3,6.

El cuidado intraluminal reside en prevenir la infección utilizando adecuadamente la medicación administrada, desinfectando las conexiones y manteniendo la permeabilidad de la vía. Si el acceso venoso se está utilizando de manera continua, la propia perfusión mantiene la permeabilidad del catéter, pero si se emplea de manera intermitente, este acceso debe sellarse correctamente. Para ello, el lavado de la luz del catéter se considera un cuidado básico ya que evita que los medicamentos precipitan y se formen coágulos en el lumen. Debe realizarse antes y después de la administración de medicamentos, nutrición parenteral o productos sanguíneos, después de obtener muestras de sangre y antes de cerrar el dispositivo. Se recomienda a usar jeringas de, al menos, 10 ml, ya que una jeringa de menor capacidad podría producir una tensión o presión excesiva que dañase la vía. El lavado debe realizarse con el denominado método de Push-Stop-Push y presión positiva. En cuanto al sellado de la luz, se ha demostrado que no existe apenas diferencia entre el efecto oclusivo de la heparina y las soluciones salinas si el catéter va a ser usado en menos de ocho horas. Si el tiempo que permanece el catéter ocluido es mayor, se debe administrar 5 ml de heparina sódica al 1% (5000 UI) y desinfectar las conexiones con Clorhexidina para evitar riesgos de infección3,6.

 

CONCLUSIÓN

El PICC es un dispositivo recomendable para un amplio grupo de pacientes, siendo valoradas las ventajas e inconvenientes de su utilización individual por los profesionales sanitarios implicados en el tratamiento. Enfermería tiene un papel fundamental en los cuidados y educación del paciente portador de dicho dispositivo, afectando directamente en su calidad de vida.

Para que enfermería logre la excelencia en este aspecto, y cualquier otro, se hace imprescindible la implicación por parte de todo el personal en el seguimiento y renovación de conocimientos basados en la evidencia científica.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Cámara Llorente S. Técnica y cuidados del catéter venoso central de inserción periférica (PICC). Trabajo Fin de Grado (TFG). Universidad de Valladolid. 2021. Disponible en: https://uvadoc.uva.es/bitstream/handle/10324/52155/TFG-O-2035.pdf;jsessionid=D43509982CA8851E8C9F2C7AB35880B3?sequence=1
  2. Souto Ríos D. Cuidados de Enfermería para el mantenimiento del catéter venoso central de acceso periférico (PICC) en pacientes adultos. Trabajo de Fin de Grado (TFG). Universidad de La Coruña. 2022. Disponible en:https://ruc.udc.es/dspace/bitstream/handle/2183/32443/SoutoRios_Diego_TFG_2022.pdf?sequence=2&isAllowed=y
  3. Huelva Acosta G. El catéter central de inserción periférica (PICC). Características y manejo por enfermería. SANUM. 2017;1(3):28-35. Disponible en: https://www.revistacientificasanum.com/pdf/sanum_v1_n3_a5.pdf
  4. Catéter venoso central de inserción periférica (PICC). Ventajas, inconvenientes y conocimientos de enfermería. Arroyo Ruiz L.M, Barea Domínguez J.M. Ciberrevista. 2017; 54:7. Disponible en: https://www.enfermeriadeurgencias.com/ciber/marzo2017/pagina7.html
  5. Lacostena E, Buesa-Escar M, Gil-Alós M. Complicaciones relacionadas con la inserción y el mantenimiento del catéter venoso central de acceso periférico. Enf Intens. 2019;30(3):116-126.
  6. Tomás Alonso, G. Conocimientos de los profesionales de enfermería sobre el catéter central de inserción periférica (PICC). Trabajo Fin de Grado (TFG). Mataró: Escola Superior de Ciències de la Salut. 2014. Disponible en: http:// repositori.upf.edu/handle/10230/25386

 

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