Cuidados de enfermería en el manejo del catéter venoso central: actualización de los cuidados y su importancia en la seguridad del paciente. Trabajo monográfico

26 agosto 2026

 

AUTORES

  1. Julia Hernández Modrego. Enfermera en el Servicio Aragonés de Salud, Aragón. España.
  2. Verónica Muñoz Fernández. Enfermera en el Servicio Aragonés de Salud, Aragón. España.
  3. Aroa Hijós Puig. Enfermera Interna Residente de EFyC. Centro de Salud de Barbastro, Aragón. España.
  4. María Andreu Martí. Enfermera en el Servicio Aragonés de Salud, Aragón. España.
  5. Laura Revuelto Mendoza. Enfermera en el Servicio Aragonés de Salud, Aragón. España.
  6. María Victoria Tolosa Pinilla. Enfermera en el Servicio Aragonés de Salud, Aragón. España.

RESUMEN

El catéter venoso central (CVC) constituye uno de los dispositivos de acceso vascular más utilizados en el ámbito hospitalario debido a su utilidad para la administración de tratamientos intravenosos prolongados, fármacos vasoactivos, nutrición parenteral, hemoderivados y monitorización hemodinámica. Su utilización ha experimentado un notable incremento durante los últimos años como consecuencia del aumento de la complejidad clínica de los pacientes y del desarrollo de nuevas terapias intravenosas.

A pesar de sus múltiples beneficios, el uso de estos dispositivos no está exento de riesgos. Las infecciones relacionadas con el catéter, la trombosis venosa, la oclusión del dispositivo o las complicaciones mecánicas representan importantes causas de morbimortalidad, incremento de la estancia hospitalaria y aumento del gasto sanitario. En este contexto, la actuación de los profesionales de enfermería adquiere una relevancia fundamental, ya que la correcta aplicación de los cuidados durante la inserción, mantenimiento y retirada del catéter permite disminuir significativamente la incidencia de estas complicaciones.

El presente trabajo monográfico tiene como finalidad actualizar los conocimientos sobre el manejo del catéter venoso central desde la perspectiva enfermera, analizando los diferentes tipos de dispositivos, sus indicaciones, cuidados, posibles complicaciones y las estrategias de prevención actualmente recomendadas por la evidencia científica. Asimismo, se pone de manifiesto la importancia de la educación sanitaria y del seguimiento continuado como herramientas esenciales para mejorar la seguridad del paciente y la calidad asistencial.

PALABRAS CLAVE

Catéter venoso central, PICC, acceso vascular, cuidados de enfermería, seguridad del paciente, infección relacionada con el catéter.

ABSTRACT

The central venous catheter (CVC) is one of the most widely used vascular access devices in the hospital setting, owing to its utility in administering prolonged intravenous treatments, vasoactive drugs, parenteral nutrition, and blood products, as well as for hemodynamic monitoring. Its use has increased significantly in recent years due to the growing clinical complexity of patients and the development of new intravenous therapies.

Despite their many benefits, the use of these devices is not without risk. Catheter-related infections, venous thrombosis, device occlusion, and mechanical complications are major causes of morbidity and mortality, prolonged hospital stays, and increased healthcare costs. In this context, the role of nursing professionals is crucial, as proper care during catheter insertion, maintenance, and removal can significantly reduce the incidence of these complications.

This monograph aims to update knowledge regarding central venous catheter management from a nursing perspective by analyzing the different types of devices, their indications, required care, potential complications, and prevention strategies currently recommended by scientific evidence. It also highlights the importance of patient education and continuous monitoring as essential tools for improving patient safety and the quality of care.

KEY WORDS

Central venous catheter, PICC, vascular access, nursing care, patient safety, catheter-related infection.

DESARROLLO DEL TEMA

El acceso vascular constituye una de las técnicas más empleadas en la práctica clínica diaria y resulta indispensable para el tratamiento de un elevado número de pacientes hospitalizados. Entre los diferentes dispositivos disponibles, el catéter venoso central (CVC) representa una herramienta esencial para la administración segura de tratamientos intravenosos complejos, especialmente cuando estos requieren una duración prolongada o presentan características que impiden su administración mediante un acceso venoso periférico convencional.

Los avances experimentados en las últimas décadas en el ámbito de la terapia intravenosa han favorecido el desarrollo de nuevos dispositivos de acceso vascular, más seguros, duraderos y adaptados a las necesidades de cada paciente. Dentro de ellos destacan los catéteres centrales de inserción periférica (PICC), los catéteres tunelizados, los reservorios venosos implantables y los catéteres venosos centrales de inserción directa, cuya elección depende de múltiples factores clínicos, terapéuticos y anatómicos.

Sin embargo, el incremento del uso de estos dispositivos también ha supuesto un aumento del riesgo de complicaciones asociadas, especialmente las infecciones relacionadas con el catéter, consideradas actualmente uno de los principales eventos adversos evitables en el ámbito hospitalario. A estas se suman otras complicaciones, como la trombosis venosa, la obstrucción del catéter, la extravasación de medicamentos o las complicaciones mecánicas derivadas de una inadecuada manipulación.

La enfermería desempeña un papel protagonista durante todo el proceso asistencial relacionado con el acceso vascular. Sus competencias abarcan desde la valoración inicial del paciente y la selección del dispositivo más adecuado, hasta el mantenimiento diario del catéter, la detección precoz de complicaciones y la educación sanitaria dirigida al paciente y su familia. Numerosos estudios han demostrado que la implantación de protocolos estandarizados de cuidados y la formación continuada del personal de enfermería contribuyen significativamente a reducir la incidencia de infecciones relacionadas con el catéter y mejorar los resultados clínicos.

Por ello, resulta imprescindible que los profesionales de enfermería dispongan de conocimientos actualizados sobre las recomendaciones basadas en la evidencia científica, permitiendo ofrecer unos cuidados de calidad orientados a garantizar la seguridad del paciente y optimizar la eficacia del tratamiento intravenoso.

CLASIFICACIÓN DE LOS CATÉTERES VENOSOS CENTRALES.

  • Catéter venoso central por vía periférica (PICC): 55-60 cm de longitud. Se introduce a través de una vena periférica como la basílica, la cefálica, la braquial o la mediana antecubital las de elección, siendo la primera la más utilizada (sobre flexura del brazo) hasta llegar al tercio inferior de la vena cava superior. Es un tubo largo, flexible y delgado que permite la administración de cualquier fármaco y fluidoterapia de manera frecuente y la extracción de sangre y administración de transfusiones. Su colocación se realiza bajo anestesia local, y puede tener de 1 a 3 luces. Este tipo suele durar de 1 a 12 meses1.
  • Medline o de línea media (MVC): Catéter de 8 – 12 cm de longitud. El acceso es periférico siendo la vena braquial o la basílica las principales venas a utilizar, y llega hasta el sistema venoso profundo a nivel de la vena axilar o la subclavia, las cuales se encuentran cerca de las principales venas centrales. Son utilizadas en pacientes que requieren tratamiento administrado por vía periférica, con una duración de hasta 6 semanas, siendo la media de 12 días, y en aquellos que precisen tratamiento irritable y que no son candidatos para canalizar una vía central. Se considera una buena opción a escoger ya que tiene tasas bajas de flebitis respecto a los catéteres periféricos y tasas de infección menores que en el caso de los centrales. Además, en medicina interna es donde más se utiliza la Medline según los últimos estudios. Enfermería puede insertar y retirar este tipo de catéter a través de la técnica Seldinger2.
  • Catéter Venoso Central (CVC): Se trata de un catéter de acceso central a través de diferentes venas centrales como la vena cava superior, la vena yugular interna siendo la derecha la que se asocia con menos complicaciones, la vena yugular externa la cual es más difícil de localizar, la vena subclavia que tiene riesgo de neumotórax o posición incorrecta del catéter, pero es la opción más cómoda y limpia para el paciente, o la vena femoral. Es competencia del médico insertar este tipo de catéter, el cual se ayuda un ecógrafo y que se comprueba a través de un TAC su correcta colocación3.

INDICACIONES Y CONTRAINDICACIONES.

Se hace uso del CVC en situaciones donde se requiera monitorización hemodinámica, medición de la presión venosa central, malos accesos periféricos, instalación de catéter en la arteria pulmonar, requerimiento de administración de múltiples fármacos de manera simultánea de los cuales algunos puede resultar vasoactivos o irritantes, nutrición parenteral total y tratamiento de quimioterapia, además se utiliza también para realizar transfusiones de sangre, tomar muestras sanguíneas de forma frecuente y llevar a cabo la hemodiálisis. (2) En cuanto a la PICC, también se utiliza cuando es necesaria la administración de electrolitos con osmolaridad > 800-850 mOsm/L, fármacos con osmolaridad > 600 mOsm/L y/o pH entre 5-9, irritantes y/o vesicantes, además de tratamiento de larga duración (>30 días), extracciones de sangre, transfusiones y hemoderivados4.

En cuanto a las contraindicaciones, por un lado tenemos las contraindicaciones absolutas, que incluyen bajo diámetro de las venas, síndrome medianístico (en este caso se puede optar por la vena femoral), trombosis venosa existente, mastectomía en el lado de punción, linfedema o infección cutánea. Y como relativas, insuficiencia renal crónica, alteración de la movilidad en extremidad a utilizar para la punción, intervención quirúrgica que haya durado más de 1 hora, lesión cutánea (valorar tunelización) y la presencia previa o existencia de otro CVC o marcapasos4.

CUIDADOS DE ENFERMERÍA EN EL MANTENIMIENTO DEL CATÉTER VENOSO CENTRAL.

Como profesionales de enfermería, a nivel hospitalario se deben tener en cuenta los cuidados que requieren este tipo de catéteres. Entre los procedimientos a realizar, destacan (5,6):

  • Valorar por turno y diariamente signos y síntomas que puede tener el paciente, como flebitis, trombosis venosa profunda, extravasación, salida accidental, entre otros.
  • Realizar los lavados con suero fisiológico de 5-10 ml con jeringas de 10 ml para evitar que aumente la presión intraluminal y que desencadene en la rotura del catéter. Estos lavados se realizan con la técnica push-stop-push con clampaje para mantener la presión positiva. Se puede sellar el catéter después de su utilización y lavado con heparina sódica, pero que, según estudios actuales, si se lleva a cabo la técnica push stop-push nombrada anteriormente, no haría falta administrar la heparina sódica.
  • Cura de mantenimiento en caso de que el apósito se encuentre en mal estado, el paciente presente sudoración, sangrado, suciedad, … En esta línea, si el catéter se encuentra íntegro, desde enfermería se debe programar las curas cada 7 días en caso de usar un apósito semipermeable transparente y cada 48 horas si el apósito se encuentra con una gasa y por lo tanto no deja ver el punto de inserción. Si se encuentra despegado, sucio o mojado, se retira en el momento y se cambia. Hay que tener en cuenta que la cura es estéril, por lo que se realizará con guantes estériles, además de desinfectar la zona con clorhexidina.
  • La administración de fármacos y/o soluciones es una técnica aséptica, por lo que, antes de conectar la medicación, es necesario desinfectar las zonas de acceso con alcohol al 70%. Además, se deben de clampar las llaves cuando no estén en uso. Como antiséptico de elección,está la clorhexidina >0,5% con alcohol al 70º, si esto no puede ser, se puede optar por la povidona yodada no alcohólica o alcohol 70º.
  • Fijar el catéter, que se puede realizar sin la necesidad de suturar, a través de los fijadores adhesivos, los cuales deben cambiarse cada 7 días o cuando sea necesario. Actualmente, el Instituto Británico de Excelencia en el Cuidado (NICE) recomienda utilizar un fijador permanente subcutáneo, sin pegatina evitando así daños en la piel y reduciendo los posibles riesgos de extraer accidentalmente el catéter.

COMPLICACIONES.

Pueden aparecer diversas complicaciones como las trombosis venosas profundas y bacteriemias relacionadas con el CVC por falta de cuidados de mantenimiento, siendo el Saphylococcus epidermidis y el Staphylococcus simulans, y en menor grado el Staphylococcus aureus, los más comunes. Además, la nutrición parenteral aumenta el riesgo de bacteriemias y de infecciones locales7. Por otro lado, también puede haber una oclusión de una de las luces, rotura del catéter, así como reacciones alérgicas locales o sistémicas a los productos químicos o medicamentos que se utilizan para cubrir, unir o impregnar la PICC8.

EDUCACIÓN PARA LA SALUD.

En caso de que el paciente deba mantener la PICC en casa, hay que educar sobre cómo realizar el cuidado.

Para empezar, deben evitar los baños y optar por las duchas, ya que es más fácil proteger el catéter con un apósito de plástico en la ducha. Por otro lado, recomienda no mojar la zona diariamente, y dejar la zona lo más seca posible. Hay que prestar atención a la zona de alrededor a la PICC, ya que puede haber dolor en brazos, hombros, cuello o pecho según donde se localice el catéter, enrojecimiento, exudado o secreciones, picores, entre otras, que puede ser indicativo de infección. Además, es importante valorar la longitud del catéter sobrante, es decir, si tiene la misma longitud que en el momento de inserción, ya que, si no es el caso, podría salirse. Finalmente, advertir sobre el lavado de manos antes y después de haber estado en contacto con el catéter5.

CONCLUSIÓN

El catéter venoso central constituye un recurso imprescindible en la atención sanitaria actual, permitiendo la administración segura de tratamientos complejos y contribuyendo a mejorar la calidad de vida de numerosos pacientes. No obstante, su utilización también implica la aparición de complicaciones potencialmente graves, especialmente infecciosas y trombóticas, que pueden comprometer la evolución clínica y aumentar la morbimortalidad.

La evidencia científica demuestra que la mayoría de estas complicaciones son evitables mediante la aplicación rigurosa de protocolos de actuación basados en la evidencia, una adecuada selección del dispositivo y unos cuidados de enfermería de calidad.

La enfermería desempeña un papel fundamental durante todo el proceso asistencial, desde la valoración inicial del acceso vascular hasta su mantenimiento y retirada. La vigilancia continua, la correcta manipulación del catéter, la educación sanitaria y la detección precoz de complicaciones convierten a estos profesionales en un elemento clave para garantizar la seguridad del paciente.

Finalmente, la formación continuada de los profesionales sanitarios y la incorporación de nuevas tecnologías permitirán seguir reduciendo la incidencia de eventos adversos y mejorar la calidad de los cuidados relacionados con los accesos vasculares.

BIBLIOGRAFÍA

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  2. Vista de Uso de catéteres venosos de línea media en pacientes hospitalizados [Internet]. [cited 2026 Jul 23]. Available from: https://revistas.um.es/eglobal/article/view/334891/271151
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  4. Moureau NL. Vessel Health and Preservation: The Right Approach for Vascular Access. Vessel Health and Preservation: The Right Approach for Vascular Access. 2019 Jan 1;1–303.
  5. Cámara Llorente S. Técnica y cuidados del catéter venoso central de inserción periférica (PICC) Revisión bibliográfica. 2021 [cited 2026 Jul 23]; Available from: https://uvadoc.uva.es/handle/10324/52155
  6. Procedimiento cuidado y manejo del catéter central de inserción periférica (PICC) en adultos – Coidados das vías, sondas e drenaxes [Internet]. [cited 2026 Jul 23]. Available from: https://femora.sergas.gal/Coidados-das-vias-sondas-e drenaxes/Coidados-PICC
  7. Lacostena-Pérez ME, Buesa-Escar AM, Gil-Alós AM. Complicaciones relacionadas con la inserción y el mantenimiento del catéter venoso central de acceso periférico. Enferm Intensiva [Internet]. 2019 Jul 1 [cited 2026 Jul 23];30(3):116–26. Available from: https://www.elsevier.es/es-revista-enfermeria intensiva-142-articulo-complicaciones-relacionadas-con-insercion-el S1130239918300804
  8. Schults JA, Kleidon T, Charles K, Young ER, Ullman AJ. Peripherally inserted central catheter design and material for reducing catheter failure and complications. Cochrane Database of Systematic Reviews [Internet]. 2024 Jun 28 [cited 2026 Jul 23];2024(6). Available from: https://www.cochranelibrary.com/cdsr/doi/10.1002/14651858.CD013366.pub2/f ull

 

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