Desprendimiento de retina. Enfoque clínico, diagnóstico y opciones terapéuticas

11 junio 2025

AUTORES

  1. Inés Hernández Armengod. Enfermera. Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza, España.
  2. Laura Aisa Gil. Enfermera Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza, España.
  3. Ana Calvo García. Enfermera. Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza, España.
  4. Mª del Pilar F. Arco Lázaro. Enfermera. Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza, España.
  5. Lidia Jimeno Herrera. Enfermera. Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza, España.
  6. Marta Marín Lanau. Enfermera. Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza, España.

 

RESUMEN

El desprendimiento de retina (DR) es una emergencia oftalmológica grave que ocurre cuando la retina neurosensorial se separa del epitelio pigmentario subyacente, lo que interrumpe el intercambio metabólico vital para la supervivencia celular. Esta condición puede llevar a la pérdida permanente de visión si no se diagnostica y trata de manera oportuna. Existen tres tipos principales de desprendimiento de retina: regmatógeno, exudativo y traccional, que varían en su etiología y tratamiento. El diagnóstico temprano se basa principalmente en la historia clínica del paciente y el examen oftalmológico, apoyado por tecnologías avanzadas como la ecografía ocular y la tomografía de coherencia óptica (OCT). El tratamiento varía dependiendo del tipo de desprendimiento, e incluye opciones quirúrgicas como la vitrectomía, el cerclaje escleral y la retinopexia neumática. Este artículo proporciona una visión integral de los mecanismos patológicos, las características clínicas, los métodos diagnósticos y las opciones terapéuticas disponibles para el manejo del desprendimiento de retina.

PALABRAS CLAVE

Desprendimiento de retina, retina, vítreo, cirugía ocular, fotocoagulación, visión.

ABSTRACT

Retinal detachment (RD) is a serious ophthalmic emergency that occurs when the neurosensory retina separates from the underlying retinal pigment epithelium, disrupting the metabolic exchange necessary for cellular survival. If left untreated, this condition can lead to permanent vision loss. There are three main types of retinal detachment: rhegmatogenous, exudative, and tractional, which vary in etiology and treatment approaches. Early diagnosis primarily relies on the patient’s medical history and ocular examination, supported by advanced technologies such as ocular ultrasound and optical coherence tomography (OCT). Treatment varies depending on the type of detachment and includes surgical options such as vitrectomy, scleral buckling, and pneumatic retinopexy. This article provides a comprehensive review of the pathological mechanisms, clinical features, diagnostic methods, and therapeutic options available for the management of retinal detachment.

KEY WORDS

Retinal detachment, retina, vitreous, eye surgery, photocoagulation, vision.

INTRODUCCIÓN

El desprendimiento de retina (DR) es una de las principales causas de pérdida de visión irreversible en la población mundial. Aunque es relativamente raro, con una incidencia de aproximadamente 10 a 18 casos por cada 100,000 personas al año1, puede tener un impacto devastador en la calidad de vida del paciente. Se estima que la prevalencia del DR aumenta con la edad y es más común en personas con miopía elevada o antecedentes de cirugía ocular, como la cirugía de cataratas2.

Existen tres tipos principales de desprendimiento de retina: regmatógeno, exudativo y traccional. Cada uno de estos tipos tiene mecanismos fisiopatológicos diferentes, lo que requiere tratamientos específicos y un enfoque personalizado para cada paciente. La identificación temprana y el tratamiento oportuno del DR son fundamentales para prevenir la pérdida visual permanente. El presente artículo revisa en profundidad la fisiopatología del DR, sus manifestaciones clínicas, métodos diagnósticos y opciones terapéuticas disponibles.

Clasificación y fisiopatología:

El DR se clasifica en tres tipos principales:

1. Desprendimiento regmatógeno: Es el tipo más común y ocurre cuando la retina se rompe o desgarra, permitiendo que el humor vítreo penetre en el espacio subretiniano. Las causas más comunes de este tipo de desprendimiento son la degeneración vítrea, la tracción vítrea anómala, el trauma ocular y, en algunos casos, la miopía severa3. Este tipo de desprendimiento afecta principalmente a personas mayores debido al envejecimiento del vítreo y su tendencia a separarse de la retina.

2. Desprendimiento exudativo: Este tipo de DR se caracteriza por la acumulación de líquido debajo de la retina sin una rotura retinal. Generalmente, está asociado a enfermedades inflamatorias, como la uveítis, o trastornos vasculares, como la retinopatía diabética. Los tumores intraoculares, como los melanomas, también pueden provocar desprendimientos exudativos debido a la acumulación de líquido subretiniano5.

3. Desprendimiento traccional: Este tipo ocurre cuando las membranas fibrovasculares que se forman en la retina tiran de la retina y causan su separación. Es más frecuente en pacientes con diabetes tipo 1 y 2, especialmente aquellos con retinopatía diabética proliferativa6. También puede ocurrir después de intervenciones quirúrgicas oculares previas, como la vitrectomía.

Manifestaciones clínicas:

Los pacientes con DR suelen presentar una combinación de síntomas visuales. Los más comunes incluyen:

– Fotopsias: destellos de luz o destellos luminosos, a menudo en el campo visual periférico.

– Miodesopsias: también conocidas como «moscas volantes», son sombras o manchas que se desplazan con el movimiento ocular.

– Cortina oscura: la pérdida de visión que avanza desde un lado del campo visual hacia el centro, lo que indica que la mácula está comprometida.

Si el desprendimiento afecta la mácula, la visión central se deteriora rápidamente, y los pacientes pueden experimentar una pérdida importante de la agudeza visual4.

Diagnóstico:

El diagnóstico del DR se basa en una combinación de historia clínica y examen físico, que incluye la oftalmoscopia directa y el uso de tecnología avanzada. Las técnicas diagnósticas más útiles incluyen:

– Oftalmoscopia: permite observar directamente la retina para identificar desgarros, hemorragias o zonas de desprendimiento.

– Tomografía de coherencia óptica (OCT): proporciona imágenes detalladas de las capas de la retina, permitiendo evaluar el grosor retinal y la presencia de líquido subretiniano.

– Ecografía ocular: es esencial en pacientes con opacidad de medios, como cataratas avanzadas o hemorragias vítreas, que dificultan la visualización de la retina1.

Tratamiento:

El tratamiento del DR depende del tipo y la extensión del desprendimiento. Las opciones incluyen:

– Fotocoagulación con láser: se utiliza en desgarros o pequeñas áreas de desprendimiento que no afectan a la mácula.

– Vitrectomía pars plana: en este procedimiento, se extrae el vítreo y se aplica un gas o silicona para sellar la ruptura de la retina. La vitrectomía es el tratamiento más común para el DR regmatógeno y se utiliza en casos más avanzados o complicados3.

– Retinopexia neumática: es un tratamiento menos invasivo indicado en algunos casos de DR regmatógeno localizado. Se introduce una burbuja de gas en el ojo para empujar la retina hacia su lugar original.

– Cerclaje escleral: esta técnica implica colocar una banda de silicona alrededor del ojo para aliviar la tracción del vítreo sobre la retina6.

Pronóstico:

El pronóstico de la visión tras un desprendimiento de retina depende de varios factores, como la rapidez con la que se diagnostique y trate, el tipo de DR y si la mácula está involucrada. En los casos regmatógenos, el pronóstico es mejor si la mácula permanece intacta, mientras que, si la mácula se ve afectada, la recuperación visual puede ser limitada5.

 

CONCLUSIONES

El desprendimiento de retina es una urgencia oftalmológica que requiere un diagnóstico rápido y tratamiento adecuado para evitar la pérdida permanente de la visión. Aunque la incidencia es baja, sus consecuencias son graves si no se manejan oportunamente. Los avances en las técnicas quirúrgicas y en el diagnóstico por imágenes han mejorado significativamente los resultados visuales para los pacientes con esta condición. La prevención y el seguimiento de pacientes con factores de riesgo, como la miopía alta o antecedentes quirúrgicos, son fundamentales para reducir la incidencia de DR.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Mitry D, Chalmers J, Anderson K, et al. Temporal trends in retinal detachment incidence in Scotland between 1987 and 2006. Br J Ophthalmol. 2011;95(3):365–369.
  2. Ghazi NG, Green WR. Pathology and pathogenesis of retinal detachment. Eye. 2002;16(4):411–421.
  3. Schwartz SG, Flynn HW. Pars plana vitrectomy for primary rhegmatogenous retinal detachment. Clin Ophthalmol. 2008;2(1):57–63.
  4. Pastor JC, Fernández I, Rodríguez de la Rúa E, et al. Surgical outcomes for primary rhegmatogenous retinal detachment: the Retina 1 project—report 2. Br J Ophthalmol. 2008;92(6):735–739.
  5. Wykoff CC, Flynn HW, Agarwal A, et al. Rapid progression of subclinical retinal detachment in high myopia. Am J Ophthalmol. 2010;150(3):472–474.
  6. Heimann H, Simader C, Greven M, et al. Surgical management of retinal detachment. Retina. 2007;27(2):129–140.

 

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