Educación enfermera en los cuidados del reservorio intravenoso subcutáneo (RIVS) en pacientes oncológicos

2 agosto 2024

AUTORES

  1. Ángela Zarranz García. Grado en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  2. Yolanda Francés Bellido. Grado en Enfermería. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.
  3. Oroitz Nebreda Diest. Grado en Enfermería. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.
  4. Sarai Zaher Sánchez. Grado en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  5. Marina Moyano Espadero. Grado en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  6. María García Rodríguez. Grado en Enfermería. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.

 

RESUMEN

El auge de administrar tratamientos crónicos ha supuesto un aumento en el uso de reservorios subcutáneos, los cuales aseguran un acceso directo al torrente venoso, como alternativa para poder satisfacer las necesidades de la población. Aunque es bien sabido que cuentan con múltiples beneficios respecto a otras formas de administrar tratamientos, también se asocian diversas complicaciones al uso de estos dispositivos. Es por ello de vital importancia que el personal de enfermería conozca el manejo y cuidado de los reservorios subcutáneos para prevenir y detectar posibles riesgos y complicaciones, así como educar a los pacientes en este ámbito para asegurar la adherencia al tratamiento.

PALABRAS CAVE

Reservorio venoso subcutáneo, cuidados de enfermería, educación enfermera.

ABSTRACT

The rise of administering chronic treatments has led to an increase in the use of subcutaneous reservoirs, which ensure direct access to the venous stream, as an alternative to satisfy the needs of the population. Although it is well known that they have multiple benefits compared to other ways of administering treatments, various complications are also associated with the use of these devices. It is therefore of vital importance that nurses know the management and care of subcutaneous reservoirs to prevent and detect possible risks and complications, as well as educate patients in this area to ensure adherence to treatment.

KEY WORDS

Subcutaneous venous reservoir, nursing cares, nursing education.

INTRODUCCIÓN

El aumento de la necesidad de los tratamientos crónicos por parte de la población ha repercutido en el incremento del empleo de los reservorios subcutáneos, a los cuales se les atribuyen diversas ventajas y beneficios como la baja incidencia de infecciones, disminución del número de venopunciones, su posible uso de manera ambulatoria, disminución de la ansiedad de los pacientes y una buena aceptación por parte de los mismos1,2.

El reservorio es una vía central de acceso subcutáneo que se coloca bajo la piel, generalmente en la zona superior del tórax, aunque también puede alojarse en el brazo o la zona inguinal. Es un dispositivo muy empleado en pacientes oncológicos para facilitar el acceso rápido a la circulación venosa, pero existe un gran desconocimiento de su uso y complicaciones relacionadas por parte de enfermería en los servicios no inherentes a pacientes oncológicos2,3.

OBJETIVO

El personal de enfermería ajeno a los servicios de oncología y hematología deberá tener los conocimientos y será capaz de emplear los reservorios importados en los pacientes que acudan a sus respectivos servicios en caso de que la situación del paciente lo permita e identificará las posibles complicaciones derivadas del uso del reservorio.

METODOLOGÍA

La literatura consultada para la formación del personal enfermero en materia de reservorios subcutáneos ha sido a través de una búsqueda bibliográfica en inglés, portugués y español entre 2017 y 2024, a excepción de un artículo del 2011, en diversas bases de datos: Pubmed, Scielo, Cuiden, Sciencedirect, Google académico y Dialnet.

RESULTADOS

Objetivos de la canalización del reservorio

Proporcionar un acceso venoso rápido, fiable y seguro en condiciones de máxima asepsia para extraer analíticas y administrar tratamientos de larga duración, sin necesidad de realizar punciones venosas reiteradas1.

El reservorio se conecta a un catéter que se aloja en vena cava superior. Se introduce una aguja (gripper) a través de la piel hasta el extremo del catéter para extraer sangre o administrar tratamientos. Fijar siempre con un apósito transparente el gripper al reservorio, pudiendo ver en todo momento el punto de inserción en la piel para identificar posibles desplazamientos de la aguja u otras complicaciones.

El gripper deberá cambiarse cada 7 días cuando se esté utilizando o se administren fármacos de manera intermitente.

La colocación y manipulación debe realizarse con técnica aséptica y material estéril.

  • Lavado de manos.
  • Guantes, gasas y campos estériles.
  • Clorhexidina aplicada de forma circular desde zona de punción hasta periferia previo y post punción de gripper.
  • Equipo Gripper.
  • Jeringa de 10cc suero fisiológico (SF) para purgar el sistema y dejar clampado previo a colocación
  • Apósito para fijar, transparente o de vía para ver siempre punto de inserción.
  • Fibrilin para sellar tras su uso.

 

Pasos para canalización:

  • Explicar técnica al paciente y colocarlo en posición cómoda.
  • Lavado de manos.
  • Preparar material.
  • Colocación de guantes y desinfectar la zona.
  • Fijar el reservorio con el pulgar e índice de la mano no dominante y palpar la membrana que se ha de pinchar con la mano dominante.
  • Solicitar al paciente que inspire e introducir la aguja perpendicularmente en la membrana hasta notar un tope (aguja en contacto con dispositivo).
  • Desclampar y comprobar con la jeringa que refluye sangre, desechar jeringa, lavar con SF mediante técnica push-stop-push y clampar hasta su uso inmediato.
  • Fijar gripper con apósito.
  • Si no refluye sangre, realizar lavado con SF, si nota resistencia, retirar gripper y repetir proceso.
  • Sí refluye sangre, desechar jeringa:
    • Si se canaliza para la extracción de una analítica: Clampar gripper previo a la colocación del vacutainer y los tubos de analítica. Desclampar y extraer analítica. Realizar lavado post analítica con jeringa de 10 cc de SF.
    • Si se canaliza para la administración de medicamentos: Realizar lavado con jeringa de 10 cc de SF, clampar gripper hasta conectar con gotero3,4.

 

Material para la retirada del gripper:

  • Guantes estériles.
  • Gasas estériles.
  • Antiséptico.
  • Jeringas de 10cc.
  • Solución para sellar reservorio: No existe un consenso en este apartado. En los últimos estudios se habla del uso del suero fisiológico para sellar el catéter sin necesidad de la heparina. En otros se menciona el uso de suero fisiológico seguido de la heparina. También hay literatura que habla del uso exclusivo de la heparina para sellar4,5.
    • Suero fisiológico.
    • Heparina sódica (vial de 5 ml, con 20 Unidades Internacionales/ml).

 

Pasos para la retirada del gripper:

  • Explicar técnica al paciente.
  • Lavado de manos.
  • Preparar material.
  • Administrar solución selladora mediante la técnica push-stop-push garantizando la presión positiva del catéter.
  • Retirar apósito.
  • Solicitar al paciente que coja aire para la retirada del gripper. Se sujetará el reservorio con la mano no dominante. Con la mano dominante se retirará la aguja del reservorio.
  • Desinfectar la zona con antiséptico.

 

Complicaciones derivadas de la implementación del reservorio:

  • Complicaciones tempranas dentro de las primeras 24 horas: generalmente vinculadas a la técnica de implantación del reservorio y con la canalización del mismo: neumotórax, hematomas, malposición del catéter, extravasación, inflamación de la zona, infección precoz, ausencia de retorno venoso, rotación del reservorio.
  • Complicaciones tempranas dentro de los primeros 30 días tras la implantación del reservorio: Infecciones, trombosis, obstrucción y/o oclusión del catéter, migración del catéter (punta), fallo en la conexión del catéter y el puerto, sangrado, entre otros.
  • Complicaciones tardías posteriores a los 30 días: fractura del catéter, obstrucción, trombosis venosa, coágulos, perforación de grandes vasos entre otros2,6.
  • Relacionadas con la punción: neumotórax, infecciones, inflamación, trombosis, embolia gaseosa y obstrucción.
  • Relacionadas con el catéter.
    • Perforación de cavidades cardiacas o grandes vasos.
    • Oclusión por presencia de coágulos, precipitación de fármacos, acúmulo de fibrina o rozamiento de punta catéter con la pared de un vaso.
    • Infecciones por no emplear técnica estéril en la manipulación o dejar gripper alojado más tiempo del debido.
  • Relacionadas con la zona anatómica del reservorio: desviamiento del dispositivo, neumotórax, alteración en la coagulación, punción arterial7.

 

CONCLUSIÓN

Los textos tratados concuerdan en que la implantación del reservorio y su uso por una enfermera formada ha conseguido disminuir riesgos y complicaciones asociados al mismo, otorgando un gran beneficio en la calidad de vida del paciente. Por ello es de vital importancia combatir el desconocimiento y miedo al uso del reservorio fomentando su uso mediante el establecimiento de un protocolo de manejo y cuidado de este dispositivo y educando al personal de enfermería en este ámbito ya que es muy versátil y ofrece un uso seguro, sencillo y permanente, evitando así tener que canalizar otras vías y causar daños innecesarios al paciente, asegurando una mayor adherencia al tratamiento por parte de estos pacientes.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. González-Jiménez E, Álvarez Ferre J, Siruela-Torrico MR, Sánchez-Salado C, Núñez-Blanca MJ. Protocolo de Uso del Reservorio subcutáneo en Una Unidad de Ginecología Oncológica. Enfermería Clínica [Internet]. 2011 [citado 14 mayo 2024];21(4):223–6. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1130862111000970 doi:10.1016/j.enfcli.2011.04.004
  2. Delgado Huaman NE. Plan de mejora en la implementación de una guía para el manejo del reservorio subcutáneo en la Unidad Funcional Oncológica del Hospital Nacional Hipólito Unanue. Lima. 2021 [Internet]. Universidad Nacional del Callao; 2021 [citado 14 mayo 2024]. Disponible en: https://hdl.handle.net/20.500.12952/6636
  3. Moreno Arjol I, Vargas Escuer ME, Fernández Álvarez Á, Embid Saéz G, Cantín Barrera, Castro Pueyo J. Manejo del reservorio venoso subcutáneo por la enfermera de atención primaria. RSI [Internet]. 2021 [citado 4 julio 2023];2(11). Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=8210298#
  4. García Suárez M, Méndez Martíne C, Pan Rossi M, Palanca de la Varga JM, Abella Alvarez S, Zuazua González P. CANALIZACIÓN Y MANEJO DE CATÉTERES VENOSOS CENTRALES CON RESERVORIO SUBCUTÁNEO DE IMPLANTACIÓN BRAQUIAL. TEYS [Internet]. 2020 [citado 14 de mayo de 2024];1(2):41-5. Disponible en: https://tiemposdeenfermeriaysalud.es/journal/article/view/65
  5. Álvarez Centeno G, Rincón Elvira E, Ruíz Herrera S, Cortés Sanchez T. Rol de Enfermería en el cuidado del paciente oncológico portador de reservorio subcutáneo o port-a-cath. A propósito de un caso: adenocarcinoma de páncreas. Hygia de enfermería [Internet]. 2021 [citado 4 julio 2023];38(107):19–27. Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=8117705
  6. Diaz Martin M. Acceso Venoso central con reservorio subcutáneo: Calidad de Vida en pacientes portadores. [Internet]. Universidad de La Laguna; 2020 [citado 14 mayo 2024]. Disponible en: https://riull.ull.es/xmlui/handle/915/20253
  7. Martos Ortega L. RESERVORIOS VENOSOS SUBCUTÁNEOS EN PACIENTES ONCOLÓGICOS: COMPLICACIONES Y SOLUCIONES [Internet] [thesis]. RESERVORIOS VENOSOS SUBCUTÁNEOS EN PACIENTES ONCOLÓGICOS: COMPLICACIONES Y SOLUCIONES. 2022 [citado 14 mayo 2024]. Disponible en: https://crea.ujaen.es/bitstream/10953.1/23293/1/Martos_Ortega_Laura%20TFG.pdf

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