El rol de la enfermería en el acompañamiento en el duelo, un artículo monográfico

17 septiembre 2025

 

AUTORES

  1. Inés Zarralanga Izaga. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud, Zaragoza (España).
  2. Inés Postigo Herrera. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud, Zaragoza (España).
  3. Marta Leza Gracia. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud, Zaragoza (España).
  4. Laura López Nolasco. Graduada en Enfermería por la Universidad de Zaragoza (España).
  5. Cristina Pérez Villalba. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud, Zaragoza (España).

 

RESUMEN

El duelo es una experiencia universal que se manifiesta ante la pérdida de un ser querido, cambios significativos en la vida o eventos traumáticos, generando reacciones emocionales intensas y variables según la persona. En este contexto, la enfermería desempeña un papel esencial, al ser frecuentemente el primer contacto con los pacientes y sus familias, brindando apoyo físico y emocional durante el proceso de duelo. Su labor no solo se centra en el cuidado directo, sino también en la detección temprana de signos de duelo complicado, la educación, la orientación y la coordinación con otros profesionales de la salud. A través de estas acciones, el personal de enfermería contribuye a que las personas puedan transitar el duelo de manera saludable, prevenir complicaciones psicológicas y favorecer la adaptación emocional, constituyéndose en un pilar fundamental dentro del abordaje integral del duelo y el duelo complicado.

PALABRAS CLAVE

Duelo, duelo complicado, enfermería, acompañamiento emocional, intervención de enfermería.

ABSTRACT

Grief is a universal experience that manifests itself in the face of the loss of a loved one, significant life changes, or traumatic events, generating intense and variable emotional reactions depending on the individual. In this context, nursing plays an essential role, frequently being the first point of contact with patients and their families, providing physical and emotional support during the grieving process. Their work focuses not only on direct care but also on the early detection of signs of complicated grief, education, guidance, and coordination with other healthcare professionals. Through these actions, nursing staff contribute to helping individuals navigate grieving in a healthy manner, prevent psychological complications, and promote emotional adaptation, constituting a fundamental pillar in the comprehensive approach to grief and complicated grief.

KEY WORDS

Grief, complicated grief, nursing, emotional support, nursing intervention.

DESARROLLO DEL TEMA

El duelo es una reacción natural ante diversas formas de pérdida: la muerte de un ser querido, la pérdida del trabajo, la ruptura de una relación, o cambios y acontecimientos imprevistos en la vida. Cada persona vive estas experiencias de forma única. Incluso cuando la pérdida es anticipada, puede generar un profundo impacto emocional, sobre todo si está asociada a situaciones traumáticas como la violencia, los desastres naturales o la guerra1.

Existen diversos tipos de duelo, lo que dificulta establecer una secuencia universal de pasos para afrontarlo de la mejor forma posible. En este contexto, el personal de enfermería desempeña un papel fundamental en el acompañamiento de las personas en duelo; sin embargo, las herramientas disponibles para que puedan manejar estas situaciones suelen ser limitadas. Por ello, resulta esencial comenzar por comprender qué es realmente el duelo2.

Las 5 fases del duelo:

La psiquiatra suiza Elisabeth Kübler-Ross publicó en 1969 el libro “On death and dyingen el que describió por primera vez las 5 fases del duelo, aunque inicialmente las describió como etapas sucesivas, años después marcó que el proceso de puede ser no tan lineal y menos rígido y pueden aparecer en otro orden2,3.

Así pues, según la teoría de Elisabeth Kübler-Ross, las etapas del duelo son las siguientes:

1. Negación: la persona no acepta la realidad, de forma consciente o no. El problema surge cuando las personas quedan atrapadas en esta etapa, incapaces de afrontar el cambio traumático, y optan por ignorarlo como un mecanismo de defensa2.

2. Ira: el fin de la negación se asocia a frustración e impotencia al no poder modificar las consecuencias de la pérdida. En esta etapa la persona busca tribuir la culpa de esta pérdida a otro factor, que puede ser otra persona o uno mismo3.

3. Negociociación: la persona guarda la esperanza de que nada cambie. En esta etapa la persona intenta, de manera a menudo ilusoria, revertir o cambiar la situación dolorosa, ya sea con la realidad, consigo misma, o con una entidad superior3.

4. Depresión: La pérdida de un ser querido puede sumir a una persona en un profundo dolor, acompañado de una intensa tristeza y de una crisis al ser consciente. Estos síntomas de trastorno depresivo suele remitir cuando la persona acepta la situación2.

5. Aceptación: se acepta la pérdida dolorosa. No significa que se sienta feliz, sino que logra integrar la experiencia en su vida. El dolor puede seguir presente, pero se vive con menos intensidad, y hay más apertura para retomar actividades, relaciones y proyectos2.

Hay muchas clasificaciones del duelo, entre ellas, según su evolución el duelo puede ser:

  • Duelo normal o no complicado: Es la reacción habitual y saludable ante una pérdida. Aunque provoca tristeza y dolor, con el tiempo la persona asimila lo ocurrido y continuar con su vida.
  • Duelo anticipado: Se presenta antes de que la pérdida ocurra, como en los casos en que un ser querido atraviesa una enfermedad terminal, permitiendo que la persona comience a procesar el adiós con antelación.
  • Duelo retardado: La respuesta emocional no aparece de inmediato, sino que surge de forma intensa después de un periodo prolongado.
  • Duelo crónico: El sufrimiento se mantiene durante años sin que haya una adaptación adecuada a la pérdida.
  • Duelo inhibido: La persona bloquea o evita manifestar sus emociones y sentimientos relacionados con la pérdida.
  • Duelo patológico o complicado: La intensidad o duración del dolor es tan grande que dificulta seriamente el funcionamiento cotidiano, requiriendo generalmente ayuda psicológica4.

 

Como se ha señalado, la mayoría de las personas que atraviesan la pérdida de un ser querido consiguen, con el tiempo, adaptarse de manera satisfactoria, pasando de un dolor intenso inicial a una vivencia más integrada de la ausencia. Cuando alguien ha perdido a más de una persona cercana, la forma en que experimenta el duelo agudo puede variar según cada caso, influida por factores como el tipo de vínculo que mantenía con el fallecido y las circunstancias particulares en las que ocurrió la muerte5.

Sin embargo, una minoría significativa experimentará respuestas de duelo implacables que resultan en un deterioro funcional, caracterizado por una angustia intensa y persistente que supera lo esperado culturalmente, interfiriendo con la adaptación a la pérdida y que puede llevar a una estado de depresión mayor. Factores como la culpa, la evitación, la dificultad para manejar emociones, problemas de salud, situación social desfavorable y falta de apoyo pueden favorecer su aparición5.

El trastorno de duelo prolongado, además se asocia con un mayor riesgo de ideación y conductas suicidas, incluso cuando se controla la depresión y el trastorno de estrés postraumático (TEPT). Datos de estudios clínicos sugieren que entre el 20 % y más del 50 % de las personas que buscan tratamiento presentan ideación suicida. Además, las reacciones de duelo prolongadas se asocian de forma única con problemas generales de salud, incluyendo cáncer y otros problemas de salud, así como con un mayor consumo de sustancias5.

La cuestión de si el duelo complicado es o no un trastorno psiquiátrico se ha debatido en las últimas dos décadas. Según varios estudios el duelo complicado, es un trastorno mental que requiere tratamiento.

Entre los síntomas del duelo complicado encontramos anhelo intenso, nostalgia o dolor emocional, frecuentes pensamientos y recuerdos preocupantes de la persona fallecida, un sentimiento de incredulidad o incapacidad para aceptar la pérdida y dificultad para imaginar un futuro significativo sin la persona fallecida. Muchos de estos síntomas son similares a la fase aguda del duelo normal, aunque en ese caso estas emociones suelen disminuir con el tiempo. Estos síntomas continúan durante un período prolongado de tiempo. Algunos síntomas del duelo complicado, como la evitación excesiva de recordatorios de la pérdida, la preocupación constante por el fallecido y la culpa excesiva del superviviente, conducen a pensamientos disfuncionales, conductas desadaptativas y desregulación emocional. Además, la CG se asocia a una variedad de síntomas de mala salud física, problemas mentales y disfunción social, como presión arterial alta, enfermedades cardíacas, cáncer, dolor de cabeza, gripe, ideación suicida, baja salud subjetiva, varios síntomas psiquiátricos, mala calidad de vida y vitalidad reducida5.

Tratamiento para el duelo complicado:

El duelo complicado puede tratarse con una psicoterapia específica llamada terapia para el duelo complicado, similar a técnicas usadas para depresión y TEPT, pero adaptada a la pérdida. Puede hacerse de forma individual o grupal e incluye: aprender sobre el duelo, explorar reacciones y síntomas, redefinir metas, procesar emociones, reducir culpa y reproche, y trabajar con recuerdos para disminuir la angustia.

Otras terapias pueden abordar trastornos asociados como depresión o TEPT.

En cuanto a medicamentos, la evidencia es limitada; los antidepresivos pueden ayudar si existe depresión clínica junto al duelo complicado6.

 

Abordaje de enfermería en el acompañamiento en el duelo:

La enfermería desempeña un papel esencial en el abordaje del duelo y del duelo complicado, ya que suele ser el primer punto de contacto y acompañamiento para las personas que atraviesan una pérdida significativa. Su labor no se limita al cuidado físico, sino que incluye el apoyo emocional, la escucha activa y la detección temprana de signos que puedan indicar un proceso de duelo no adaptativo. A través de la educación, la orientación y la coordinación con otros profesionales de la salud, la enfermería contribuye a facilitar la adaptación, prevenir complicaciones y promover el bienestar integral de pacientes y familias en momentos de gran vulnerabilidad. En este sentido, se utilizan diversas herramientas que permiten acompañar tanto el duelo normal como el duelo complicado, favoreciendo la expresión emocional, previniendo complicaciones psicológicas y promoviendo el bienestar general.

Una de las principales herramientas es la escucha activa y la comunicación terapéutica, que implica brindar un espacio seguro para que la persona exprese sentimientos, recuerdos y pensamientos relacionados con la pérdida, sin juicios ni interrupciones, validando sus emociones y empleando estrategias como silencios terapéuticos y lenguaje empático7. Por ello, es muy importante tener en cuenta, aquellas expresiones, que podemos decir, pero sobre todo lo que no debemos decir.

Como expresiones que podríamos utilizar encontraríamos: Lo siento mucho. Te acompaño en el sentimiento. ¿Cómo te sientes? Has cuidado muy bien de él/ella. Puedes contar con el equipo. ¿Necesitas algo? ¿Cómo puedo ayudarte? Llorar es bueno y expresar cómo te sientes también, etc.

Entre las expresiones que no deberíamos utilizar, podemos destacar: Sé cómo te sientes. Mientras hay vida hay esperanza. Aún eres joven. Ahora ya descansáis los dos. Lo llevarás bien, eres fuerte. Así es la vida. Podría haber sido peor. Tranquila/o el tiempo todo lo cura. No somos nadie. Con lo buena/o que era. Lo siento en el alma8.

También resulta importante la evaluación sistemática del duelo. Para ello, el profesional de enfermería puede aplicar herramientas estandarizadas y escalas como el Inventory of Complicated Grief (ICG) o la Texas Revised Inventory of Grief (TRIG), que ayudan a identificar signos de duelo complicado y valorar factores de riesgo como la ausencia de apoyo social, antecedentes de trastornos mentales o las circunstancias traumáticas de la pérdida9.

Otra herramienta esencial son las intervenciones educativas, dirigidas a informar a la persona y a su familia sobre las fases del duelo, sus manifestaciones emocionales y físicas, y las diferencias entre un duelo normal y uno complicado. Estas acciones contribuyen a normalizar el duelo, disminuir la ansiedad y orientar hacia recursos disponibles, como grupos de apoyo o servicios comunitarios10.

El apoyo emocional y acompañamiento constante, respetando los tiempos individuales y las creencias culturales, es igualmente relevante. Esto puede incluir la participación en rituales significativos o el simple acto de estar presente en momentos críticos, lo que refuerza el sentido de acompañamiento y contención8.

En situaciones en las que se detectan indicadores de duelo complicado, la enfermería debe coordinarse con otros profesionales de la salud, como psicólogos, psiquiatras y trabajadores sociales, para establecer un plan de cuidado integral9.

 

CONCLUSIONES

El acompañamiento de enfermería en el duelo y el duelo complicado es un componente clave para el bienestar integral de pacientes y familias que enfrentan pérdidas significativas. La implementación de herramientas como la escucha activa, la comunicación terapéutica, la educación sobre las fases del duelo y la evaluación sistemática mediante escalas estandarizadas permite a los profesionales detectar tempranamente signos de duelo complicado y orientar adecuadamente a los afectados. Además, la coordinación con psicólogos, psiquiatras y otros especialistas asegura un abordaje integral, promoviendo la expresión emocional, la prevención de complicaciones y la resiliencia frente a la pérdida. Por tanto, la enfermería no solo acompaña en el dolor, sino que facilita la adaptación y recuperación emocional, consolidándose como un elemento indispensable en la atención de personas en duelo.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Pop-Jordanova N. Grief: Aetiology, Symptoms and Management. Pril (Makedon Akad Nauk Umet Odd Med Nauki). 2021 Oct 26;42(2):9–18. doi:10.2478/prilozi-2021-0014. PMID:34699700.
  2. Corbin JA. Los 8 tipos de duelo y sus características [Internet]. Psicología y Mente. 2017 Jan 21 [actualizado 2025 Apr 14; citado 2025 Aug 14]; Disponible en: https://psicologiaymente.com/psicologia/tipos-duelo
  3. Centro de Psicología Integral. Las 5 fases (o etapas) del duelo: la teoría de Kübler-Ross [Internet]. [citado 2025 Aug 14]. Disponible en: https://centrodepsicologiaintegral.com/las-5-fases-o-etapas-del-duelo-la-teoria-de-kubler-ross/
  4. Varela L, Reyes C, García J. Tipos de duelo y estrategias de afrontamiento. Bogotá: Universidad Cooperativa de Colombia, Facultad de Ciencias Humanas, Programa de Psicología; 2017.
  5. Szuhany KL, Malgaroli M, Miron CD, Simon NM. Prolonged grief disorder: course, diagnosis, assessment, and treatment. Focus (Am Psychiatr Publ). 2021 Jun;19(2):161-72. doi: 10.1176/appi.focus.20200052. PMID: 34690579; PMCID: PMC8475918.
  6. Mayo Clinic. Complicated grief—Diagnosis & Treatment [Internet]. [citado 2025 Aug 14]. Disponible en: https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/complicated-grief/diagnosis-treatment/drc-20360389
  7. Kübler-Ross E, Kessler D. Sobre el duelo y el dolor. Barcelona: Ediciones Urano; 2014.
  8. Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL). Protocolo duelo atención primaria [Internet]. 2023 Jun [citado 2025 Aug 14]; Disponible en: https://www.secpal.org/wp-content/uploads/2023/06/Protocolo-duelo-atencion-primaria.pdf
  9. Shear MK, et al. Complicated grief and related bereavement issues for DSM-5. Depression and Anxiety. 2011;28(2):103-17.
  10. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (España). Guía de intervención ante el duelo. Madrid: MSSSI; 2014.

 

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