El uso de calzado apropiado en la infancia podría reducir problemas en los pies de la población de las comunidades de los Bateyes de la provincia de monte plata en República Dominicana

30 septiembre 2023

 

AUTORES

  1. Natalia Gascón Vera. Graduada en Enfermería por la Universidad de Zaragoza. Graduada en Fisioterapia por la Universidad de Zaragoza. Máster en Cooperación Internacional por la Cátedra de Cooperación Internacional de Unizar. Experto en Cooperación Internacional para la Enfermería por la UCAV. C.S Alagón.
  2. Andrea Casbas Bazán. Graduada en Enfermería por la Universidad de Zaragoza. Máster oficial en Gerontología Social por la Universidad de Zaragoza. C.S Alagón.
  3. María Carmen Valero Gimeno. Hospital Clínico Universitario.
  4. Silvia Bruna Benito. Auxiliar Administrativo. Hospital Clínico Universitario.
  5. Lucia Consuelo Blasco Castello. Diplomada en enfermería por la Universidad de Zaragoza. Especialista en enfermería Familiar y Comunitaria. C.S Alagón.
  6. Paloma Dura Galiana. Graduado en Medicina, Especialidad en Medicina Familia y Comunitaria. C.S Alagón.

 

RESUMEN

Los pies soportan grandes presiones en la vida diaria y son susceptibles de sufrir más daños que muchas otras partes del cuerpo, subrayando la necesidad de protegerlos con calzado apropiado.

La columna vertebral, a nivel lumbar, tiene cinco vértebras. La forma y el tamaño de cada una de estas vértebras lumbares están diseñados para cargar la mayor parte del peso corporal. Cada uno de los elementos estructurales de una vértebra lumbar es más grande, más ancho y más amplio que los componentes similares ubicados en las regiones cervical y dorsal. De esta forma, a nivel de L5 se soporta el 50% del peso corporal, carga que se ve incrementada cuando transportamos un objeto, adoptamos posturas no ergonómicas en nuestra actividad laboral e incluso cuando tenemos malos hábitos posturales.

El pie, como cualquier otra parte del cuerpo, puede presentar problemas y hay vigilar cómo evoluciona su desarrollo evitando posturas nocivas.

Colegios de Podólogos inciden en que el uso de un calzado inadecuado puede ser el desencadenante de múltiples problemas, especialmente en la mujer.

PALABRAS CLAVE

Evaluación del impacto social, proyectos de cooperación internacional, evaluación de proyectos, promotores de salud.

ABSTRACT

The feet bear great pressure in daily life and are susceptible to more damage than many other parts of the body, underscoring the need to protect them with appropriate footwear.

The spinal column, at the lumbar level, has five vertebrae. The shape and size of each of these lumbar vertebrae are designed to carry most of the body weight. Each of the structural elements of a lumbar vertebra is larger, wider, and broader than similar components located in the cervical and thoracic regions. In this way, at the L5 level, 50% of the body weight is supported, a load that is increased when we transport an object, adopt non-ergonomic postures in our work activity and even when we have bad postural habits.

The foot, like any other part of the body, can present problems and it is necessary to monitor how its development evolves, avoiding harmful postures.

Colleges of Podiatrists stress that the use of inappropriate footwear can be the trigger for multiple problems, especially in women.

KEY WORDS

Social impact assessment, international cooperation projects, project evaluation, health promoters.

 

INTRODUCCIÓN

En la antigüedad, el calzado fue utilizado como una pieza de protección, soporte, comodidad y resistencia para los pies y aunque ese fin ha evolucionado hasta convertirse en una prenda de vestir que complementa el “outfit”, los riesgos de utilizar un calzado inadecuado pueden ser contraproducentes para la salud.

Los pies soportan grandes presiones en la vida diaria y son susceptibles de sufrir más daños que muchas otras partes del cuerpo, subrayando la necesidad de protegerlos con calzado apropiado 1.

Debemos acostumbrarnos a ver al cuerpo como una estructura organizada, en la que cada una de sus partes se apoya y equilibra sobre la de más abajo, para conseguir un equilibrio de fuerzas y de cargas 2.

Visto de esta forma, podríamos hacer una analogía arquitectónica contemplando al pie como una bóveda sobre la que se sostiene una columna que es el resto de la extremidad. Las dos extremidades se unen formando una bóveda que es la pelvis, y sobre ella se sostiene la columna vertebral 3. A partir de aquí, es lógico interpretar que cuando una de las partes no está bien apoyada, desorganiza y desequilibra al conjunto y, por tanto, puede ser el origen de una lesión tanto muscular como articular fuera del pie 4.

La columna vertebral, a nivel lumbar, tiene cinco vértebras. La forma y el tamaño de cada una de estas vértebras lumbares están diseñados para cargar la mayor parte del peso corporal. Cada uno de los elementos estructurales de una vértebra lumbar es más grande, más ancho y más amplio que los componentes similares ubicados en las regiones cervical y dorsal. De esta forma, a nivel de L5 se soporta el 50% del peso corporal 5,6, carga que se ve incrementada cuando transportamos un objeto, adoptamos posturas no ergonómicas en nuestra actividad laboral e incluso cuando tenemos malos hábitos posturales 7.

Para que el disco permanezca en buen estado y no degenere con el paso de los años, debemos valorar si trabaja en equilibrio 5,6. Si una de las bóvedas de soporte o pie, es diferente a la otra, se produce una repercusión directa sobre la rodilla, cadera y columna. Por lo tanto, disminuye seriamente la estabilidad de las mismas y consecuentemente su duración y resistencia en el tiempo 7.

Justamente aquí tienen su origen muchos problemas de desgaste articular, meniscopatías, artrosis, escoliosis y hernias discales, de los que el paciente no es consciente hasta que nota dolor, circunstancia que generalmente llega cuando ya hay una lesión, y que muchas veces, con un tratamiento adecuado y prevención desde la infancia, se podía haber retrasado o, incluso, evitado.

El pie, como cualquier otra parte del cuerpo, puede presentar problemas de índole genético o hereditario, que ya son evidentes desde el nacimiento 8. Otras veces, puede presentar problemas originados por compresión durante el embarazo, por esta razón, hay que valorarlo cuando nace el bebé. Si no hay ninguno de esos casos, hay que vigilar cómo evoluciona su desarrollo evitando posturas nocivas repetitivas que el niño puede automatizar y harán que luego, cuando empiece a gatear o caminar, se vean incrementadas con la carga 9,10. Si no hay ninguno de estos problemas objetivables, debería hacerse una revisión de salud cuando empiece a caminar y, posteriormente, hacia los 2–3 años de edad 11.

Cuando nacemos nuestro pie está sin configurar y sus arcos no son perceptibles; solamente cuando el niño ha adoptado la posición erguida comienzan a hacerse visibles estos arcos, especialmente el longitudinal, consecuencia de los esfuerzos derivados de soportar el peso del cuerpo y de caminar 8,12.

Durante los primeros años de vida el pie se encuentra en pleno proceso de formación y, especialmente al principio, es una estructura muy flexible que no ha desarrollado la fortaleza suficiente, por lo que cualquier tensión anormal ejercida sobre el pie puede acarrear consecuencias negativas 11. En nuestra sociedad, más en una sociedad urbana, los primeros pasos se dan sobre superficies duras y firmes del hogar, calzadas de hormigón o aceras pavimentadas, lo que puede resultar perjudicial para los pies en el sentido biomecánico. Pero si, además, le sumamos a esa superficie suciedad, condiciones favorables para la proliferación de agentes infecciosos y la presencia de elementos punzantes y cortantes, como ocurre en regiones rurales, el riesgo de desarrollar algún tipo de problema de salud directo sobre el pie se incrementa sustancialmente. A ello contribuye también el frecuente uso de zapatos indebidos desde el nacimiento o la falta de uso de los mismos.

Colegios de Podólogos 11,13. inciden en que el uso de un calzado inadecuado puede ser el desencadenante de múltiples problemas, especialmente en la mujer. Entre ellos podemos mencionar:

  • Juanetes (hallux valgus).
  • Metatarsalgias o dolores en la planta del pie y en el antepié.
  • Deformidades en los dedos: dedos en garra y/o dedos en martillo.
  • Dolores de espalda, porque los calzados con base de apoyo inestable mueven el punto de balance del cuerpo, la parte baja de la espalda tiene que soportar más presión y puede causar dolor.
  • Callosidades en el dorso de los dedos originados por el roce y la presión, o callosidades entre los dedos, conocidos como “ojos de gallo”.
  • Sesamoiditis: inflamación de los huesos sesamoideos, los cuales son pequeños huesecillos situados debajo de la cabeza del primer metatarsiano.
  • Esguinces, luxaciones, tendinitis o inflamación del tendón de Aquiles por roce y por acortamiento del tendón, dolores a nivel de gemelos, e incluso dolores en rodillas provocados por la sobrecarga a la que se ven sometidas, en especial con el uso de tacones.
  • La circulación venosa se deteriora, el bombeo de sangre no es adecuado y aparece hinchazón de pies, edemas y pequeñas varices.
  • Enclavamiento de las uñas.

 

La forma, altura de tacón o capacidad de amortiguación pueden influir en la variabilidad y distribución de las presiones plantares 14,existe un acuerdo general sobre que la mayor parte de la carga es soportada por el talón y la región de las cabezas de los metatarsianos. Sin embargo, las proporciones entre éstas como porcentaje de la carga total, la distribución de cargas dentro del antepié y la contribución del mediopié y de los dedos en el soporte de carga no están del todo claras. Clásicamente se ha sugerido que el reparto de cargas es equitativo entre talón y antepié, aunque en la actualidad se está cuestionando esta proporcionalidad 1. Un hallazgo de presiones aumentadas en el talón puede indicar la presencia de fascitis o espolones calcáneos. Si en el mediopié se encuentran presiones aumentadas puede sospecharse de pies planos, mientras que una reducción indicará la presencia de un pie cavo. Con respecto al antepié, presiones por encima de los valores normales pueden revelar una metatarsalgia 1,2.

Pero no sólo estamos hablando de problemas a nivel del sistema musculoesquelético, también aparecen otras alteraciones en los diferentes estratos de la piel como el pie de atleta, infecciones, rozaduras, ampollas o quemaduras, entre otras. La prevalencia de estos problemas dermatológicos es significativa en aquellas personas que no usan un calzado adecuado y que no disponen de conocimientos higiénicos adecuados. Si se utilizan calzados de materiales sintéticos, aumenta el riesgo de padecer micosis tanto en la piel como en las uñas, así como eccemas, y al estar más dañada la piel, se facilitan las infecciones víricas (verrugas) 15.

Las características de un calzado adecuado serían las siguientes: comodidad, sujeción del talón, que no pueda doblarse desde la punta al talón, con consistencia o arco de enfranque que le de resistencia desde la parte posterior hasta la anterior, una suela flexible con plantillas acolchadas que permitan mayor soporte en la planta del pie y así reducen los dolores en talones y, si es de tacón, éste debe de ser ancho y de punta redonda no superior a 4 cm 11,15.

Hay un grupo de personas de alto riesgo si les aparece alguna lesión de este tipo; los diabéticos, que deben extremar el cuidado de pies 16,17, y las personas con arteriosclerosis de las extremidades inferiores y problemas de riego sanguíneo.

Todos estos problemas tienen una prevención en común y es el uso de zapatos adecuados, el cual es diferente para cada pie, y cada persona tiene que elegir el calzado adecuado según su tipo de pie. Estos problemas deben evitarse ya que algunos de ellos después de establecidos sólo mejoran con tratamiento quirúrgico, lo que conlleva un incremento del gasto asistencial y económico que podría prevenirse con medidas higiénico-preventivas desde la promoción de salud en la infancia.

METODOLOGÍA

Los niños en los Bateyes no llevan calzado o si lo llevan no es el adecuado.

Es cierto que, en la escuela, el uniforme consiste en parte en un calzado (que no siempre se ajusta dado que no llevan zapato deportivo para realizar ejercicio), pero una vez salen de la escuela ya no llevan dicho calzado. El calzado que llevan en su día a día no es adecuado, y los más pequeños directamente, en la mayoría de los casos, andan descalzos. Por esta razón se consideró oportuno valorar cómo esta práctica repercutía en la salud de esos niños.

OBJETIVOS

  • Valorar mediante la observación del patrón de la marcha, la variabilidad del apoyo del pie, sin uso de calzado, para evaluar la influencia de no usar calzado adecuado en la posible existencia de anomalías en el apoyo del pie durante el desarrollo de la marcha.
  • Conocer, mediante la observación y la recopilación de información proporcionada por informantes clave, la prevalencia de enfermedades relacionadas con hábitos inadecuados del cuidado de los pies.
  • Determinar problemas de salud que justifiquen la elección de esta intervención.

 

No cabe duda de que la opinión e influencia de los informantes clave de la comunidad es de enorme valor, puesto que sus opiniones y actitudes influyen, sin duda, tanto en el proceso de toma de decisiones como en la percepción que del municipio tiene del resto de habitantes de este.

En este sentido, consideré oportuno entrevistar a los ciudadanos que, por su función en materia de salud, tienen mayor influencia en el municipio. De este modo decidí entrevistar a:

  • Promotoras de Salud de los Bateyes de Los Guineos y Batey Verde. Concretamente a 10 de ellas que configuran la muestra del presente estudio.
  • Profesionales sanitarios de los CPNA (Centros Nacionales de Atención Primaria). Concretamente auxiliares de enfermería, enfermeras diplomadas o médicos de la Policlínica de Alto San Pedro y Policlínica de Antonci.

 

Las cuestiones que se abordaron iban dirigidas, por un lado, a niños/niñas (0-14 años) y por el otro, a adultos de los Bateyes colindantes a estos centros de salud.

Por mediación de FUDEN, y su representante Altagracia Soto González, concertamos con cada uno de ellos una cita entre el 10 y el 14 de abril del año 2017. Todas y cada una de las personas elegidas mostraron su predisposición a ser entrevistadas.

Se decidió registrar por escrito todos los encuentros, previo permiso del entrevistado, tomando como base las características clave que quería observar en esta población, estructurando las siguientes cuestiones:

  • Incidencia en las patologías relacionadas con una mala higiene o falta de hábitos saludables en el cuidado de los pies, tales como presencia de hongos o infecciones.
  • Incidencia de cortes, heridas o quemaduras en los pies relacionadas con el uso inadecuado o falta de uso de calzado.
  • Cuestionamiento acerca de la aplicación o no de revisiones periódicas de los pies para valorar el desarrollo y/o presencia de malformaciones, deformaciones, alteraciones de las estructuras óseas y/o articulares de la población infantil y adulta.
  • Tratamientos sugeridos y/o aplicados por los profesionales de salud y/o promotoras de salud en todos los casos enumerados.

 

Con la información obtenida se valoró que la incidencia de estos procesos no es alarmante, pero sí significativa, y, sobre todo, que no le dan la importancia que requiere. Considerando que el hecho de no llevar calzado apropiado o no llevarlo directamente, no sólo afecta al desarrollo de heridas, cortes o infecciones que pueden ser tratadas, de mejor o peor manera y con más o menos complicaciones, sino que también influye de manera sustancial en el desarrollo de deformaciones en articulaciones, huesos, músculos y modificaciones posturales en la globalidad de la persona. Un mal apoyo del pie condiciona toda la postura del individuo y altera patrones básicos como la marcha pudiendo generar problemas crónicos de salud o dolores mantenidos que a la larga incapacitarán al individuo 1 ,4. Además, el seguimiento mediante revisiones al niño sano, en caso de realizarse, no incluye el estudio de la biomecánica del pie, fuente de información clave para la detección de problemáticas importantes de salud.

La mayoría de los cortes se producen en varones por su trabajo en el campo y su uso inadecuado de calzado en la práctica laboral, debido a la presencia de alambre de espino y otros elementos cortantes en el terreno de trabajo, así como, el uso de herramientas de trabajo peligrosas como son los machetes.

En relación a la presencia de hongos, tal y como esperaba, era más común entre las mujeres, según me comentaron en los CPNA.

Por otro lado, decidí realizar un estudio con un grupo de promotoras de salud de los Bateyes de los Guineos y Verde. La muestra fueron 10 mujeres de entre 15 y 54 años, 5 de cada comunidad, que se ofrecieron voluntarias para participar en el mismo.

Este estudio consistía en valorar la estática, el pie y la pisada de estas mujeres de una manera sencilla y visual, que arroja una idea acerca de la posibilidad de que esas mujeres presenten un mal apoyo del pie. Lo ideal para determinar la existencia de estos problemas de salud sería realizar un estudio biomecánico de la marcha, también llamado estudio biomecánico de la pisada.

Estos estudios sirven para evaluar cómo camina una persona y ver si existe alguna alteración que deba corregirse, de tal forma que puede ayudar a prevenir lesiones musculares y osteoarticulares como esguinces de repetición, dolores en dedos de los pies, espolones calcáneos, fascitis plantares, tendinitis, etc. El estudio biomecánico de la marcha permite realizar un análisis del pie tanto en posición estática, sin que la persona se mueva, como dinámica, observando la forma de caminar del paciente y analizando toda una serie de datos que proporciona el estudio, así como la relación de los pies al caminar con otras estructuras, como la rodilla, la cadera y la columna vertebral 18,19.Con cada paso los pies soportan una presión que equivale a tres veces el peso de la persona, de ahí que sea esencial caminar de una manera adecuada .

 

Fases:

El estudio biomecánico de la marcha consta de varias fases y es una prueba indolora que no precisa ningún tipo de preparación y que dura menos de una hora. En primer lugar, se explora al paciente, observando las estructuras musculares y articulares, la nivelación de las caderas, las posibles alteraciones de los pies y los ángulos de flexión y extensión del pie, así como los grados de inversión y eversión del mismo.

A continuación, se realiza un análisis estático y dinámico de la huella plantar. Para ello se utiliza una plataforma de presiones, que es una plataforma con unos sensores que detectan la presión que se ejerce sobre ellos tanto al apoyar los pies sin moverse como al caminar. Esta información se transmite a un programa informático que la transforma en unas imágenes que permiten ver cuáles son los puntos de máxima presión tanto al permanecer quieto como al caminar y las posibles alteraciones de la marcha; por ejemplo, si el paciente carga más sobre un pie que sobre el otro, o si tiende a volcar el pie hacia dentro o hacia fuera con cada pisada. Se registran todas las fases de la pisada, el apoyo del talón, el del medio pie, el apoyo del pie completo, el despegue del talón y el despegue del resto del pie, evaluando las presiones ejercidas y la duración de estas en cada fase de la pisada. Mientras se realiza el estudio se lleva a cabo una grabación de la marcha mediante cámaras de vídeo de alta velocidad que permiten tomar 1200 imágenes por segundo, lo cual permite, observar alteraciones que a simple vista no se detectarían, así como evaluar las angulaciones articulares 1.

Pero como es lógico, en el contexto de los Bateyes, esta utilización de plataforma de presiones y registro visual por cámaras de vídeo de alta velocidad es inviable por lo que se optó por una técnica menos precisa y más rudimentaria, que presenta la limitación de los errores de observación y registro por el observador y errores de ejecución por las participantes.

Se dispuso de una tela de color negro de aproximadamente 1’20 metros, polvos de talco para impregnar los pies y cinta métrica y transportador de ángulos.

Se le pidió a la muestra a estudio que caminara según su patrón habitual de la marcha, por la tela una vez se hubieran impregnado bien los pies en polvos de talco.

Además, se les hizo una foto a ambos pies en el momento inicial, antes de caminar y sin polvos de talco, y tras caminar, para valorar qué regiones del pie apoyaban más o menos en la puesta en carga (ANEXO I, imagen1).

Con esta impresión visual de la huella plantar, asegurándonos que ha impregnado bien el pie en el polvo talco, podemos valorar los siguientes parámetros:

  • Estructuras de apoyo en la marcha.
  • Presencia de pies cavos o planos.
  • Altura del paso.
  • Anchura del paso.
  • Ángulo de inclinación del pie.

 

Y esta información se puede complementar con la observación de la planta del pie con y sin talco, para determinar si hay alteraciones morfológicas. Así como preguntar a las promotoras por molestias, dolores o inestabilidades en las articulaciones o estructuras desde los pies hasta la región lumbar.

La realización de este estudio permite detectar alteraciones de la marcha, si existen zonas de hiperpresión o donde el apoyo sobre las mismas es excesivamente prolongado en el tiempo [18]. Un alto porcentaje de los niños tienen problemas de las extremidades inferiores que pueden complicarse a lo largo de la vida.

El diagnóstico y tratamiento precoz de las diferentes deformidades es fundamental para corregir la alineación de sus extremidades inferiores, evitando la aparición de diversas patologías (talalgia, metatarsalgia, fascitis plantar, gonalgia…), y si ya se han desarrollado, se puede lograr la desaparición de la sintomatología dolorosa y mejorar la calidad de vida mediante la aplicación de un tratamiento ortésico.

El estudio de la pisada completa, tras la detección de una posible alteración, debe de ser un examen no sólo de la pisada, sino del pie en estática y en dinámica y viendo cómo se comporta todo el miembro inferior en su conjunto. Deben valorarse los movimientos articulares del pie y mediante pruebas específicas clínicas debe verse cómo estos movimientos son transmitidos a la pierna, así como ver si las alteraciones en el pie han sido producidas o no por un problema en articulaciones proximales. Es imprescindible ver los rangos articulares de las caderas, ver si existen bloqueos a dichos niveles. Hay que valorar las posiciones que adoptan las rodillas, valorar el estado de la rótula, ver las torsiones de las piernas, observar si existen asimetrías entre ambos pies y piernas que pueden ser las causantes de diversas modificaciones en la biomecánica. Hay que prestar cierta atención a estructuras esenciales en el pie y pierna. Hay que hacer un balance muscular de los músculos que se vean afectados o que pensemos que están provocando una compensación. Por lo tanto, se trata de un estudio minucioso y ambicioso pero que, en caso de ser necesario, puede beneficiar sustancialmente al individuo al evitar alteraciones en la morfología de sus articulaciones, que podrían condicionar el resto de su vida, tanto laboral como personal.

Todo lo anteriormente nombrado, hace referencia a un análisis de la necesidad desde una visión asistencial, enfermera y fisioterápica, pero podríamos considerar este problema desde una perspectiva económica dado que, previsiblemente, si no se interviene sobre él, desde la prevención y reconocimiento de casos, donación de calzado, etc.; se puede ver incrementado el gasto sanitario con un aumento de consultas por dolores lumbares, cervicales, de rodilla u otras estructuras musculoesqueléticas, cortes, heridas, infecciones, etc.; así como gastos farmacológicos y en última instancia ingresos hospitalarios e intervenciones quirúrgicas de corrección de deformidades, colocación de prótesis, amputaciones, etc.

Considero que puede abarcarse este tema desde la sensibilización, estudio de casos y prevención temprana. He observado que apenas se hacen revisiones de niños sanos en los CPNA y por lo tanto no se disponen de datos oficiales ni de registros de casos. Existe un vacío documental que indica la falta de sensibilización respecto a este problema de salud y falta de concienciación de cara al autocuidado de los pies.

En España y en los países desarrollados, la revisión del niño sano se encuentra incluida en la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud, en el apartado de competencias de Atención Primaria [20], y después, cada comunidad autonómica organiza estos servicios. Por ejemplo, en Aragón se realizan revisiones del niño sano de 0 a 23 meses, de 2 a 5 años, y de 6 a 14 años 1.Dentro de esas revisiones del niño, una de las partes incluidas es la revisión del desarrollo de la morfología del pie, y resto de extremidad inferior, así como, su simetría con la otra extremidad, para detectar posibles problemáticas citadas con anterioridad. En España, además de un análisis visual en estático y dinámico de la marcha, también se utilizan aparatajes como los podoscopios que aportan una información más precisa del apoyo del pie, pero en mi estancia en República Dominicana, no pude localizar ninguno.

Con toda la información recogida y, tras valorar mediante la realización de un árbol de problemas la relación causa-efecto (anexo I), he llegado a la determinación de centrarme en la mejora de los conocimientos en el autocuidado de los pies y de un uso adecuado del calzado. Y para ello mi programa de intervención iría dirigido al objetivo (anexo II) de adquisición de conocimientos de autocuidado para promotoras de salud mediante talleres y charlas formativas en los centros comunitarios de reunión.

He decidido focalizar mi intervención sobre esta población porque considero que son el referente de salud más accesible de los Bateyes, poseen conocimientos básicos de salud y, por estas razones, serán capaces de asimilar los conceptos de autocuidado y prevención y porque, al ser referentes de la comunidad, pueden llegar a toda la población.

 

PLANTEAMIENTO DE LA INTERVENCIÓN

    1. Contexto ámbito local:

 

El ámbito de intervención seleccionado son las comunidades de Batey los Guineos y Batey Verde, dentro de la provincia de Monte Plata, en República Dominicana.

Los bateyes son comunidades rurales que surgieron alrededor de la industria azucarera en la República Dominicana. Estos pueblos comenzaron a establecerse en el interior dominicano al inicio del siglo XIX, cuando las plantaciones de caña de azúcar ampliaron el uso de mano de obra haitiana, itinerante y no reglamentada.

Hoy muchas de las plantaciones de caña de azúcar han desaparecido, reemplazadas por parcelas de arroz, campos de tabaco y otros cultivos.

Aunque es raro que compañías contraten trabajadores desde Haití de manera oficial, muchos haitianos llegan a la República Dominicana para buscar trabajo en la agricultura y en la construcción. Los bateyes han permanecido, aunque prácticamente ha desaparecido el poco apoyo que recibían de las compañías azucareras y del Consejo Estatal de Azúcar.

Los bateyes siguen teniendo una gran presencia haitiana y no han dejado de ser unas de las comunidades más empobrecidas y aisladas en toda la República Dominicana. Batey Verde es una comunidad en la provincia de Monte Plata de la República Dominicana, a poca distancia del municipio de Sabana Grande de Boyá. La comunidad está compuesta por haitianos y dominicanos de ascendencia haitiana y no haitiana. Los residentes de Batey Verde trabajan en el cultivo de arroz, tabaco, tomates, frijoles y plátanos. Algunos trabajan en municipios próximos al Batey y otros encuentran empleo temporario en proyectos de construcción.

Batey Verde es una comunidad empobrecida, con acceso limitado a agua potable, luz, letrinas, atención médica y fuentes de ingreso fijas. Batey Los Guineos es una comunidad en la provincia de Monte Plata de la República Dominicana, a poca distancia del municipio de San Cristóbal, pero más alejado de la zona asfaltada de carretera, lo que dificulta el acceso hasta el mismo, con los problemas de asistencia que esto conlleva. La comunidad está compuesta por haitianos y dominicanos de ascendencia haitiana y no haitiana al igual que Batey Verde.

He decidido decantarme por estos dos Bateyes, de entre la amplia variedad de ellos, porque he podido conocer al equipo de promotoras que en ellos se encuentran y Fuden lleva tiempo trabajando con ellas. De esta forma es una garantía poder intervenir sobre ellas porque ya conocen el funcionamiento de Fuden, cómo se desarrollan las formaciones y están plenamente capacitadas para interiorizar los nuevos conocimientos y transmitirlos a los miembros de su comunidad.

Redes sociales de apoyo:

  1. Ayuntamiento e instituciones oficiales de los municipios colindantes a ambos Bateyes: Sabana Grande de Boyá y San Cristóbal.
  2. CNAP de Alto San Pedro y Hospital de Sabana Grande de Boyá del Dr. Mejía

 

Población diana:

El programa de salud va destinado a las Promotoras de salud de los Bateyes de Los Guineos y Verde. Concretamente, el programa de autocuidados y educación para la salud van dirigidos a mujeres, de diferentes edades, aunque en Batey Verde se cuenta con una figura masculina dentro del equipo de promotoras.

 

Objetivos:

o Proveer de conocimientos acerca del autocuidado de los pies: higiene y uso de un calzado adecuado, a las promotoras de salud de Batey Verde y Batey Los Guineos.

  • Enseñar y evaluar la adquisición de hábitos higiénicos saludables en relación con el autocuidado y cuidado de los pies de sus hijos.
  • Instruir sobre la importancia del uso de un calzado adecuado en relación a evitar la aparición de futuras enfermedades de los pies, tales como infecciones, cortes, quemaduras, laceraciones, etc.
  • Instruir sobre la importancia del uso de un calzado adecuado en relación a evitar la aparición de futuras deformaciones de los pies y enfermedades del sistema musculoesquelético.

 

Actividades específicas:

Las actividades que se van a llevar a cabo son:

  • Presentación.
  • Cuestionario de evaluación inicial.
  • Presentación interactiva con PowerPoint.
  • Dinámicas.
  • Tormenta de preguntas.
  • Talleres de conocimiento del pie.
  • Presentación de casos.
  • Pasarela por tela oscura para detectar posibles problemas en el apoyo del pie. Así como observación de los pies del resto de asistentes.
  • Análisis de los datos obtenidos en la observación.
  • Cuestionario de evaluación final.
  • Puesta en práctica de lo aprendido, situación real.
  • Despedida.

 

CARTA DESCRIPTIVA:

Contexto en el que se desarrolla:

  1. Estructura social: nivel socioeconómico bajo.
  2. Estructura educativa: las participantes disponen de conocimientos básicos acerca de salud y autocuidado en temas de higiene adquiridos con la enseñanza de proyectos previos de Fuden.
  3. Objetivos: saber cuál es su conocimiento de partida, es decir, cuál es su idea general sobre los cuidados higiénicos de los pies, el uso del calzado y cómo esto puede influir en su salud. Para ello vamos a realizar un cuestionario de evaluación inicial para ver qué saben, qué errores tienen y qué deberían saber y no saben (disponible en anexo IV). Todo ello con el objetivo de elaborar, al finalizar el programa, un sondeo de la efectividad del programa impartido usando de nuevo este mismo cuestionario a modo de reevaluación.

 

Recursos necesarios:

  1. Lugar donde va a realizarse: centro comunitario del Batey.
  2. Espacio: que cuente con amplitud para realizar los talleres.
  3. Población: promotoras de ambos Bateyes que quieran participar.
  4. Mobiliario: sillas, ordenador, proyector y pizarra (tradicional). También necesitaremos de algún grifo o llave de agua para realizar los talleres o Refrigerios para todas las sesiones.
  5. Material propio de cada sesión.

 

Contenidos:

o Nombre del curso de formación: redescubriendo nuestros pies.

o Sesión 1: “Familiarizándose con los autocuidados del pie: higiene y calzado”

o Sesión 2: “¡Yo también sé cuidarme, cuidemos a los demás!”

o Sesión 3: “Testando lo aprendido” o Sesión 4: “¡Pongámoslo en práctica!”

o Las sesiones se impartirán a días alternos en dos semanas si se desea hacer intensivo o bien espaciadas en dos o tres semanas.

 

Método:

o Sesiones teóricas y dinámicas con participación activa de los integrantes mediante actividades interactivas formativas (exploración visual, estática y dinámica del pie, estudio biomecánico de la marcha mediante marcha en tela oscura y pie manchado de talco, etc.).

PROGRAMANDO LA FORMACIÓN; PRIMERA SESIÓN:

Nombre de la sesión:

“Familiarizándose con los autocuidados del pie: higiene y calzado”.

 

Contenido temático de la sesión:

En esta sesión se va a realizar, en primer lugar, una presentación de quiénes somos y que hacemos aquí. Luego pasaremos la encuesta inicial de conocimientos y a continuación, una serie de dinámicas que luego explico.

Después, una introducción con un power point sobre el concepto de autocuidado, medidas higiénicas de cuidado de la piel y mucosas, autocuidado del pie, explicación anatómica del pie y, de forma básica, qué ocurre con la carga y marcha en el pie y extremidad inferior. Importante incidir en la relevancia de un buen cuidado del pie para evitar enfermedades y deformaciones en los mismos.

Refrigerio y hablamos del uso del calzado: calzado adecuado para cada momento del día y en función de las características de cada persona. Enseñamos diferentes tipos de calzado, vemos y tocamos la suela, probamos su resistencia, amortiguación, sobre todo comparándolo con las sandalias de dedo, que es su calzado habitual.

Objetivos específicos:

  1. Que los participantes sean capaces de reconocer las características del autocuidado del pie y que conozcan aspectos básicos de la biomecánica del pie.
  2. Que los participantes sean capaces de identificar medidas higiénicas del cuidado del pie correctas y calzado adecuado en función a una serie de características.

 

Método:

La base de la sesión consiste en interaccionar con los asistentes del curso para que se den cuenta de todo lo que puede abarcar una zona del cuerpo tan abandonada como es el pie. Se va a desarrollar por medio de la entrega de fichas didácticas en las que tendrán que ir escribiendo todas las medidas que piensan que forman parte del autocuidado del pie y entre todos llegar a un consenso.

Posteriormente, se les va a entregar unos materiales, y ellos van a tener que elegir los que crean que serían correctos para el cuidado del pie que antes han consensuado (uso de callicidas, limas, tijeras, cortauñas, lijas, productos de limpieza de diferentes componentes, toallitas…) y ponerlo en común posteriormente, intentando explicar el porqué de su elección. Tras esto y sin responder a si lo han hecho bien o mal, se pasa a la parte teórica de la formación.

Refrigerio y pasamos a la parte final: el uso del calzado. Parte teórica muy breve y vamos a la parte más interactiva de esta primera sesión, se dividen en grupos y cada grupo recibirá 3 tipos de calzado diferente (cada grupo un zapato del par) y un cubo con agua, otro con piedras, otro con alambre, otro con algo caliente. Tendrán que ponerse el calzado y probarlo metiendo un único pie (desequilibrio e inestabilidad en apoyo monopodal) en los diferentes medios y analizar la respuesta de cada calzado a cada situación. Puesta en común de las impresiones.

Materiales:

  1. Presentación de diapositivas informatizadas con la información a impartir, ordenador, proyector y cable de conexión. o Fichas de cuestionario inicial y bolígrafos.
  2. Materiales para segunda dinámica: una lima, una lija de carpintería, un cortauñas, un alicate, unas tijeras, pintauñas, toallitas húmedas, toalla pequeña, callicida, lejía, jabón neutro, alcohol de 70º.
  3. 6 cubos de plástico, agua, cenizas, piedras y alambre o trocitos pequeños de vidrio.
  4. 3 pares de calzado: unas sandalias de dedo, un calzado plano pero cerrado y unas deportivas o zapato cerrado y con amortiguación. o Hoja de firma de asistencia.
  5. Cámara de fotos para dejar constancia de la sesión.

 

Tiempo:

150 minutos

 

SEGUNDA SESIÓN:

Nombre de la sesión:

“¡Yo también sé cuidarme, cuidemos a los demás!”

 

Contenido temático de la sesión:

Comenzamos con una tormenta de preguntas sobre temas de la sesión anterior entre las promotoras para evaluar si han interiorizado conceptos clave.

Después se va a explorar visualmente y mediante palpación, el pie de otra compañera. Primero lo hará una y luego la otra. Va a ser una exploración guiada en todo momento por la instructora, que irá explicando y acercándose a cada pareja para enseñarles todo lo que está explicando.

Refrigerio y presentación de 3 o 4 casos, sí puede ser con imágenes mejor, de posibles problemas de salud relacionados con el pie para que reflexionen sobre los datos e intenten llegar a conclusiones sobre qué le ocurre, por qué le ha ocurrido, qué consejos de salud deberíamos darle y qué medidas higiénico-posturales debería haber optado para evitar su problema o todavía puede optar para evitar mayores complicaciones.

Objetivos específicos:

  1. Que las participantes sean capaces de interaccionar entre ellas mediante el método pregunta-respuesta de forma autónoma y aportando datos veraces y con sentido.
  2. Que las participantes puedan reconocer problemas de salud básicos relacionados con un mal cuidado del pie mediante la visualización de imágenes y contando con algún dato.
  3. Que las participantes puedan sugerir medidas higiénicas y posturales adecuadas para determinados problemas de salud que previamente han sido capaces de reconocer.

 

Método:

En esta sesión se va a realizar, en primer lugar, una tormenta de preguntas, yo empiezo preguntando a una compañera sobre temas de la sesión anterior y ella debe de contestarme y después preguntarle a otra compañera. De vez en cuando, para hacer más entretenida la dinámica pararé la cadena y le preguntaré a la persona que este por hablar sobre la respuesta que ha dado una compañera anterior. Así valoraré si están siguiendo la sesión.

Después, nos ponemos de dos en dos, les hemos pedido que vinieran con una correcta higiene de pies, y vamos a explorar el pie de nuestra compañera. Primero lo hará una y luego la otra. Va a ser una exploración guiada en todo momento por la instructora, que irá explicando y acercándose a cada pareja para enseñarles dónde se encuentran los diferentes puntos anatómicos, en qué regiones es más importante incidir en la higiene, cómo valorar si hay algún problema de salud, valorar qué deformaciones presenta la compañera y a qué se pueden deber, etc. Se pueden usar guantes si así lo prefieren las promotoras. Después todas nos lavamos las manos.

Refrigerio y presentamos 3 o 4 casos. Ponemos en pizarra diferentes casos, reales o no, si puede ser con imágenes mejor, de posibles problemas de salud relacionados con el pie. Las agrupamos en 3 grupos y les pido que en grupo reflexionen sobre los datos e intenten llegar a conclusiones sobre qué le ocurre, por qué le ha ocurrido, qué consejos de salud deberíamos darle y qué medidas higiénico-posturales debería haber optado para evitar su problema o todavía puede optar para evitar mayores complicaciones. Lo ponemos en común y hacemos lluvia de ideas.

 

Materiales:

  1. Presentación de diapositivas informatizadas con los diferentes casos, ordenador, proyector y cable de conexión.
  2. Materiales para segunda dinámica: guantes si así lo quieren las promotoras.
  3. Hoja de firma de asistencia. o Cámara de fotos para dejar constancia de la sesión.

 

Tiempo:

  1. 120 minutos.

 

TERCERA SESIÓN:

 

Nombre de la sesión:

“Testando lo aprendido”

Contenido temático de la sesión:

Comenzamos con una puesta en común de cómo hemos cambiado hábitos higiénicos, comentamos detalles de cómo van calzadas las promotoras, si ha cambiado o no.

Después vamos a hacer un taller: pasarela sobre una tela negra. ¡Los pies bien manchados de polvo talco y a caminar! Se explicarán conceptos de biomecánica y de la marcha como la longitud de paso, la anchura, la cadencia, etc. Y a continuación se medirán en las huellas que han dejado las participantes. Se analizan los resultados, posibles causas y posibles tratamientos.

Refrigerio, y tiempo para cuestiones/sugerencias/evaluación hablada y escrita del curso. Pasamos de nuevo el cuestionario inicial.

 

Objetivos específicos:

  1. Que las participantes sean capaces de interpretar datos a través de la práctica de técnicas de valoración.
  2. Que las participantes puedan reconocer problemas de salud básicos relacionados con un mal apoyo del pie mediante la valoración biomecánica del patrón de la marcha e inspección estática y dinámica.

 

Método:

Empezamos con una puesta en común de cómo hemos cambiado hábitos higiénicos, comentamos detalles de cómo van calzadas las promotoras, si ha cambiado o no. Para ello se sientan todas en círculo y se les pide que miren los pies de las demás promotoras para ver si ven algún cambio en el calzado o higiene desde la primera sesión a esta. Luego les pido que interaccionen entre ellas preguntándose si han cambiado los hábitos de autocuidado y de cuidado de los pies de sus pequeños. Es muy importante incidir en que cuiden de los pies de sus hijos.

Después vamos a hacer un taller: pasarela sobre una tela negra. ¡Los pies bien manchados de polvo talco y a caminar! Primero se les examina los pies sin talco, luego la huella que dejan y después cómo de manchados quedan los pies. Se limpian bien los pies. Se explicarán conceptos de valoración postural en estático, dinámico con la biomecánica de la marcha. Se explican conceptos como la longitud de paso, la anchura, la cadencia, etc. Y a continuación se medirán en las huellas que han dejado las participantes. Se analizan los resultados, posibles causas y posibles tratamientos.

Refrigerio, y tiempo para cuestiones/sugerencia/evaluación hablada y escrita del curso, esta parte es muy importante, un feedback del funcionamiento del curso.

Pasamos de nuevo el cuestionario inicial para poder evaluar si ha habido cambios objetivables acerca del cuidado de los pies. Es una parte muy divertida porque las participantes siempre terminan cuestionando cómo podían cometer esos fallos al principio de las sesiones.

 

Materiales:

  1. Materiales para tercera dinámica: varias telas negras de mínimo 1,20 metro, si puede ser de 2 metros mejor. Polvos talco, cinta métrica, lápiz blanco. o Papel para limpiar los pies.
  2. Hoja de firma de asistencia.
  3. Hojas de cuestionario inicial.
  4. Cámara de fotos para dejar constancia de la sesión.

 

Tiempo:

90 minutos

 

CUARTA SESIÓN.

Nombre de la sesión:

“¡Pongámoslo en práctica!”

 

Contenido temático de la sesión:

Se trata de sesiones individuales o en pareja con cada participante.

Vamos a poner en práctica todo lo aprendido, con unas participantes iremos a las familias para ver cómo les transmiten la información adquirida, y mientras una expone el tema, la otra lo analiza y viceversa.

Al final de la sesión cada una le expone a su compañera los puntos que le han gustado, lo que no tanto y que potenciaría más, es un método estupendo de crecimiento y adquisición de conocimientos. Y lo mismo con las otras participantes, con las que iremos al colegio para transmitir estos conocimientos a los niños, los que la directora del colegio considere oportunos, pero teniendo en cuenta que tienen que ser capaces de entender los conceptos que vamos a desarrollar.

 

Objetivos específicos:

  1. Que las participantes sean capaces de poner en práctica su labor instructora de cara a su comunidad.
  2. Que las participantes puedan verse en una situación real para ver cómo se desenvuelven con estos nuevos conocimientos adquiridos.

 

Método:

Empezamos con la visita de las familias de dos de las promotoras, dejamos que sean ellas las que tomen las riendas y se desenvuelven en su ámbito de intervención. Las apoyamos y les informamos que no es ninguna prueba a calificar, simplemente una puesta en realidad, si necesitan ayuda, ahí estamos.

Vamos a poner en común entre las tres la experiencia, vamos a analizar cómo se han sentido, qué puntos quieren reforzar, que críticas constructivas podemos aportar de cada una, etc.

Cada sesión podemos visitar familias de dos promotoras e ir al colegio con dos promotoras de salud, de tal forma que cada mañana permitiría trabajar con cuatro promotoras.

La asignación de que promotoras instruirán a familias y cuáles a los niños del colegio se hará aleatoriamente mediante un sorteo previo a la salida de la sesión anterior (sesión 3).

 

Materiales:

  1. Materiales para cuarta dinámica: dossier formativo con imágenes que expliquen la información a impartir.
  2. Hoja de firma para que todos los oyentes de la formación la firmen.
  3. Cámara de fotos para dejar constancia de la sesión.

 

Tiempo:

60 minutos con cada promotora en familias y 45 minutos con cada promotora en el colegio.

 

RESULTADOS RECOGIDA DE DATOS E INFORMACIÓN

INFORMACIÓN CUANTITATIVA:

La marcha es un sistema de desplazamiento del hombre, en posición bípeda y antigravitatoria, que se realiza por el movimiento alterno y sucesivo de los miembros inferiores y cuya expresión más simple recibe el nombre de paso, que comprende el conjunto de movimientos realizados entre dos posiciones similares de un pie 22.

Para que un cuerpo se desplace es necesario que rompa el equilibrio en el cual está, por lo tanto, se dice que la marcha es la pérdida y recuperación alternada del equilibrio 23.

En primer lugar, se recogieron los datos de la medición de alguno de los parámetros espaciales de la marcha de las participantes en el estudio, 10 promotoras de salud de Batey Los Guineos y Verde (anexo 3). Concretamente se recogió información de la altura de paso, la anchura de paso o amplitud de base y el ángulo de del paso o ángulo de la marcha 22. Se tomaron las medidas descalzas, a través de la técnica de medición descrita en la metodología y usando un metro y un transportador de ángulos.

  • Ancho de paso o Amplitud de base: la distancia entre ambos pies, generalmente entre los talones, que representa la medida de la base de sustentación y equivale a 5 a 10 centímetros, relacionada directamente con la estabilidad y el equilibrio. Como la pelvis debe desplazarse hacia el lado del apoyo del cuerpo para mantener la estabilidad en el apoyo medio, una base de sustentación estrecha reduce el desplazamiento lateral del centro de gravedad 24.
  • Longitud del paso: normalmente es de aproximadamente 37,5 a 50 cm, esta debe ser igual en ambos MMII. es la distancia medida desde el apoyo talar de un pie hasta el apoyo talar del otro pie 24.
  • Ángulo del paso o ángulo de la marcha: Se refiere a la orientación del pie durante el apoyo. El eje longitudinal de cada pie forma un ángulo con la línea de progresión (línea de dirección de la marcha); normalmente, entre 5º y 8º 24,25.

 

Otros parámetros que no se han tomado en cuenta en esta medición son:

  • Longitud de la zancada: es la distancia medida desde el apoyo talar del pie hasta el apoyo talar del mismo pie, es decir dos pasos.
  • Cadencia: también llamada frecuencia, es el número de pasos por minuto y es de aproximadamente 120 en la marcha normal. Disminuye como resultado del dolor, miedo a las caídas o sensación de inestabilidad.
  • Velocidad: la velocidad normal es de aproximadamente 4,02 Km/hora. Se enlentece con la disminución de la cadencia o con la disminución del paso.
  • Sonido: la marcha es un movimiento dinámico y debe realizarse con la mayor economía posible, para esto no deberán escucharse sonidos ni de golpes del pie contra el piso o del arrastre del mismo. Lo que indicaría un posible trastorno 25,27.

 

Todos son parámetros que se ven modificados de una persona a otra por factores como el sexo, la talla, la edad, patologías o trastornos locomotores, entre 22,23.

La marcha patológica se define como la alteración por algún factor del patrón normal de la marcha. Los cambios patológicos en la marcha pueden ser consecuencia de un acortamiento, debilidad, dolor, factores psicológicos (miedo), alteraciones osteoarticulares, alteraciones neurológicas o inestabilidad articular. La simple exploración de la marcha puede darnos pistas muy valiosas a la hora de clasificar el síndrome que afecta al paciente 23,24.

 

Valoración de la altura y anchura del paso (ANEXO III Gráfico 1).

Se tomaron todas las mediciones en mujeres, y en el mismo pie, el derecho. Se comenzó midiendo los valores de la altura del paso (color marrón del gráfico) y anchura del paso (color grisáceo del gráfico). Se obtuvieron valores medios para la muestra (n=10) siendo estos de 41,9 en la altura del paso entre pie derecho y pie izquierdo y de 9,9 en la anchura entre pie derecho y pie izquierdo.

 

Valoración del ángulo del paso o de la marcha (ANEXO III Gráfico 2).

A continuación, se midieron los valores del ángulo del paso o de la marcha, en el pie derecho. Se obtuvo un valor medio para la muestra (n=10) de 5, 4º.

 

INFORMACIÓN CUALITATIVA:

En esta parte del trabajo se indagó en la experiencia de ciertas personas sobre el tema de estudio para poder contrastar los datos obtenidos con la información citada en la revisión bibliográfica. El método para obtenerla fueron entrevistas con preguntas abiertas, realizadas tanto a expertos en la materia como a la muestra del estudio (las respuestas obtenidas se hallan en las tablas del anexo III).

Se preguntó a la muestra por molestias o dolores en alguna región desde la zona lumbar a los pies y, solamente una de ellas respondió positivo refiriendo dolor frecuente en la articulación tibioperonea-astragalina. En referencia a la pregunta de si sentían inestabilidad articular o estructural dos de ellas respondieron que sí, una en el tobillo derecho y otra en toda la extremidad inferior derecha refiriendo múltiples caídas hacia ese lado que no puede controlar. Estas fueron las preguntas que hacían referencia al sistema musculoesquelético, además observé los pies de todas ellas tanto antes, como después de hacer la prueba de la marcha para ver como de impregnadas quedaban ciertas estructuras y también observé la huella y sus particularidades en la tela oscura. Esta observación es orientativa y totalmente subjetiva, no da resultados objetivables, arroja una idea de posibles alteraciones que deben de ser corroboradas con más pruebas y estudios. Como observaciones a reseñar diría que varias de ellas presentaban una posible rotación externa de cadera dado que andaban con la punta de los dedos en marcada orientación externa y alguna también presentaba pies planos o cavos.

En relación con el estado de la piel se hicieron una serie de preguntas tales como si recordaban haber sufrido algún corte, quemadura o herida de importancia (necesidad de ser tratada por profesional sanitario) a lo largo de su vida, y en caso afirmativo, si recordaba qué tipo de calzado llevaba en ese momento. Sólo una de ellas afirmó con rotundidad haber sufrido un corte en su pie derecho por un alambre de espino llevando chanclas cuando tenía 8 años que requirió de puntos de sutura, el resto no referían una respuesta contundente a esta pregunta, muchas no recordaban, pero no lo descartaban.

Por último, pregunté y observé directamente en algunos de esos casos, por la presencia de infecciones o presencia de hongos en los pies (Pie de atleta) o en las uñas (Onicomicosis). Dos de ellas presentaban en ese momento Onicomicosis en las uñas del primer dedo de ambos pies y otras no recordaban si habían tenido o no con anterioridad.

En ninguna de ellas pude observar malformaciones ni deformidades del tipo callosidades, referían lijarse los pies, con lijas o esponjas, así como alisadores. En la mayoría de los casos utilizan productos industriales no destinados al cuidado del pie sino a tratamiento de superficies o productos.

Por otro lado, se consultó a profesionales sanitarios de los CPNA (Centros Nacionales de Atención Primaria). Concretamente auxiliares de enfermería, enfermeras diplomadas o médicos de la Policlínica de Alto San Pedro y Policlínica de Antonci. Su respuesta fue que la mayoría de los cortes se producen en varones por su trabajo en el campo y su uso inadecuado de calzado en la práctica laboral, debido a la presencia de alambre de espino y otros elementos cortantes en el terreno de trabajo, así como, el uso de herramientas de trabajo peligrosas como son los machetes. En esos casos las curas se limitan a lavado con suero fisiológico y povidona yodada. También refirieron que estas heridas, cortes o quemaduras en la mayoría de los casos eran producidas, en niños o adultos que no llevaban calzado adecuado o ni siquiera llevaban calzado en el momento de la lesión. Insistieron en que se producen muchas quemaduras en las extremidades inferiores por el tubo de escape de las motocicletas (principal medio de transporte en estas comunidades), en ocasiones de tal gravedad que requieren injertos y tratamientos avanzados en hospitales de nivel superior.

Las infecciones y presencia de hongos en los pies también refirieron ser muy frecuentes, más en mujeres, pero este problema era identificado en consulta en la exploración, pero no consistía en el motivo de consulta propiamente dicho.

En la Policlínica de Hato San Pedro, la auxiliar de enfermería refirió que lo común era atender a unos 5-6 niños al mes por cortes, heridas o quemaduras y que era más común en las edades comprendidas entre los 4 y 13 años. En la Policlínica de Batey Antonci no respondieron a esta pregunta, porque como bien explicó, no tienen un registro de todas las asistencias y no pueden cuantificarlas.

 

DISCUSIÓN

En el presente estudio transversal realizado en 10 mujeres sanas y jóvenes, entre 15 y 54 años, se valoraron la altura, anchura, y ángulo del paso en un estudio orientativo del patrón de la marcha, así como la observación visual del estado de los pies (higiene, malformaciones, deformaciones; etc) y la obtención de información de índole cualitativa acerca del autocuidado de los pies y uso de calzado adecuado. Se hicieron todas mediciones sin calzado.

Respecto a la medición de los distintos parámetros de la marcha, no se obtuvieron diferencias significativas entre unos sujetos y otros. Desde 1974 a la fecha, autores como Winter (1974), Larson (1980), Riley (1996), Stolze et al (1998), Cerda (2010) han reportado varios de los parámetros de la marcha, siendo los más frecuentes la velocidad, la longitud de paso y la longitud de zancada, valores que no se han valorado en el presente estudio, pero deberían de tenerse en cuenta para estudios más específicos sobre esta población. Para la valoración de la longitud del paso y la zancada los autores tuvieron en cuenta el ciclo de vida y género de la población estudiada, realizando además comparaciones entre hombres y mujeres; la longitud de paso, tendría un mínimo de 0,37 m y máximo de 0,50 m en mujeres, en hombres serían valores mayores. En las mujeres del presente estudio fue de 0,41 cm para la altura del paso, valor que se corresponde a valores de normalidad según estos estudios. Por lo que estos sujetos no presentaban alteraciones patológicas del patrón de la marcha en referencia a ese parámetro, pero, por ejemplo, sí que resulta llamativo el valor promedio de la anchura de 9,9 cm, dado que el límite superior estaría en 10 cm según estudios como en el de Cerda (2010), este valor está relacionado directamente con la estabilidad y el equilibrio. Sería necesario valorar estos parámetros con otras técnicas o mediciones antes de llegar a conclusiones precipitadas 23,24,28.

En este sentido la revisión sistemática de Franklin et al (2015), sobre las diferencias en la marcha entre ir descalzo o utilizar otro tipo de calzado común indicaba que el equilibrio mejoraría descalzo respecto a la utilización de otro tipo de calzado, debido a que la fuerza de impacto vertical inicial es menor y la distribución de la presión es más uniforme cuando estás descalzo. Es probable que sea como resultado de un mayor contacto con la superficie logrado por la colocación de los pies de forma más plana. 29, por esto es significativo que, en esta muestra, en medición sin calzado, el equilibrio parece estar alterado.

Las dolencias del pie son comunes entre niños en edad escolar, algunos de los cuales pueden atribuirse al uso de calzado inadecuado. Como niños en edad escolar, a menudo participan en la actividad atlética, y por eso son doblemente vulnerables a las enfermedades del pie y son particularmente vulnerables a condiciones tales como Hallux valgus, tendinitis de Aquiles, pie de atleta, callos y callosidades que estarán presentes en la edad adulta. Por lo tanto, existe una necesidad aguda para el diseño y fabricación de calzado ergonómico para este grupo de población. Tal y como dice Hettigama (2016), se ha investigado sobre el calzado adecuado para los niños en relación con la población infantil en otras sociedades, pero carecen de investigación las circunstancias de los escolares de Sri Lanka 30.y, así mismo, ocurre en República Dominicana, dado que no he encontrado ningún estudio realizado en el mismo contexto del que presentó.

Por otro lado, tal como dice el estudio de Tora et al. (2017) las consecuencias de intervenciones de Educación de salud pueden mejorar la alfabetización de niños en edad escolar en temas de salud y ser traducidas a la acción preventiva. Superar desafíos prácticos tales como escasez de calzado y otras instalaciones de higiene requiere otras formas de intervención tales como actividades de fortalecimiento de medios de subsistencia. Pero si se vinculan las familias afectadas con organizaciones gubernamentales o no gubernamentales proporcionando apoyo socioeconómico para los hogares se puede ayudar a niños en edad escolar en la participación sosteniblemente en conductas preventivas 31. Y este sería el fin de los proyectos de cooperación, empoderar al pueblo en conductas de prevención para evitar problemas en un futuro.

 

LIMITACIONES

Algunas de las limitaciones que se encontraron tras la realización del estudio fueron, en primer lugar, la muestra de los sujetos, dado que fue excesivamente pequeña por lo que no puede llegar a ser una muestra representativa de la población (sólo mujeres, jóvenes y con las mismas características socioculturales) y, por lo tanto, no se pueden extrapolar los datos. Además, al tratarse de tan pocos sujetos, los valores medios pueden verse modificados por valores extremos que pueden ser debidos a errores de medición o transcripción.

Otra limitación encontrada fue la falta de concentración de los participantes ya que la realización de la prueba no se llevó a cabo en una sala adecuada (adaptada a características como el silencio, tranquilidad, iluminación, etc.) y además sólo se tuvo en cuenta una única medición por sujeto en un único día por lo que también puede que interfiriera en la medición su estado emocional y físico en ese momento.

Las preguntas realizadas a la muestra acerca de su sintomatología y hábitos de autocuidado eran abiertas, pudiendo condicionar una respuesta vaga sin mucha fiabilidad.

 

EVALUACIÓN

La evaluación de todas y cada una de estas sesiones va a ser continua, es decir, a lo largo de toda la sesión se va a ir valorando la participación e interés de los alumnos. Mediante el uso de diferentes técnicas que he nombrado anteriormente (lluvia de ideas, tormenta de preguntas, cuestiones-respuestas encadenadas, etc.). Luego se cuenta con el cuestionario inicial para ver si ha habido o no cambios en los autocuidados de los pies. Por último, se les pregunta abiertamente sobre su opinión acerca del curso, puntos mejorables o modificables, sugerencias, etc.

Criterios de evaluación:

  • Índice de participación.
  • Eficacia del programa, mediante contraste de cuestionarios inicial y final.
  • Cambio positivo en los hábitos de autocuidado.
  • Mayor higiene de los pies en el día a día.
  • Mayor cuidado a la hora de elegir el calzado.
  • Valoración del programa global y a nivel instructivo, organizativo y eficaz.
  • Valoración final del programa por los asistentes, en la última sesión.

 

CONCLUSIONES

Los valores obtenidos en la medición de la altura, anchura y ángulo del paso durante el estudio de la marcha que se realizó con la muestra del estudio, son valores dentro de los parámetros de normalidad.

No se observaron grandes alteraciones de la morfología o biomecánica de la marcha en estos sujetos, pero sirvió de precedente para hacer ver que el cuidado de los pies es muy importante para prevenir otros problemas de salud.

La mayoría de las promotoras de salud que formaban parte de la muestra me confirmaron verbalmente lo que yo analicé de forma visual; su calzado no había sido el apropiado y no le prestaban excesiva atención al cuidado de su propio pie ni al de sus hijos.

Por último, observé que las medidas higiénicas de cuidado de los pies no eran adecuadas, aunque sí que presentaban pies cuidados, sin callosidades ni deformaciones, uñas cortadas, limpieza, etc.; pero me hablaron sobre procedimientos de depuración de callosidades y pieles muertas que no me parecieron muy apropiadas para la integridad y cuidado de la piel y que ellas tenían culturalmente aceptadas. Se podría trabajar en este aspecto de adquisición de conocimientos de autocuidado con ellas/ellos.

Los niños son la población más vulnerable sobre la que se puede intervenir por medio de consejos higiénico preventivos que eviten que adquieran hábitos inadecuados acerca del autocuidado de sus pies que les lleven a desarrollar alteraciones morfológicas o disfunciones músculo-esqueléticas. Son una población diana sobre la que se puede dirigir intervenciones de salud que hagan que perduren en el tiempo mejoras en el cuidado de salud. Si en el adulto se han observado alteraciones que promueven la intervención sanitaria es porque, en gran medida, no se le han transmitido esos conocimientos de prevención desde la infancia y no los ha integrado en su práctica diaria.

 

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ANEXOS

ANEXO I: ÁRBOL DE PROBLEMAS:

Causas sobre las que creo viable y pertinente una intervención desde la cooperación al desarrollo serían el uso de calzado inadecuado o no uso de calzado, así como la falta de conocimientos de salud y autocuidado.

 

ANEXO I, imagen 1:

 

ANEXO II: ÁRBOL DE OBJETIVOS:

El objetivo que me gustaría lograr de esta intervención, desde la cooperación al desarrollo, sería la mejora de los conocimientos de autocuidado de los pies.

 

ANEXO III: RECOGIDA DE DATOS E INFORMACIÓN DE LA MUESTRA:

En ninguna de ellas pude observar malformaciones ni deformidades del tipo callosidades, referían lijarse los pies, con lijas o esponjas, así como alisadores. En la mayoría de los casos utilizan productos industriales no destinados al cuidado del pie sino a tratamiento de superficies o productos.

 

 

 

ANEXO IV:

Cuestionario de evaluación inicial en el Programa de Intervención para conocer qué saben, qué errores tienen y qué deberían saber y no saben sobre autocuidados e higiene de los pies, importancia del uso del calzado y posibles complicaciones de no conocer lo anterior. Todo ello con el objetivo de elaborar, al finalizar el programa, un sondeo de la efectividad del programa impartido usando de nuevo este mismo cuestionario a modo de reevaluación.

1.- ¿Sabes que es el autocuidado? A) Sí B) No

2.- ¿Por qué crees que es importante la higiene?

3.- ¿Qué medidas crees que componen principalmente una correcta higiene y cuidado de los pies?

4.- ¿Se consideraría una correcta higiene y cuidado de los pies lo que hacéis en vuestra casa?

5.- ¿Qué es lo primero que se te viene a la cabeza cuando piensas en la palabra calzado/zapato? ¿Y comodidad? ¿Unirías siempre estos dos conceptos?

6.- ¿Te gustan los zapatos? ¿Cuántos tienen diferentes?

7.- ¿Llevas siempre el mismo calzado en las diferentes actividades de tu día a día?

8.- ¿Sientes dolor o molestia con algún tipo de calzado? En caso afirmativo, ¿Qué haces para remediarlo?

9.- ¿Sabes si el uso de uno u otro calzado repercute en tu salud? ¿Por qué?

10.- ¿Todas las personas que viven contigo llevan calzado? ¿?

 

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