AUTORES
- Christian Cardiel Hernández. Graduado Universitario en Enfermería. Enfermero en el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza, España.
- Belén Lladró Sáenz. Graduada Universitaria en Enfermería. Enfermera en el Hospital Nuestra Señora de Gracia, Zaragoza, España.
- Laura Gracia Sesé. Graduada Universitaria en Enfermería. Enfermera en el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza, España.
- María Iglesias Montori. Graduada Universitaria en Enfermería. Enfermera en el Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.
- Josselyn Gabriela Tipán Chiliguano. Graduada Universitaria en Enfermería. Enfermera en el Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.
- Daniel Francés Muñoz. Graduado Universitario en Enfermería. Enfermero en el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza, España.
RESUMEN
El sondaje vesical es una técnica invasiva donde se introduce un catéter a través del meato uretral, pasando por la uretra y llegando hasta la vejiga, con el fin de drenar la orina de su interior. Posee finalidades diagnósticas, terapéuticas o preventivas, y objetivos como crear una vía de la salida para la orina, control de la diuresis, administración medicamentosa, lavados vesicales u obtener muestras de orina, entre otros.
Es una práctica de lo más común en el ámbito sanitario, sin estar exenta de los riesgos y complicaciones que pueden producirse in situ o a posteriori de su ejecución. Las infecciones del tracto urinario (ITU), es la complicación más destacable que puede derivarse de dicha técnica, suponiendo una quinta parte de las infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria. Por ello, es importante aplicar las medidas preventivas y de higiene necesarias para una correcta y segura praxis del sondaje vesical.
PALABRAS CLAVE
Enfermería, cateterismo urinario, catéteres urinarios, cuidados de enfermería.
ABSTRACT
Bladder catheterization is an invasive technique where a catheter is introduced through the urethral meatus, passing through the urethra and reaching the bladder, in order to drain urine from its interior. It has diagnostic, therapeutic or preventive purposes, and objectives such as creating an exit route for urine, diuresis control, drug administration, bladder washings or obtaining urine samples, among others.
It is a very common practice in the healthcare field, but it is not exempt from the risks and complications that can occur in situ or a posteriori to its execution. Urinary tract infections (UTI) are the most important complication that can result from this technique, accounting for one-fifth of all healthcare-related infections. Therefore, it is important to apply the necessary preventive and hygienic measures for a correct and safe practice of bladder catheterization.
KEY WORDS
Nursing, urinary catheterization, urinary catheters, nursing care.
INTRODUCCIÓN
El sondaje vesical es una técnica invasiva que consiste en la introducción de una sonda; denominada catéter urinario, a través de la uretra hasta alcanzar la vejiga, estableciendo una vía de drenaje temporal, intermitente o permanente desde la vejiga al exterior, con fines terapéuticos y/o diagnósticos1,2,3.
Se trata de una técnica realizada frecuentemente por el personal de enfermería durante los ingresos hospitalarios, ya que poseen los conocimientos y aptitudes previas necesarias para la realización de dicha técnica. Hasta el 16% de los pacientes hospitalizados son portadores de una sonda vesical en algún momento durante su estancia4,5.
Al tratarse de una técnica invasiva, podría llegar a causar daños a lo largo del tracto urinario, suponiendo un alto riesgo de contraer una infección en el tracto urinario (ITU). El 70% de las ITU están relacionadas con el uso de una sonda vesical, produciéndose el 95% en UCI. Las ITU asociadas al sondaje vesical representan un 20% de infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria, pudiéndose evitar una gran mayoría aplicando unas buenas prácticas de prevención de infecciones3,4,5.
Tipos de sondaje, en función de la indicación clínica y la duración del sondaje1,2,4:
- Permanente de larga duración: estancia mayor a 30 días. En pacientes con retención crónica de orina no candidatos a otras intervenciones terapéuticas.
- Permanente de corta duración: estancia menor a 30 días. En pacientes con patologías agudas. Suele ser el sondaje por elección en el ámbito hospitalario.
- Intermitente o evacuatorio: el catéter se retira en cuanto se ha vaciado la vejiga de orina o tras finalizar la exploración ureteral o vesical. En pacientes con retención urinaria o cuando se quiera obtener una muestra de orina estéril.
Tipos de sondas1,2,4:
- Según su composición o material:
- Látex: uso muy frecuente. Cada vez se utilizan menos porque pueden provocar alergia y se asocian a inflamación ureteral. Existen sondas de látex recubiertas con una capa de silicona.
- Silicona: mayor biocompatibilidad, igualdad de calibre exterior y por lo tanto mayor calibre funcional, pudiendo ser más finas y tener mejor tolerancia.
- Cloruro de polivinilo (PCV): en cateterismos intermitentes, con fines terapéuticos y diagnósticos, instilaciones y medición de residuos.
- Poliuretano: recomendada en sondaje intermitente.
- Plástico: en sondajes intermitentes, administración medicamentosa, auto sondaje y sondaje evacuatorio.
- Según su calibre: determinada mediante la escala francesa o de Charriere.
- Mujeres: los calibres más utilizados son CH 14 y 16.
- Hombres: los calibres más utilizados son CH 16 y 18.
- Según el diseño de la punta:
- Foley: son rectas, de dos o tres luces, con balón de fijación. Las de dos luces se utilizan en sondajes permanentes, las de tres luces en hematurias que precisan de suero lavador.
- Nélaton: son rectas y semirrígidas, de una sola luz, sin balón de fijación. Se utilizan en sondajes intermitentes.
- Dufour: de punta curva y orificio amplio, con balón de fijación. Se utilizan en lavados vesicales con coágulos.
- Mercier: de punta acodada en forma de palo de golf, con o sin balón de fijación. Se utilizan tras intervenciones quirúrgicas prostáticas, estenosis de uretra y pacientes prostáticos.
- Tiemann: de punta curva y olivada, con o sin balón de fijación. Se utilizan en sondajes dificultosos, ya que su punta facilita el paso a través de la curva prostática.
- Coudé: de punta curva como la Tiemann, de una, dos o tres luces.
- Couvelaire: de punta biselada o en pico flauta, con o sin balón de fijación. Se utiliza en pacientes con hematuria.
- Folysil: de punta abierta, se puede introducir una guía de referencia. Se utiliza en postoperatorio de prostatectomía radical.
- Según su longitud: en el sondaje intermitente o evacuatorio hay dos longitudes, para hombres 40 cm y para mujeres 20 cm.
Tipos de sistema de drenaje 1,4:
- Sistema de drenaje abierto: es necesario desconectar sonda y bolsa de orina para realizar un cambio de bolsa o su vaciado.
- Sistema de drenaje cerrado: no es necesario desconectar, ya que la bolsa de orina dispone de una llave o grifo que permite su vaciado.
Indicaciones1,2,3,4:
- Retención aguda urinaria u obstrucción del tracto urinario.
- Lavados vesicales.
- Hematuria asociada con coágulos.
- Pacientes con inmovilización prolongada.
- Control de diuresis en pacientes críticos.
- Perioperatorio de intervenciones quirúrgicas:
- Cirugías urológicas.
- Cirugías de duración prolongada.
- Cirugías con administración de gran cantidad de líquidos y diuréticos.
- Cirugías con control de diuresis intraoperatorio.
- Administración medicamentosa en vejiga con fines terapéuticos o diagnósticos.
- Incontinencia urinaria.
- Vejiga neurógena.
- Recogida de muestras estériles.
Contraindicaciones1,2,4:
- Herida en uretra asociada a traumatismo pélvico.
- Sospecha de rotura uretral.
- Prostatitis aguda.
- Presencia de sangre en meato o hematuria franca asociado a traumatismo.
- Presión intravesical elevada.
- Estenosis uretral.
- Cirugía reciente del tracto urinario.
Complicaciones 2,3:
- Perforación uretral.
- Perforación vesical.
- Infección tracto urinario.
- Retención urinaria por obstrucción del catéter vesical.
- Hematuria post-sondaje.
- Uretritis.
- Estenosis uretral.
- Estenosis meatal.
- Formación de cálculos vesicales.
OBJETIVO
Enseñar al personal de enfermería el proceso de canalización urinaria mediante una sonda vesical. Aplicar los cuidados necesarios para su mantenimiento y buen funcionamiento.
METODOLOGÍA
La recopilación de información se realizó mediante una búsqueda bibliográfica en diferentes bases de datos, revistas y repositorios acerca de la canalización urinaria y su manipulación por parte del personal de enfermería. Además, se consultaron los protocolos referentes al Proyecto de ITU-Zero del Ministerio de Sanidad del Gobierno de España.
RESULTADOS
El personal de enfermería es el encargado de realizar el sondaje vesical con la ayuda del auxiliar de enfermería, encargándose de su inserción, mantenimiento y retirada; además de evitar las complicaciones que pueden derivarse al realizar dicha técnica 2.
En el ámbito hospitalario, los sondajes vesicales deben realizarse mediante una técnica aséptica y con material estéril1,5.
Se requiere el siguiente material1,2,5:
- Guantes desechables.
- Agua.
- Esponja jabonosa.
- Palangana.
- Toalla.
- Empapador.
- Guantes estériles.
- Gasas estériles.
- Paño estéril.
- Lubricante hidrosoluble urológico.
- Antiséptico: povidona yodada o clorhexidina acuosa.
- Jeringa de 10 cc.
- Ampolla de agua destilada estéril.
- Sonda vesical.
- Bolsa colectora.
- Colgador de bolsa de orina.
Los pasos a seguir para la inserción de la sonda vesical son los siguientes 1,2,4,5:
- Valoración integral del paciente para determinar la necesidad de un sondaje vesical.
- Preparar el material previamente mencionado.
- Explicar el procedimiento que se va a llevar a cabo al paciente, siempre y cuando su nivel de conciencia lo permita.
- Preparación previa:
- Proporcionar intimidad.
- Ofrecer a pacientes autónomos la opción de la ducha para la limpieza de genitales. En pacientes dependientes, realizar la higiene de genitales en la cama.
- Realizar la higiene de manos.
- Colocación de guantes no estériles.
- Colocar empapador.
- Colocar al paciente en decúbito supino; en el caso del hombre con las piernas ligeramente separadas y en el de la mujer en posición ginecológica.
- Verter un chorro de agua sobre la región genital.
- Aplicar el antiséptico en varias gasas o directamente sobre la zona genital; en los hombres sujetaremos el pene y retiraremos el prepucio, aplicando el antiséptico sobre el meato y con un momento en espiral cubriremos todo el glande, y en las mujeres separaremos los labios y desinfectamos en dirección pubis-ano, primeramente, los labios menores y después el meato.
- Dejar secar.
- Retirar guantes y realizar nuevamente la higiene de manos.
- Colocación de los guantes estériles.
- Preparar el campo estéril con el material necesario.
- Aplicar el lubricante urológico; en los hombres se aplicará en la uretra, dejando actuar de 3 a 5 minutos y en las mujeres se aplicará en la propia sonda vesical.
- Introduciremos la sonda a través del meato; en el hombre sujetaremos con una mano y utilizando gasas estériles el pene en posición perpendicular y en las mujeres separaremos los labios con una mano dejando el meato al descubierto.
- Una vez introducido el catéter, comprobar el flujo de orina a través de la sonda.
- Inflar el globo vesical con agua destilada estéril.
- Retirar la sonda suavemente hasta que haga tope.
- Conecta la bolsa de orina a la sonda y colocarla por debajo del nivel de la vejiga.
- Limpiar la zona genital una vez acabado el procedimiento.
- Desechar los materiales y el resto de desechos según clasificación.
- Registrar la colocación de la sonda vesical.
El mantenimiento y vigilancia de la sonda vesical, es responsabilidad del personal de enfermería 1,2,3,4,5:
- Higiene y control de la infección:
- Realizar la higiene de manos antes y después de manipular la sonda vesical o la bolsa recolectora.
- Realizar la higiene genital diariamente con agua y jabón.
- Cuidados generales y cambios de bolsa de orina y sonda vesical:
- Recomendado el uso de sistema de drenajes cerrados. En sistemas cerrados la bacteriemia se presenta a los 30 días en comparación a los abetos que aparece a los 4 días.
- No realizar cambios de los sistemas de drenaje y sondas vesicales de manera rutinaria, sólo en casos de obstrucción e infección.
- Evitar la desconexión del sistema de drenaje de la sonda, salvo para realizar una irrigación.
- Evitar el contacto entre la bolsa y el suelo.
- Vigilar la obstrucción y prevenir el reflujo:
- Mantener el flujo de orina libre.
- Colocar la bolsa colectora por debajo del nivel de la vejiga.
- Vaciar la bolsa regularmente para evitar la tracción de la sonda por el peso acumulado.
- Asegurar que la sonda y el sistema de drenaje se mantienen sin torceduras.
- Ante sospecha de obstrucción, puede realizarse una irrigación con 20 ml de suero fisiológico. Si no es eficaz, debe cambiarse la sonda.
- No realizar lavados vesicales de manera rutinaria, a no ser que el paciente presente coágulos por hematuria.
- Prevención de fugas:
- Fijar correctamente la sonda vesical y las bolsas colectoras.
- Valorar y actuar ante la aparición de una fuga.
- Control de espasmos: a veces los pacientes pueden referir dolor relacionado con la contracción de la musculatura vesical, siendo necesario la administración de antiespasmódicos.
Está recomendado la retirada del sondaje vesical lo antes posible para minimizar el riesgo de ITU 1,2,4:
- Realizar la higiene de manos.
- Informar al paciente del procedimiento que se le va a realizar.
- Colocación de guantes no estériles.
- Preparación del campo: colocar un empapador debajo de los glúteos del paciente.
- Desinflar el balón vesical conectando la jeringa a la válvula de la sonda, dejando que el agua salga espontáneamente. Asegurarse de que se extrae todo el contenido del balón para evitar ocasionar daños a la vejiga y uretra.
- A la vez que el paciente exhala, extraer suavemente la sonda vesical hasta extraerla por completo.
- Realizar higiene de los genitales.
- Retirar guantes y realizar nuevamente la higiene de manos.
- Registrar la retirada de la sonda vesical.
CONCLUSIONES
La colocación de un catéter urinario o sonda vesical; técnica invasiva donde se inserta un catéter a través de la uretra hasta la vejiga para el drenaje de la orina, es una práctica de lo más habitual en el ámbito hospitalario.
Se trata de un procedimiento que no está exento de riesgos y complicaciones, lo que requiere una valoración integral del paciente previo a su colocación. La inserción, mantenimiento, control y posterior retirada son responsabilidad del personal de enfermería.
Las infecciones del tracto urinario (ITU), se presentan como la principal complicación asociada al sondaje vesical, por ello, la asepsia durante el procedimiento, los posteriores cuidados y vigilancia del catéter y la bolsa colectora se instauran como los pilares básicos para su prevención.
En definitiva, el sondaje vesical es una técnica muy valiosa en el ámbito sanitario, pero su aplicación debe realizarse de manera sensata y responsable. La enfermería juega un papel fundamental a la hora de aplicar las medidas preventivas y de higiene necesarias para garantizar una práctica segura del sondaje vesical.
BIBLIOGRAFÍA
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