Esclerosis múltiple. Artículo monográfico.

15 septiembre 2022

AUTORES

  1. Sara Coronas Turmo. Fisioterapeuta en el Servicio Aragonés de Salud.
  2. Beatriz Comet Cepero. Fisioterapeuta en el Servicio Aragonés de Salud.
  3. Noelia Espeso Ambroj. Fisioterapeuta en el Servicio Aragonés de Salud.
  4. Alicia Ferrer Benito. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de la salud.
  5. Nerea Remirez Vicario. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de la Salud.
  6. Alejandro Félez Sánchez. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de la Salud.

 

RESUMEN

La Esclerosis Múltiple es una enfermedad crónica y neurodegenerativa del Sistema Nervioso Central. Consiste en la aparición de placas en la sustancia blanca que producen una pérdida de mielina, que es la encargada de la conducción de los impulsos nerviosos. Su etiología y el desencadenante de la enfermedad son desconocidos, sin embargo, se sabe que existen factores de riesgo que inducen su aparición. Aproximadamente 2,5 millones de personas la padecen, apareciendo entre los 20 y 40 años. Su diagnóstico se basa en la historia y exploración clínica y se apoya en las pruebas complementarias como la resonancia magnética, los potenciales evocados y el estudio del líquido cefalorraquídeo. Existen diferentes formas clínicas descritas de la enfermedad, siendo la más frecuente la Esclerosis Múltiple Remitente Recurrente. La clínica es muy variada puesto que depende del grado de desmielinización de los axones y de la localización de estos, siendo habitual las alteraciones motoras y sensitivas. Su tratamiento va a estar encaminado a aliviar los síntomas del paciente mediante un enfoque multidisciplinar y a tratar y reducir la aparición de los brotes mediante tratamiento farmacológico.

 

PALABRAS CLAVE

Esclerosis múltiple, sistema nervioso central, causa, signos y síntomas.

 

ABSTRACT

Multiple Sclerosis is a chronic and neurodegenerative disease of the Central Nervous System. It consists of the appearance of plaques in the white matter that produce a loss of myelin, which is responsible for conducting nerve impulses. Its etiology and the trigger of the disease are unknown, however, it is known that there are risk factors that induce its appearance. Approximately 2.5 million people suffer from it, appearing between the ages of 20 and 40. Its diagnosis is based on the history and clinical examination and is supported by complementary tests such as magnetic resonance imaging, evoked potentials and the study of cerebrospinal fluid. There are different clinical forms of the disease, the most frequent being Relapsing-Remitting Multiple Sclerosis. The clinic is very varied since it depends on the degree of demyelination of the axons and their location, with motor and sensory alterations being common. Your treatment will be aimed at relieving the patient’s symptoms through a multidisciplinary approach and treating and reducing the appearance of outbreaks through pharmacological treatment.

 

KEY WORDS

Multiple sclerosis, central nervous system, causality, signs and symptoms.

 

DESARROLLO DEL TEMA

La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad crónica, inflamatoria desmielinizante y neurodegenerativa, que afecta al Sistema Nervioso Central (SNC)1,2. Además tiene un componente autoinmune en individuos genéticamente predispuestos3.

Su origen se remonta al siglo XIX, cuando los patólogos Robert Carswell y Jean Cruveilhier descubrieron las lesiones cerebrales en placas. En el año 1865, Jean-Martin Charcot, hizo la primera descripción oficial de la enfermedad, denominándose esclerosis en placas diseminada. En el año 1878 Edward Seguin introdujo el término esclerosis múltiple1,4.

Su nombre tiene dos motivos: esclerosis, porque en la enfermedad se forma un tejido parecido a una cicatriz (escleroso) y múltiple porque afecta a varias áreas del cerebro y médula espinal2.

La EM consiste en la aparición de lesiones focales, denominadas placas, en la sustancia blanca, lo que produce una pérdida de mielina4. La mielina es la encargada de facilitar la conducción de los impulsos eléctricos entre las fibras nerviosas, por lo que, si se destruye o lesiona, dará lugar a diversos síntomas2.

Su etiología es desconocida, así como el desencadenante de la enfermedad1. Muchos científicos creen que la destrucción de mielina se debe a una respuesta anormal del sistema inmunológico contra el propio organismo2. La predisposición hereditaria, combinada con el factor ambiental desconocido, induce a su aparición e influye en el desarrollo y progresión de la enfermedad3. Entre los factores de riesgo encontramos los niveles bajos de vitamina D, un elevado índice de masa corporal durante la adolescencia, el consumo de tabaco y la presencia de determinados virus, siendo los que más evidencia han tenido el EBV, el Herpesvirus Humano 6 (HHV6) y los retrovirus endógenos humanos (HERVs)5.

Aproximadamente un total de 2,5 millones de personas padecen EM3. La prevalencia más alta se encuentra en América del Norte y Europa (140 y 108 casos por 100.000 personas respectivamente). En África subsahariana y el Este de Asia la prevalencia es menor (2,1 y 2,2 por 100.000 personas)5.

La enfermedad es más común en el género femenino que en el masculino, con una proporción de hombre/mujer de 2:1. Sin embargo su progresión es más rápida en el sexo masculino6. En un estudio realizado en una muestra de 313 pacientes con esclerosis múltiple se encontró que el 65,5% eran mujeres y el 35,5% eran hombres, siendo la relación de 1,8 mujeres por cada hombre (1,8:1)7.

En cuanto a la edad, la enfermedad suele presentarse entre los 20 y 40 años, siendo la mayor causa de discapacidad no traumática en adultos jóvenes1. El pronóstico de la enfermedad es peor cuando la edad de inicio de los síntomas es mayor6.

 

DIAGNÓSTICO:

El diagnóstico de la EM se basa principalmente en la historia y exploración clínica2. Es importante la presencia de dos o más lesiones en el SNC y de 2 o más episodios de disfunción neurológica4.

McDonald estableció unos criterios para definir los brotes, estableciendo que estos se producen cuando aparecen signos o síntomas de un evento inflamatorio agudo desmielinizante en el sistema nervioso central, sin fiebre ni infección, de más de 24 horas de duración5.

Además de la clínica, son importantes las pruebas complementarias, puesto que nos van a permitir descarar otras enfermedades y obtener un diagnóstico correcto4

La prueba más sensible para detectar las lesiones es la resonancia magnética5. Esta además nos va a permitir determinar el pronóstico de la enfermedad ya que establece el número y lugar de las lesiones6. Otras pruebas importantes son los potenciales evocados que se basan en el retraso de respuesta en estudios electrofisiológicos visuales, somatosensoriales, auditivos y motores, característicos de la desmielinización4,5. O el estudio de líquido cefalorraquídeo, ya que el 90% de los pacientes con EM presenta alteraciones en el líquido cefalorraquídeo5.

 

FORMAS CLÍNICAS DE LA ENFERMEDAD:

La evolución de la EM es muy variable y depende de cada paciente, sin embargo, la enfermedad presenta unas formas clínicas típicas5.

La Esclerosis Múltiple Remitente Recurrente (EMRR) es la más frecuente (85-90%)1,5. Esta alterna, periodos de brotes de deficiencias neurológicas focales, con periodos de remisión neurológica total. Los brotes pueden dar lugar a secuelas de discapacidad o no, y se repiten cada cierto tiempo1, siendo la enfermedad estable entre los brotes5.

Tras10 años, el 50% de los pacientes pasan del curso en brotes a un curso progresivo, denominado forma secundariamente progresiva (EMSP)4. Estos pacientes pueden presentar recaídas que se definen como un déficit neurológico monofásico con síntomas típicos de la EM de carácter focal o multifocal1. Sólo un 10% de los afectados tiene un curso progresivo desde el comienzo de la enfermedad, es decir, con pequeñas fluctuaciones, pero sin brotes. Esta recibe el nombre de Esclerosis Múltiple Progresiva Primaria (EMPP)4,5.

En algunos casos una persona sana se realiza una resonancia magnética por motivos ajenos a la patología descrita y presenta lesiones típicas de la EM. A esto se le denomina síndrome radiológico aislado (SRA o RIS). De todos ellos sólo algunos se convertirán en EM4.

 

CLÍNICA:

Los síntomas de la EM son muchos y variados puesto que dependen del grado de desmielinización de los axones y de la localización de estos1.

Nos encontramos ante alteraciones en la sensibilidad (parestesias de miembros), alteraciones motoras con pérdida de fuerza, ataxia, disfunción urinaria, disfunción sexual, neurítis óptica, diplopía, espasticidad, alteraciones gastrointestinales…1,5.

Además de estos síntomas que están relacionados con los brotes de desmielinización, van a aparecer otro tipo de manifestaciones que no tienen relación con la fisiopatología, pero que son muy frecuentes. Entre ellos destaca la fatiga, que afecta al 80% de los pacientes, la cefalea, la depresión, los trastornos del sueño…8.

 

TRATAMIENTO:

El tratamiento de la EM va destinado, por un lado, a aliviar los síntomas del paciente, mediante un enfoque multidisciplinar que incluya fármacos, rehabilitación, fisioterapia, terapia ocupacional, etc. Todo ello dependerá de los síntomas que presente el paciente9.

Por otro lado, el tratamiento mediante fármacos va destinado a tratar los brotes y reducir su aparición, la progresión de la discapacidad o el número de lesiones activas5. Los avances en el estudio de la EM permiten el desarrollo de terapias con base inmunológica y de fármacos efectivos capaces de reducir la actividad de la enfermedad9. Los fármacos se clasifican como de primera línea, de segunda línea o de tercera línea, según el momento de la enfermedad en el que son administrados5.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Guaza C, Mestre L. La esclerosis múltiple. Madrid: CSIC; 2021
  2. Pérez G, González GP. GRACIAS, ESCLEROSIS MÚLTIPLE. 3th. Ed. Bubok Publishing S.L; 2018.
  3. Pérez N, Fernández E, Sempere AP. Epidemiología de la esclerosis múltiple en España. Rev Neurol. 2019; 69: 32-8.
  4. Fernández O, Fernández VE, Guerrero M. Esclerosis múltiple. Medicine. 2015;11(77):4610–21.
  5. Álvarez Lafuente R, Arroyo González R. Estudio de una posible implicación del virus de Epstein-Barr en la esclerosis múltiple. Universidad Complutense de Madrid; 2019.
  6. Correa E, Jácome E, Torres G, Masabanda L, Baño G, Altamirano M, et al. Factores pronósticos de la Esclerosis Múltiple. Rev ecuat neurol. 2018;27(1):62–71.
  7. Bertado B, Villamil L, Carrera R, Martínez C, Guerrero J. Características clínicas y demográficas de los pacientes con esclerosis múltiple. Rev Med Inst Mex Seg Soc 2016;54 (2):186-90. PubMed: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27561023
  8. Camargo Rojas AP, Gómez López AM, Hernández LF, Palacios Sánchez E. Síntomas presentes en la Esclerosis Múltiple: serie de casos. Acta neurol colomb. 2018; 34(2):108–14.
  9. Fernández O, Fernández VE, Guerrero M. Tratamiento de la esclerosis múltiple. Medicine . 2015;11(77):4622–33.

 

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