AUTORES
- Naiara Gamadiel Peniche. Técnico superior en Laboratorio de Diagnóstico Clínico. Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).
- Jaime Pastora Fondevila. Técnico superior en Laboratorio de Diagnóstico Clínico. Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).
- Luis Fernando Laborda Balaguer. Técnico superior en Laboratorio de Diagnóstico Clínico. Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).
- María Pilar Díaz Díaz. Técnico superior en Laboratorio de Diagnóstico Clínico. Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).
- David Martínez Mateos. Técnico superior en Laboratorio de Diagnóstico Clínico. Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).
RESUMEN
La espondiloartritis es un grupo de enfermedades que causan inflamación crónica, principalmente en la columna vertebral y la pelvis. Los síntomas más comunes incluyen dolor de espalda, rigidez matutina y limitación del movimiento. Aunque no tiene cura, el tratamiento se enfoca en controlar el dolor y la inflamación, y mejorar la calidad de vida. Las causas exactas se desconocen, pero se cree que una combinación de factores genéticos y ambientales está involucrada. Es importante un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado para prevenir complicaciones.
PALABRAS CLAVE
Espondiloartritis, antígeno HLA-B27, diagnóstico, biomarcadores.
ABSTRACT
Spondyloarthritis is a group of diseases that cause chronic inflammation, primarily in the spine and pelvis. The most common symptoms include back pain, morning stiffness, and limited movement. Although there is no cure, treatment focuses on controlling pain and inflammation, and improving quality of life. The exact causes are unknown, but a combination of genetic and environmental factors is believed to be involved. Early diagnosis and appropriate treatment are important to prevent complications.
KEY WORDS
Spondyloarthritis, HLA-B27 Antigen, diagnosis, biomarkers.
INTRODUCCIÓN
La espondiloartritis (EspA) son una familia de enfermedades reumáticas inflamatorias interrelacionadas que causan artritis. En función de la forma de presentación clínica podemos clasificarla en: EspA predominantemente axial que incluye la espondilitis anquilosante y las formas iniciales llamadas espondiloartritis axial no radiográfica y por otro lado la EspA predominantemente periférica que incluye la artritis reactiva, artritis psoriásica, artritis enteropática o espondilitis asociada con enfermedades inflamatorias del intestino (colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn) y espondiloartritis indeterminadas.
Las EspA tienen una distribución universal y se estima que afectan alrededor del 1,9% de la población general. En el caso de la espondiloartritis axial, se calcula que hay aproximadamente 7 casos nuevos por cada 100.000 habitantes/año.
Su prevalencia varía según la etnia, la ubicación geográfica y, sobre todo, la frecuencia del gen HLA-B27 en el grupo poblacional1.
Las lesiones óseas más características de las EspA son las que resultan en neoformación ósea, concretamente la formación de cartílago y hueso en las entesis, lo que refleja una remodelación articular con tejido patológico4.
Se distingue por la variedad de órganos afectados y por sus múltiples manifestaciones clínicas. La inflamación puede afectar al intestino (colitis), los ojos (uveítis), piel (psoriasis), entesis (entesitis/osteítis) y articulaciones (sinovitis). De hecho, existe una conexión cada vez más clara entre el intestino y las enfermedades que causan inflamación en las articulaciones. Estudios han mostrado que personas con artritis suelen tener problemas intestinales, y viceversa.
El impacto en la calidad de vida se manifiesta de diversas formas:
-Físico: Dificultad para realizar actividades diarias, limitaciones en el trabajo y en el ocio, fatiga crónica.
-Psicológico: Dolor crónico, depresión, ansiedad, baja autoestima, aislamiento social.
-Social: Dificultad para mantener relaciones interpersonales, problemas laborales, dependencia de otros.
Afortunadamente, existen tratamientos que pueden ayudar a controlar los síntomas, reducir la inflamación y mejorar la calidad de vida de los pacientes. Es fundamental un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado para prevenir complicaciones y mejorar el pronóstico a largo plazo
En cuanto al diagnóstico su principal limitación es la poca sensibilidad en estadios iniciales, al requerir la presencia de sacroileítis radiográfica. Para suplir estas limitaciones se publicaron en la década de los noventa los criterios de Amor y los del European Spondyloarthopathy Study Group (ESSG), en los que se incluía la sacroileítis radiográfica sin ser un requisito necesario, ampliando el espectro diagnóstico al grupo de las espondiloartritis indiferenciadas. Recientemente, los criterios de la Assessment of Spondyloarthritis International Society (ASAS) nos han permitido mejorar el diagnóstico precoz, clasificando la EspA en 2 grupos: EspA de predominio axial (2009) y EspA de predominio periférico (2011)2
El descubrimiento, en el año 1973, de la asociación entre una molécula HLA de clase I (HLA-B27) y la espondilitis anquilosante marcó el camino en el estudio genético de las espondiloartropatías. Por aquel entonces parecía que iba a ser muy fácil completar el rompecabezas en pocos años. Sin embargo, el paso del tiempo vino a demostrar todo lo contrario, ya que hoy día se sabe que la susceptibilidad genética para desarrollar una espondiloartropatía es mucho más compleja de lo que se pensaba5.
En lo que se refiere al tratamiento existen varias estrategias para controlar los síntomas y prevenir el daño articular, entre los más comunes están: los antinflamatorios no esteroideos (AINEs), corticoides, fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (FAMEs) como el metotrexato o la sulfasalazina y por último los biológicos, inhibidores del TNF como el adalimumab, infliximab y en los casos más severos secukinumab y ixekizumab.
OBJETIVO
El objetivo de este artículo es mostrar información y poner en conocimiento esta enfermedad que es tan frecuente en la población. Con todos los datos obtenidos se ha reflejado el estado de dicha enfermedad, sus diferentes afectaciones y como se lleva a cabo su diagnóstico en el laboratorio.
METODOLOGÍA
Para la realización de este artículo se realiza una revisión bibliográfica buscando información destacada en lo que respecta al tema en diferentes artículos científico-sanitarios, como scielo, elsevier. Como buscador para la selección de todos los datos se sirve de páginas web relacionadas con el tema a investigar, Google académico y documentación de páginas web de organismos oficiales.
RESULTADOS
Diagnosticar la espondiloartritis puede representar un reto y llevar tiempo. No existe una prueba de laboratorio específica, si no un conjunto de ellas que unido a pruebas de diagnóstico por imágenes determinan un pronóstico.
-Pruebas de diagnóstico por imágenes.
Radiografía.
Ecografía.
Resonancia magnética.
Tomografía computarizada (TC).
-Marcadores séricos de inflamación.
Índice de sedimentación eritrocitaria o Velocidad de sedimentación globular (VSG).
Proteína C reactiva (PCR).
Viscosidad plasmática (VP).
-HLA-B27; La implicación del HLA-B27 y de las bacterias intestinales en la patogenia de las EspA resulta del conocimiento de que las artritis reactivas son desencadenadas por bacterias que invaden el intestino (o la mucosa uretral) en personas generalmente con HLA-B27 positivo4.
El estudio de biomarcadores en las EspA se ha convertido en un tema de investigación importante dado que los utilizados generalmente tienen una baja sensibilidad y especificidad.
En la actualidad existen candidatos promisorios a biomarcadores en estas enfermedades: la metaloproteinasa 3 (MMP-3), el neopéptido C2C del colágeno, el propéptido C de colágeno tipo II, el agrecan 846, el factor estimulante de colonias de macrófago, la proteína amiloide A del suero, la IL-17 y la IL 6, entre otras3
Existen otros biomarcadores que están en investigación: citocinas perfil Th 17(IL-17, IL-23, IL-6), proteínas de unión al lipopolisacárido LBP, receptor CD 14, neopéptido C2C del colágeno, propéptido C de colágeno, Agregan 846 y la IL-7.
CONCLUSIÓN
La espondiloartritis es una enfermedad crónica que puede tener un impacto significativo en la vida de las personas que la padecen. Sin embargo, con el tratamiento adecuado y el apoyo de un equipo multidisciplinario, es posible llevar una vida activa y plena.
BIBLIOGRAFÍA
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- Moreno Ramos MJ, Moreno Martínez MJ, Linares Ferrando LF. Espondiloartritis axiales: ¿se pueden clasificar todas? Reumatol Clin [Internet]. 2017;13(1):59–60. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/j.reuma.2016.03.002
- 3.ROMERO SÁNCHEZ CONSUELO, LONDOÑO JOHN, DE AVILA JULIETTE, VALLE OÑATE RAFAEL. Biomarcadores en espondiloartropatías. Disponible en: http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0034-98872010000900015&lng=es.
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