Mononucleosis infecciosa

29 septiembre 2025

 

AUTORES

  1. Cristina Foncillas Sousa. Técnico Superior de Laboratorio Clínico y Biomédico. Aragón, España.
  2. Patricia Gutiérrez Cortés. Técnico Superior de Laboratorio Clínico y Biomédico. Aragón, España.
  3. Judith García Henríquez. Técnico Superior de Anatomía Patológica y Citodiagnóstico. Aragón, España.
  4. María Teresa Pérez Fraigedo. Técnico Superior de Laboratorio Clínico y Biomédico. Aragón, España.
  5. Miriam Traid Pérez. Técnico Superior de Laboratorio Clínico y Biomédico. Aragón, España.
  6. Cristina Fabra García.Técnico Superior de Laboratorio Clínico y Biomédico Aragón, España.

 

RESUMEN

La mononucleosis infecciosa (MI) es una enfermedad viral causada principalmente por el virus de Epstein-Barr (VEB), perteneciente a la familia de los herpesvirus¹. Se caracteriza por fiebre, faringitis, linfadenopatía y linfocitosis atípica². Aunque en la mayoría de los casos se trata de un cuadro autolimitado, puede presentar complicaciones graves como ruptura esplénica, encefalitis, anemia hemolítica y complicaciones hematológicas³,⁶. Esta revisión aborda los aspectos epidemiológicos, clínicos, diagnósticos, terapéuticos y pronósticos de la enfermedad, además de discutir las perspectivas actuales de investigación⁵,⁸.

Se enfatiza la importancia del diagnóstico diferencial frente a otras infecciones virales y bacterianas⁹, así como la necesidad de seguimiento clínico para evitar complicaciones³. Finalmente, se plantean nuevas líneas de investigación orientadas a la prevención, diagnóstico precoz y terapias antivirales más específicas⁷,¹⁰.

PALABRAS CLAVE

Mononucleosis infecciosa, virus de Epstein-Barr, linfadenopatía, complicaciones, pronóstico.

ABSTRACT

Infectious mononucleosis (IM) is a viral disease primarily caused by the Epstein-Barr virus (EBV), a member of the herpesvirus family¹. It is characterized by fever, pharyngitis, lymphadenopathy, and atypical lymphocytosis². Although most cases are self-limiting, severe complications may occur, such as splenic rupture, encephalitis, hemolytic anemia, and hematological disorders³,⁶. This review addresses the epidemiological, clinical, diagnostic, therapeutic, and prognostic aspects of the disease, in addition to discussing current research perspectives⁵,⁸.

The importance of differential diagnosis with other viral and bacterial infections is emphasized⁹, as well as the need for clinical follow-up to prevent complications³. Finally, new research lines focused on prevention, early diagnosis, and more specific antiviral therapies are proposed⁷,¹⁰.

KEY WORDS

Infectious mononucleosis, Epstein-Barr Virus, lymphadenopathy, complications, prognosis.

INTRODUCCIÓN

La mononucleosis infecciosa (MI) es una enfermedad aguda y autolimitada, descrita por primera vez en 1889, y atribuida posteriormente al virus de Epstein-Barr (VEB) en la década de 1960¹. Se transmite principalmente a través de la saliva, lo que le confiere el nombre popular de “enfermedad del beso”².

Su relevancia radica en que afecta con mayor frecuencia a adolescentes y adultos jóvenes, etapa de la vida en la que puede interferir significativamente con la calidad de vida y el rendimiento académico o laboral³.

El VEB es uno de los virus más prevalentes a nivel mundial, con una seroprevalencia que alcanza al 90–95% de los adultos⁴. Aunque la mayoría de las infecciones son asintomáticas en la infancia, cuando se adquiere en la adolescencia o adultez temprana puede manifestarse como mononucleosis infecciosa²,³.

Su curso clínico suele ser benigno, pero un porcentaje de casos presenta complicaciones graves que requieren atención médica especializada⁶,⁸.

OBJETIVOS

Objetivo general:

Revisar los aspectos clínicos, diagnósticos y terapéuticos de la mononucleosis infecciosa, así como sus complicaciones más relevantes¹,³.

Objetivos específicos:

• Analizar la epidemiología y factores de riesgo asociados al VEB²,⁴.

• Describir el cuadro clínico característico y sus variantes³,⁶.

• Exponer las herramientas diagnósticas disponibles y sus limitaciones⁸,⁹.

• Evaluar las opciones de tratamiento y el pronóstico²,⁷.

• Presentar nuevas perspectivas de investigación⁵,¹⁰.

 

METODOLOGÍA

Se realizó una revisión narrativa mediante la búsqueda en bases de datos como PubMed, Scopus, SciELO y Cochrane Library³.

Se emplearon los descriptores DeCS/MeSH: “Infectious Mononucleosis”, “Epstein-Barr Virus Infections”, “Lymphadenopathy”, “Complications”.

Se seleccionaron artículos publicados entre 2010 y 2024, incluyendo revisiones sistemáticas, ensayos clínicos, guías de práctica clínica y estudios de cohorte⁴,⁸.

Se excluyeron reportes de caso aislados y cartas al editor.

La información se organizó en categorías: epidemiología, clínica, diagnóstico, complicaciones, tratamiento y pronóstico²,⁷.

 

RESULTADOS

Epidemiología

La mononucleosis infecciosa es más frecuente en adolescentes y adultos jóvenes (15–25 años) ¹. La incidencia anual se estima en 30–50 casos por cada 100.000 habitantes¹.

La infección primaria por VEB en la infancia suele ser asintomática, mientras que en adolescentes y adultos jóvenes se manifiesta clínicamente hasta en un 50% de los casos²,³.

Factores socioeconómicos y ambientales influyen en la edad de presentación: en países en vías de desarrollo la infección ocurre en la infancia, mientras que en países industrializados suele diferirse hasta la adolescencia⁴. Esto explica las variaciones en la incidencia de mononucleosis sintomática⁵.

Clínica

El cuadro clínico clásico incluye fiebre, faringitis exudativa y linfadenopatía cervical posterior². Otros hallazgos frecuentes son esplenomegalia, hepatomegalia y malestar general³,⁶. La linfocitosis atípica es característica en el hemograma¹.

El período de incubación es de 4 a 6 semanas². Los síntomas suelen durar entre 2 y 4 semanas, aunque la fatiga puede persistir varios meses³. En algunos pacientes se observan erupciones cutáneas, especialmente tras la administración de aminopenicilinas como la amoxicilina⁷.

Diagnóstico

El diagnóstico se basa en la clínica y en pruebas de laboratorio¹. Los criterios incluyen fiebre, faringitis, linfadenopatía y linfocitosis atípica³.

El test de anticuerpos heterófilos (Monospot) es útil, aunque puede ser negativo en fases tempranas⁸. La serología específica para VEB (anticuerpos IgM e IgG contra antígeno de cápside viral y antígeno nuclear) permite confirmar el diagnóstico²,⁹.

La ecografía abdominal es una herramienta útil para evaluar esplenomegalia, especialmente en deportistas que planean retomar actividades de contacto⁶.

Complicaciones

Aunque generalmente autolimitada, la mononucleosis puede asociarse a complicaciones graves:

• Ruptura esplénica (0,1–0,5% de los casos)³.

• Complicaciones neurológicas: meningitis, encefalitis, síndrome de Guillain-Barré⁵,⁶.

• Complicaciones hematológicas: anemia hemolítica autoinmune, trombocitopenia⁶.

• Hepatitis y colestasis².

• Síndrome de fatiga crónica postinfecciosa⁴.

Además, la infección crónica por VEB se ha asociado con el desarrollo de ciertos linfomas y carcinomas nasofaríngeos¹⁰.

Tratamiento y pronóstico

El manejo de la mononucleosis infecciosa es principalmente sintomático¹. Se recomienda reposo, hidratación adecuada y analgésicos o antipiréticos como el paracetamol³. Los corticosteroides pueden utilizarse en casos graves con obstrucción de la vía aérea o complicaciones hematológicas⁵.

Los antibióticos no están indicados, salvo en casos de sobreinfección bacteriana⁴. El uso de antivirales como aciclovir ha mostrado beneficios limitados, por lo que no forma parte del tratamiento estándar²,⁷.

El pronóstico es generalmente favorable, con resolución completa en semanas, aunque la fatiga puede prolongarse³. La mortalidad es muy baja, pero las complicaciones graves requieren vigilancia estrecha⁶.

 

DISCUSIÓN

La mononucleosis infecciosa representa un desafío diagnóstico debido a la similitud de sus síntomas con otras infecciones virales y bacterianas²,³.

El diagnóstico temprano es fundamental para prevenir complicaciones y orientar al paciente en relación con la actividad física y el riesgo de ruptura esplénica¹,⁶.

El papel de los antivirales sigue siendo limitado, mientras que el manejo de soporte continúa siendo la estrategia principal²,⁷.

Las investigaciones recientes destacan la asociación del VEB con enfermedades autoinmunes y neoplásicas, lo que abre nuevas líneas de estudio sobre su papel en la oncogénesis y en el desarrollo del síndrome de fatiga crónica³,,¹⁰.

Es prioritario avanzar en estrategias preventivas y en terapias antivirales más efectivas⁷,⁸.

 

CONCLUSIONES

La mononucleosis infecciosa es una enfermedad viral frecuente en adolescentes y adultos jóvenes, generalmente autolimitada, pero con riesgo de complicaciones potencialmente graves¹,³.

Su diagnóstico debe basarse en la clínica y la serología específica para VEB²,⁹.

El tratamiento de soporte es la base del manejo, reservando corticosteroides y hospitalización para casos complicados⁵.

El pronóstico es favorable en la mayoría de los pacientes, aunque algunos pueden desarrollar complicaciones a largo plazo³,⁶.

 

Aportaciones y nuevas líneas de investigación:

Este trabajo aporta una revisión integral sobre la mononucleosis infecciosa, consolidando la información actual sobre epidemiología, clínica, diagnóstico y tratamiento¹.

Se resalta la necesidad de reforzar las campañas de educación sanitaria para prevenir complicaciones y orientar el retorno seguro a las actividades físicas³,⁶.

Entre las nuevas líneas de investigación destacan:

• Desarrollo de antivirales más efectivos frente al VEB²,⁷.

• Estudio de biomarcadores que permitan identificar pacientes con riesgo de complicaciones⁸.

• Profundización en la relación entre VEB y enfermedades autoinmunes y neoplásicas³,¹⁰.

• Evaluación del impacto de la infección por VEB en el desarrollo del síndrome de fatiga crónica⁴,⁵.

 

BIBLIOGRAFÍA

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