Fascitis plantar. Artículo monográfico

4 abril 2024

 

AUTORES

  1. María Sandra Ruiz Clavero. Diplomada Universitaria en Fisioterapia. Hospital Nuestra Señora de Gracia. Zaragoza.
  2. Clara Lorente Rodrigo. Graduada en Fisioterapia. Hospital Clínico universitario Lozano Blesa. Zaragoza.
  3. Laura Alejos Telmo. Diplomada en Fisioterapia. Hospital de Alcañiz. Teruel.
  4. Vanesa Anglés Gil. Diplomada en Fisioterapia. Hospital universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  5. Francisco Javier Ruiz Clavero. Diplomado Universitario en Fisioterapia. C.S Fuentes Norte. Zaragoza.
  6. Silvia Andrés Artal. Graduada en Enfermería. Residencia de Mayores Romareda (IASS). Zaragoza.

 

RESUMEN

La fascitis plantar (FP) es una afección común caracterizada por la inflamación de la aponeurosis plantar, una banda gruesa de tejido conectivo que va a lo largo de la planta del pie y conecta el hueso del talón con los dedos.

Es una causa frecuente de dolor en el talón, especialmente al dar los primeros pasos por la mañana o después de períodos prolongados de descanso.

Inicialmente se pueden probar durante varias semanas tratamientos dirigidos por el paciente consistentes en reposo, modificación de la actividad, masajes con hielo, analgésicos orales y técnicas de estiramiento. Si el dolor en el talón persiste, se deben de considerar tratamientos prescritos por un médico, como modalidades de fisioterapia, ortesis para los pies, férulas nocturnas e inyecciones de corticosteroides 1.

Si experimenta síntomas de fascitis plantar, es importante contactar con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado.

PALABRAS CLAVE

Fascitis, fisioterapia.

ABSTRACT

Plantar fasciitis is a common condition characterized by inflammation of the plantar aponeurosis, a thick band of connective tissue that goes along the bottom of your foot, connecting your heel bone to your toes.

It is a frequent cause of heel pain, especially when taking the first steps in the morning or after prolonged periods of rest.

Initially patients-directed treatments consisting of rest, activity modification, ice massage, oral analgesics and stretching techniques can be tried for several weeks. If heel pain persists, physician-prescribed treatments such as physical therapy modalities, foot orthoses, night braces or corticosteroid injections should be considered.

If you are experiencing symptoms of plantar fasciitis, it is important to consult with a healthcare professional for an accurate diagnosis and appropriate treatment plan.

KEY WORDS

Fasciitis, physiotherapy.

 

DESARROLLO DEL TEMA

La fascitis plantar (FP) es un proceso irritativo, inflamatorio y doloroso de la superficie plantar en el punto de inserción de la aponeurosis plantar en el tubérculo medial del calcáneo. Es la causa más común de dolor en el talón.

Hay inflamación y tensión en la fascia plantar. A veces va asociada a un espolón en el calcáneo que se forma por exceso de tracción de la fascia en su inserción. Dicho exceso de tracción y el déficit de amortiguación de un pie cavo, incrementa la irritación sobre la fascia. Suele ser habitual en personas con obesidad y en deportistas. La inflamación de la membrana o aponeurosis que recubre la musculatura de la planta del pie y de su zona insercional en el talón, provocada por las tracciones en cada impacto y en los movimientos de propulsión del pie, es lo que se denomina fascitis plantar. Se describen tres elementos relacionados con la fascitis:

Fascia, es una banda de tejido grueso que recorre la planta del pie desde las cabezas de los metatarsianos hasta el talón. Se inserta en el calcáneo (el más grande de los 26 huesos del pie) y tiene la función de dar estabilidad y capacidad de absorción de impactos al arco longitudinal del pie.

Talón, da soporte al organismo y tanto la fascia como el calcáneo se ven constantemente expuestos a sobrecargas y tensiones que pueden afectar a su integridad.

Espolón, el espolón calcáneo está frecuentemente asociado a la fascitis plantar. Es un crecimiento de células óseas en el calcáneo. En la radiografía aparece como un pico o protusión en la zona plantar del calcáneo. La tensión que ejerce la fascia sobre el mismo es en muchos casos la responsable de la formación del espolón. El 15% -20% de la población que presenta espolón en una radiografía no tiene sintomatología.

 

ETIOLOGÍA:

La fascitis plantar suele presentarse de forma unilateral. Solo el 30% de los casos se presenta simultáneamente en los dos pies. Otras veces comienza el dolor en un pie y al evitar sobrecargarlo, termina apareciendo dolor en el otro pie.

La fascia plantar también se carga a través del mecanismo de torno del pie cuando el dedo gordo está en dorsiflexión, como al correr con el antepié2. La sobrecarga es la causa más común, se origina por el uso excesivo de la articulación del tobillo o por la repetición de una técnica deportiva desarrollada de forma errónea. Cualquier factor que cargue mecánicamente la fascia plantar, puede considerarse un factor de riesgo de la fascitis.

Existen múltiples factores de riesgo que se dividen en factores intrínsecos, relativos al paciente como pueden ser el reducido rango de dorsiflexión de tobillo, un tendón de Aquiles tenso por acortamiento de los músculos de la pantorrilla, alteraciones anatómicas en el pie (pie cavo, pie plano), alteraciones mecánicas en la pisada como son el exceso de pronación o supinación. ¡La pisada es determinante!, dismetrías en las extremidades inferiores, falta de preparación o calentamiento a la hora de hacer deporte, la obesidad o sobrepeso son perjudiciales por la sobrecarga en el talón y arco plantar, tanto en deportistas como en personas sedentarias. El estrés psíquico puede también generar tensión en la aponeurosis plantar.

Los factores extrínsecos están relacionados con el entorno y se resumen en el terreno donde se realiza la actividad (suelo duro, superficie irregular…) y el calzado inadecuado en la actividad deportiva o en el trabajo (calzado con soporte del arco deficiente, suelas duras).

CLÍNICA:

Los síntomas que aparecen en la fascitis plantar son varios siendo el más común el “dolor”. Lo más frecuente es que el dolor aparezca por la mañana al dar los primeros pasos, pero también puede aparecer de forma lenta con el tiempo o repentinamente tras una actividad intensa. Otros síntomas son la hipersensibilidad, hinchazón, calor, enrojecimiento y tensión en la planta del pie.

DIAGNÓSTICO:

Al diagnóstico de la fascitis plantar se llega a través de varias vías:

EI interrogatorio minucioso. Es importante escuchar la descripción de los síntomas relatados por el paciente para determinar la localización y características del dolor, la intensidad, la causa.

La exploración física. Sirve para localizar el dolor, si es en el talón, a lo largo de la planta del pie…Para ver si hay alguna alteración mecánica como unos pies planos o cavos… o ver si hay hinchazón o enrojecimiento de la planta del pie. También nos permite localizar rigideces en la articulación del tobillo o acortamientos de los músculos de la pantorrilla, tensión en el tendón de Aquiles.

El estudio biomecánico de la pisada nos ayuda a localizar una alteración en la pisada tanto en reposo como en movimiento.

La exploración radiológica mediante radiografía nos servirá para diagnosticar un espolón, la ausencia del mismo no quiere decir que no haya fascitis.

La exploración ecográfica nos mostrará la inflamación de la fascia plantar. La ecografía y/o la resonancia nos ayudan al diagnóstico diferencial cuando se sospecha que puede haber otra patología.

 

TRATAMIENTO:

Una vez realizado el diagnóstico el profesional de la salud decide el protocolo de actuación que se va a llevar a cabo. Solo y excepcionalmente se recurre a la cirugía para tratar este tipo de lesión.

Si bien no existe evidencia de la efectividad de un tratamiento determinado, si existen una serie de recomendaciones que en muchos casos han llevado a la curación de la fascitis plantar.

El tratamiento suele ser conservador en la mayoría de los casos, es un enfoque terapéutico que incluye reposo, fisioterapia, uso de calzado adecuado y medidas de autocuidado.

Para curar con rapidez la fascitis y/o evitar recaídas, hay que identificar lo antes posible la lesión y empezar por evitar el gesto doloroso, de ahí la importancia de la aplicación del tratamiento adecuado ante los primeros síntomas ya que una vez instaurada la fascitis, necesitará tiempo para que el cuerpo regenere la estructura de colágeno de la planta del pie.

Los pacientes van notando una ligera mejoría a partir de los tres meses con un tratamiento conservador que incluye aplicación de hielo en el área dolorida, estiramientos y modificación de la actividad que causa dolor. No obstante, el tiempo hasta la curación completa puede alargarse hasta más de 12 meses.

Ignorar la fascitis plantar puede provocar dolor crónico en el talón que dificulte las actividades cotidianas.

Independientemente de la modalidad de tratamiento elegida, siempre hay que recomendar la modificación de la actividad para disminuir la carga cíclica repetitiva en la fascia durante la fase de tratamiento3.

En un principio el tratamiento irá encaminado a disminuir la inflamación de la zona en la fase aguda del problema, además hay mucho dolor siendo éste el síntoma principal.

En la fase aguda se realiza un tratamiento inicial basado en AINES, fisioterapia y crioterapia local.

Superada la fase aguda el paciente debe de adoptar hábitos correctos sobre los estiramientos y el uso de un calzado adecuado.

Hay varias técnicas de tratamiento las cuales se pueden combinar para un resultado más óptimo.

1- Terapia manual:

Movilización articular. Hay poca evidencia sobre su eficacia en la fascitis

Masaje del tríceps. Combinado con movilización neural, mejora considerablemente el dolor en la fascitis.

Masaje/autoamasamiento de la planta del pie, con pequeños movimientos circulares sobre la región afectada ayudan a la reabsorción del edema y a la disminución del espasmo muscular.

Estiramientos sobre todo de la cadena posterior de la pierna, isquios, gemelos y sóleo.

Relajación de la fascia por ejemplo presionando y rodando una pelota bajo el pie.

Tratamiento de los puntos gatillo mediante presión isquémica o punción seca. El punto gatillo del sóleo, gastrocnemio interno y tibial posterior pueden dar dolor referido a la zona de la fascia plantar.

2-Ejercicios de fortalecimiento:

Fortalecer la musculatura intrínseca del pie tiene muy buenos resultados durante los tres primeros meses de tratamiento. Para un pie plano se puede arrugar una toalla con los dedos…

3-Estiramientos de la fascia plantar y de la cadena posterior de la pierna. Los estiramientos son la forma más eficaz de aliviar el dolor que genera la fascitis, tanto los episodios dolorosos como la intensidad del dolor. El estiramiento del tríceps sural aumenta la flexión dorsal del tobillo y relaja la tensión en el tendón de Aquiles.

4-Otros métodos:

Kinesiotaping, son vendajes con tiras kinésicas, esparadrapo, ayudan a calmar el dolor por la limitación de la tensión que ejercen sobre la fascia. También son útiles en caso de producirse un desgarro de la aponeurosis plantar. Ejemplo vendaje Low-Dye con tape.

El láser promueve la regeneración celular mediante la bioestimulación indolora. El láser acelera el proceso de curación reduciendo la inflamación y el dolor. Se trata de una técnica no invasiva e indolora (a veces da leve hormigueo), sin

efectos secundarios y segura (única precaución ponerse gafas filtrantes).

El ultrasonido tiene efectos como son reducir el dolor, aumentar el riego sanguíneo y el metabolismo y, reduce el espasmo muscular. Da un buen resultado sobre todo en atletas. Esta técnica asociada a ejercicios y estiramientos específicos para la fascia plantar, ofrece resultados estadísticamente significativos4. El ultrasonido combinado con la estimulación eléctrica puede también ser efectivo ya que actúa sobre el tejido profundo y la estimulación aumenta la flexibilidad en la planta del pie.

Ondas de choque extracorpóreas. La terapia con ondas de choque focales guiada por ecografía es útil para pacientes con fascitis plantar crónica. Se pueden hacer derivaciones para este tratamiento en casos recalcitrantes. Suelen ayudar a aquellos corredores o deportistas con fascitis que llevan más de un año de evolución (crónica).

Los estiramientos y las ondas de choque son las técnicas más utilizadas y, aunque los mejores resultados se obtienen de la combinación de varias técnicas, las ondas son efectivas cuando con otros tratamientos no se han conseguido resultados positivos5.

Infiltraciones con esteroides. Esta técnica se realiza mediante la inyección precisa de corticoides y anestésico local en el área afectada. Su efecto suele durar alrededor de un mes siendo importante en dicho tiempo tratar la causa que produjo la lesión para que las molestias no vuelvan a aparecer.

Se procede a la cirugía en caso de fallar los tratamientos anteriores y que el dolor persista tras tres meses de tratamiento sin obtener ningún resultado. Hoy en día la cirugía ya no es tan invasiva. Ahora a través de la ecografía es posible saber con exactitud el lugar en el que se debe actuar y permite liberar la fascia de forma satisfactoria la mayoría de las veces. No siempre desaparece el dolor por completo con la cirugía, además puede provocar aplanamiento del arco longitudinal plantar, pérdida de sensibilidad.

Plantillas. En ocasiones, se pueden usar plantillas para disminuir el dolor según su causa. Las hay para absorción de impactos, de descarga… y en consecuencia la relajación de estructuras en tensión.

Se ha descubierto que el uso de aparatos ortopédicos incluidas las taloneras y las plantillas de soporte de la fascia, es eficaz para aliviar el dolor de la fascitis. Además, se ha demostrado que las plantillas prefabricadas no son inferiores a las hechas a medida, brindando a los pacientes sin verdaderas anomalías biomecánicas una opción más económica6.

 

RECOMENDACIONES DE CUIDADO PERSONAL:

Para prevenir la cronicidad de la fascitis plantar, se enumeran una serie de recomendaciones a seguir por el paciente:

Mantener un peso saludable.

Aplicar hielo sobre el área dolorida para ayudar a reducir el dolor y la inflamación.

Hacer estiramientos mediante ejercicios caseros simples.

No usar zapatos deportivos desgastados. Escoger zapatos con buen apoyo, ni planos ni duros y no caminar descalzo. La elección de un calzado adecuado es fundamental.

Cambiar de deporte si el que se realiza es trotar, de alto impacto o con movimientos muy repetitivos.

Evitar caminar por terrenos o superficies duras o irregulares.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Goff JD, Crawford R. Diagnosis and treatment of plantar fasciitis. Am Fam Physician. 2011;84(6):676–82.
  2. Beeson P. Fasciopatía plantar: revisando los factores de riesgo. Cirugía de Tobillo y Pie [Internet]. 2014;20(3):160–5. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/j.fas.2014.03.003
  3. Lim AT, How CH, Tan B. Management of plantar fasciitis in the outpatient setting. Singapore Med J [Internet]. 2016;57(4):168–70; quiz 171. Disponible en: http://dx.doi.org/10.11622/smedj.2016069
  4. Vílchez Barrera ME, Mangas Dévora C. Eficacia del ultrasonido en la fascitis plantar: revisión sistemática. Fisioter (Madr, Ed, Impresa) [Internet]. 2021;43(2):107–18. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/j.ft.2020.09.005
  5. Díaz López AM, Guzmán Carrasco P. Efectividad de distintas terapias físicas en el tratamiento conservador de la fascitis plantar: revisión sistemática. Rev Esp Salud Pública [Internet]. 2014;88(1):157–78. Disponible en: http://dx.doi.org/10.4321/s1135-57272014000100010
  6. Landorf KB, Keenan A-M, Herbert RD. Effectiveness of foot orthoses to treat plantar fasciitis: A randomized trial. Arch Intern Med [Internet]. 2006;166(12):1305. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1001/archinte.166.12.1305

 

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