Filariasis linfática. Trabajo monográfico

2 agosto 2024

AUTORES

  1. Yolanda Francés Bellido. Grado en Enfermería. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.
  2. Oroitz Nebreda Diest. Grado en Enfermería. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.
  3. Sarai Zaher Sánchez. Grado en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  4. Marina Moyano Espadero. Grado en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  5. María García Rodríguez. Grado en Enfermería. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.
  6. Ángela Zarranz García. Grado en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.

 

RESUMEN

Las filariasis linfáticas comprenden un conjunto de enfermedades infecciosas que principalmente afectan a la piel y al tejido linfático, siendo más comunes en Asia y en África. Son causadas por diversas especies de nematodos y se transmiten a través de la picadura de los insectos. A menudo no presentan síntomas evidentes, lo que lleva a un subdiagnóstico frecuente, y los síntomas que aparecen están relacionados con la respuesta inmunitaria del huésped y la carga parasitaria. El diagnóstico se basa principalmente en la detección de microfilarias en la sangre u ocasionalmente en pruebas de detección de antígenos. El tratamiento recomendado es el uso de dietilcarbamazina por vía oral. Se estima que hay alrededor de 120 millones de personas infectadas en todo el mundo. Además, se calcula que más de 882 millones de individuos en 44 países diferentes están en riesgo de contraer la filariasis linfática, necesitando tratamiento quimioprofiláctico para prevenir la propagación de esta infección parasitaria1,2.

PALABRAS CLAVE

Filariasis linfática, elefantiasis, síntomas, tratamiento, prevalencia.

ABSTRACT

Lymphatic filariasis comprises a group of infectious diseases that mainly affect the skin and lymphatic tissue, being more common in Asia and Africa. They are caused by various species of nematodes and are transmitted through insect bites. They often do not present obvious symptoms, leading to frequent underdiagnosis, and the symptoms that do appear are related to the host’s immune response and parasite load. Diagnosis is primarily based on detecting microfilariae in the blood or through antigen detection tests. The recommended treatment is the use of diethylcarbamazine for 14 to 21 days. It is estimated that there are approximately 120 million infected individuals worldwide. Additionally, it is estimated that more than 882 million individuals in 44 different countries are at risk of contracting lymphatic filariasis, requiring chemoprophylactic treatment to prevent the spread of this parasitic infection1,2.

KEY WORDS

Lymphatic filariasis, elephantiasis, symptoms, treatment, prevalence.

DESARROLLO DEL TEMA

La filariasis linfática es una infección que afecta principalmente al sistema linfático y a la piel, y que es causada por una de tres posibles especies de nematodos. Los síntomas incluyen fiebre, inflamación de ganglios linfáticos, dolor en las extremidades y en las ingles, y en casos crónicos, hinchazón constante y desfigurativa. El diagnóstico se realiza al identificar larvas de gusanos (microfilarias) en muestras de sangre del individuo posiblemente infectado. El tratamiento recomendado se basa en el uso del fármaco llamado dietilcarbamazina, que se encarga de eliminar las larvas inmaduras en la sangre y algunos gusanos adultos.

La filariasis linfática es una causa común de discapacidad permanente en todo el mundo. Se calcula que, en 2018, hubo alrededor de 51 millones de personas infectadas, y aproximadamente 40 millones resultaron desfiguradas por la enfermedad1,2.

Esta es una enfermedad que puede ser erradicada interrumpiendo la propagación de la infección mediante tratamientos quimioprofilácticos. En el año 2000, la Organización Mundial de la Salud lanzó su Programa Global para Eliminar la Filariasis Linfática. La estrategia recomendada por la OMS para eliminar esta enfermedad consiste en administrar medicamentos de manera masiva, es decir, ofrecer una dosis anual de tratamiento profiláctico a toda la población en riesgo de ser infectada. Aunque los medicamentos utilizados tienen un efecto limitado en los parásitos adultos, reducen significativamente la cantidad de microfilarias en la sangre y evitan que los parásitos se propaguen a los mosquitos.

La pauta recomendada de los diferentes fármacos preventivos utilizados depende de si la filariasis linfática está presente junto con otras enfermedades filariales. Los efectos de esta estrategia dependen de la eficacia de los tratamientos administrados y de la cobertura, es decir, de la proporción de la población total que ha recibido el tratamiento. Esta administración masiva de medicamentos ha demostrado que puede interrumpir el ciclo de transmisión de la infección cuando se lleva a cabo anualmente durante al menos, de cuatro a seis años, y cubre efectivamente a toda la población en riesgo. En algunos contextos particulares, también se ha utilizado sal enriquecida con citrato de dietilcarbamazina para interrumpir el ciclo de transmisión2.

CAUSAS Y TRANSMISIÓN:

La filariasis linfática es causada por una infección por nematodos de la familia Filarioidea. Estos nematodos son unos gusanos filiformes, de tres tipos principales:

  • Wuchereria bancrofti, es el responsable de aproximadamente el 90% de los casos de filariasis linfática.
  • Brugia malayi, es el causante de la mayoría de los casos restantes.
  • Brugia timori, que ocasionalmente también causa la enfermedad.

 

Estos gusanos residen en los vasos linfáticos de la persona afectada cuando son adultos, y perturban el funcionamiento normal del sistema linfático. Pueden vivir entre seis y ocho años, durante los cuales producen millones de microfilarias que circulan por la sangre.

Los mosquitos pueden infectarse con microfilarias al ingerir sangre de un individuo infectado. Las microfilarias se desarrollan dentro del mosquito hasta convertirse en larvas infecciosas. Cuando estos mosquitos infectados pican a otras personas, las larvas del parásito se depositan en la piel del individuo y penetran en su organismo, donde migran luego a sus vasos linfáticos. Allí se convierten en gusanos adultos y se reinicia así el ciclo de transmisión.

La filariasis linfática es transmitida por diferentes tipos de mosquitos, incluyendo el género Culex, común en áreas urbanas y semiurbanas; Anopheles, presente principalmente en zonas rurales; y Aedes, predominante en las islas del Pacífico donde esta enfermedad es endémica2,3.

SÍNTOMAS Y EVOLUCIÓN DE LA ENFERMEDAD:

Infección temprana (aguda):

En las etapas iniciales de la infección, la persona afectada puede experimentar síntomas que persisten de 4 a 7 días. Estos síntomas pueden incluir fiebre, inflamación de los ganglios linfáticos en las axilas y en las ingles, así como dolor en estos lugares. Es posible también que haya una acumulación de pus en la pierna y que esta se drene en la superficie de la piel, lo que puede resultar en una cicatriz.

La obstrucción de los vasos linfáticos por parte del parásito aumenta la probabilidad de padecer infecciones bacterianas en la piel y en los tejidos subcutáneos, ya que el sistema inmunológico se ve comprometido en su capacidad para defenderlos contra las bacterias.

Los síntomas a menudo pueden mejorar y luego reaparecer. La gravedad de los síntomas mencionados suele ser mayor cuando la persona se expone a la infección por primera vez.

Infección crónica:

Después de varios años de infección, los vasos linfáticos obstruidos por el parásito se ensanchan. La mayoría de las personas afectadas no experimentan síntomas, pero en algunos casos, los vasos linfáticos dilatados generan una inflamación que gradualmente se vuelve permanente (crónica). Aunque las piernas son las más afectadas, también pueden estar comprometidos los brazos, las mamas y los genitales. Esta hinchazón, conocida como linfedema, se desarrolla debido a que:

  • Los gusanos adultos residen en el sistema linfático y obstruyen el flujo de líquido linfático desde los tejidos, lo que causa que el líquido se acumule en los vasos linfáticos.
  • Los gusanos desencadenan una respuesta del sistema inmunitario que resulta en inflamación e hinchazón (edema).

 

El edema provoca hinchazón en la piel, dejando una marca temporal llamada «edema con fóvea» cuando se aplica presión sobre ella. Con el tiempo, este edema se puede endurecer y volverse crónico, provocando el engrosamiento de la piel, y terminando por causar elefantiasis.

Las infecciones bacterianas y fúngicas de la piel son comunes en personas con filariasis linfática. Estas infecciones, combinadas con la inflamación causada por los gusanos, pueden causar dolor y malestar. Además, contribuyen al desarrollo de elefantiasis en las piernas y, a veces, en los brazos, y ocasionalmente pueden causar una hinchazón masiva del escroto.

Algunas personas experimentan leve dolor articular y sangre en la orina.

En casos menos frecuentes, los pulmones pueden verse afectados por microfilarias en la sangre, lo que lleva a un trastorno conocido como eosinofilia pulmonar tropical. Los síntomas incluyen febrícula, dificultad para respirar, tos o sibilancias. Si la infección persiste, puede dar lugar al desarrollo de tejido cicatricial (fibrosis) en los pulmones3.

DIAGNÓSTICO:

El diagnóstico de la enfermedad se realiza al identificar microfilarias en una muestra de sangre o en una biopsia de tejido linfático examinada al microscopio. Además, durante una ecografía, es posible observar los gusanos moviéndose dentro de los vasos linfáticos dilatados.

Se ha observado que es posible la detección rápida de señales de infección mediante análisis de sangre, en los que se pueden identificar, por ejemplo, anticuerpos contra el parásito. Sin embargo, estas analíticas tienen limitaciones, ya que no pueden distinguir entre los gusanos que causan filariasis linfática y otros gusanos que no están relacionados con esta infección3,4.

TRATAMIENTO:

El tratamiento habitual para la filariasis linfática consiste en el uso de dietilcarbamazina, administrada por vía oral durante alrededor de 12 días. Este medicamento logra eliminar las microfilarias y algunos gusanos adultos. Sin embargo, antes de iniciar el tratamiento con dietilcarbamazina, los médicos deben descartar la presencia de loiasis y oncocercosis, ya que este medicamento puede tener efectos secundarios graves en personas que padezcan estas infecciones.

El tratamiento de las consecuencias de la infección crónica incluye diversas medidas. La hinchazón crónica requiere cuidado meticuloso de la piel para evitar infecciones, se recomienda evitar dañar la piel y limpiar cuidadosamente cualquier herida que se ocasione. Es posible reducir la hinchazón aplicando vendajes o elevando la extremidad afectada. En casos graves de elefantiasis, como la hinchazón del escroto, puede ser necesario recurrir a la cirugía para mejorar el drenaje del sistema linfático.

Las infecciones bacterianas de la piel se tratan con antibióticos administrados por vía oral, lo que puede retrasar o prevenir la progresión de la elefantiasis.

Para los problemas respiratorios relacionados con la infección, suele ser efectiva la dietilcarbamazina administrada durante aproximadamente 14 a 21 días. Sin embargo, en alrededor de una cuarta parte de los pacientes, la infección puede reaparecer, lo que requiere repetir el tratamiento3.

 

CONCLUSIONES

Tras el lanzamiento del programa por parte de la OMS para tratar de erradicar la filariasis linfática en el año 2000, se ha registrado un avance significativo en la disminución de la prevalencia de la enfermedad. Varios países han tenido éxito en la eliminación de la filariasis linfática siguiendo las propuestas establecidas por la OMS, aunque hay otros países que deben implementar medidas adicionales. Diversos estudios indican que, en general, se han obtenido resultados satisfactorios y se han seguido en gran medida las recomendaciones de la OMS. Sin embargo, existen diferentes regiones afectadas que continúan enfrentando diversos problemas políticos y sociales, como la inmigración, la inestabilidad y la pobreza. Estos obstáculos dificultan los esfuerzos para alcanzar todos los objetivos propuestos por la OMS para eliminar la infección en la región en su totalidad4,5.

Los países y regiones identificados como áreas de alto riesgo incluyen: Madagascar, Turquía, África central y el delta del Nilo, el Medio Oriente, India, Myanmar, Pakistán, Sri Lanka, Tailandia, Vietnam, Malasia, Corea del Sur, Indonesia, Timor, Filipinas, el sur de China, República Dominicana, Guyana, Haití, Guayana Francesa y la costa de Brasil1.

La filariasis linfática es una enfermedad infecciosa que actualmente ocupa el primer puesto como causa principal de desfiguración permanente y se considera, mundialmente, la segunda causa más frecuente de discapacidad crónica, pese a tener tratamiento y considerarse por la OMS como una enfermedad “potencialmente erradicable”.

Es por esto que los esfuerzos por eliminar y/o reducir la prevalencia de esta afección deben continuar, así como se debe extender conocimiento e información sobre esta enfermedad para ayudar a su entendimiento y desestigmatización1,4,5.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Organización Mundial de la Salud. World Health Organization (WHO) [Internet]. Filariasis linfática; 1 de junio de 2023 [consultado el 1 de mayo de 2024]. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/lymphatic-filariasis
  2. Gómez Fernández Esperanza, Zufía García Francisco Javier. Filariasis linfática. Rev Clin Med Fam [Internet]. 2020 [citado el 7 de mayo de 2024]; 13(1): 89-92. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1699-695X2020000100011&lng=es.
  3. Marie C, A Petri W. Manual MSD versión para profesionales [Internet]. Filariasis linfáticas bancroftiana y brugiana; 1 de septiembre de 2022 [consultado el 7 de mayo de 2024]. Disponible en: https://www.msdmanuals.com/es-es/professional/enfermedades-infecciosas/nematodos-gusanos-redondos/filariasis-linfáticas-bancroftiana-y-brugiana
  4. Lourens GB, Ferrell DK. Lymphatic filariasis. Nurs Clin North Am [Internet]. Junio de 2019 [consultado el 7 de mayo de 2024];54(2):181-92. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.cnur.2019.02.007
  5. Bizhani N, Hashemi Hafshejani S, Mohammadi N, Rezaei M, Rokni MB. Lymphatic filariasis in Asia: a systematic review and meta-analysis. Parasitol Res [Internet]. 8 de enero de 2021 [consultado el 7 de mayo de 2024];120(2):411-22. Disponible en: https://doi.org/10.1007/s00436-020-06991-y

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