AUTORES
- Ismael Hinojosa Carrillo. Graduado en Enfermería. Centro Especialidades Médicas Ramón y Cajal.
- Sheila Pastor Gómez. Diplomada en Enfermería. IASS RPM Romareda. Zaragoza.
- Irene Gabás Portoles. Graduada en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.
- Rocío Nieto Jiménez. Graduada en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.
- Miguel Martínez López. Graduado en Enfermería. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa de Zaragoza.
- Rafael Molinero Cabrera. Graduado en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
RESUMEN
El herpes zóster, también conocido como culebrillas, es una enfermedad viral causada por la reactivación del virus varicela-zóster, que es el mismo virus que causa la varicela. Después de haber tenido varicela, el virus permanece inactivo en el sistema nervioso y puede reactivarse años más tarde, especialmente en personas con un sistema inmunológico debilitado.
Los síntomas del herpes zóster incluyen una erupción cutánea dolorosa que generalmente aparece en un lado del cuerpo, acompañada de picazón, ardor y, a menudo, fiebre y malestar general. La erupción se presenta como ampollas que eventualmente se secan y forman costras.
El tratamiento para el herpes zóster puede incluir antivirales, analgésicos y cuidados para aliviar los síntomas. Es importante buscar atención médica al primer signo de la enfermedad, ya que un tratamiento temprano puede ayudar a reducir la severidad y duración de los síntomas.
Además, existe una vacuna que puede ayudar a prevenir el herpes zóster y sus complicaciones, especialmente en personas mayores de 50 años y personas inmunodeprimidas.
PALABRAS CLAVE
Herpes zoster, virus, inmunodeprimido.
ABSTRACT
Shingles, also known as shingles, is a viral disease caused by the reactivation of the varicella-zoster virus, which is the same virus that causes chickenpox. After you’ve had chickenpox, the virus remains dormant in the nervous system and can reactivate years later, especially in people with a weakened immune system.
Symptoms of shingles include a painful rash that usually appears on one side of the body, accompanied by itching, burning, and often fever and malaise. The rash presents as blisters that eventually dry out and crust over.
Treatment for shingles may include antivirals, pain relievers, and care to relieve symptoms. It is important to seek medical attention at the first sign of the disease, as early treatment can help reduce the severity and duration of symptoms.
In addition, there is a vaccine that can help prevent shingles and its complications, especially in people over 50 years of age and immunocompromised people.
KEY WORDS
shingles, virus, immunocompromised host.
DESARROLLO DEL TEMA
El herpes zoster o culebrilla se trata de una enfermedad viral que causa una erupción cutánea dolorosa. La causa de esta enfermedad es la reactivación del virus varicela-zoster, por tanto, no podrás tener la enfermedad sin haber contraído antes la varicela (normalmente en la infancia). Tras tener la varicela este virus permanece inactivo en el sistema nervioso y diversos factores (estrés, sistema inmune débil, etc) pueden propiciar la reactivación del mismo. Puede aparecer en cualquier parte del cuerpo, aunque normalmente aparece en un lado del torso o la cara y se caracteriza por generar dolor intenso, picazón, ardor y aparecer unas vesículas. Estas vesículas están rellenas de líquido que puede contener el virus y por tanto un contacto directo con el mismo puede producir que se desarrolle la varicela en individuos que no la hayan contraído anteriormente. Por esto, es importante un buen control por el médico, manteniendo una buena higiene y tratando el dolor y la infección con analgesia y antibioterapia si fuera necesario, evitando así complicaciones que pueden aparecer si no es tratado correctamente (neuralgia postherpética). El riesgo de estas complicaciones también podría reducirse con la aplicación de vacunas en las edades correspondientes, aunque generalmente el herpes zoster no necesita tratamiento y termina desapareciendo en 1-2 semanas1,2.
Esta enfermedad la puede contraer cualquiera que antes haya desarrollado la varicela, aunque el riesgo aumenta en personas:
- Mayores de 50 años.
- Con sistema inmune deprimido.
- Con ciertos tipos de cáncer
- Que tienen trasplantes de órganos3.
ETIOLOGÍA:
La causa del herpes zóster es un virus llamado varicela-zóster, el mismo que provoca la varicela en la primera vez que se desarrolla en nuestro organismo. Tras concluir la varicela este virus queda en el sistema nervioso manteniéndose inactivo durante años normalmente. Sin haber tenido la varicela, no se puede desarrollar el herpes zóster. Este virus, pertenece al grupo de virus del herpes (herpes labial y genital), aunque no es el mismo ya que estas son infecciones de transmisión sexual1.
La reactivación del virus de la varicela es lo que hace que se reproduzca la enfermedad al trasladarse por las vías nerviosas hasta la piel. Esta reactivación no ocurre en todas las personas.
No está claro el por qué se reactiva el virus, pero podría relacionarse con una menor inmunidad y por el envejecimiento.
El herpes zóster es más común en personas con sistema inmune debilitado (quimioterapia, radioterapia, medicamentos inmunosupresores, pacientes trasplantados, etc.) y personas mayores. Aunque cada vez aumenta más la frecuencia en niños. Situaciones de cansancio o debilidad también pueden ser factores para adquirir la enfermedad2.
Este virus es más peligroso cuando se presentan las vesículas/ampollas llenas de líquido, ya que es ahí donde se encuentra el virus y el contacto directo de estas con una persona que no haya padecido la varicela anteriormente puede ser peligroso para adquirir la enfermedad sobre todo en mujeres embarazadas e inmunodeprimidos.
SIGNOS Y SÍNTOMAS:
El herpes zóster, es normalmente fácil de reconocer, en la mayoría de los pacientes se presentan los mismos síntomas diferenciales. Estos síntomas se suelen dar en un lado del torso o la cara, aunque pueden darse en otros lugares (muslo, cuello, región ocular). Los síntomas principales son:
- Dolor (con sensibilidad al tacto).
- Enrojecimiento que aparece unos días más tarde del dolor.
- Ardor
- Vesículas/ampollas agrupadas llenas de líquido que se suelen abrir y formar costras.
- Prurito.
Además de estos síntomas, en algunos pacientes es posible que aparezca fiebre, cefalea, escalofríos, fatiga o dolor abdominal3.
El herpes zoster, aunque no es lo común, puede presentar diferentes complicaciones. La más común es la neuralgia postherpética, en la cual persiste el dolor en el lugar donde han aparecido las vesículas durante días o incluso meses. Esto ocurre más frecuentemente en personas mayores de 50 años. Otras complicaciones pueden ser pérdida de visión (herpes oftálmico) o audición/equilibrio (síndrome de Ramsay-Hunt) si la enfermedad aparece en la zona de los ojos u oídos respectivamente4.
La neumonía puede estar presente como complicación con cierta frecuencia en pacientes adultos5.
DIAGNÓSTICO:
Para diagnosticar el Herpes zóster, normalmente se atiende a la clínica de síntomas que se han mencionado anteriormente. El dolor, acompañado de un enrojecimiento y un agrupamiento de ampollas/vesículas en un lado del torso o cara suele ser suficiente para diagnosticar la enfermedad.
Cuando no está claro el diagnóstico, se realiza un cultivo virológico en el laboratorio, obtenido del líquido presente en las ampollas/vesículas que aparecen en la piel.
TRATAMIENTO:
No existe cura para el herpes zóster, pero sí que existe tratamiento para cuando este aparece. Aunque la mayoría de veces no necesita tratamiento ya que las ampollas/vesículas suelen secarse en unos 7-10 días y desprenderse de la piel solas dejando en ocasiones una cicatriz residual. Si fuera necesario el tratamiento, se usan antivirales para que la recuperación sea más rápida y para que exista menos riesgo de complicaciones. Estos antivirales pueden ser: Aciclovir, Famciclovir y Valaciclovir, el uso de uno u otro dependerá del criterio del médico. Además, estos antivirales se pueden acompañar con analgésicos para reducir el dolor producido por el herpes zóster.
El tratamiento debería aplicarse en las primeras 72 horas tras aparecer la erupción (vesículas), sobre todo en personas inmunodeprimidas y personas con riesgo de una mayor evolución como las embarazadas o las personas mayores de 50 años, las cuales es más probable que la enfermedad evolucione hacia una neuralgia postherpética. Además, es muy importante la higiene en la zona.
También pueden ayudar a aliviar los síntomas baños de agua fría o aplicación de toallas frías sobre la zona.
Para prevenir el herpes zóster, se puede realizar una vacunación (vacuna Shingrix), que no asegura que no se vaya a contraer la enfermedad, pero si que reducirá la evolución e intensidad de los síntomas. Se recomienda en personas mayores de 50 años y mayores de 19 años con el sistema inmunitario debilitado. Se trata de una vacuna inactivada elaborada a partir de un componente del virus. Se administra en dos dosis, con un lapso de entre 2 y 6 meses entre dosis. Según algunos estudios, la vacuna Shingrix ofrece protección contra el herpes zóster durante más de cinco años. La vacuna contra el herpes zóster se usa solamente como método de prevención de la enfermedad. No tiene como fin tratar a las personas que ya tienen esta afección médica1.
CUIDADOS DE ENFERMERÍA:
Como cuidados de enfermería en personas que padezcan el herpes zoster podemos centrarnos en reducir los síntomas de dolor, reducir las complicaciones y ayudar a una mejor recuperación. Algunas de las cosas que podemos hacer es:
- Controlar el nivel de dolor, con ayuda de alguna escala. Recomendando usar analgesia en momentos donde exista más dolor.
- Dar recomendaciones para manejar este dolor producido por la enfermedad. Entre ellas, el uso de toallas frías sobre las ampollas o baños fríos.
- Enseñar sobre la higiene de la piel para evitar la infección. Manteniendo la piel de alrededor bien limpia y seca en lo posible.
- Enseñar el peligro existente si se rompen las vesículas en cuanto a complicaciones y posible contagio a personas que no han padecido la varicela.
- Evitar rascarse para no romper las ampollas y dar la posibilidad de infección.
- Fomenta hábitos saludables, como una buena alimentación, descanso adecuado y manejo del estrés, que pueden ayudar a fortalecer el sistema inmunológico.
- Realizar seguimiento de la herida para ver que la evolución es correcta y si no fuera así poder actuar con la mayor brevedad posible.
CONCLUSIÓN
En conclusión, esta enfermedad viral tratada puede ocasionar diversas complicaciones y malestar en quien la padece si no es bien tratada. Cualquier persona puede ser poseedor de esta enfermedad si antes ha tenido la varicela, aunque la probabilidad de que esto ocurra puede depender de factores como la edad (<50 años) o sistemas inmunes deprimidos. Es importante realizar una identificación temprana para evitar complicaciones (neuralgia postherpética) y que la enfermedad cese en la mayor brevedad posible con el mínimo dolor y malestar en la persona que la padece. Además, es importante realizar siempre que sea posible la vacunación, sobre todo en personas más vulnerables.
BIBLIOGRAFÍA
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- Herpes Zoster [Internet]. Redacción Médica. [citado el 11 de agosto de 2024]. Disponible en: https://www.redaccionmedica.com/recursos-salud/diccionario-enfermedades/herpes-zoster
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