La miel y sus propiedades en la cura de heridas, úlceras y quemaduras.

11 marzo 2024

AUTORES

  1. Luisa María Diloy Casamayor. Enfermera Centro de Salud San José Centro, Zaragoza.
  2. Marta Gutiérrez Laborda. Enfermera Centro de Salud Alfajarín, Zaragoza.
  3. Gemma Martínez Júdez. Enfermera Centro de Salud San Pablo, Zaragoza.
  4. Gemma Alegre Bueno. Enfermera Hospital Ntra. Señora de Gracia, Zaragoza.
  5. María Ángeles Franco López. Enfermera Centro de Salud Ruiseñores, Zaragoza.
  6. María Luisa González Gracia. Enfermera Centro de Salud Alfajarín, Zaragoza.

 

RESUMEN

La miel tiene una larga historia de uso en el tratamiento de heridas, donde sus propiedades biomoleculares terapéuticas incluyen la inhibición de una amplia gama de agentes patológicos infecciosos, así como la capacidad de promover una aceleración significativa en los procesos de curación y cicatrización. Este artículo pone en relieve sus cualidades y propiedades en la cura de heridas, úlceras y quemaduras para que así los profesionales de salud aumenten su utilización de forma segura.

PALABRAS CLAVE

Lesión, miel, cicatrización, propiedades terapéuticas.

ABSTRACT

Honey has a long history of use in the treatment of wounds, where its therapeutic biomolecular properties include the inhibition of a wide range of infectious pathological agents, as well as the ability to promote a significant acceleration in healing and scarring processes. This article highlights its qualities and properties in the healing of wounds, ulcers and burns so that health professionals can increase its use safely.

KEY WORDS

Injury, honey, healing, therapeutic properties.

DESARROLLO DEL TEMA

La miel se define como una sustancia dulce, no fermentada, producida por las abejas (Apis mellifera). Más antigua que el ser humano, la miel se ha utilizado desde hace más de 4000 años. Las propiedades innumerables de la miel, entre el que se incluye su uso terapéutico y medicinal, ya era conocido por diversas civilizaciones a través de la historia, como los egipcios, los asirios, los chinos, los griegos y los romanos, quienes la empleaban principalmente para tratar heridas y problemas gastrointestinales1.

Los antiguos egipcios conservaban los cadáveres en miel, y sin saberlo pusieron de manifiesto las cualidades antisépticas de esta materia altamente azucarada. Descubrieron de forma empírica la actividad antimicrobiana y regeneradora de la miel, usándola como ungüento directamente sobre las llagas o heridas, pues se percataron de que aseguraba una cicatrización más rápida y franca1.

En la India, en la medicina tradicional, se utilizaba la miel como un apósito para tratar heridas. En los últimos tiempos se ha redescubierto la miel como un agente antibacteriano tópico para el tratamiento de heridas, quemaduras y úlceras en la piel, que reduce rápidamente la inflamación, hinchazón, dolor y los olores desagradables. También facilita la separación de tejido necrótico sin la necesidad de desbridamiento1.

Numerosos estudios centran su interés en demostrar que las propiedades biológicas y físicas de la miel le confieren una gran eficacia en el tratamiento de heridas de diversas etiologías y que su uso ofrece un tratamiento natural alternativo2.

La miel es una solución sobresaturada que aproximadamente comprende 80% de azúcares en peso, sobre todo fructosa (38%) y glucosa (31%), con sacarosa, maltosa y muchos otros azúcares en concentraciones mucho más bajas. Las moléculas de agua que contiene (menos de 20%) están muy unida a los azúcares, lo que hace que no estén disponibles para los microorganismos. La acidez en la miel se debe a una amplia gama de ácidos orgánicos, con ácido gluónico como el más común; los valores de pH oscilan entre 3.4 y 6,1. Las bajas concentraciones de proteínas, vitaminas, minerales y oligoelementos son comunes en las mieles1.

PROPIEDADES:

La miel, en el manejo de lesiones, se caracteriza porque tiene diferentes propiedades: efecto antiinflamatorio, actividad antimicrobiana, antiexudativa, antioxidante, acelera la cicatrización de heridas, desbridamiento de heridas y una gran y variable propiedad nutricional1.

Propiedades antibacterianas de la miel2:

Sus propiedades antibacterianas hacen que sea un agente natural adecuado para facilitar el control microbiano de heridas infectadas. Cuenta con un conjunto de factores que afectan directamente a los microorganismos patógenos, como bacterias gram positivas y negativas, aerobias y anaerobias, incluyendo a los tipos de bacterias multirresistentes a los antibióticos. Estos factores comprenden la acción del peróxido de hidrógeno, la alta osmolaridad, la acidez y factores no basados en peróxido, tales como metilglioxal (MGO), el péptido antimicrobiano de abeja defensina-1, hidroximetifurfural (HMF) y compuestos fenólicos, como flavonoides. Las acciones antimicrobianas indirectas incluyen aumento en la producción de linfocitos, anticuerpos, citoquinas y el fortalecimiento del propio sistema inmunológico.

Desbridamiento autolítico y desodorización3:

La miel es una fuente rica en glucosa que las bacterias metabolizan produciendo ácido láctico, de ahí su efecto de desodorización de heridas. También hay pruebas que respaldan la capacidad de la miel para interactuar con la compleja maquinaria celular y ejecutar la reparación de los tejidos. El efecto cicatrizante de la miel, se produce por el resultado combinado de:

– la creación de un ambiente húmedo (favoreciendo la multiplicación celular).

– el desbridamiento del tejido necrótico y desvitalizado.

– la absorción del edema.

– la promoción de la granulación y epitelización.

– las propiedades bactericidas y fungicidas.

– la acidez que impide el crecimiento bacteriano y provoca una mayor oxigenación de la sangre, lo que favorece la reparación tisular.

Efecto Antiinflamatorio:

La disminución de la inflamación se debe, por un lado, a un efecto secundario de la actividad antibacteriana de la miel y por otro, a la inhibición del complemento, la infiltración de leucocitos, la producción de citoquinas inflamatorias e inhibición de la producción de óxido nítrico y fagocitosis por los macrófagos2.

En esquema, resumiríamos el efecto antinflamatorio3:

  1. Resolución de edemas y exudados. La alta osmolaridad permite a los fluidos crear una capa de solución diluida de miel por el plasma o linfa, resultando condiciones húmedas necesarias para la cura y no adhesión a la superficie de la herida.
  2. Reducción de dolor, decremento de leucocitos asociados con inflamación.
  3. Reducción de cicatriz queloide, supresión de los procesos inflamatorios a través del barrido de los radicales libres por antioxidantes y al mantener la herida humedecida evita la formación de tejido fibroso duro.

 

La miel, va a tener un efecto de curación rápida de las heridas, por las propiedades citadas3:

  • Incremento fagocitario.
  • Incremento autolítico de la desbridación.
  • Incremento de la angiogénesis.
  • Proliferación de células.
  • Síntesis de la colágena.
  • Reepitelización, con menos necesidad de piel injertada.
  • Efecto estimulatorio de proteínas glicosiladas de la miel.
  • Incremento nutricio de los tejidos secundarios al contacto con la linfa.
  • Incremento de oxígeno y acidez al contacto con la linfa.
  • Producción de peróxido de hidrógeno con protección de antioxidantes que modifican las proteínas importantes para el crecimiento celular y degradación.

 

CONCLUSIONES

A pesar de todas estas propiedades demostradas, tras revisión de distintos artículos en cuanto al uso de la miel para el tratamiento de úlceras de pie diabético, úlceras de presión, etc., no está demostrado científicamente pues no hay un número suficiente de casos en los que el uso de la miel quede de manifiesto que es mejor que otros materiales existentes en el mercado4.

También destacar que, debido a las rigurosas legislaciones de control de los productos sanitarios vigentes en nuestro país y en la Unión Europea, se permite sólo considerar los estudios realizados con miel de grado médico y no son muchos casos4.

Aunque hay casos descritos de la utilización de la miel de alimentación y con prácticamente la misma efectividad que la médica no se recomienda su uso por la posible contaminación por esporas, como Clostridium o Bacillus. Estas esporas no germinan en la miel, pero podrían causar una infección si la miel se diluyese en la herida, aunque es poco probable4.

En el trabajo diario que realizó en Atención Primaria en Zaragoza no observó que se utilice la miel. Personalmente estoy convencida de sus propiedades y en varias ocasiones la he utilizado, obteniendo resultados beneficiosos.

Revisando los artículos citados en bibliografía que a su vez citan otros estudios se llega a las siguientes conclusiones, lo que podría suponer una mejora de la calidad en la asistencia sanitaria, reducir el número de procedimientos innecesarios, disminuir la variabilidad clínica y unificar los criterios de actuación entre los profesionales3:

  • La miel puede ofrecerse como alternativa en el tratamiento de quemaduras, heridas y úlceras debido a su beneficiosa curación.
  • Mejora el resultado estético de la herida dejando menos cicatriz.
  • Disminuye el impacto sobre la imagen corporal de este tipo de lesiones.
  • Supone un tratamiento más barato y eficaz.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Ramos GG, Sánchez CAN, Gallaguer HS, et al. Presentación de casos clínicos sobre el uso de la miel en el tratamiento de heridas. Dermatología Cosmética, Médica y Quirúrgica. 2017;15(4):265-271. Disponible en: https://www.medigraphic.com/pdfs/cosmetica/dcm-2017/dcm174k.pdf
  2. Schencke C, Vásquez B, Sandoval C, Del Sol M. El Rol de la Miel en los Procesos Morfofisiológicos de Reparación de Heridas. Int. J. Morphol. [Internet]. 2016 marzo. [citado el 31 de enero de 2024];34(1):385–95. Disponible en: http://dx.doi.org/10.4067/S0717-95022016000100056.
  3. Proaño Jácome J, Álvarez Jacho MP, Sarabia Astudillo DS, Crespo Tonato JE. Propiedades de la Miel de Abeja Aplicadas en las Úlceras por Presión. Ciencia Latina [Internet]. 18 de noviembre de 2023 [citado 10 de febrero de 2024];7(5):7328-43. Disponible en: https://ciencialatina.org/index.php/cienciala/article/view/8320
  4. Jiménez Díaz MG. Uso de la miel tópica en el tratamiento de pacientes con úlceras de pie diabético. Rev. enferm. vasc. [Internet]. 15 de julio de 2023 [citado 29 de enero de 2024];5(8):15-2. Disponible en: https://revistaevascular.es/index.php/revistaenfermeriavascular/article/view/133

 

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