Manejo y cuidado del reservorio venoso subcutáneo en hospitalización. Artículo monográfico

18 marzo 2024

 

AUTORES

  1. Erica Victoria Delgado Hynes. Enfermera en Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).
  2. Ángela Molina Sierra. Enfermera en Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).
  3. Paula Pastor Morales. Enfermera en Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).
  4. Sonia López Abia. Enfermera en Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).
  5. Ana Belén García Garrido. Enfermera en Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).
  6. Marina Pisonero Rivero. Enfermera en Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).

 

RESUMEN

El reservorio venoso subcutáneo o Port-A-Cath ha sufrido una evolución tecnológica muy notable durante las últimas décadas. Se trata de un catéter venoso central de implantación segura, con mínimas complicaciones, que ha mejorado la calidad de vida del paciente por su fácil acceso para su uso.

Está indicado en aquellos pacientes que van a requerir un acceso venoso por tiempo prolongado para la administración de tratamientos de quimioterapia, principalmente1,2,3,4.

Este tipo de catéter precisa de unos cuidados estrictos, por lo que es fundamental que el personal de enfermería esté actualizado sobre el manejo y uso adecuado, garantizando así un buen estado y mantenimiento.

PALABRAS CLAVE

Reservorio, cuidados de enfermería, catéter.

ABSTRACT

The subcutaneous venous reservoir or Port-A-Cath has undergone a very satisfactory technological evolution during the last decades. It is a central venous catheter that can be safely implanted, with minimal complications, which has improved the patient’s quality of life due to its easy access for use.

It is indicated in those patients who will require long-term venous access mainly for the administration of chemotherapy treatments1,2,3,4.

This type of catheter requires exceptional care, so it is essential that nursing staff is up to date on proper handling and use, thus guaranteeing good condition and maintenance.

KEY WORDS

Reservoir, nurse care, catheter.

DESARROLLO DEL TEMA

El reservorio venoso subcutáneo o Port-A-Cath es un dispositivo implantable de acceso venoso permanente y de larga duración. Está compuesto por un catéter situado en tejido celular subcutáneo, frecuentemente colocado en zona infraclavicular derecha, hasta vena yugular o subclavia. Este catéter está conectado a una cámara de titanio constituida por una membrana de silicona autosellante, la cual se encuentra insertada en un bolsillo subcutáneo.

La colocación del reservorio se realiza en quirófano bajo anestesia local.

Una vez colocado el servicio de Radiología Vascular Intervencionista deberá realizar una radiografía de tórax para asegurar su correcta colocación. Una vez confirmado, se podrá usar desde el primer momento3,4.

INDICACIONES:

  • Tratamientos prolongados.
  • Difícil acceso venoso.
  • Administración de tratamientos intravenosos: quimioterapias, antibióticos, hemoderivados, nutrición parenteral total.
  • Extracciones analíticas sanguíneas1,3,5.

 

VENTAJAS E INCONVENIENTES:

  • Ventajas:
    • Acceso venoso fácil y seguro.
    • Técnica de punción sencilla, evitando así múltiples venopunciones.
    • Menor riesgo de complicaciones infecciosas y trombóticas.
    • Tiempo de permanencia prolongada durante años.
    • Facilita el tratamiento ambulatorio.
    • Comodidad y mejoría de calidad de vida para el paciente.
    • Cuidados y mantenimiento mínimos1,6.
  • Inconvenientes:
    • Es necesario pinchar para acceder al reservorio.
    • Su implantación requiere intervención quirúrgica.
    • Elevado coste económico1,6.

 

CUIDADOS ZONA IMPLANTACIÓN:

La zona de implantación en un catéter recién canalizado podrá presentar hematoma y el paciente puede presentar dolor. Se resuelve en unos días.

Deberemos:

  • Curar los puntos de sutura con clorhexidina al 2%.
  • Vigilar la presencia de sangrado o de signos de infección en la herida quirúrgica.
  • Retirada de los puntos cuando la herida quirúrgica esté completamente cicatrizada.

Cuando el reservorio no esté en uso ni tenga aguja insertada se deberá mantener la zona limpia. Además, se debe instruir al paciente que evite golpes en la zona, no ejercer presión sobre el mismo (cinturón de seguridad, bolsos…) y ejercicios de esfuerzo en el lado afecto4.

 

CUIDADOS DEL CATÉTER:

  • Manipulación estéril.
  • Limpieza de la zona de inserción con suero fisiológico y antiséptico.
  • Cuando el reservorio esté en uso:
    • Curas: durante la primera semana se realizan curas diarias, vigilando cualquier signo de sangrado o infección. Posteriormente se curará cada 7 días.
    • Utilizar solamente agujas específicas, tipo Gripper o Huber. Solo se puede acceder al reservorio con estas. No muerde la silicona, ni produce erosión del material.
    • Cambio de aguja cada 7 días, rotando el lugar de punción.
    • El apósito transparente se cambiará cada 7 días o cuando sea necesario, si colocamos gasas se cambiarán cada 48-72h.
    • Realizar cambios rutinarios de los sistemas y llaves de tres vías. Ante cualquier manipulación se aplicará antiséptico. El cambio de equipos se realizará cada 72 horas, en el caso de la nutrición parenteral total será cada 24 horas. Si el paciente está recibiendo tratamiento de quimioterapia, se pospondrá el cambio hasta que finalice el tratamiento, evitando exponer al personal de enfermería.
  • Cuando el reservorio no esté en uso:
    • Lavado y heparinización del catéter cada 6-8 semanas con técnica stop-push-stop y presión positiva1,3,4,5.

 

CANALIZACIÓN Y PUNCIÓN DEL RESERVORIO:

MATERIAL NECESARIO:

  • Gasas estériles.
  • Guantes estériles.
  • Paño estéril.
  • Apósito estéril.
  • Suero fisiológico 0,9%.
  • Antiséptico.
  • Una aguja intravenosa para cargar.
  • Jeringas de 10ml.
  • Sistema de perfusión, si se va a poner tratamiento.
  • Aguja tipo Hubber o Gripper®.
  • Llaves tres pasos o bioconector
  • Opcional: Crema anestésica tipo Emla® será necesario aplicarla de 45 a 60 minutos previos a la punción1,4,5.

 

PUNCIÓN:

  • Comprobar la identidad del paciente.
  • Informar al paciente del procedimiento que vamos a realizar y crear un ambiente de tranquilidad.
  • Colocar al paciente en posición semifowler o decúbito supino.
  • Aplicar Emla si el paciente lo precisa.
  • Realizar higiene de manos con jabón antiséptico.
  • Colocación de guantes estériles y campo estéril.
  • Aplicar antiséptico (clorhexidina 2% o povidona yodada) en la zona de punción y dejar secar.
  • Purgar la aguja Hubber o Gripper con suero fisiológico y dejar clampada la pinza.
  • Localizar y fijar la membrana del reservorio con dedo índice y pulgar de la mano no dominante. El punto de punción deberá rotarse.
  • Indicar al paciente que realice una inspiración profunda para visualizar mejor el reservorio. La inserción debe ser de forma firme y perpendicular a la membrana hasta notar tope metálico.
  • Desclampar y comprobar su permeabilidad aspirando suavemente hasta que refluye sangre, desechamos 5cc de sangre para retirar sellado anterior y posteriormente limpiaremos con suero fisiológico 0,9% para cerciorarse que infunde bien.
    • En caso de precisar muestras de sangre: limpiaremos la conexión con antiséptico y se conectará una campana vacutainer, desechamos 10 ml de sangre para evitar errores en resultados, y conectamos los tubos de analítica solicitados. Una vez realizado lo limpiaremos con 10cc de suero fisiológico.
  • Conectaremos al tratamiento intravenoso correspondiente o heparinizar en caso de no usarse.
  • Cubrir con apósito estéril transparente para visualizar el estado de la piel1,4,5.

 

RETIRADA DE LA AGUJA Y HEPARINIZACIÓN:

  • Realizar higiene de manos con jabón antiséptico.
  • Retirar el apósito con guantes no estériles.
  • Realizar de nuevo higiene de manos.
  • Colocación de guantes estériles y campo estéril.
  • Aplicar antiséptico en la zona de punción y dejar secar.
  • Heparinización del catéter utilizando presión positiva.
    • Técnica de “flush”o push-stop-push: lavado del catéter con una jeringa de 10 ml de suero fisiológico inyectando 1 ml a pequeños intervalos. Esta técnica ejerce turbulencias dentro del catéter permitiendo una buena limpieza de las paredes del reservorio.
    • Técnica pulsátil o presión positiva: administrar 3 ml de heparina de baja concentración Fibrilín® clampando mientras se administra el último mililitro5.
  • Localizar y fijar la membrana del reservorio con dedo índice y pulgar de la mano no dominante.
  • Indicar al paciente que realice una inspiración profunda para visualizar mejor el reservorio.
  • Tirar suavemente del gripper® al mismo tiempo que se empuja el sistema de seguridad.
  • Presionar punto de punción con gasa impregnada con solución antiséptica.
  • Colocar apósito de gasa1,4,5.

 

Siempre que el Port-A-Cath no vaya a ser utilizado, deberá heparinizarse tras su uso. Si se trata de un catéter que no ha sido usado dentro de un periodo entre 6-8 semanas, será necesario canalizar el reservorio siguiendo los pasos mencionados anteriormente. Procederemos a la retirada aspirando 5cc de sangre y nueva heparinización, y retiraremos aguja.

RECOMENDACIONES GENERALES:

  • Limpiar las conexiones de forma rutinaria.
  • No utilizar jeringas de menos de 10 mililitros ya que ejercen mayor presión y pueden separar el catéter de la cámara.
  • Clampar el sistema cuando no se esté usando, si el reservorio no va a usarse de inmediato, deberá heparinizarse.
  • Manipular por debajo de la altura del corazón, evitaremos una posible entrada de aire provocando una embolia aérea.
  • No manipular la aguja ni realizar movimientos de rotación.
  • Lavar el catéter entre la administración de distintas medicaciones intravenosas, en caso de ser incompatibles, precipitarán y producirá una obstrucción irreversible.
  • Priorizar el uso de bioconectores, limitando el uso de llaves de tres pasos por mayor riesgo de infección en la manipulación.
  • Priorizar el uso de bombas de perfusión, para prevenir obstrucciones5.

 

COMPLICACIONES:

La implantación del reservorio subcutáneo a pesar de tener grandes ventajas no está exenta de riesgos, siendo las más comunes la infección y la trombosis.

Las complicaciones con las que nos podemos encontrar son:

  • Obstrucción parcial: Infunde, pero no refluye.
    • Se solicitará al paciente toser o inspirar profundamente para aumentar la presión torácica o cambiar de posición girando la cabeza al lado contrario.
    • Técnica presión negativa: administrando heparina 5 ml [100 UI/ml] y aspirar para crear vacío.
  • Obstrucción total: no infunde ni refluye.
    • Utilización de Uroquinasa para la eliminación de depósitos de fibrina, según protocolo. Se dejará actuar durante 30 minutos, pudiendo repetirse tres veces la maniobra5.
  • Rotura y/o migración del catéter.
  • Rotura y/o rotación de la cámara del reservorio.
  • Infección.
  • Trombosis.
  • Oclusión.
  • Neumotórax.
  • Hemotórax.
  • Erosiones vasculares.
  • Extravasación.
  • Signo “Pinch off”: compresión del catéter debido a la fricción entre la clavícula y primera costilla. Se trata de una complicación de carácter urgente, debiendo retirarse el reservorio lo más pronto posible1,2,4.

 

Debido a la gravedad que supone una complicación en el reservorio se debe instruir al paciente que, ante dolor persistente, disnea, inflamación o enrojecimiento de la zona es motivo de alerta.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Servicio Andaluz de Salud, Consejería de Salud [Sede web]. Hospital Universitario Reina Sofía: Ávila S, Arias MJ, Feria MA; 2016 [acceso 9 febrero 2024]. Procedimiento operativo estandarizado (POE) de manejo de acceso venosos centrales subcutáneos. [11 pantallas]. Disponible en: https://www.sspa.juntadeandalucia.es/servicioandaluzdesalud/hrs3/fileadmin/user_upload/area_enfermeria/enfermeria/procedimientos/cuidados_reservorio_subcutaneo.pdf
  2. Álvarez JA, Villalba W, Pastor W, Vladimir R. Reservorio venoso subcutáneo [Internet]. 2012 [citado el 9 febrero 2024]; 36(2): 14-16. Disponible en: http://scielo.iics.una.py//scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2307-04202012000200003&lang=es
  3. Freire E, De la Iglesia A, Rodríguez C, López M, González M, Peleteiro R, Camba M. Reservorios venosos centrales totalmente implantables, tipo Port-A-Cath, en pacientes oncológicos: Revisión de Complicaciones [Internet]. 2008 [citado el 10 de febrero de 2024]; 15(7): 451-462. Disponible en: https://scielo.isciii.es/pdf/dolor/v15n7/nota.pdf
  4. Gerencia de atención integrada de Albacete [Sede web]. Albacete: González M, Alcañiz A, Muñoz M; 2021 [acceso 11 febrero de 2024]. Manejo y cuidado del reservorio subcutáneo Port-A-Cath. [23 pantallas]. Disponible en: https://www.chospab.es/publicaciones/protocolosEnfermeria/documentos/a66ad933577ac111f1466b0eede53e80.pdf
  5. Xunta de Galicia. Consellería de Sanidad. Servicio Gallego de Salud. Dirección General de Asistencia Sanitaria [sede web]. Álvarez M, Campos M, Fariñas B, González C, Martín R, Pardo I; 2021 [acceso 12 de febrero de 2024]. Procedimiento de canalización y cuidados del reservorio subcutáneo. [16 pantallas]. Disponible en: https://libraria.xunta.gal/sites/default/files/downloads/publicacion/cas._reservorio._revisado_pl.pdf
  6. Cerrato P. Variabilidad en la práctica clínica de los cuidados de los sistemas de acceso venoso totalmente implantados a partir de la revisión de los cuestionarios y encuestas sobre su manejo [Internet]. 2021 [citado el 12 de febrero de 2024]; 14(2): 14211. Disponible en: https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1988-348X2020000200011

 

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