AUTORES
- Sandra Sáiz Zunda. Enfermera Pediátrica. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza. España.
- Sandra Vela Durban. Enfermera Pediátrica. Hospital Universitario Cruces, Bizkaia. España.
- Andrea Lazcorreta Celma. Enfermera Pediátrica. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza. España.
- María Blanca Vizán Linés. Enfermera Pediátrica. Hospital Universitario San Jorge, Huesca. España.
- Ángela M. Sánchez Tomás. Enfermera Pediátrica. Hospital Sant Joan de Déu, Barcelona. España.
RESUMEN
La infección del tracto urinario (ITU) es una de las infecciones bacterianas más frecuentes en la edad pediátrica y constituye un motivo habitual de consulta en los servicios de urgencias, especialmente en lactantes con fiebre sin foco. La obtención de una muestra de orina adecuada es un paso clave para un diagnóstico correcto, ya que una técnica inadecuada puede provocar contaminación de la muestra y conducir a diagnósticos erróneos y tratamientos innecesarios. En la población pediátrica, y particularmente en lactantes y niños no continentes, la recogida de orina supone un reto asistencial. Este trabajo monográfico revisa los principales métodos de recogida de orina en urgencias pediátricas, describiendo sus indicaciones, ventajas e inconvenientes, así como el papel de las técnicas de estimulación vesical para acelerar la micción. Asimismo, se analizan los métodos invasivos, reservados para situaciones específicas, de acuerdo con las recomendaciones actuales de la Asociación Española de Pediatría y la Sociedad Española de Urgencias de Pediatría. Se destaca el papel fundamental de enfermería en la correcta aplicación de estas técnicas y en la educación a las familias.
PALABRAS CLAVE
Toma de muestras de orina, pediatría, cuidados de enfermería.
ABSTRACT
Urinary tract infection (UTI) is one of the most common bacterial infections in children and is a frequent reason for presentation to A&E departments, particularly in infants with unexplained fever. Obtaining an adequate urine sample is a key step in reaching a correct diagnosis, as an inappropriate technique can lead to sample contamination and result in misdiagnosis and unnecessary treatment. In the paediatric population, and particularly in infants and children who are not yet toilet-trained, urine collection presents a clinical challenge. This monograph reviews the main methods of urine collection in paediatric A&E, describing their indications, advantages and disadvantages, as well as the role of bladder stimulation techniques to facilitate urination. It also analyses invasive methods, reserved for specific situations, in accordance with the current recommendations of the Spanish Paediatric Association and the Spanish Society of Paediatric Emergency Medicine. The fundamental role of nursing in the correct application of these techniques and in educating families is highlighted.
KEY WORDS
Urine specimen collection, pediatrics, nursing care.
DESARROLLO DEL TEMA
La infección del tracto urinario (ITU) es una de las patologías infecciosas más frecuentes en la edad pediátrica. En lactantes existe gran variabilidad en la presentación clínica, y aproximadamente el 7% de los niños de entre 2 y 24 meses que presentan fiebre sin foco son diagnosticados de ITU1,2. Por ello, la recogida de muestras de orina en el paciente pediátrico constituye un procedimiento fundamental en los servicios de urgencias. La elección incorrecta del método de obtención o una técnica realizada de manera inadecuada puede dar lugar a muestras contaminadas, falsos positivos y tratamientos antibióticos innecesarios.
En población pediátrica, y especialmente en lactantes y niños no continentes, la obtención de una muestra adecuada supone un reto asistencial. Por ello, es imprescindible seguir las recomendaciones de las sociedades científicas de referencia, como la Asociación Española de Pediatría (AEP) y la Sociedad Española de Urgencias de Pediatría (SEUP), que establecen criterios claros para la selección del método de recogida según la edad, la urgencia clínica y la necesidad de esterilidad de la muestra1,3.
El primer paso a realizar, antes de implementar cualquiera de las técnicas de recogida de orina que se describen a continuación, es una adecuada higiene genital.
En primer lugar, se deben lavar los genitales externos con agua jabonosa o un desinfectante sin yodo. En pacientes masculinos es necesario retraer el prepucio; mientras que en pacientes femeninas se separan bien los labios mayores con gasas empapadas en un desinfectante, utilizando una gasa para cada pase y con movimientos de delante hacia atrás. Posteriormente se aclara la zona con agua estéril o suero salino fisiológico y, por último, se realiza el secado con gasas estériles.
Seguidamente, se decide cuál es el método de obtención de la muestra idóneo, según las diferencias indicaciones que se exponen y ponderando ventajas e inconvenientes de las mismas (anexo I):
Recogida de orina mediante chorro miccional limpio:
El chorro miccional limpio es el método recomendado en niños continentes. Requiere una adecuada higiene previa de los genitales externos y la recogida del chorro medio en un recipiente estéril, desechando la primera parte de la micción. Este procedimiento presenta una baja tasa de contaminación cuando se realiza correctamente y es adecuado para urocultivo1,2.
Recogida de orina con bolsa adhesiva:
La bolsa adhesiva perineal es el método no invasivo más empleado en niños no continentes2. Se adhiere a la zona genital para la obtención de la muestra, existiendo diferentes modelos que permiten una mejor adaptación a la zona genital masculina o femenina.
Su uso se debe limitar a la recogida de orina no estéril para despistaje inicial en situaciones no urgentes, dado que un resultado negativo tiene alto valor predictivo negativo (VPN del 100%), mientras que un resultado positivo debe confirmarse mediante métodos estériles, ya que se han llegado a reportar un porcentaje de falsos positivos >50-85% de las muestras por las altas tasas de contaminación, motivo por el cual no se recomiendan los cambios de bolsa colectora durante el procedimiento1-3.
Recogida de orina “al acecho”:
La recogida “al acecho” es un método no invasivo consistente en retirar el pañal y esperar la micción espontánea para recoger una muestra de orina limpia. Los protocolos actuales de fiebre sin foco y de ITU en urgencias pediátricas la consideran el método de elección en niños no continentes clínicamente estables, por ofrecer una adecuada validez diagnóstica sin recurrir a técnicas complicadas y/o invasivas1–3.
Como inconvenientes cabe destacar el riesgo de contaminación dependiente de la higiene previa, el requerimiento de la colaboración de la familia y, sobre todo, el elevado tiempo de espera hasta la obtención de la muestra. Es por esto que se recomiendan las técnicas de estimulación vesical, las cuales permiten acelerar la micción en lactantes, mejorando la obtención de muestras limpias.
Quick Wee: se ofrece pecho y/o biberón al paciente. Tras 30 minutos de la toma se realiza la limpieza del área genital y se frota el área suprapúbica con una gasa empapada en suero salino fisiológico frío, con un patrón circular, hasta que comienza la micción.
Útil en lactantes menores de 12 meses, se trata de un método rápido y sencillo que requiere de mínimos recursos, sin embargo, no se ha evidenciado su efectividad en menores de 6 meses.
Tapping o estimulación vesical y paravertebral lumbar: se ofrece pecho y/o biberón al paciente. Tras 30 minutos de la toma se realiza la limpieza del área genital, se sostiene al paciente por debajo de las axilas con las piernas colgando y se estimulan en periodos alternos de 30 segundos el área suprapúbica con una frecuencia de 100 golpes/minuto y el área paravertebral lumbar con movimientos circulares, hasta que comienza la micción.
Es una técnica rápida, sencilla y segura, no dolorosa y que presenta bajas tasas de contaminación. Como desventajas cabe señalar que solo se ha demostrado su efectividad en neonatos o lactantes hasta los 3 meses de edad y que requiere la colaboración mínima de 3 personas/profesionales.
Sondaje vesical:
El sondaje vesical es un método invasivo indicado cuando se requiere una muestra estéril de forma urgente o cuando los métodos no invasivos no han sido efectivos, pero no debería elegirse como método inicial en niños continentes.
Como indicaciones más específicas se encuentran los casos de urocultivo positivo de dudosa significación, vejigas neurógenas, afectación del estado general, inflamación local o en casos de niñas con gastroenteritis agudas. Los protocolos recomiendan su uso selectivo y siempre con técnica estéril, dado el riesgo de traumatismo y contaminación si se realiza de forma inadecuada3,4.
Punción suprapúbica:
La punción suprapúbica consiste en la punción directa de la vejiga a través de la pared abdominal, evitando así el paso de la orina por la uretra. Se coloca al paciente en posición de “rana”, se aplica anestésico tópico en la zona de punción (línea media, 1-2cm por encima de la sínfisis del pubis) y se espera el tiempo necesario. Después se retiran los restos de anestésico y se desinfecta con clorhexidina desde la sínfisis del pubis hasta 4-5cm por encima, alrededor de la línea media. Se realiza un correcto lavado de manos y la colocación de guantes estériles, posteriormente se localiza el punto de punción y se introduce la aguja perpendicular a la piel y ligeramente caudal, avanzando lentamente mientras se aspira suavemente. Al penetrar cavidad vesical (profundidad aproximada de 2-3cm, se puede notar una leve disminución de la resistencia) la orina aparecerá en la jeringa, una vez se haya obtenido la muestra se extrae la aguja, se limpia la piel con clorhexidina y se aplica un apósito adhesivo3.
Está considerada el gold standard para la obtención de orina estéril en pediatría. Se reserva para situaciones urgentes en las que se requiere diagnóstico y tratamiento inmediatos cuando no es posible el sondaje vesical, ante resultados previos equívocos, o cuando otros métodos no son viables en niños con infecciones urinarias previas con organismos inusuales o resistentes. Existen contraindicaciones específicas: vaciamiento vesical completo, infección de tejidos blandos subyacentes, dilatación o visceromegalias abdominales, diátesis hemorrágica y/o anomalías urogenitales-gastrointestinales2-4.
CONCLUSIONES
Las guías de práctica clínica de la AEP y la SEUP coinciden en que la elección del método de recogida de orina debe individualizarse, priorizando técnicas no invasivas cuando la situación clínica lo permita y reservando los métodos invasivos para casos urgentes o de difícil diagnóstico1-3. Las técnicas de estimulación vesical permiten acelerar la micción en lactantes, mejorando la obtención de muestras limpias y evitando así procedimientos invasivos, por lo que están especialmente recomendadas en menores de seis meses, tal como recogen los protocolos actuales2,3.
Las enfermeras tienen un papel fundamental en la correcta aplicación de estas recomendaciones, en la ejecución segura de las técnicas y en la educación de las familias, contribuyendo a mejorar la calidad de las muestras y a reducir procedimientos innecesarios.
BIBLIOGRAFÍA
- González Rodríguez JD, Justa Roldán MJ. Infección de las vías urinarias en la infancia. Protoc diagn ter pediatr. 2022;1:103–129. Asociación Española de Pediatría.
- Domènech Marsal E, Rodrigo Gonzalo de Liria C, Méndez Hernández M. Infección urinaria. Protoc diagn ter pediatr. 2023;2:259–269. Asociación Española de Pediatría.
- Sociedad Española de Urgencias de Pediatría. Protocolos diagnósticos y terapéuticos en urgencias de pediatría. 4.ª ed. Madrid: ERGON; 2024.
- Piñeiro Pérez R, Cilleruelo Ortega MJ, Ares Álvarez J, Baquero-Artigao F, Silva Rico JC, Velasco Zúñiga R, et al. Recomendaciones sobre el diagnóstico y tratamiento de la infección urinaria. An Pediatr. 2019;90(6):400.e1–400.e9.
ANEXOS
Anexo I. Tabla comparativa de ventajas e inconvenientes de los métodos para niños no continentes
| VENTAJAS | INCONVENIENTES | |
| Bolsa adhesiva | Sencillo, no invasivo
Útil para despistaje inicial de ITU: VPN 100% |
Altas tasas de contaminación
FP >50-85%, necesita confirmación mediante cateterismo vesical |
| Recogida “al acecho” | Sencillo, no invasivo
Aceptables indicadores de validez |
Riesgo de contaminación dependiente de higiene
Colaboración de la familia, requiere supervisión y reflejos Puede implicar mucho tiempo |
| Recogida “al acecho” con técnica Quick Wee | Rápido, sencillo, no invasivo
Requiere recursos mínimos |
Pocos estudios que lo avalen
Poca efectividad en <6 meses |
| Recogida “al acecho” con técnica Tapping | Rápido, sencillo, no invasivo
Seguro, no doloroso Bajas tasas de contaminación |
Requiere mínimo de 3 profesionales |
| Sondaje vesical | Sensibilidad 95%
Especificidad 99% |
Invasivo
Riesgo de trauma uretral Riesgo de contaminación si no se realiza técnica estéril correcta |
| Punción suprapúbica | Gold standard | Invasivo
Éxito variable Control ecográfico vs. palpación de fondo vesical en función de los recursos del centro |
Fuente: Elaboración propia.