No todas las tromboflebitis son en las extremidades inferiores

15 mayo 2024

AUTORES

  1. Patricia Alba Esteban. Médico de Urgencias en Hospital Royo Villanova, Zaragoza.
  2. Cristian Blanco Torrecilla. Médico de Urgencias en Hospital Royo Villanova, Zaragoza.
  3. Daniel García Arenaz. Médico de Urgencias en Hospital Royo Villanova, Zaragoza.
  4. Irune Albistur Lesmes. Médico de Urgencias en Hospital Royo Villanova, Zaragoza.
  5. Elisa Aldea Molina. Médico de Urgencias en Hospital Royo Villanova, Zaragoza.
  6. Violeta González Guillén. Médico de Urgencias en Hospital Royo Villanova, Zaragoza.

 

RESUMEN

La enfermedad de Mondor es una enfermedad benigna y poco frecuente, relativamente poco conocida. Se caracteriza por una tromboflebitis superficial de las venas superficiales de la mama y pared anterior del tórax y que suele afectar preferiblemente a la mujer.

Se describe el caso de una paciente de 47 años que acude a urgencias por la aparición de un cordón doloroso a nivel de hemitórax derecho, desde hace unos diez días sin otra sintomatología asociada. Tras realizar una analítica sanguínea completa sin presentar alteraciones significativas y una radiografía de tórax igualmente sin alteraciones, se le solicitó una ecografía mostrando una estructura tubular anecoica, dilatada y alargada sin mostrar ningún flujo al aplicar Doppler color.

La paciente fue diagnosticada como enfermedad de Mondor debido a los datos clínicos y ecográficos que presentaba.

PALABRAS CLAVE

Flebitis superficial, tromboflebitis, enfermedad de Mondor.

ABSTRACT

Mondor disease is a rare, benign disease that is relatively little known. It is characterized by superficial thrombophlebitis of the superficial veins of the breast and anterior wall of the thorax and usually affects women preferentially.

The case of a 47-year-old patient is described who came to the emergency room due to the appearance of a painful cord at the level of the right hemithorax, for about ten days without other associated symptoms. After performing a complete blood test without significant alterations and a chest x-ray also without alterations, an ultrasound was requested showing an anechoic, dilated and elongated tubular structure without showing any flow when color Doppler was applied.

The patient was diagnosed with Mondor disease due to the clinical and ultrasound data presented.

KEY WORDS

Superficial phlebitis, thrombophlebitis, Mondor disease.

INTRODUCCIÓN

La enfermedad de Mondor es una enfermedad benigna y poco frecuente, relativamente poco conocida. El cuadro clínico fue apuntado inicialmente por Fagge en 1869, posteriormente se recogieron casos esporádicos hasta que el cirujano francés Henri Mondor la describió en 1939, dándole su nombre. En 1976 se publica el primer caso en nuestro país1.

Se caracteriza por una tromboflebitis superficial de las venas superficiales de la mama y pared anterior del tórax2 y que suele afectar preferiblemente a la mujer. En la mayoría de las ocasiones se trata de una enfermedad idiopática, de etiología desconocida, pero en ocasiones la podemos encontrar asociada a cirugía mamaria previa, infecciones, enfermedades sistémicas, ejercicio físico que implica la realización de movimientos repetitivos del brazo, incluso se han descrito asociaciones con el déficit de proteína C3. También se han descrito casos ocasionales de cáncer de mama asociado4.

Clínicamente se presenta con la aparición de un cordón indurado de aproximadamente tres a cinco milímetros de diámetro, localizado a nivel del tejido celular subcutáneo, por lo que es fácilmente identificable. Suele ser más palpable con la elevación de la mama o de la extremidad superior ipsilateral. Puede cursar con eritema y edema de la piel circundante. Suele iniciarse en el surco submamario y sigue la distribución de una de las tres grandes venas superficiales de la pared torácica; en muy raras ocasiones afecta a las venas de la pared abdominal. Los vasos más comúnmente afectados son5: vena torácica lateral, gástrica superior y toracoepigástrica, las ramas de la mamaria interna raramente se afectan.

El diagnóstico de esta enfermedad es básicamente clínico, mediante una completa anamnesis y exploración física. Todo esto se completa con la realización de una mamografía y una ecografía Doppler4. Desde el punto de vista ecográfico, el vaso trombosado aparece localizado superficialmente, como una estructura tubular larga, anecoica, con aspecto de cuentas y que no muestra flujo en el estudio Doppler.

Normalmente tiene una duración autolimitada evolucionando hacia la mejoría y curación en un plazo de entre seis semanas y seis meses. El tratamiento se realiza de manera conservadora con antiinflamatorios y analgésicos; los anticoagulantes y antibióticos no están indicados.

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

Paciente femenino de 47 años, sin alergias medicamentosas conocidas, sin tener antecedentes médicos de interés, que acude a un servicio de urgencias por aparición de un cordón indurado, doloroso, longitudinal en pared de hemitórax derecho desde hace unos diez días. Refiere que el dolor empeora al final del día siendo más intenso por la noche, aumentando con las maniobras de Valsalva, con la elevación del brazo derecho y con la inspiración profunda. La paciente niega otra sintomatología acompañante. No refiere ningún antecedente traumático ni otra situación que pueda tener relación con la aparición de la lesión.

A la exploración, se aprecia un cordón fibroso, que mide entre diez y doce centímetros de longitud y unos tres milímetros de espesor, siendo este bien delimitado y de aspecto varicoso. Presenta dolor a la palpación local, apreciando ligero eritema y edema en tejido cutáneo circundante. No presenta alteraciones a la auscultación pulmonar ni molestias a la exploración de abdomen. El cordón se hace más evidente con la bipedestación y con la elevación del miembro superior derecho, ipsilateral a la lesión.

Se le solicitó un análisis general; con hemograma, bioquímica, coagulación y análisis de orina. Todos los resultados están dentro de la normalidad. Posteriormente se realiza ecografía, evidenciando una estructura tubular anecoica, dilatada, comprensible en toda su longitud. Al aplicar Doppler color no aparece ningún flujo que indique la presencia de trombo intramural.

La paciente es diagnosticada de Enfermedad de Mondor por los hallazgos clínicos y ecográficos que presenta.

Se le prescribe tratamiento sintomático con antiinflamatorios orales y se realiza control a las seis semanas habiendo remitido la sintomatología.

 

CONCLUSIONES

La enfermedad de Mondor es una entidad clínica benigna, pero de presentación poco frecuente.

Para llegar a un correcto diagnóstico es necesaria la realización de una ecografía Doppler, por lo que precisamos desde los servicios de urgencias, la colaboración con radiología y/o cirugía vascular.

El tratamiento debe realizarse de forma conservadora con analgésicos y antiinflamatorios, no estando indicada la prescripción de antibióticos o tratamiento anticoagulante.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Marrón Gasca J, Berdún Franco E, Giménez Serrano H, Ruíz de Azagra JV. Enfermedad de Mondor: Primer caso en España. Actas Dermosifiliogr 1976; 67: 571-82.
  2. Schwartz RA. Mondor Disease. Medscape. 07/04/2021.
  3. Wester JP.J, Kuenen BC, Meuwissen OJAT.h, de Maat CEM. Mondor’s disease as first thrombotic event in hereditary protein C deficiency and anticardiolipin bodies. Netherlands Journal of Medicine, 50 (1997), pp. 85-7.
  4. Catania S, Zurrida S, Veronesi P, Galimberti V, Bono A, Pluchinotta A. Mondor’s disease and breast cancer. Cancer. 1992; 69 (9): 2267-70.
  5. Daniel J, Abramson MD. Mondor’s disease and string phlebitis. JAMA, 196 (1966), pp. 1087-9.

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos