AUTORES
- Daniel Villalba Pamplona. Enfermero. Aragón, España.
- Pilar Burillo Borreguero. Enfermera. Aragón, España.
- María Adiego Almudévar. Enfermera. Aragón, España.
- Elena Clemente Navarro. Enfermera. Aragón, España.
- Ainhoa Román Latorre. Enfermera. Aragón, España.
- Ana San Roman Sanmartín. Enfermera. Aragón, España.
RESUMEN
Introducción: En las últimas décadas, la obesidad y la hipertensión arterial han aumentado significativamente en la población infanto-juvenil, constituyéndose en un problema de salud pública de creciente relevancia. La hipertensión primaria, asociada tradicionalmente con adultos, se ha manifestado cada vez más en niños y adolescentes, principalmente en países occidentales, vinculada al incremento de la obesidad. Esta situación aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares a largo plazo y representa un desafío por la frecuencia de diagnósticos tardíos debido a la naturaleza asintomática inicial de estas condiciones. Por ello, es crucial implementar estrategias de prevención y detección precoz desde la infancia.
Metodología: Se realizó una revisión bibliográfica mediante búsqueda avanzada en bases de datos PUBMED y SCIELO, utilizando descriptores MeSH: child, obesity e hypertension. Se aplicaron operadores booleanos para combinar términos y se seleccionaron artículos publicados en los últimos 10 años, en inglés y español, disponibles en texto completo. Tras aplicar criterios de inclusión y exclusión, se eligieron dos revisiones sistemáticas y un estudio transversal para su análisis.
Resultados: La obesidad infantil se asocia estrechamente con factores de riesgo cardiovascular como hipertensión, diabetes tipo 2, disfunción endotelial e hipertrofia ventricular izquierda. El índice de masa corporal (IMC) es un determinante clave en la regulación de la presión arterial (PA) en niños. Estudios longitudinales demuestran que niños con sobrepeso u obesidad presentan mayor PA inicial y mayor riesgo de hipertensión futura. La disfunción del adipocito y la activación del sistema nervioso simpático (SNS), junto con el desequilibrio de adipocinas proinflamatorias, contribuyen a la elevación sostenida de la PA, con impacto especial en el sistema renal y la activación del sistema renina-angiotensina-aldosterona (SRAA). La variabilidad metodológica y la heterogeneidad en criterios diagnósticos explican las diferencias en prevalencia reportada en distintos estudios.
Conclusión: Pese a la heterogeneidad en metodologías, la evidencia indica que la obesidad en la infancia y adolescencia es un factor de riesgo significativo para la hipertensión a corto y largo plazo. Se recomienda la implementación de estrategias preventivas basadas en una alimentación equilibrada y actividad física desde edades tempranas para reducir la incidencia de factores de riesgo cardiovascular y mejorar la salud futura.
PALABRAS CLAVE
Niño, infancia, obesidad, hipertensión.
ABSTRACT
Introduction: In recent decades, both obesity and arterial hypertension have significantly increased in the pediatric and adolescent populations, becoming an emerging public health concern. Primary hypertension, traditionally associated with adults, is increasingly observed in children and adolescents, particularly in Western countries, linked to rising obesity rates. This trend elevates the risk of long-term cardiovascular diseases and presents challenges due to the often asymptomatic nature of these conditions delaying early diagnosis. Therefore, prevention and early detection strategies during childhood are essential.
Methodology: A literature review was conducted through advanced searches in PUBMED and SCIELO databases using MeSH terms: child, obesity, and hypertension. Boolean operators were used to combine terms, focusing on studies published in the last 10 years, in English and Spanish, with full-text availability. After applying inclusion and exclusion criteria, two systematic reviews and one cross-sectional study were selected for analysis.
Results: Childhood obesity is closely linked to cardiovascular risk factors such as hypertension, type 2 diabetes, endothelial dysfunction, and left ventricular hypertrophy. Body mass index (BMI) is a key determinant in blood pressure (BP) regulation in children. Longitudinal studies show that overweight and obese children have higher baseline BP and increased risk of future hypertension. Adipocyte dysfunction and sympathetic nervous system (SNS) activation, along with an imbalance of pro-inflammatory adipokines, contribute to sustained BP elevation, particularly affecting the renal system and activating the renin-angiotensin-aldosterone system (RAAS). Methodological variability and heterogeneous diagnostic criteria explain discrepancies in reported prevalence across studies.
Conclusion: Despite methodological differences, evidence converges that obesity in childhood and adolescence is a significant risk factor for hypertension in both the short and long term. Preventive strategies focused on balanced nutrition and regular physical activity from early ages are recommended to reduce cardiovascular risk factors and improve future health outcomes.
KEY WORDS
Child, childhood, obesity, hypertension.
INTRODUCCIÓN
En las últimas décadas, tanto la obesidad como la hipertensión arterial han experimentado un notable incremento en la población infanto-juvenil, constituyéndose como un problema de salud pública de creciente relevancia. La hipertensión primaria, que tradicionalmente se asociaba a la población adulta, ha comenzado a manifestarse con mayor frecuencia en niños y adolescentes, particularmente en contextos occidentales, como consecuencia directa del aumento progresivo de la obesidad en estas edades.
Esta tendencia es especialmente preocupante, ya que tanto la obesidad como la hipertensión en etapas tempranas de la vida se asocian con una mayor probabilidad de desarrollar enfermedades cardiovasculares a largo plazo. La persistencia de estos factores de riesgo desde la infancia hasta la edad adulta incrementa de manera significativa la carga de enfermedad cardiovascular, favoreciendo la aparición precoz de complicaciones como enfermedad coronaria, accidente cerebrovascular e insuficiencia cardíaca.
Además, su aparición en edades tempranas suele pasar desapercibida, al ser inicialmente asintomáticas, lo que retrasa el diagnóstico y la intervención precoz. Por ello, resulta fundamental implementar estrategias de prevención, detección temprana y educación para la salud desde edades escolares, con un enfoque integral que promueva hábitos de vida saludables y reduzca la progresión hacia patologías crónicas en la adultez1,2.
En este estudio, en concreto, esta revisión, se pretendió analizar si el sobrepeso u obesidad en los niños está relacionado con la hipertensión arterial (HTA), o aumenta el riesgo de padecerla.
Para llegar a ello, se formuló la siguiente pregunta: ¿Está aumentado el riesgo de padecer HTA en niños con sobrepeso u obesidad infanto-juvenil?
OBJETIVO
Demostrar que el sobrepeso u obesidad en los niños aumenta el riesgo de padecer HTA.
METODOLOGÍA
Fuentes de Datos: Para realizar esta revisión, se comenzó con una extracción de las palabras clave libres, como fueron el caso de: obesidad, hipertensión y niño, para así poder realizar posteriormente una primera búsqueda en bases de datos utilizando los descriptores de Ciencias de la Salud (DeCS), que traducidos a MeSH (Medical Subject Headings) fueron: child, obesity and hypertension.
La búsqueda se llevó a cabo en las bases de datos: PUBMED y SCIELO, realizándose una búsqueda avanzada con el uso respectivo de operadores booleanos: AND, NOT y OR. En el caso de la estrategia de búsqueda, se utilizaron los operadores booleanos AND y OR, y ésta fue la siguiente: ((Child) OR (childhood) AND (Obesity) AND (Hypertension)).
Selección de estudios: Una vez realizada la búsqueda, obtuve un total de 6.282 resultados de artículos, por lo que fue necesario utilizar diferentes criterios de inclusión y exclusión, como la última fecha de publicación (con un máximo de 10 años anterior a la fecha actual), el idioma (en inglés y en español), que el texto completo fuese gratuito, y el tipo de artículos, como de revisión, metaanálisis y ensayos clínicos, hasta al final hacer una selección de dos artículos de revisión en PUBMED y un estudio transversal en SCIELO que se ajustaban a mis requerimientos para realizar esta revisión.
RESULTADOS
La obesidad infantil suele estar estrechamente vinculada con la presencia de múltiples factores de riesgo cardiovascular, tales como la hipertensión arterial, la diabetes mellitus tipo 2, la disfunción endotelial y la hipertrofia ventricular izquierda. Esta asociación refleja un patrón similar al observado en la población adulta, evidenciando que los efectos metabólicos y hemodinámicos del exceso de adiposidad comienzan a manifestarse desde edades tempranas.
El índice de masa corporal (IMC) actúa como un determinante clave en la regulación de la presión arterial (PA) en la infancia. Se ha demostrado que a mayor IMC, mayor es la probabilidad de presentar cifras elevadas de presión arterial, lo que pone de manifiesto la necesidad de un abordaje precoz del sobrepeso y la obesidad como medida preventiva frente al desarrollo de complicaciones cardiovasculares en etapas posteriores de la vida2.
Numerosos estudios longitudinales han demostrado que los niños y adolescentes con sobrepeso, y especialmente aquellos con obesidad, presentan niveles de presión arterial (PA) más elevados al inicio del seguimiento y una mayor probabilidad de desarrollar hipertensión en el transcurso de los años, en comparación con sus pares con un índice de masa corporal (IMC) dentro de rangos normales. Esta asociación entre adiposidad y presión arterial elevada ha sido corroborada a través del análisis de bases de datos normativas utilizadas en pediatría para el diagnóstico de hipertensión. Cabe destacar que dichas tablas incluyen tanto a niños con normopeso como a aquellos con sobrepeso u obesidad. Al excluir a estos últimos de la base de datos, se observa una reducción significativa de las cifras de PA de referencia, lo que evidencia el impacto directo de la adiposidad sobre los niveles tensionales en la infancia.
Desde el punto de vista fisiopatológico, existen múltiples mecanismos que explican la relación entre el exceso de tejido adiposo y el desarrollo de hipertensión. Uno de los factores centrales es la disfunción del adipocito y la activación del sistema nervioso simpático (SNS). A diferencia de su concepción tradicional como mero depósito energético, el tejido adiposo se reconoce hoy como un órgano endocrinamente activo, compuesto no solo por adipocitos, sino también por preadipocitos, macrófagos, fibroblastos y otros tipos celulares. Este tejido secreta un conjunto de moléculas bioactivas conocidas como adipocinas, cuya función es contribuir a la homeostasis metabólica e inmunológica.
En el contexto del sobrepeso y la obesidad, se produce una expansión del tejido adiposo tanto en número como en tamaño de los adipocitos, lo que lleva a un incremento sostenido en la producción de adipocinas, especialmente aquellas con carácter proinflamatorio. Este desequilibrio entre adipocinas proinflamatorias y antiinflamatorias genera una disfunción del tejido adiposo y promueve un estado inflamatorio crónico de bajo grado.
La activación persistente del SNS inducida por este entorno inflamatorio puede tener efectos sistémicos, aunque en el contexto de la obesidad infantil, parece incidir de manera preferencial sobre el lecho vascular renal. De hecho, el aumento del IMC se ha correlacionado con una mayor liberación de norepinefrina a nivel renal, lo que sugiere una relación directa entre la activación simpática y la estimulación del sistema renina-angiotensina-aldosterona (SRAA). Esta activación dual —vasoconstricción simpática y estimulación del SRAA— favorece la elevación sostenida de la presión arterial, contribuyendo al desarrollo de hipertensión desde edades tempranas1.
Una parte significativa de los estudios que abordan la hipertensión arterial (HTA) en población pediátrica reflejan una considerable variabilidad en las tasas de prevalencia reportadas. Esta discrepancia puede atribuirse, en gran medida, a diferencias metodológicas en los procedimientos utilizados para la medición de la presión arterial (PA), tales como el número de tomas, los dispositivos empleados o las condiciones durante la evaluación (reposo previo, posición del niño, tamaño del manguito, entre otros). Asimismo, el criterio diagnóstico aplicado para definir HTA no siempre es uniforme entre estudios, lo que limita la comparabilidad de los resultados. Cabe recordar que la PA es una variable fisiológica que se incrementa progresivamente con la edad y el desarrollo puberal. Por tanto, la selección de diferentes rangos etarios o la inclusión de cohortes con características heterogéneas en cuanto a edad, sexo o estado nutricional también puede influir significativamente en los hallazgos, contribuyendo a la dispersión de las cifras de prevalencia reportadas3.
CONCLUSIÓN
Aunque existe cierta variabilidad y discrepancias metodológicas entre los diferentes estudios sobre hipertensión arterial en población infanto-juvenil, la evidencia científica converge en reconocer que la obesidad durante esta etapa constituye un factor de riesgo significativo para el desarrollo de hipertensión, tanto a corto como a largo plazo. Desde una perspectiva fisiopatológica, esta asociación se fundamenta en complejos mecanismos biológicos, entre los que destacan la disfunción del tejido adiposo y la activación neurohormonal del sistema nervioso simpático, que conjuntamente contribuyen a la elevación sostenida de la presión arterial.
Este conocimiento subraya la imperiosa necesidad de implementar estrategias preventivas desde edades tempranas, centradas en la promoción de una alimentación saludable y la incorporación de actividad física regular, con el fin de mitigar la aparición de factores de riesgo cardiovasculares. La intervención temprana no solo puede prevenir el desarrollo de hipertensión y sus complicaciones asociadas, sino también mejorar el pronóstico global y la calidad de vida a lo largo del ciclo vital, reduciendo así la carga que representa esta condición para los sistemas de salud.
BIBLIOGRAFÍA
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- Estragó V, Tabárez A, Muñoz M, González G, Bulla D, Díaz J, et al. Sobrepeso, obesidad e hipertensión arterial en niños, una aproximación al problema. Arch Pediatr Urug. 2018;89(5):301–10. Disponible en: http://www.scielo.edu.uy/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1688- 12492018000600301
ANEXO 1.
Análisis de la pregunta propuesta según el formato PICO:
| P (Paciente) | Niños con sobrepeso u obesidad |
| I (Intervención) | Padecer HTA |
| C (Comparación) | No padecer HTA (Normotensión) |
| O (“Outcomes” Resultados) | Aumenta el riesgo de padecer HTA |