AUTORES
- Blanca García Díez. Médico Interno Residente en Medicina Familiar y Comunitaria. Hospital Sierrallana. Servicio Cántabro de Salud. Torrelavega. Cantabria. España.
- Helena Borrel Doz. Médico Interno Residente en Medicina Familiar y Comunitaria. Hospital Sierrallana. Servicio Cántabro de Salud. Torrelavega. Cantabria. España.
- María Ezquerra Marigómez. Médico Interno Residente en Medicina Interna. Hospital Sierrallana. Servicio Cántabro de Salud. Torrelavega. Cantabria. España.
- Lucía Burón Pérez. Médico Interno Residente en Medicina Familiar y Comunitaria. Hospital Universitario Marqués de Valdecilla. Santander. Cantabria. España.
- Leyre Mozota Alonso. Médico Interno Residente en Medicina Familiar y Comunitaria. Hospital Universitario Marqués de Valdecilla. Santander. Cantabria. España.
- Gonzalo García Perales. Médico Interno Residente en Medicina Familiar y Comunitaria. Hospital Sierrallana. Servicio Cántabro de Salud. Torrelavega. España.
RESUMEN
Los papilomavirus son virus de ADN de doble cadena que constituyen el género Papillomavirus y pertenecen a la familia Papillomaviridae. Estos virus son altamente específicos de cada especie presentándose en los humanos los denominados virus del papiloma humano (VPH)¹. Hay más de 200 tipos de VPH diferenciándose genotipos de alto grado y de bajo grado que se transmiten por el contacto de la piel o de las mucosas.
La principal vía de contagio del VPH es la sexual. Las mucosas comúnmente más afectadas han sido la genital y anal aunque en los últimos años ha aumentado significativamente la prevalencia de manifestaciones orales y faríngeas secundarias principalmente a la práctica de sexo oral2.
La mayoría de las infecciones por VPH, incluidas aquellas con genotipos de alto grado se resuelven de forma espontánea en uno o dos años gracias al sistema inmunitario. Sin embargo, las infecciones por VPH que persisten más de 12 meses aumentan la probabilidad de lesiones precancerosas o cancerosas.
Se cree que el VPH es la causa de aproximadamente entre el 60-70% de los cánceres orofaringeos y que el riesgo es mayor cuando se combina con otros factores de riesgo como el tabaco o el consumo de alcohol.
En este artículo presentamos el caso de un varón de 66 años, bebedor y fumador, que acude a consulta por aparición de lesión excrecente en pared orofaringea posterior siendo finalmente diagnosticado de papiloma de células escamosas orofaringeo.
PALABRAS CLAVE
Papiloma, orofaringe.
ABSTRACT
Papillomaviruses are double-stranded DNA viruses that constitute the genus Papillomavirus and belong to the family Papillomaviridae. These viruses are highly specific for each species, presenting in humans the so-called human papillomavirus (HPV)¹. There are more than 200 types of HPV, differentiating between high-grade and low-grade genotypes that are transmitted through skin or mucous membrane contact.
The main way of transmitting HPV is sexual. The most affected mucous membranes have been the genital and anal, although in recent years the prevalence of oral and pharyngeal manifestations secondary mainly to the practice of oral sex has increased significantly.
Most HPV infections, including those with high-grade genotypes, resolve spontaneously within one to two years thanks to the immune system. However, HPV infections that persist more than 12 months increase the likelihood of precancerous or cancerous lesions.
HPV is believed to be the cause of approximately 60-70% of oropharyngeal cancers and the risk is higher when combined with other risk factors such as tobacco or alcohol consumption.
In this article we present the case of a 66-year-old man, a drinker and smoker, who came to the clinic due to the appearance of an excrescent lesion on the posterior oropharyngeal wall and was finally diagnosed with oropharyngeal squamous cell papilloma.
KEY WORDS
Papilloma, oropharynx.
INTRODUCCIÓN
Los papilomavirus son virus de ADN de doble cadena que constituyen el género Papillomavirus y pertenecen a la familia Papillomaviridae. Estos virus son altamente específicos de cada especie presentándose en los humanos los denominados virus del papiloma humano (VPH)¹. Hay más de 200 tipos de VPH diferenciándose genotipos de alto grado y de bajo grado que se transmiten por el contacto de la piel o de las mucosas.
La principal vía de contagio del VPH es la sexual. Las mucosas comúnmente más afectadas han sido la genital y anal aunque en los últimos años ha aumentado significativamente la prevalencia de manifestaciones orales y faríngeas secundarias principalmente a la práctica de sexo oral².
La mayoría de las infecciones por VPH, incluidas aquellas con genotipos de alto grado, se resuelven de forma espontánea en uno o dos años gracias al sistema inmunitario. Sin embargo, las infecciones por VPH que persisten más de 12 meses aumentan la probabilidad de lesiones precancerosas o cancerosas.
Al menos se han aislado 16 genotipos en las lesiones orales. Los genotipos 6, 11, 13 y 32 son los que se han asociado a lesiones benignas de la cavidad, mientras que los serotipos 16, 18, 31, 33 y 35 son los que se asocian con más frecuencia a lesiones premalignas y malignas como la displasia epitelial o el carcinoma oral de células escamosas².
Se cree que el VPH es la causa de aproximadamente entre el 60-70% de los cánceres orofaríngeos y que el riesgo es mayor cuando se combina el virus con otros factores de riesgo como el tabaco o el consumo de alcohol1.
PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO
Varón de 66 años, con antecedentes médicos de trastorno obsesivo compulsivo (TOC), tromboembolismo pulmonar bilateral e hiperplasia benigna de próstata (HBP) con varios episodios de prostatitis. Como hábitos tóxicos el paciente es bebedor (6 UBE diarios) y fumador (IPA índice paquetes/año 20). Está en tratamiento de forma crónica con sintrom, tranxilium, fluvoxamina y silodyx. No presenta alergias medicamentosas conocidas.
Acude a su médico de atención primaria por sensación de cuerpo extraño faríngeo desde hace aproximadamente dos meses, sin dolor. No refiere odinofagia ni disfagia, tampoco presenta disnea. En la exploración física se objetiva una lesión excrecente de aspecto quístico en mucosa de pared faríngea posterior. No ha objetivado ningún sangrado. Dados los hallazgos se deriva a Otorrinolaringología de forma preferente para valoración por su parte.
El paciente acude a cita con especialista que realiza nasofaringolaringoscopia (NFL) describiendo una neoformación a nivel de pared orofaringea posterior derecha de entre 1 y 2 cm de diámetro totalmente excrecente y voluminosa de aspecto quístico que presenta leve ulceración y fibrina en su zona más anterior.
Desde ORL solicitan TAC cervicotorácico preferente para completar estudio en el cual se objetiva que la lesión tiene unas dimensiones de 1,9 x 1,2 x 1,1 cm y respeta sin infiltrar la grasa y las estructuras adyacentes, no observándose adenopatías locorregionales ni lesiones a otro nivel.
Dados los hallazgos se incluye en lista de espera quirúrgica para extirpación transoral bajo anestesia general y se envía muestra para analizar. El informe anatomopatológico describe que la lesión corresponde a un papiloma de células escamosas, se completa con estudio inmunohistoquímico p16 siendo negativo por lo que dada la benignidad de los hallazgos se da de alta al paciente al no precisar más seguimiento.
DISCUSIÓN- CONCLUSIONES
El papiloma de células escamosas orofaringeo es una lesión benigna resultante de la proliferación del epitelio estratificado escamoso oral1. Se produce por el virus del papiloma humano (VPH) que es causa necesaria aunque no suficiente.
El virus del papiloma humano (VPH) es un virus de ADN de doble cadena que forma parte del género Papillomavirus y pertenece a la familia Papillomaviridae. Hay más de 200 tipos de VPH diferenciándose genotipos de alto grado y de bajo grado¹. Su transmisión se produce por el contacto de la piel o de las mucosas, siendo la principal vía de transmisión la sexual por lo que las áreas más afectadas son la zona genital, anal y orofaringea. Aunque la zona genitoanal sigue siendo la más afectada a día de hoy, ha aumentado notablemente la prevalencia de las lesiones a nivel de la mucosa orofaringea debido al aumento de la práctica de sexo oral en la población².
La mayoría de las infecciones por VPH, incluidas aquellas con genotipos de alto grado, se resuelven de forma espontánea en uno o dos años gracias al sistema inmunitario. Sin embargo, las infecciones por VPH que persisten más de 12 meses aumentan la probabilidad de aparición de lesiones precancerosas o cancerosas en el futuro.
Así como la prevalencia de infección por VPH y la aparición de lesiones genitales es mayor en mujeres; se ha visto que en las lesiones de la cavidad oral (tanto benignas como malignas) el sexo masculino es el principal afectado3.
Al menos se han aislado 16 genotipos en las lesiones orales. Los genotipos 6, 11, 13 y 32 son los que se han asociado a lesiones benignas de la cavidad, mientras que los serotipos 16, 18, 31, 33 y 35 son los que se asocian con más frecuencia a lesiones premalignas y malignas como la displasia epitelial o el carcinoma oral de células escamosas², siendo el más frecuente y el más oncogénico el VPH 16.
Aunque el gold estándar para evaluar la infección por VPH en pacientes con lesiones de cabeza y cuello asociado al VPH es la hibridación in situ o la PCR para detectar el ADN del VPH, hay varios biomarcadores que pueden servir para afinar aún más el riesgo oncogénico asociado con la infección por VPH. Los biomarcadores que actualmente más se están utilizando en la práctica clínica incluyen la inmunohistoquímica para detectar la expresión de p16, la cual está sobreexpresada en los cánceres asociados al VPH, y la PCR en tiempo real para medir la carga viral del VPH 16, por ser éste el genotipo VPH de alto riesgo más oncogénico3.
Sin embargo, se ha visto que en lesiones benignas de la cavidad oral producidas por el VPH, la inmunohistoquímica p16 es negativa en la mayoría de los casos.
En cuanto al diagnóstico y tratamiento del papiloma de células escamosas, debido a su naturaleza benigna, sería suficiente con realizar una biopsia para poder hacer el diagnóstico anatomopatológico y bastaría con la escisión completa de la lesión.
En el caso de la prevención mediante la vacuna contra el VPH aún no se ha evaluado si puede prevenir el desarrollo de cáncer de orofaringe relacionado con el VPH. Sin embargo, en los Estados Unidos, la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos) ha otorgado la aprobación acelerada de la vacuna contra el VPH de 9 valencias para la prevención del cáncer de orofaringe y otros cánceres de cabeza y cuello dada su eficacia para la enfermedad anogenital4.
BIBLIOGRAFÍA
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