Pica como manifestación de anemia ferropénica en pediatría: a propósito de un caso

8 junio 2026

Nº de DOI: 10.34896/RSI.2026.98.32.001

 

AUTORES

  1. María Khadar Nicolás. Facultativo Especialista del Área de Pediatría. Centro de Salud Arrabal, Zaragoza, España.
  2. Cristina María Sanz Pérez. Facultativo Especialista del Área de Pediatría. Centro de Salud Ejea de Los Caballeros, Zaragoza, España.
  3. Eva María Llena Angulo. Facultativo Especialista del Área de Pediatría. Hospital Ernest Lluch, Calatayud, España.
  4. María del Carmen Remacha Almerich. Facultativo Especialista del Área de Pediatría. Hospital San Pedro, Logroño, España.
  5. Álvaro Baeta Ruiz. Facultativo Especialista del Área de Pediatría. Hospital San Pedro, Logroño, España.
  6. Rocío Garcés Cubel. Facultativo Especialista del Área de Pediatría. Hospital Miguel Servet, Zaragoza, España.

 

RESUMEN

La pica es un trastorno de la conducta alimentaria caracterizado por la ingesta persistente de sustancias no nutritivas y no alimenticias durante al menos un mes, en una edad en la que dicha conducta resulta inapropiada para el desarrollo y no se explica por prácticas culturales o sociales aceptadas. Aunque puede observarse en diferentes grupos de edad, es más frecuente en la población pediátrica, así como en niños con trastornos del neurodesarrollo o pertenecientes a contextos socioeconómicos desfavorables. Su etiopatogenia no está completamente aclarada, aunque se han propuesto diferentes mecanismos fisiopatológicos, entre ellos la existencia de déficits nutricionales, especialmente la ferropenia, alteraciones neurobiológicas secundarias a dichos déficits y mecanismos adaptativos frente a toxinas o parásitos. Se presenta el caso de un varón de 7 años que consultó por ingesta persistente de yeso, pintura y tierra de un año de evolución, objetivándose una anemia ferropénica moderada en el estudio analítico de sangre. Se inició tratamiento con hierro oral y corrección de hábitos dietéticos, tras lo que presentó desaparición completa de las conductas de pica y normalización progresiva de los parámetros analíticos. La asociación entre pica y anemia ferropénica está ampliamente descrita en la literatura. Este caso pone de manifiesto la importancia de considerar la ferropenia ante conductas compatibles con pica en la edad pediátrica.

PALABRAS CLAVE

Pica, anemia ferropénica, deficiencias de hierro, trastornos de alimentación e ingestión en la infancia.

ABSTRACT

Pica is an eating disorder characterized by persistent ingestion of non-nutritive and non-food substances for at least one month, at an age in which this behavior is developmentally inappropriate and not explained by culturally or socially accepted practices. Although it can occur in different age groups, it is more common in the pediatric population, as well as in children with neurodevelopmental disorders or those from socioeconomically disadvantaged backgrounds. Its etiopathogenesis remains unclear, although several pathophysiological mechanisms have been proposed, including nutritional deficiencies — especially iron deficiency — neurobiological alterations secondary to these deficiencies, and adaptive mechanisms against toxins or parasites. We present the case of a 7-year-old boy who consulted due to persistent ingestion of plaster, paint, and soil over a one-year period. Blood tests revealed moderate iron deficiency anemia. Oral iron supplementation and dietary modifications were initiated, resulting in complete resolution of pica behaviors and progressive normalization of laboratory parameters. The association between pica and iron deficiency anemia has been widely described in the literature. This case highlights the importance of considering iron deficiency in children presenting with behaviors compatible with pica.

KEY WORDS

Pica, anemia, iron-deficiency, iron deficiencies, feeding and eating disorders of childhood.

INTRODUCCIÓN

La pica es un trastorno de la conducta alimentaria caracterizado por la ingesta persistente de sustancias no nutritivas y no alimenticias, siendo más frecuente en la edad pediátrica. Aunque su etiología no está completamente aclarada, se ha relacionado de forma consistente con diferentes déficits nutricionales, especialmente con la ferropenia y la anemia ferropénica. Presentamos el caso de un escolar con trastorno de pica asociado a anemia ferropénica, con resolución clínica tras tratamiento con hierro oral.

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

Presentamos el caso de un escolar varón de 7 años de edad que acude a la consulta de pediatría porque desde hace 1 año presenta avidez por chupar e ingerir sustancias no nutritivas, especialmente el yeso y la pintura que se desprende de las paredes de su domicilio, pero también muerde objetos de madera y en ocasiones tierra. La familia refiere que previamente no lo había hecho nunca.

En referencia a los antecedentes familiares, sus padres son procedentes de un país de oriente medio y no tienen ninguna enfermedad de interés. Tiene dos hermanos mayores que él, los cuales tampoco presentan antecedentes de interés.

En cuanto a los antecedentes personales, se trata de un varón nacido en España, sin antecedentes obstétricos de interés y nacido a término mediante parto eutócico. El desarrollo pondero-estatural y psicomotor es adecuado y no presenta antecedentes médico-quirúrgicos de interés. En cuanto a los hábitos nutricionales, fue alimentado con lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de edad y posteriormente se introdujo la alimentación complementaria de forma progresiva, aunque los dos primeros años de vida continuó tomando un aporte de leche/derivados lácteos mayores a un litro diario, rechazando los alimentos más proteicos. Tras la escolarización mejoró las ingestas de forma progresiva, ampliando la variedad de alimentos aceptados. Actualmente sigue una dieta mediterránea poco restrictiva, aunque continúa teniendo un aporte de leche/derivados lácteos mayor a medio litro diario y los aportes proteicos mediante carnes rojas siguen siendo escasos, teniendo preferencia por carnes blancas y pescados.

A la exploración física, presenta buen estado general y buena coloración cutánea, con leve palidez de mucosa conjuntival. A la auscultación cardíaca presenta un soplo sistólico audible en todos los focos, de intensidad I/VI, no conocido previamente. El resto de la exploración física por aparatos es normal.

Ante la alteración conductual sugestiva de trastorno de pica y los hábitos alimenticios referidos, se solicita una analítica sanguínea completa, incluyendo metabolismo del hierro y vitaminas. En los resultados destacan una anemia ferropénica moderada (hemoglobina 10 g/dL, ferritina 8 ng/ml, índice de saturación de la transferrina (IST) 9%), estando el resto de los parámetros dentro de la normalidad. Ante estos hallazgos, se inicia tratamiento con hierro oral a dosis de 6 mg/kg/día y se dan pautas dietéticas en relación a aumentar el aporte proteico y disminuir el aporte de lácteos por debajo del medio litro diario.

A los 2 meses se realiza un control clínico en consulta. La familia refiere una buena adherencia terapéutica al hierro oral, han disminuido el aporte lácteo a favor de otros alimentos más ricos en hierro. Refieren además que, desde hace un mes y medio, el paciente ya no presenta las conductas previamente referidas. En la exploración física todavía presenta leve palidez de mucosas, pero menor que previamente, y no se auscultan soplos cardíacos. A los 3 meses del diagnóstico se realiza un control analítico con mejoría de los parámetros (hemoglobina 11.8 g/dL, ferritina 63 ng/ml, IST 18%). Ante la mejoría clínico-analítica, se decide prolongar el tratamiento con hierro oral hasta completar 6 meses en total, disminuyendo la dosis a 3 mg/kg/día, realizando posteriormente un nuevo control analítico en el que se objetiva normalización del hemograma y del metabolismo del hierro (hemoglobina 13.2 g/dL, ferritina 201 ng/ml, IST 29%).

DISCUSIÓN

La pica es un trastorno de la alimentación que consiste en una ingesta persistente de productos no nutritivos ni alimenticios durante un periodo igual o superior a 1 mes, en pacientes en quienes es inapropiado para el desarrollo (generalmente niños mayores de 2 años) y cuando no forma parte de una tradición cultural1.

Los casos de pica tienen lugar en todo el mundo, siendo más prevalente en niños con edades comprendidas entre los 2 y los 6 años. Diferentes estudios poblacionales sugieren que entre el 20 y el 30% de los niños de este grupo de edad han practicado pica en algún momento2. Sin embargo, la prevalencia real de esta entidad es muy variable debido a los diferentes criterios diagnósticos motivados por las diferencias culturales, así como por los diferentes métodos de estudio empleados. Además, es probable que esté infradiagnosticada debido a que con frecuencia las familias no consultan por estas prácticas2-3. Esta entidad es más frecuente en niños pertenecientes a clases socioeconómicas bajas, inmigrantes y refugiados, así como en niños con trastornos del espectro autista y/o discapacidad intelectual2,4.

Hoy en día no existe consenso en cuanto a la etiología de la pica. Existen varias hipótesis, algunas de ellas denominadas adaptativas y otras no adaptativas. En cuanto a las hipótesis adaptativas, las más aceptadas actualmente son, en primer lugar, la existencia de un déficit nutricional, el cual el organismo intenta compensar mediante la ingesta de sustancias no nutritivas, y, en segundo lugar, el intento de protección frente a enterotoxinas o parásitos, mediante la reducción de la permeabilidad intestinal a través de la ingesta de sustancias no nutritivas. En cuanto a las hipótesis no adaptativas, la más aceptada tiene que ver con la existencia de trastornos neurológicos, posiblemente en relación con déficits nutricionales, que motivarían la ingesta de sustancias no nutritivas, sin obtener un claro beneficio biológico de estas conductas3,5-6.

Diferentes déficits nutricionales se han asociado a esta entidad. De todos ellos, el más estudiado en la literatura es el déficit de hierro o ferropenia7. El hierro es un cofactor de vital importancia en numerosas vías enzimáticas en el sistema nervioso central, incluyendo la síntesis de neurotransmisores como son la dopamina y la serotonina, entre otros. Es por ello por lo que se pueden producir cambios neuroquímicos debido a la ferropenia, lo que puede derivar en alteraciones conductuales, como la avidez por diferentes sustancias no nutritivas. Del mismo modo, diversos estudios han demostrado que los pacientes que presentan ferropenia o anemia ferropénica pueden presentar alteraciones olfativas y gustativas, lo que también podría contribuir al desarrollo de la pica7-9.

 

CONCLUSIÓN

Dicho esto, el tratamiento de la pica asociada a ferropenia/anemia ferropénica se basa en el tratamiento de este déficit nutricional. Cuando se identifica la ferropenia como la causa de la pica, toda la evidencia científica disponible hasta el momento actual constata que el adecuado tratamiento de la ferropenia conlleva la desaparición de las ingestas de la pica. En la mayoría de los casos el tratamiento puede realizarse de forma ambulatoria con hierro oral. La duración del tratamiento con hierro debe ser de entre 3 y 6 meses, aunque las ingestas de la pica habitualmente desaparecen en los primeros 14 días de tratamiento8. En casos en los que la vía oral no sea efectiva, sea mal tolerada, o se precise una corrección de la ferropenia más rápida, se puede optar por la vía intravenosa8.

 

BIBLIOGRAFÍA

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  7. Viguria Padilla F, Miján de la Torre A. La pica: retrato de una entidad clínica poco conocida. Nutr Hosp. 2006,21:557-66.
  8. Mallick H, Dalia S. Pica syndromes and iron deficiency anemia treatment: a mini review. Hemato. 2025,6(26):e6030026. https://doi.org/10.3390/hemato6030026
  9. Van de Velde S, De Keyzer L, Verschelde A. Pica as a cause ofi ron deficiency anemia or the other way around? A look at the cause of iron deficiency anemia in young children. Belgian Journal of Paediatrics. 2021,23(2):143-4.

 

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