Protocolo de ejercicio terapéutico en lumbalgias

14 agosto 2024

 

AUTORES

  1. Leticia Campo Falgueras. Fisioterapeuta Hospital Sagrado Corazón de Jesús. Huesca.
  2. Vanessa Martín Périz. Diplomada en fisioterapia. Hospital de Jaca.
  3. Rebeca Arregui Combalía. Fisioterapeuta Salud Aragón.
  4. Patricia Álvaro Verdejo. Fisioterapeuta Hospital San Jorge. Huesca.
  5. Jaime Delgado Lería. Fisioterapeuta Hospital Militar. Zaragoza.
  6. Jorge Garate Cativiela. Fisioterapeuta Hospital San Jorge. Huesca.

 

RESUMEN

La lumbalgia inespecífica se refiere al dolor lumbar que no tiene una causa específica identificable en la exploración física o en los estudios de imagen.

El 90 % de las lumbalgias se pueden catalogar como inespecíficas.

En cuanto al tratamiento cabe destacar que existe una reducción significativa del dolor y una mejoría de la capacidad funcional a corto y largo plazo en pacientes con dolor lumbar que realizan actividad frente a los que realizan reposo, por tanto nos parece adecuado realizar un protocolo de ejercicio terapéutico para mejorar la lumbalgia.

PALABRAS CLAVE

Lumbalgia, Ejercicio terapéutico.

ABSTRACT

Nonspecific low back pain refers to lumbar pain that does not have a specific identifiable cause on physical examination or imaging studies.

90% of low back pain cases can be classified as nonspecific.

Regarding treatment, it is noteworthy that there is a significant reduction in pain and an improvement in functional capacity in both the short and long term in patients with low back pain who engage in activity compared to those who rest. Therefore, it seems appropriate to develop a therapeutic exercise protocol to improve low back pain.

KEY WORDS

Low back pain, therapy exercise.

INTRODUCCIÓN

La lumbalgia se define como el dolor localizado entre el borde inferior de las últimas costillas y el pliegue inferir de la zona glútea, con o sin irradiación a una o ambas piernas, sin que esta irradiación por debajo de la rodilla deba ser considerada de origen radicular.

Una de las clasificaciones en el manejo del dolor a nivel lumbar es:

  • Dolor común o lumbalgia inespecífica.
  • Dolor radicular.
  • Dolor sospechoso de patología grave.

 

La lumbalgia inespecífica se refiere al dolor lumbar que no tiene una causa específica identificable en la exploración física o en los estudios de imagen. Aunque se consideraba benigna y de corta duración, estudios recientes han demostrado que puede ser causa de discapacidad e invalidez1.

El 90 % de las lumbalgias se pueden catalogar como inespecíficas3.

El dolor lumbar es un problema que afecta en torno al 70-80 % de la población general en algún momento de su vida, de los que un 15 % aproximadamente tienen un origen claro, pero el resto, se considera inespecífico o inclasificable2.

Es evidente que el dolor lumbar, aunque preocupa más en su afectación de la población en edad laboral, por la pérdida económica que representa, tiene una mayor incidencia en los ancianos, produciendo dificultad para el desarrollo de las actividades diarias y es un factor de riesgo para futuras discapacidades2.

En cuanto al tratamiento cabe destacar que existe una reducción significativa del dolor y una mejoría de la capacidad funcional a corto y largo plazo en pacientes con dolor lumbar agudo que realizan actividad frente a los que realizan reposo4, sin embargo, no hay evidencia de qué tipo de ejercicio ni de qué duración sería el más adecuado en este tipo de lumbalgia.

La inactividad física, que parece ser inherente al proceso de dolor lumbar, genera pérdida de coordinación y potencia muscular y, por tanto, aparece al poco tiempo atrofia muscular. En los casos de lumbalgia crónica, estos factores constituyen un círculo vicioso que, finalmente, dificultan la recuperación espontánea.

Por el contrario, las recomendaciones dirigidas a mantener o mejorar la actividad física implican una reducción en el tiempo de la incapacidad funcional en pacientes con lumbalgia.

La persistencia de síntomas y las recurrencias son frecuentes. Por lo tanto, en su manejo, lo fundamental no será un tratamiento curativo, sino adoptar aquellas medidas que contribuyan a mejorar los síntomas más incapacitantes, favoreciendo el mantenimiento de la actividad habitual5.

En cuanto a la electroterapia en lumbalgias: En general, toda la evidencia científica encontrada es débil (grado II) o muy débil (grado III) y, en ningún caso, se ponen de acuerdo en la dosis, número de sesiones, tiempo de aplicación… Por tanto, de recomendar alguna técnica de esta terapia no farmacológica sería como terapia coadyuvante a otras terapias como la farmacológica, el ejercicio terapéutico…

DESARROLLO DEL PROTOCOLO

En este caso, vamos a presentar el protocolo de ejercicios que realizamos con una serie de pacientes.

Nuestra población diana es: Paciente mayor de 65 años diagnosticado de lumbalgia inespecífica crónica. Acuden a tratamiento dos días por semana con una duración de 10 sesiones en total. El objetivo de estas sesiones es aprender el protocolo de ejercicio terapéutico diseñado para que lo continúen poniendo en práctica en su domicilio, ya que la idea es que adquieran el hábito de realizar ejercicio de forma continuada y tengan una implicación directa en el cuidado de sus síntomas.

El protocolo de ejercicios incluye:

  • Ejercicios de consciencia corporal y movilidad: trabajo de báscula pélvica.
  • Ejercicios con contracción del transverso del abdomen: se realizan ejercicios de co-contracción de diferentes grupos musculares con el transverso del abdomen (glúteo mayor, glúteo medio, escapulares…).
  • Estiramientos musculares de los músculos: glúteo medio, glúteo mayor, psoas, isquiotibiales.
  • Posiciones de estiramiento de cadenas musculares: posterior y anterior.
  • Ejercicios de relajación con la técnica Jacobson.

 

Se realizan 10-12 repeticiones de cada ejercicio en diferentes posiciones: decúbito supino, sedestación y bipedestación.

En los estiramientos se realiza un estiramiento de cada músculo con una duración de 20 a 30 segundos.

En las posiciones de estiramiento de cadena muscular se instruye al paciente para que las realice durante 1 ó 2 minutos.

Para la técnica de relajación no damos una pauta establecida. Se instruye al paciente en la puesta en práctica de la técnica y el mismo paciente elige cuánto tiempo o qué días la realiza, en función de su tiempo, de su estado, de su dolor, de sus preferencias…

RESULTADOS

Durante el proceso de puesta en marcha de dicho protocolo realizamos un seguimiento del dolor con la escala EVA. En una breve encuesta, preguntamos por la intensidad del dolor antes de iniciar el tratamiento y al término de las 10 sesiones. También, a través de una llamada de teléfono, preguntamos por esta cuestión al mes de haber terminado las sesiones presenciales y pasados 4 meses.

Anotamos los pacientes que habían disminuido dos o más puntos en la escala EVA con respecto al inicio (es decir, con anterioridad al protocolo), ya que con ello puede decirse que hay un cambio significativo en su síntoma de dolor.

Fueron encuestados 39 pacientes y los resultados fueron los siguientes:

  • 20 pacientes que al finalizar el tratamiento habían disminuido 2 o más puntos la escala EVA. 51,28%.
  • 20 pacientes que pasado 1 mes habían disminuido 2 puntos o más la escala EVA. 51,28%.
  • 22 pacientes que pasados 4 meses habían disminuido 2 puntos o más la escala EVA. 56,41%.
  • 12 pacientes que al finalizar el tratamiento se mantienen en el mismo punto de la escala EVA o han disminuido 1 punto. 39,76%.
  • 12 pacientes que pasado 1 mes se mantienen en el mismo punto de la escala EVA o han disminuido 1 punto. 39,76%.
  • 10 pacientes que pasados 4 meses se mantienen en el mismo punto de la escala EVA o han disminuido 1 punto. 25,64%.

 

DISCUSIÓN-CONCLUSIONES

Los pacientes que mejoran su síntoma de dolor son el 51,28% al finalizar el tratamiento y pasado 1 mes y el 56,41% pasados 4 meses. Estos pacientes en la entrevista telefónica aseguraban que continuaban realizando la pauta de ejercicio en casa. Por tanto, deducimos que es necesario adquirir el hábito de realizar ejercicio de forma continuada para poder obtener beneficios.

Las limitaciones que nos hemos encontrado es que, como elemento de evaluación de mejora del paciente nos hemos centrado sólo en el dolor y en este tipo de población con polipatologías asociadas y tratándose de algo tan complejo y multifactorial como la lumbalgia, deberíamos evaluar otros aspectos como la calidad de vida, la capacidad funcional…

Muchos de estos pacientes nos comentaban que habían podido retomar su actividad de ir a caminar o alguna de las actividades que habían dejado de realizar por la lumbalgia, cosa que también es relevante y que no hemos registrado en la entrevista.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Casado Morales Ma. I, Moix Queraltó J, Vidal Fernández J. Etiología, cronificación y tratamiento del dolor lumbar. Clin Salud [Internet]. 2008. Available from: https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1130-52742008000300007
  2. Insausti Valdivia J. Lumbalgia inespecífica: en busca del origen del dolor. Reumatol Clin [Internet]. 2009;5:19–26. Available from: http://dx.doi.org/10.1016/j.reuma.2009.04.002
  3. Zamora Salas JD. Ejercicio físico como tratamiento en el manejo de la lumbalgia. Rev Salud Pública (Bogotá) [Internet]. 2017 Available from: https://www.scielosp.org/article/rsap/2017.v19n1/123-128/
  4. Australian Acute Musculoskeletal Pain Guidelines Group [editorial]. Evidence-Based Management of Acute Musculoskeletal Pain. Australian Academic Press Pty. Ltd.; 2003.
  5. Euskadi.eus. Disponible en: https://www.euskadi.eus/contenidos/informacion/osteba_publicaciones/es_osteba/adjuntos/gpc_07-1%20lumbalgia.pdf

 

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