- Alexandra Marco Bernad. Diplomada en Enfermería. Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza. España.
- Laura Larena Fernández. Diplomada en Enfermería. Servicio de Neonatos del Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza. España.
- Noelia Lafuente Carrasco. Graduada en Enfermería. Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza. España.
- Ainhoa Leticia González Esgueda. Diplomada en Enfermería. Servicio de Urgencias del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza. España.
- Romina Andrea Ghimes Croitoru. Graduada en Enfermería. Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza. España.
- Sabrina Gil Navarro. Diplomada en Enfermería. Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza. España.
RESUMEN
El incremento de infecciones por microorganismos multirresistentes (MMR), en especial por Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (SARM), constituye un reto creciente para los servicios de hospitalización. Estas infecciones están asociadas a mayores tasas de morbimortalidad, estancias prolongadas y aumento del coste sanitario. Desde la práctica enfermera, la implementación de medidas eficaces de control y prevención resulta esencial para frenar la diseminación de estos patógenos. Este trabajo monográfico aborda el papel de la enfermería hospitalaria en la prevención del SARM, incluyendo estrategias de aislamiento, educación al paciente, vigilancia activa, adherencia a protocolos y participación en equipos de control de infecciones. Se concluye que el fortalecimiento del rol enfermero es clave para contener la resistencia antibiótica en entornos clínicos.
PALABRAS CLAVE
Resistencia antimicrobiana, SARM, control de infecciones, enfermería hospitalaria, medidas de aislamiento.
ABSTRACT
The rise of infections caused by multidrug-resistant organisms (MDRO), particularly methicillin-resistant Staphylococcus aureus (MRSA), represents a growing challenge for hospital wards. These infections are associated with increased morbidity and mortality, longer hospital stays, and higher healthcare costs. From a nursing perspective, the implementation of effective prevention and control measures is essential to curb the spread of these pathogens. This monographic article explores the role of hospital nurses in MRSA prevention, including isolation strategies, patient education, active surveillance, adherence to protocols, and participation in infection control teams. Strengthening the nursing role is vital to limit antimicrobial resistance in clinical settings.
KEY WORDS
Antimicrobial resistance, MRSA, infection control, hospital nursing, isolation measures.
DESARROLLO DEL TEMA
La resistencia antimicrobiana se ha consolidado como uno de los mayores desafíos para la salud pública en el siglo XXI. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las infecciones por bacterias multirresistentes (MMR) provocan un aumento significativo de la morbimortalidad hospitalaria, así como un incremento de los costes sanitarios debido a la prolongación de las estancias, las necesidades de tratamientos más agresivos y la elevada tasa de complicaciones1.
Entre los patógenos con mayor implicación clínica destaca Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (SARM), especialmente prevalente en unidades de hospitalización y servicios médicos generales. Se estima que, en Europa, aproximadamente el 16% de las infecciones por S.aureus corresponden a cepas resistentes, con variabilidad geográfica significativa2.
En este contexto, el personal de enfermería desempeña un papel crucial en la detección precoz, implementación de medidas de aislamiento, educación sanitaria y control de la transmisión cruzada entre pacientes. Su presencia continua junto al paciente y su responsabilidad directa en la aplicación de protocolos de higiene, uso de equipos de protección individual y vigilancia clínica les otorgan un papel estratégico dentro del equipo multidisciplinar de prevención de infecciones3.
Este trabajo monográfico analiza el abordaje enfermero frente al SARM en plantas de hospitalización, evaluando las principales estrategias preventivas, los factores de riesgo identificables en el entorno clínico, y las recomendaciones actuales para mejorar la seguridad del paciente y la calidad asistencial.
EPIDEMIOLOGÍA Y SITUACIÓN ACTUAL:
Las infecciones causadas por Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (SARM) representan una proporción significativa de las infecciones nosocomiales en Europa y España no es una excepción. Según el European Center for Disease Prevention and Control (ECDC), el SARM representa aproximadamente un 15-20% de las cepas de S. aureus aisladas en entornos hospitalarios en países del sur de Europa4.
En España, un estudio multicéntrico reciente evidenció una prevalencia del 11,9% de infecciones por SARM entre los aislamientos hospitalarios, siendo las unidades de medicina interna y cirugía general las más afectadas5. Además, el incremento del número de pacientes con pluripatologías, inmunosupresión, dispositivos invasivos o estancias prolongadas favorece la aparición y transmisión de este microorganismo.
El impacto clínico del SARM incluye infecciones de heridas quirúrgicas, neumonías asociadas a la ventilación mecánica, bacteriemias y, en algunos casos, sepsis de evolución grave. Se ha estimado que la mortalidad atribuible al SARM puede alcanzar entre el 20-30% en casos de bacteriemia en pacientes vulnerables6.
Desde el punto de vista organizativo, la presión asistencial y las limitaciones estructurales (habitaciones compartidas, escasez de recursos para aislamiento, carga asistencial elevada) son factores que dificultan la aplicación efectiva de las medidas de contención. Por ello, el fortalecimiento del rol enfermero en la vigilancia y control de estas infecciones resulta una estrategia clave para mejorar la calidad asistencial y reducir la diseminación del SARM en plantas de hospitalización. La colaboración estrecha con los servicios de prevención de riesgos y medicina preventiva, así como la educación continua del equipo sanitario, del paciente y de sus cuidadores sobre las medidas de aislamiento y el cumplimiento riguroso del tratamiento, son pilares fundamentales para contener esta amenaza.
ORIGEN Y EVOLUCIÓN DEL SARM:
El Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (SARM) fue identificado por primera vez en el Reino Unido en 1961, poco después de la introducción de la meticilina como alternativa frente a las cepas de S. aureus resistentes a la penicilina7. Con el tiempo, se han detectado múltiples clones de SARM en distintos continentes, tanto en entornos hospitalarios (HA-MRSA) como comunitarios (CA-MRSA).
Aunque no se ha documentado un origen exclusivo en Oriente Medio, sí se han descrito focos relevantes en regiones como Europa, Asia y Estados Unidos, con especial incidencia en contextos de alta presión antibiótica y escasas medidas de control. La globalización, la movilidad de pacientes y profesionales y el uso excesivo de antibióticos en humanos y ganadería han contribuido a la diseminación global del SARM8.
CLÍNICA Y COMPLICACIONES DE LA INFECCIÓN POR SARM:
Las infecciones por Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (SARM) pueden presentar un espectro clínico muy variable, desde cuadros leves localizados, hasta infecciones invasivas de alta gravedad. Las formas más comunes en pacientes hospitalizados incluyen:
-Infecciones cutáneas y de partes blandas, como abscesos, foliculitis, celulitis o infecciones de heridas quirúrgicas infectadas.
-Neumonía nosocomial, especialmente asociada a ventilación mecánica.
-Bacteriemia y sepsis, con afectación multiorgánica.
-Endocarditis, particularmente en pacientes con prótesis valvulares o dispositivos intravasculares.
-Osteomielitis, en casos postquirúrgicos o traumatológicos.
Estas complicaciones son más frecuentes en pacientes pluripatológicos, inmunodeprimidos, portadores de dispositivos invasivos o con estancias hospitalarias prolongadas. La detección precoz de signos como fiebre, secreciones purulentas, dolor localizado o deterioro general es una responsabilidad clave de la vigilancia enfermera.
INTERVENCIONES ENFERMERAS EN LA PREVENCIÓN Y CONTROL DEL SARM:
La enfermería desempeña un rol esencial en la prevención y contención de la transmisión del SARM en entornos hospitalarios, especialmente en plantas de hospitalización médica. Su implicación directa en el cuidado continuo del paciente y en la aplicación práctica de los protocolos de control de infecciones les sitúa como agentes clave en la lucha contra la resistencia antimicrobiana.
Entre las principales intervenciones destacan:
1-Detección precoz y vigilancia activa: el cribado de portadores de SARM mediante cultivos nasales, faríngeos o de heridas, especialmente en pacientes con ingresos previos recientes o procedentes de centros sociosanitarios, permite implementar medidas preventivas desde el ingreso9.
2-Medidas de aislamiento: implementación rigurosa de precauciones de contacto (guantes, batas, señalización de habitaciones y material exclusivo para cada paciente). El personal de enfermería garantiza su cumplimiento y forma al resto del equipo asistencial10.
3-Higiene de manos: la medida más eficaz para prevenir la transmisión cruzada. El personal de enfermería debe vigilar, reforzar y educar sobre esta práctica esencial11.
4-Educación sanitaria al paciente y a la familia: informar de forma clara al paciente y sus allegados sobre el significado del aislamiento, la importancia del cumplimiento terapéutico y las medidas que deben respetar, reduciendo el miedo y mejorando la colaboración. La enfermería debe ejercer este rol educativo con empatía, claridad y constancia12.
5-Participación en comités de control de infecciones: las profesiones de enfermería deben formar parte activa de los comités de infecciones hospitalarias, para participar en auditorías internas, revisión de protocolos y planes de mejora continua. Su visión práctica resulta esencial para implementar medidas realistas y eficaces13.
6-Registro y evaluación de resultados: el seguimiento de indicadores clave (tasas de infección, cumplimiento de higiene de manos, número de aislamientos aplicados correctamente) es también competencia enfermera, en colaboración con los servicios de medicina preventiva y microbiología, así como del resto del equipo que interviene en el cuidado y seguimiento del paciente14.
Estas intervenciones, cuando se aplican de forma coordinada y sistemática, han demostrado reducir significativamente las tasas de transmisión nosocomial del SARM y mejorar los resultados clínicos en pacientes hospitalizados.
RETOS ACTUALES Y RECOMENDACIONES:
A pesar de los avances en el control de infecciones, el manejo del SARM continúa enfrentando importantes retos asistenciales y organizativos en los servicios de hospitalización:
-Falta de recursos estructurales: muchas plantas hospitalarias aún no disponen de habitaciones individuales suficientes ni medios adecuados para aplicar correctamente los aislamientos de contacto15.
-Sobrecarga asistencial: el alto número de pacientes por profesional puede reducir el cumplimiento estricto de los protocolos de prevención y limitar el tiempo dedicado a la educación sanitaria.
-Desigual formación del personal: la rotación frecuente de profesionales y la falta de actualizaciones periódicas dificultan la homogeneidad en la aplicación de medidas preventivas16.
-Resistencia al cambio: algunos profesionales muestran reticencias a modificar rutinas clínicas o implementar protocolos de control de infecciones.
Ante estos retos, se recomiendan las siguientes estrategias:
1-Formación continua del personal de enfermería y del equipo multidisciplinar, con especial atención a los procedimientos de aislamiento, uso de EPIs y medidas de higiene.
2-Mejorar la infraestructura hospitalaria, incluyendo espacios adecuados para aislamiento y dotación suficiente de material específico para pacientes con SARM.
3-Impulsar campañas internas de concienciación, enfocadas en la importancia de la resistencia antimicrobiana y el rol del personal sanitario en su contención.
4-Fomentar la participación activa del personal de enfermería en los comités de calidad y seguridad del paciente, promoviendo una cultura de vigilancia y mejora continua.
5-Refuerzo del papel educativo del profesional de enfermería, tanto para el paciente como para su entorno cercano, en torno al cumplimiento del tratamiento, las normas de aislamiento y la prevención de las recaídas.
CONCLUSIONES
El abordaje de las infecciones por Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (SARM) en plantas de hospitalización representa un reto de gran relevancia para los profesionales de enfermería. Su papel es fundamental en todas las fases del proceso asistencial: desde la detección precoz y el aislamiento, hasta la educación sanitaria y el seguimiento de medidas preventivas.
La implantación rigurosa de protocolos de control de infecciones, la formación continua del personal y la colaboración con los servicios de medicina preventiva y control de calidad son pilares indispensables para contener la propagación del SARM.
En este sentido, el refuerzo del liderazgo enfermero en el ámbito clínico y organizativo, no solo mejora la seguridad del paciente, sino que constituye una herramienta clave frente al creciente problema de la resistencia antimicrobiana.
BIBLIOGRAFÍA
- Organización Mundial de la Salud. Resistencia a los antimicrobianos. OMS, 2020. Disponible en: https://www.who.inte/es/news-room/fact-sheets/detail/antimicrobial-resistance.
- European Centre for Disease Prevention and Control (ECDC). Antimicrobial resistance surveillance in Europe 2022. ECDC,2023.
- Ministerio de Sanidad. Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN) 2022-2024. España: Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), 2022.
- ECDC. Surveillance Atlas of Infectious Diseases. Disponible en: https://atlas.ecdc.europa.eu
- Rodríguez-Baño J, et al. Epidemiology and clinical features of infections caused by MRSA in Spain. Enferm Infecc Microbiol Clin. 2021,39(3):115-121.
- Tacconelli E, et al. Discovery, research, and development of new antibiotics: the WHO priority list of antibiotic- resistant bacteria and tuberculosis. Lancet Infect Dis. 2018,18(3)318-327.
- Jevons MP. “Celbenin”-resistant Staphylococci. Br Med J. 1961,1(5219):124-125.
- David MZ, Daum RS. Community-associated methicillin-resistant Staphylococcus aureus: epidemiology and clinical consequences of an emerging epidemic. Clin Microbiol Rev. 2010,23(3):616-687.
- Farr BM. What to think if the results of the National Institutes of Health randomized trial of methicillin-resistant Staphylococcus aureus and vancomycin-resistant Enterococcus surveillance are negative (and other advice to young epidemiologists): a review and an au revoir. Infect Control Hosp Epidemiol. 2006,27(10):1096-1106.
- García-Hierro P, et al. Medidas de aislamiento hospitalario. En: Procedimientos en enfermedades infecciosas. Madrid: Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC),2020.
- Pittet D, Boyce JM. Hand hygiene and patient safety: the science behind the strategy. J. Hosp Infect. 2001,48(Suppl A):S3-S15.
- Tomczyk S, Zanichelli V, Grayson ML, et al. Control of carbapenem-resistant Enterobacteriaceae, Acinetobacter baumannii, and Pseudomonas aeruginosa in healthcare facilities: A WHO systematic review. Clin Microbiol Infect. 2019,25(7):845-853.
- Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene (SEMPSPH). Recomendaciones sobre los equipos de control de infecciones. 2022.
- Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía. Indicadores clave para la seguridad del paciente en unidades hospitalarias. 2021.
- MacKenzie FM, et al. Costs associated with implementing and operating a hospital-wide MRSA screening programme. J Hosp Infect. 2007,66(2):140-144.
- Loveday HP, et al. Clinical eidence-based guidelines for preventing healthcare-associated infections in NHS hospitals in England. J Hosp Infect. 2014,86(Suppl 1):S1-S70.