Revisión sistemática intervención de fisioterapia en la enfermedad de Parkinson

6 octubre 2024

AUTORES

  1. Ainara Andrés Ruiz. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de Salud. Centro de Salud de Aínsa. Huesca. Aragón, España.
  2. Eva Molins González. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de Salud. Hospital Miguel Servet. Zaragoza, Aragón, España.
  3. Juan Pedro Lizandra Miguel. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de Salud. Centro de Salud Castejón de Sos. Huesca. Aragón, España.
  4. Alicia Martel Aréjula. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.

 

RESUMEN   

La enfermedad de Parkinson es una afección cerebral que causa trastornos del movimiento, mentales y del sueño, dolor y otros problemas de salud. Se trata de una patología neurodegenerativa, es decir, empeora con el tiempo, y puede reducir considerablemente el bienestar y la calidad de vida. Algunos síntomas comunes son los temblores, las contracciones musculares dolorosas y la dificultad para hablar.

Objetivo: Estimar la evidencia de los diferentes métodos de intervención fisioterápica en la Enfermedad de Parkinson.

Metodología: Se realizó una búsqueda bibliográfica consultando las bases de datos Cochrane Original, Medline/Pubmed y EBSCO en los meses de junio, Julio y agosto de 2024. Se han incluido 5 artículos publicados en los últimos 12 años, en inglés y/o español.

Resultados: Los artículos seleccionados describen diferentes intervenciones de fisioterapia aplicadas en la enfermedad de Parkinson, su eficacia y efectos a corto y largo plazo, en la mejoría de los síntomas derivados de dicha enfermedad.   Aunque debido a la calidad de los estudios, proponen desarrollar investigaciones de mayor calidad para apoyar estos resultados1,2,3,4,5.

Conclusión: La intervención de fisioterapia puede reducir los síntomas, prevenir el avance de la enfermedad y/o la gravedad. Puede ofrecer alivio y ayuda a mejorar el funcionamiento y la calidad de vida de las personas afectadas con la enfermedad de Parkinson. No existen pruebas sólidas de los ensayos, que respalden un enfoque de fisioterapia sobre otro, en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson.

PALABRAS CLAVE

Enfermedad de Parkinson, fisioterapia, revisión sistemática.

ABSTRACT   

Parkinson’s disease is a brain condition that causes movement, mental and sleep disorders, pain and other health problems. It is a neurodegenerative pathology, that is, it worsens over time and can considerably reduce well-being and quality of life. Some common symptoms are tremors, painful muscle contractions, and slurred speech.   

Objective: To estimate the evidence for different methods of physiotherapy intervention in Parkinson’s disease  

Methodology: A literature search was carried out consulting the Cochrane Original, Medline/Pubmed and EBSCOl databases in the months of June, July and August 2024. 5 articles published in the last 12 years have been included, in English and/or Spanish.   

Results: The selected articles describe different physiotherapy interventions applied in Parkinson’s disease, their efficacy and effects in the short and long term, in the improvement of symptoms derived from this disease.   However, due to the quality of the studies, they propose to develop higher quality research to support these results1,2,3,4,5.    

Conclusion: Physical therapy intervention can reduce symptoms, prevent disease progression and/or symptom severity, may offer relief, and help improve functioning and quality of life for people affected with Parkinson’s disease.  Although there is no strong evidence from trials to support one physiotherapy approach over another in the treatment of Parkinson’s disease. 

KEY WORDS

Parkinson disease, physical therapy, sistematic review.   

INTRODUCCIÓN  

Las enfermedades neurodegenerativas suponen un reto tanto desde el punto de vista social como sanitario. Las manifestaciones clínicas de este grupo de enfermedades tienen un comienzo insidioso y se vuelven progresivas, crónicas y debilitantes.

La enfermedad de Parkinson es una afección cerebral que causa trastornos del movimiento, mentales y del sueño, dolor y otros problemas de salud. Se trata de una patología neurodegenerativa, es decir, empeora con el tiempo, y puede reducir considerablemente el bienestar y la calidad de vida. Algunos síntomas comunes son los temblores, las contracciones musculares dolorosas y la dificultad para hablar. La enfermedad suele afectar a personas mayores, pero también puede darse en las más jóvenes, y suele afectar más a hombres que a mujeres.

Se desconoce qué causa la enfermedad, pero el riesgo de padecerla es mayor en las personas con antecedentes familiares. La exposición a la contaminación atmosférica, los plaguicidas y los disolventes puede aumentar el riesgo.

A nivel mundial, la discapacidad y las defunciones debidas a la enfermedad de Parkinson están aumentando rápidamente. La enfermedad de Parkinson da lugar a altas tasas de discapacidad y hace necesaria una atención multidisciplinar. La prevalencia de la enfermedad de Parkinson se ha duplicado en los últimos 25 años. Las estimaciones mundiales en 2019 mostraban una cifra superior a 8,5 millones de personas con esta enfermedad. Las estimaciones actuales indican que, en 2019, el Parkinson provocó 5,8 millones de años ajustados según la discapacidad (AVAD), un aumento del 81 % desde 2000, y causó 329. 000 fallecimientos, un aumento de más del 100 % desde 2000.

La enfermedad de Parkinson causa síntomas motores, como:  lentitud de movimientos, temblor, movimientos involuntarios, rigidez, dificultad para andar, pérdida del equilibrio1 y síntomas no motores: deterioro cognitivo, trastornos mentales, demencia, trastornos del sueño, dolor, alteraciones sensoriales2.

Los movimientos involuntarios (discinesias) y las contracciones musculares dolorosas (distonías) pueden causar problemas a la hora de hablar y de moverse. Estos síntomas dan lugar a altas tasas de discapacidad y hacen necesaria la atención. Muchas personas con la enfermedad de Parkinson también padecen demencia durante el transcurso de la enfermedad3.

Aunque no hay cura para la enfermedad de Parkinson, los tratamientos, en particular los medicamentos, la cirugía y la rehabilitación, pueden reducir los síntomas, prevenir el avance de la enfermedad y/o la gravedad de los síntomas.

A nivel medicamentoso la levodopa/carbidopa, un medicamento combinado que aumenta la cantidad de dopamina en el cerebro, es el medicamento más común para la enfermedad de Parkinson. Además, también se suelen usar medicamentos anticolinérgicos para reducir el movimiento muscular involuntario. La estimulación cerebral profunda y otros tratamientos pueden ayudar con los temblores y reducir la necesidad de medicamentos.

La rehabilitación física, incluida la fisioterapia, se considera un tratamiento sintomático y de apoyo clave para las enfermedades neurodegenerativas, pero las pruebas que respaldan su uso son relativamente escasas.

 OBJETIVOS  

A pesar de las terapias médicas y las intervenciones quirúrgicas para la enfermedad de Parkinson, los pacientes desarrollan una discapacidad progresiva. La fisioterapia busca maximizar la capacidad funcional y minimizar las complicaciones secundarias mediante la rehabilitación del movimiento en un contexto de educación y apoyo para toda la persona. Buscando optimizar la independencia, la seguridad y el bienestar, mejorando la calidad de vida. El objetivo de esta revisión bibliográfica es contextualizar las diversas herramientas en fisioterapia para determinar cuáles de ellas tienen mayor evidencia, son más adecuadas y poder así elegir las que proporcionen un mayor beneficio a las personas con enfermedad de Parkinson.

METODOLOGÍA   

Se realizó una búsqueda bibliográfica consultando las bases de datos Cochrane Original, Medline/Pubmed y  EBSCO en los meses de junio, julio y agosto de 2024. Se han incluido 5 artículos publicados en los últimos 12 años, en inglés y/o español, donde se describen diferentes tipos de intervenciones de fisioterapia en la enfermedad de Parkinson y sus efectos sobre los síntomas de dicha enfermedad. Los descriptores en ciencias de la salud (DeCs) fueron Parkinson Disease and Physical Therapy Modalities.

RESULTADOS  

En la revisión sistemática de Sijtà Rabert M. et al (1) examinaron la eficacia de la vibración de todo el cuerpo (WBV) tanto a corto plazo (sesión única) como a largo plazo (sesiones múltiples). Se comparó WBV con una intervención pasiva (sin tratamiento) como con otra intervención de fisioterapia activa (programa de equilibrio, caminata, entrenamiento de resistencia, etc.).  Además, quisieron evaluar el posible efecto sobre los signos y síntomas de la enfermedad, el equilibrio corporal, la marcha, el rendimiento muscular, la calidad de vida y los eventos adversos. De los ensayos incluidos en la revisión seis se centraron en la enfermedad de Parkinson. Los autores observaron que una sola sesión de WBV provocó una mejora significativa en la marcha medida mediante la prueba Timed Up and Go (TUG) en comparación con los ejercicios de pie (diferencia media –3.09: intervalo de confianza del 95%:5.60 a –0.59; P:0,02; I 2 :0%). La duración más larga de la WBV no mostró resultados significativos comparado con la fisioterapia en el equilibrio corporal o con signos y síntomas medidos con la Escala Unificada de Calificación de la Enfermedad de Parkinson (UPDRS).  Llegaron e la conclusión de que no existe evidencia suficiente para determinar los beneficios potenciales del entrenamiento WBV en el rendimiento funcional según las actividades de la vida diaria, el equilibrio corporal, los signos y síntomas de la enfermedad, el rendimiento muscular y la calidad de vida en pacientes con enfermedades neurodegenerativas en comparación con otras intervenciones de fisioterapia activas o pasivas. Aunque este tipo de entrenamiento parece ser una intervención segura, se necesitan más estudios que evalúen otras pruebas funcionales y evalúen con precisión la seguridad antes de establecer una recomendación definitiva.

Ernst et al.2 realizaron una revisión sistemática y un metaanálisis en red (NMA) sobre los efectos de diferentes tipos de ejercicio físico en adultos con enfermedad de Parkinson para generar una clasificación de tratamientos clínicamente significativa y cómo estos influyen sobre la gravedad de los síntomas motores, la calidad de vida, el congelamiento de la marcha, la movilidad funcional y el equilibrio y la aparición de eventos adversos. Identificaron 154 ensayos controlados aleatorios (ECA) que evaluaron el ejercicio físico para personas con enfermedad de Parkinson. E incluyeron 96 estudios, que proporcionaron datos sobre 4876 participantes, en la NMA. Observaron evidencia de efectos beneficiosos para varios tipos de ejercicio físico en comparación con otro tipo de ejercicio físico, o con mayor frecuencia con uno pasivo. Para los efectos sobre la gravedad de los signos motores la evidencia sugiere que la danza y el entrenamiento de marcha/equilibrio funcional probablemente tienen un efecto beneficioso moderado, el entrenamiento multidominio tiene un efecto beneficioso moderado. El entrenamiento de resistencia, acuático, de fuerza/resistencia y mente-cuerpo podrían tener un efecto beneficioso pequeño. LSVT BIG (Lee Silverman Voice Trainning BIG) podría tener un efecto beneficioso moderado y el entrenamiento de la flexibilidad tiene un beneficio muy incierto. En relación con los efectos sobre la calidad de vida el entrenamiento acuático tiene un gran efecto beneficioso para reducir la gravedad de los signos motores y podría ser particularmente beneficioso para mejorar la movilidad funcional, el equilibrio y la calidad de vida. El entrenamiento mente-cuerpo, de marcha/equilibrio/funcional, y multidominio y la danza tienen un efecto pequeño. Los juegos tienen un efecto moderado. El entrenamiento de fuerza/resistencia tiene un efecto beneficioso pequeño. La evidencia sobre el entrenamiento de la flexibilidad es muy incierta. En lo que se refiere a los efectos sobre la congelación de la marcha la evidencia sugiere que esta disminuyó para el entrenamiento de resistencia, aunque el impacto exacto sigue sin ser concluyente. Este equipo cita que otros autores como Gilat y colegas observaron que el entrenamiento de la marcha, la resistencia y la fuerza mejoran la congelación de la marcha.  La medición y el informe sobre los eventos adversos fue altamente heterogéneo y frecuentemente incompleto. Los efectos adversos informados con mayor frecuencia fueron caídas y dolor. La evidencia es muy incierta sobre el efecto del ejercicio físico sobre el riesgo de eventos adversos. El impacto de la duración de la intervención es variable en función del tipo de ejercicio físico utilizado. Hay evidencia de efectos estadísticamente significativos en la calidad de vida a favor de una intervención con una duración de intervención de menos de 12 semanas, pero no en el análisis de estudios con una intervención de 12 semanas o más de duración. Para la movilidad funcional y el equilibrio hay evidencia de efectos estadísticamente significativos a favor de una intervención de 12 semanas o más de duración en comparación con una intervención de duración más corta. Los autores no encuentran un patrón que indique una relación positiva entre la duración de la intervención y los efectos beneficiosos del ejercicio físico sobre otros resultados (12 semanas o más de intervención).

Ernst y autores evidencian efectos beneficiosos en la gravedad de los signos motores, la calidad de vida, la movilidad funcional y el equilibrio de la mayoría de los tipos de ejercicio físico estudiados (entrenamiento acuático, danza, entrenamiento de resistencia, flexibilidad, de marcha/equilibrio/funcional, juegos, LSVT BIG, entrenamiento mente-cuerpo, multidominio u de fuerza/resistencia) para Parkinson. Observan cierta evidencia de efectos beneficiosos del ejercicio físico sobre la congelación de la marcha. También observan evidencia de superioridad de algunas intervenciones en comparación con otras intervenciones (efecto de la danza sobre la gravedad de los signos motores superior al entrenamiento mente-cuerpo: un efecto del entrenamiento acuático sobre la calidad de vida superior a los efectos del entrenamiento de marcha/equilibrio/funcional y un efecto del entrenamiento de resistencia sobre la congelación de la marcha superior a los efectos del entrenamiento de fuerza/resistencia, acuático, danza, mete-cuerpo, de marcha/equilibrio/funcional y entrenamiento multidominio.  Observaron evidencia de efectos beneficiosos sobre la movilidad funcional y el equilibrio a favor del ejercicio físico en comparación con un grupo control pasivo, con mayor frecuencia al analizar estudios con una intervención que duró 12 semanas o más en comparación con otros que donde la intervención fue más corta. Sin embargo, no observaron tal patrón para los efectos del ejercicio en otros resultados. Por lo tanto, los resultados de nuestra revisión relacionados con el impacto deben interpretarse con cuidado. Nuestra revisión no nos permite sacar conclusiones sobre la sostenibilidad de los efectos del ejercicio físico porque solamente analizaron los resultados poco después de la intervención. Sin embargo, se podría suponer que las personas con Parkinson se beneficiarían de hacer ejercicio de forma continua durante el curso de la enfermedad para mantener los efectos beneficiosos. Se necesitan estudios más amplios y bien realizados para aumentar la confianza en la evidencia. Las muestras de la mayoría de los estudios incluidos en esta revisión se limitaron a personas con EP leve a moderada y sin deterioro cognitivo grave o demencia.

A. Jaramillo AP et al.3 realizaron una revisión de una literatura sistemática sobre el enfoque de rehabilitación física para la enfermedad de Parkinson. En este caso seleccionaron meticulosamente 10 publicaciones que examinan varias perspectivas sobre la rehabilitación física de personas con enfermedad de Parkinson. La mayoría de las intervenciones terapéuticas giran en torno a la realidad virtual combinada con regímenes de ejercicio. Según esta investigación las personas con enfermedad de Parkinson mejoran su forma de caminar y su equilibrio después de realizar un programa de entrenamiento de realidad virtual de 12 semanas. Al comparar la terapia de realidad virtual con otros tipos de intervención, sin embargo, la puntuación UODRS3 no fue estadísticamente significativa entre los datos previos y posteriores a la rehabilitación del grupo control. Los beneficios del entrenamiento de la intervención basada en música, en general el ejercicio se consideró energizante y como resultado la mente se volvió más atenta. Los beneficios informados por los pacientes incluyeron una mejor postura y destreza, menos temblores, mayor peso corporal total, coordinación, mejor estado de ánimo y alegría, mayor resistencia y mejor capacidad de concentración. Afirman en sus conclusiones que las personas con enfermedad de Parkinson mejoran su sueño después de seguir un programa de ejercicio (a través del ejercicio de alta intensidad), se reducían las dificultades de la marcha, reduce la depresión y la ansiedad (el yoga de atención plena). Dispositivos electromecánicos como el sistema G-EO o una cinta de correr, dan como resultado una mejoría efectiva de la capacidad de marcha, la resistencia y la independencia global en las actividades de los pacientes. Un enfoque viable sería combinar la medicina y la fisioterapia frecuente con el uso de tecnología de realidad virtual.

En otra de las búsquedas realizadas Tomlinson et al.4 analizaron la intervención en fisioterapia versus placebo o ninguna intervención en la enfermedad de Parkinson. En los ensayos evaluados compararon las intervenciones de fisioterapia general, el ejercicio, el entrenamiento en cinta rodante, indicaciones, la danza y las artes marciales en comparación con ninguna intervención.  Se identificaron 38 ensayos con 1827 participantes.  Se observó una mejoría en todos los resultados de la caminata (excepto la prueba de caminata de 10 a 20 metros) con la intervención de fisioterapia. Pero estas mejoras fueron significativas solo en velocidad al caminar, resistencia al caminar y congelación de la marcha. La movilidad y el equilibrio también mejoraron con una intervención de fisioterapia, con mejoras significativas reportadas en una prueba de movilidad (la prueba Timed Up and Go) y en dos pruebas de equilibrio (una que evalúa hasta dónde puede llegar una persona antes de perder el equilibrio-Functional Reach Test) y otra que evalúa múltiples aspectos del equilibrio (Berg Balance Scale). La discapacidad calificada por los médicos utilizando la Escala Unificada de Calificación de la Enfermedad de Parkinson (UPDRS) también mejoró con la intervención de fisioterapia. Esta revisión proporciona evidencia del beneficio a corto plazo de la fisioterapia para el tratamiento de la EP. Aunque la mayoría de las diferencias observadas fueron pequeñas, las mejoras en la velocidad, el equilibrio y la discapacidad calificada por el médico fueron de tal magnitud que los pacientes pueden considerarlas importantes. Sin embargo, estos beneficios deben interpretarse con cautela porque la calidad de la mayoría de los ensayos incluidos no fue alta.  Aunque esta revisión ha proporcionado evidencia de que la intervención de fisioterapia puede ser beneficiosa para los pacientes con EP, también ha resaltado que se necesitan más pruebas antes de poder sacar conclusiones firmes sobre el beneficio a largo plazo y sobre qué intervención de fisioterapia se debe utilizar.

Por último, en el artículo de Tomlinson et al.5 se revisa la fisioterapia para la enfermedad de Parkinson mediante una comparación de técnicas. Se volvieron a comparar las intervenciones de fisioterapia general, ejercicio, entrenamiento en cinta rodante, indicaciones, danza y artes marciales. Históricamente las tasas de derivación a fisioterapia para personas con EP han sido bajas. Sin embargo, en los últimos años el número de derivaciones ha aumentado. Actualmente se recomienda que la fisioterapia esté presente en todas las etapas de la enfermedad. Hubo 43 ensayos disponibles para su inclusión en esta revisión con 1673 participantes. El periodo de evaluación osciló entre dos semanas y 24 meses. La edad media de los participantes era de 67 años y habían padecido EP unos siete años. La mayoría de los ensayos analizaron el efecto a corto plazo del tratamiento mediante la evaluación de los participantes al inicio e inmediatamente o poco después del periodo de intervención en fisioterapia. Las intervenciones en fisioterapia se clasificaron en seis categorías: fisioterapia general, ejercicio, entrenamiento en cinta rodante, indicaciones o señales, danza y artes marciales. Sin embargo, el contenido y la ejecución de las intervenciones dentro de cada categoría variaron sustancialmente. Por lo tanto, no fue posible ni apropiado combinar los resultados mediante metaanálisis ya que dicho análisis sería difícil de interpretar. En vista de los pocos participantes, las fallas metodológicas en muchos estudios, la gran variedad de intervenciones de fisioterapia y medidas de resultados utilizadas, no hay evidencia suficiente para apoyar el uso de un enfoque de intervención de fisioterapia sobre otro para el tratamiento de la EP.

 

CONCLUSIÓN  

En consecuencia, llegamos a la conclusión de que no existen pruebas sólidas de los ensayos que respalden un enfoque de fisioterapia sobre otro en el tratamiento de la EP. Es importante que las intervenciones de fisioterapia se comparen entre sí en ensayos rigurosos para determinar cuáles son las más eficaces. Esto proporcionará a los terapeutas un menú de estrategias de tratamiento efectivas, desde donde podrán diseñar intervenciones individualizadas, lo que ayudará a estandarizarlas.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Sitjá Rabert M, Rigau Comas D, Fort Vanmeerhaeghe A, Santoyo Medina C, Roqué y Figuls M, Romero-Rodríguez D, Bonfill Cosp X. 1. Entrenamiento de vibración de todo el cuerpo para pacientes con es neurodegenerativas. Base de datos Cochrane de revisiones sistemáticas 2012, número 2, Art.No: CD009097.DOI:10.1002/14651858.CD009097.pub2
  2. Ernst M, Folkerst AK, Gollan R, Lieker E, Caro-Valenzuela J, Adams A, Cryns N, Monsef I, Dresen A, Roheger M, Eggers C, Skoetz N, Kalbe E. Physical exercise for people with Parkinson´s Disease: a systematic review and network meta-analysis. Cochrane Database Systematic Review. 2024 abr 8;4(4):CD013856. DOI:10.1002/14651858.CD013856.pub3
  3. A.Jaramillo AP, Costa SC,et al, (05 de septiembre de 2023) Un enfoque de rehabilitación física para la enfermedad de Parkinson:una revisión sistemática de la literatura. Cureus 15(9): e44739.DOI 10.7759/cureus.44739
  4. Tomlinson CL, Patel S, Meek C, Herd CP, Clarke CE, Stowe R, Shah L, Sackley CM, Deane KHO, Wheatley K, Ives N. Fisioterapia versus placebo o ninguna intervención en la enfermedad de Parkinson (Revisión). Base de datos Cochrane de revisiones sistemáticas 2013, número 9, Art.No.: CD002817. DOI: 10.1002/14651858.CD002817.pub4
  5. Tomlinson CL, Herd CP, Clarke CE, Meek C, Patel S, Stowe R, Deane KHO, Shah L, Sackley CM, Wheatkey K, Ives N. Fisioterapia para la enfermedad del Parkinson:una comparación de técnicas (revisión). Base de datos Cochrane de revisiones sistemáticas 2014, número 6, Art.No.:CD002815. DOI: 10.1002/14651858.CD002815.pub2

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