Rol de enfermería en la monitorización de la temperatura central mediante termómetro esofágico en pacientes críticos

27 junio 2025

AUTORES

  1. Vanessa Solanas Jaria. Enfermera Área Quirúrgica, Hospital San Jorge, Huesca. España.
  2. Aránzazu Chincolla Peña. Enfermera Urgencias y Emergencias, 061, Aragón. España.
  3. Sofía Pardina Zamora. Enfermera Cirugía General, Hospital San Jorge, Huesca. España.
  4. Marina Mancera Latorre. Enfermera Cuidados Intensivos, Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza. España.
  5. Beatriz Castillo Gracia. Enfermera Atención Primaria, Centro Salud Actur Sur. Zaragoza. España.

 

RESUMEN

La medición de la temperatura central en pacientes críticos puede resultar esencial, especialmente en servicios como la Unidad de Cuidados Intensivos. El termómetro esofágico se presenta como una herramienta poco invasiva y eficaz en pacientes intubados, permitiendo una monitorización precisa y continua. En este artículo se repasa el papel de enfermería en la colocación, seguimiento y mantenimiento del termómetro esofágico, destacando su relevancia clínica, los cuidados asociados y la necesidad de formación específica para su manejo seguro.

PALABRAS CLAVE

Temperatura corporal, monitoreo fisiológico, enfermería, cuidados intensivos.

ABSTRACT

Core temperature monitoring in critically ill patients can be essential, especially in services such as Intensive Care Units. The esophageal thermometer is a minimally invasive and reliable tool in intubated patients, allowing accurate and continuous temperature assessment. This article reviews the nursing role in the insertion, management, and monitoring of the esophageal thermometer, highlighting its clinical relevance, associated care, and the need for specific training for its safe use.

KEY WORDS

Body temperature, physiological monitoring, nursing, intensive care.

DESARROLLO DEL TEMA

La temperatura corporal es el resultado del equilibrio entre la producción, la pérdida y la ganancia de calor, está regulada continuamente por mecanismos fisiológicos complejos. La homeostasis térmica depende de factores como el metabolismo hepático, la actividad muscular y la regulación neuroendocrina. En personas sanas, estos mecanismos permiten mantener una temperatura corporal constante pese a las variaciones ambientales¹.

En el ámbito sanitario, la función de monitorización de la temperatura corresponde fundamentalmente al personal de enfermería, permitiendo detectar alteraciones fisiológicas que pueden ser indicativas de infección, hemorragia, alteraciones neurológicas o disfunción metabólica y que pueden orientar importantes decisiones relacionadas con la dirección terapéutica. Para ello, se emplean métodos que varían en cuanto a precisión, invasividad y aplicabilidad clínica. Además, el equipo de enfermería debe tener la capacidad de interpretar los resultados de las tomas en el contexto de parámetros fisiológicos seguros y adecuados. Las mediciones periféricas como la axilar, timpánica u oral, no invasivas, pueden estar influenciadas por factores externos y no reflejar con exactitud la temperatura central. En cambio, las mediciones en cavidades profundas, como el recto, la vejiga o el esófago, ofrecen mayor fiabilidad1,2.

En pacientes críticos, la temperatura central se convierte en un parámetro vital y su medición debe formar parte de la rutina asistencial. Aunque la arteria pulmonar es considerada el método de referencia para su medición, su uso está restringido por su carácter altamente invasivo. En este contexto, el uso del termómetro esofágico se ha consolidado como una alternativa eficaz y menos invasiva, especialmente indicada en pacientes con vía aérea artificial. Diversos estudios han evidenciado que sus mediciones son comparables a las de la arteria pulmonar, con mínimas variaciones2,3.

La monitorización de la temperatura mediante sonda esofágica permite obtener lecturas continuas y precisas, lo que favorece la toma de decisiones clínicas rápidas. Además, su correcta colocación anatómica, en el tercio distal del esófago, asegura estabilidad térmica y evita interferencias externas. A pesar de sus ventajas, su uso requiere formación específica por parte del personal de enfermería, así como conocimiento de indicaciones, contraindicaciones y posibles complicaciones asociadas3.

1. Métodos de monitorización térmica:

La temperatura corporal puede medirse mediante métodos invasivos y no invasivos, reflejando la temperatura central o periférica respectivamente. Los primeros incluyen la medición en la arteria pulmonar, el esófago, la vejiga o el recto, y brindan una monitorización constante de la temperatura. Los métodos no invasivos como el axilar, oral o timpánico, ofrecen menor precisión y pueden estar afectados por factores externos3,4.

Los sanitarios y concretamente, el personal de enfermería debe conocer la precisión y las limitaciones de los diferentes métodos disponibles para medir la temperatura. La medición esofágica ofrece lecturas prácticamente equivalentes a la temperatura de la arteria pulmonar (variación de 0,1 ºC), lo que la convierte en una opción segura y eficaz4.

2. Rol enfermero en la colocación de la sonda esofágica:

La colocación del termómetro esofágico se realiza habitualmente en pacientes que ya presentan una vía aérea artificial. En estos casos, se suele aprovechar el momento de la inserción de la sonda orogástrica o nasogástrica para colocar también la sonda de temperatura. Es esencial que el personal de enfermería conozca la técnica con precisión, ya que una inserción adecuada garantiza lecturas fiables5,6.

El personal de enfermería debe conocer la técnica de inserción de la sonda esofágica, incluyendo:

  1. Verificación de la indicación médica.
  2. Medición y marcaje de la longitud adecuada.
  3. Técnica de inserción cuidadosa por vía oral o nasal.
  4. Adecuada fijación y conexión al monitor multiparamétrico.
  5. Comprobación de su correcta ubicación y medición.
  6. Valoración posibles complicaciones

 

La correcta colocación garantiza la precisión de las lecturas. En algunos casos, puede confirmarse mediante radiografía6,7.

3. Técnica de colocación del termómetro esofágico:

Se recomienda introducir el sensor entre 24 y 30 centímetros desde los incisivos, asegurando que quede alojado en el tercio distal del esófago. Es importante evitar interferencias con dispositivos ya colocados, como el tubo endotraqueal o sondas gástricas6.

Material necesario:

  • Sonda de temperatura esofágica.
  • Monitor de temperatura.
  • Gasas estériles.
  • Lubricante hidrosoluble.
  • Guantes no estériles.
  • Esparadrapo o apósito.

 

Procedimiento:

Antes de iniciar la técnica, si el paciente requiere intubación orotraqueal, la inserción de la sonda esofágica se realizará con posterioridad. Se debe lubricar adecuadamente el dispositivo para facilitar su avance y conectar correctamente el extremo al monitor correspondiente una vez posicionado6,7.

Vías de inserción:

Vía nasogástrica: Contraindicada en casos de traumatismo craneoencefálico (TCE) o lesiones cervicales.

  • Medir la distancia desde la nariz hasta el lóbulo de la oreja y de ahí hasta el apéndice xifoides.
  • Marcar dicha medida sobre la sonda.
  • Seleccionar la fosa nasal más permeable y libre de secreciones.
  • Introducir la sonda con suavidad, primero en dirección posterior y luego descendente tras superar la rinofaringe.
  • Si no hay contraindicaciones, se puede facilitar la inserción flexionando el cuello del paciente.
  • Fijar la sonda una vez alcanzada la longitud marcada6,7.

 

Vía orogástrica:

  • Medir desde la comisura bucal hasta el apéndice xifoides.
  • Avanzar la sonda por la cavidad oral siguiendo la línea media de la lengua, desplazando previamente la mandíbula si es necesario.
  • Fijar la sonda cuando alcance la medida señalada.
  • En algunos casos, puede utilizarse laringoscopia con pinza de Magill para guiar la inserción, especialmente si ya se ha intubado al paciente6.

 

4. Beneficios desde la perspectiva enfermera:

  • Monitorización rápida, continua y precisa.
  • Mejor tolerancia que otros dispositivos invasivos7.

 

5. Limitaciones y consideraciones:

  • No indicada en pacientes conscientes no intubados.
  • Riesgo de posición incorrecta o desplazamiento.
  • Requiere formación específica7.

 

6. Indicaciones, contraindicaciones y complicaciones:

  • Indicaciones: pacientes en hipotermia terapéutica, necesidad de monitorización térmica central continua6,7.
  • Contraindicaciones: patologías esofágicas (estenosis, cáncer, várices, perforación), bajo sospecha o presencia de fracturas en la base del cráneo, lesiones faciales o taponamiento nasal está contraindicada la inserción por vía nasal, debido al riesgo de penetración accidental en la cavidad craneal6,7.
  • Complicaciones: migración al estómago, interferencia con otros dispositivos (sondas de alimentación gástrica), ecocardiografía transesofágica, gastroscopia superior), lesión por inserción incorrecta6,7.

 

CONCLUSIONES

El uso del termómetro esofágico en pacientes críticos con vía aérea artificial se consolida como un método eficaz, seguro y altamente fiable para la monitorización de la temperatura central. Su incorporación en las unidades de cuidados intensivos permite una evaluación térmica continua, lo que resulta fundamental en contextos clínicos donde los cambios fisiológicos pueden tener implicaciones inmediatas en la toma de decisiones.

Desde la perspectiva enfermera, el manejo adecuado de esta técnica implica no solo la correcta inserción y fijación del dispositivo, sino también la interpretación de los registros obtenidos. Para que esta herramienta cumpla su función de forma efectiva, es imprescindible revisar la adecuada localización, que el dispositivo se encuentre calibrado y que se mantengan condiciones óptimas de higiene.

La formación específica y continuada del personal de enfermería en monitorización avanzada otorga mayor autonomía profesional, refuerza la seguridad del paciente y mejora la calidad de los cuidados. Asimismo, el desarrollo e implementación de protocolos estandarizados facilitan la homogeneidad en la práctica clínica y disminuyen la variabilidad en la atención. Por tanto, la capacitación enfermera en el uso del termómetro esofágico no solo potencia la eficiencia asistencial, sino que contribuye de forma directa a la detección precoz de alteraciones térmicas con impacto clínico.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Grainger A. Principles of temperature monitoring. Nurs Stand. 2013;27(50):48-55. doi: 10.7748/ns2013.08.27.50.48.e7242.
  2. Lefrant JY, Muller L, de La Coussaye JE, Benbabaali M, Lebris C, Zeitoun N, et al. Temperature measurement in intensive care patients: comparison of urinary bladder, oesophageal, rectal, axillary, and inguinal methods versus pulmonary artery core method. Intensive Care Med. 2003;29(3):414-8. doi: 10.1007/s00134-002-1619-5.
  3. Nascimento AS do, Lemos C de S, Biachi FB, Lyra FRS de, Gnatta JR, Poveda V de B. Evaluation of different body temperature measurement methods for patients in the intraoperative period . Rev Latino-Am Enfermagem [Internet]. 2024 [citado 2025 Abr 23];32:e4143. Disponible en: https://doi.org/10.1590/1518-8345.6873.4143.
  4. Sánchez-Díaz JS, Martínez-Rodríguez EA, Peniche-Moguel G, Huanca-Pacaje JM, López-Guzmán C, Calyeca-Sánchez MV. Fever in critically ill patient: To treat or not to treat?. Med. interna Méx. [Internet]. 2017 [citado 2025 Abr 23]; 33( 1 ): 48-60. Disponible en: http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0186-48662017000100048&lng=es.
  5. Lyon RM, Richardson SE, Hay AW, Andrews PJ, Robertson CE, Clegg GR. Esophageal temperature after out-of-hospital cardiac arrest: an observational study. Resuscitation. 2010;81(7):867-71. doi: 10.1016/j.resuscitation.2010.03.017.
  6. Samur, Protección Civil. Medición de temperatura central mediante sonda esofágica [Internet]. Madrid; 2017 [citado 2025 Abr 23]. Disponible en: https://www.madrid.es/ficheros/SAMUR/data/601_03b.htm#:~:text=Introduzca%20suavemente%20la%20sonda%20en,que%20llega%20al%20punto%20marcado.
  7. Makic MB, Lovett K, Azam MF. Placement of an esophageal temperature probe by nurses. AACN Adv Crit Care. 2012;23(1):24-31. doi: 10.1097/NCI.0b013e31823324f3.

 

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